¿Cómo identificarías una Cosa Misteriosa?

Fisico-química analítica, pero de buen rollito.

Mi-17

¡A por la Cosa Misteriosa!

Pongámonos en situación: imagínate que te ves en una de esas situaciones peliculeras –o no tan peliculeras– en la que ha aparecido una Cosa Misteriosa que nadie sabe lo que es. E, inevitablemente, no te escaqueaste a tiempo y te ha caído a ti el marrón de investigarla. ¿Qué harías? ¿Cómo te las ingeniarías para recuperarla, identificarla y descubrir cuál es su propósito, tratando al mismo tiempo de sobrevivir al intento y ganar algún euro (o dólar, o yuan, o algo que se pueda cambiar por techo y comida durante otro mes más)?

La Cosa puede ser cualquier cosa, valga la redundancia: una sustancia, un objeto, una estructura que según el chistoso friki de turno se parece mucho a un huevo de Alien (¡tonterías!). Lo que sea. El caso es que ahí estás tú, tras saltar de la cama en medio de la noche por una llamada al móvil de guardia que olvidaste apagar erróneamente; tratando de despabilarte con aguachirle aeroportuario sin salpicar los pantalones en un traqueteante helicóptero soviético –sí, soviético: ruso sería si lo hubieran fabricado después de 1991– que tus superiores han subcontratado a algún pirata uzbeko inhabilitado para operar en Europa hasta ayer al mediodía, ¡en dirección a la Cosa Misteriosa! (No pensarías que te iban a meter en un jet privado de esos tan monguis que usan los directivos, ¿no?)

Recuperación.

Demotivational Todo va Bien

Bueno, pues ya estás ahí, en medio de vete tú a saber qué infame pudridero de los muchos que son en el ancho mundo: el lugar genéricamente conocido en casi todos los países como casa del cliente, aunque sea un descampado inhóspito tras el prostíbulo teratogénico de un vertedero industrial tercermundista. Normalmente no será preciso presentarse todos con trajes NBQ completos y bombonas autónomas de aire (más que nada por no darle el gusto a los de la tele), pero según estén las circunstancias tampoco sería cuestión de descartarlo por completo. En general, hasta las protecciones más básicas –guantes de goma, gafas, mascarilla de papel y un gorrito de esos ridículos– reducen y eliminan un montón de riesgos, aunque no lo parezca. Si el asunto se sospecha más serio, pasaremos al capote, la máscara antigás (siempre aparece algún chino al que le queda alguna de surplus vietnamita o laosiana o algo que se pronuncia parecido) y así hasta el equipo NBQ con respirador autónomo en cuestión.

(Es que los trajes NBQ son un asco, de veras: pesan un montón, ves y oyes fatal, te ahogas de calor y a los pocos minutos todo movimiento resulta agotador. Además, no sé cómo se las ingenian, pero siempre sales escaldado por algún sitio doloroso; típicamente, el que tú ya sabes.)

Dependiendo de lo misteriosa que sea la Cosa Misteriosa, tampoco sobraría presentarse con al menos un contador Geiger y un kit HazMat. Supongo que ya sabes lo que es un contador Geiger-Müller: un aparato que mide la radioactividad. Quiero decir, la Cosa puede ser más o menos radioactiva, como la mayor parte de este universo; y la radioactividad ni se ve, ni se oye, ni se huele ni se siente hasta que te das cuenta de que has empezado a broncearte a toda velocidad (¡pero si está nublado…!). Hay contadores Geiger de todos los niveles, desde los más sencillos hasta todo lo caros que quieras y puedas pagar, con capacidades a cual más sofisticada; pero incluso un modelo básico de 300 € con tubo extra para neutrones te indicará si la cosa emite radiaciones peligrosas (y además tendrás que apañarte, porque es lo máximo que van a gastarse tus jefes antes de repartirse cien millones en primas). Para que lo tengas en cuenta, y eso. ¿Largarte? No, el asiático de nacionalidad desconocida que llevas por piloto dice que tiene órdenes de regresar con la Cosa o sin ti, y es lo único que sabe chamullar en una lengua indoeuropea. O eso quiere dar a entender.

Tubos colorimétricos

Los tubos colorimétricos comunes en los kits HazMat cambian de color con la presencia de gases o vapores tóxicos conocidos, y por tanto resultan de gran interés para adentrarse en atmósferas potencialmente peligrosas.

Un kit HazMat, por su parte, es una colección de reactivos químicos que cambian de color con la presencia de los venenos más conocidos en el aire, normalmente presentados en un maletín o de cualquier otra manera conveniente. También los hay en forma de detectores electroquímicos, un aparatejo que desempeña análoga función. Además de la evidente protección que obtenemos al ir tomando mediciones de posibles gases tóxicos mientras nos aproximamos a la Cosa, su presencia o ausencia ya nos permite ir descartando algunas posibilidades sobre lo que es o deja de ser, o al menos sobre las sustancias que puede estar emitiendo al entorno.

La protección contra agentes biológicos desconocidos es más pejiguera. Aunque de viejo existen biosensores y, más actualmente, equipos electrónicos de biodetección, sólo son capaces de reaccionar más o menos bien ante un rango estrecho de patógenos militares conocidos; e incluso así, yo no haría depender mi vida por completo de uno de ellos. Hasta cierto punto, siguen en su infancia. Por otra parte, un agente biológico –supongamos– alienígena, originado en una vida distinta a la terrestre, difícilmente habrá evolucionado de forma compatible con nuestra biología y debería ser inocuo por completo a menos que se ponga a tirar bocados. En todo caso, si tenemos dudas, echamos manos del equipo NBQ y que los de la tele (si es que los hay en semejante sitio) se pongan todo lo palotes que quieran.

(¿Una RPG por si las moscas? No, aquí no tenemos ningúna RPG, ¿verdad, señor chino? ¿Debajo de esa manta? No, se confunde usted, ahí tenemos los bocatas; es sólo que nos gusta zamparnos barras de pan bien largas.)

La inspección visual preliminar, por supuesto, es otra herramienta útil; aunque también engañosa, claro. Pero si reconocemos la Cosa de buenas a primeras, pues todo eso que nos ahorramos. No obstante, seguramente habrá que verificarlo (y con eso tenemos una excusa para hacer el paripé y sacarle al asunto algún dinero extra).

Establecida así la peligrosidad periférica de la Cosa Misteriosa, nos plantearemos la posibilidad de trasladarla al laboratorio para su estudio en profundidad. Por supuesto, el mundo está lleno de entes que reaccionan de manera muy desagradable cuando se los perturba. Estallan, se activan, muerden, lo que sea con tal de amargarte el día a ti personalmente. Así que, a la menor duda, trataremos de conseguir un robot teledirigido como los que usan los TEDAX. Y si esto no es posible (el chino dice que su primo puede conseguírtelo, pero no llegará hasta la semana que viene), al menos usanremos manipuladores largos desde detrás de algún tipo de escudo (casi siempre el chino logrará encontrar escudos policiales, mantas o chalecos de kevlar, normalmente todavía con el nombre de algún desgraciado en cualquier alfabeto raro y manchas de algo quemado). Como poco, si lo colocamos por encima de ese incómodo traje NBQ autónomo que nos viene rondando todo el rato, es posible que salvemos el torso y así quedará algo que meter en el ataúd. Esas cosas son importantes para la moral del equipo.

Robot AUNAV

Los manipuladores robóticos teledirigidos del tipo del AUNAV (de fabricación española) son muy útiles para la manipulación de objetos potencialmente peligrosos.

El estudio básico.

Distintos tipos de contenedores para residuos peligrosos

Cualquier cosa se puede tratar como un residuo potencialmente peligroso. Normalmente, se debe transportar en contenedores acordes a sus características y al tipo de peligro que representa; pero también existen contenedores herméticos de acero inoxidable grueso que se pueden utilizar genéricamente con el correspondiente etiquetado. Nunca metas una cepa virulenta de Ébola-Marburgo en un contenedor genérico olvidado en un rincón sin marca alguna.

En fin. El caso es que hemos conseguido recuperar la Cosa y meterla en un contenedor de esos para residuos biológicos o nucleares, que aunque era de segunda mano nos hizo bien el papel (por cierto que llevaba unas marcas muy raras en cirílico, no se qué de Чернобыль). Debe ser realmente una Cosa muy Misteriosa, porque se ha dejado transportar hasta Occidente sin explotar, ni provocar un incendio a bordo ni infectar a nadie por el camino, ni ninguna otra de las gracietas habituales en estos casos.

¡Pues ya estamos en nuestro laboratorio con la Cosa! En primer lugar, habrá que determinar cómo nos planteamos la investigación. Y, sobre todo, cuánto tiempo y dinero va a costar. Sí, ya sé que en las pelis y series de TV siempre sale un CSI que dispone de tiempo infinito, medios infinitos y expertos de talla mundial para resolver cualquier violación de tres al cuarto. Pero en el mundo real, claro, la cosa no va así. En el mundo real, ahí estás tú, dispuesto a investigar la esfera de Esfera; y siempre –siempre– hay algún hideputa con rango jefatorial preguntando si no está aún, discutiéndote las horas extras y dudando de que realmente necesites un espectroscopio por resonancia magnética nuclear y no puedas apañar con el chaval de la ETT aportado por la subcontrata y el kit químico de la piscina comunitaria. Y cuando tú te reafirmas en que eso no es posible, por mucho que el muchacho sea un piscinero magnífico con seis días de experiencia como auxiliar de laboratorio en la depuradora urbana de aguas residuales, el tipo o tipa se aleja refunfuñando algo sobre peligrosos comunistas enemigos de la libre empresa y tus menguantes probabilidades de renovar el contrato en un indeterminado futuro.

Pero en fin: tú perteneces a la legendaria estirpe de los científicos, que sacaron a la Humanidad de las cavernas para arrastrarla de la oreja hasta el espacio exterior, y esas pequeñeces de vulgares y mediocres no deben importarte. Además, como eres tan inteligente, ya todo el mundo da por supuesto que sabrás vivir del aire y construir un transbordador espacial por el camino con ladrillos y escarbadientes. Supondremos hipotéticamente que estás en un país serio y entre gente capaz de distinguir un nudo de corbata de una ligadura de trompas, por lo que dispones de un laboratorio bien equipado y personal experto que –asombrosamente– no tiene su relación de parentesco o bragueta con algún jerifalte como máximo mérito en su curriculum; toda una anomalía en el orden cósmico que merecería su propia investigación.

Laboratorio químico

Incluso un laboratorio químico sencillo suele ser suficiente para identificar la mayoría de sustancias.

Si la Cosa es una sustancia de cualquier clase, nos plantearemos comenzar con un análisis físico-químico tradicional. A fin de cuentas, así se descubrieron la mayor parte de los átomos y moléculas que conocemos: todo con tubos de ensayo, básculas, pipetas, retortas y mecheros Bunsen, sin ningún juguete caro provisto de un montón de lucecitas chulas. Los muy rancios. Algunos de los análisis más básicos serían:

  • Catalogación general: A temperatura y presión ambiente, ¿es un sólido, un líquido, un gas o qué? ¿Está inerte por completo o hace algo? ¿Parece inorgánico u orgánico? Hay algunas pruebas muy elementales que permiten distinguir un compuesto orgánico con bastante precisión. Por ejemplo: como todos los compuestos orgánicos contienen carbono, si al quemar una pequeña cantidad se produce CO2 tenemos un buen indicio a favor de que sea orgánico o de origen orgánico (lo que en el planeta Tierra entendemos como orgánico, vamos). Otros experimentos igualmente fáciles, casi al nivel del QuimiCefa, permiten descubrir la presencia de moléculas típicas tanto orgánicas como inorgánicas.
  • Color, textura y aspecto macroscópico o microscópico: Aunque esta es una observación muy imprecisa, hay algunas sustancias que tienen un color o aspecto característico bien a simple vista o cuando las ponemos bajo la lente de un microscopio o hacemos incidir sobre ellas una determinada luz. Desde luego, lo que no hay es sustancias que no tengan su color o aspecto característico (a menos que estén contaminadas con otras cosas). Puede servir para descartar un montón de posibilidades a falta de pruebas más exactas. Su olor (si es que nos atrevemos a acercar la nariz) también nos aportará pistas.
  • Densidad: La densidad –es decir, la masa dividida por el volumen– es un rasgo común a toda la materia, y cada materia tiene una densidad específica. Sólo tenemos que verter la sustancia en un vaso graduado para obtener el volumen, pesarla para conseguir la masa y realizar una simple división. Así también podemos saber si está predominantemente compuesta por átomos ligeros o pesados; a continuación, un simple vistazo a la tabla de densidades y la tabla periódica de los elementos nos irá orientando sobre la clase de Cosa que tenemos delante.
  • Punto de fusión y ebullición: Toda la materia tiene la posibilidad de cambiar entre estado sólido, líquido y gaseoso; la temperatura exacta a la que esto ocurre también es muy característica de cada compuesto en particular. Por el simple método de calentar y enfriar una muestra en un laboratorio mínimamente equipado podemos descubrir a qué temperatura se produce esta transición, permitiendo así una identificación fácil; aunque en realidad se usa más para determinar la pureza de las sustancias. No obstante, cuando se trata de compuestos mezclados con otras cosas (que será lo más probable), este dato puede llevarnos a cometer un error, pues muchas de estas combinaciones alteran el punto de fusión y ebullición y lo convierten en un intervalo poco preciso.
  • Reactivos químicos: Existen numerosos reactivos que permiten la identificación de sustancias conocidas o categorías de sustancias. Productos sencillos como la fenolftaleína, el formaldehído, la acetona, el permanganato de potasio o diversos ácidos (cítrico, acético, tartárico, sulfúrico, etc) pueden aportar pistas sustanciales para la identificación de una sustancia mediante reacciones químicas elementales.
Resonancia magnética

Los dispositivos de imagen médica como este equipo de resonancia magnética (MRI) tienen su origen en aplicaciones científicas, industriales y militares; y pueden usarse, dentro de ciertos límites, para ver el interior de los cuerpos con una mínima intrusión.

Si por el contrario se trata de un objeto o estructura de algún tipo, podríamos empezar tomando muestras de lo que haya adherido a su superficie para aplicarles también el análisis tradicional anterior. Una vez bien limpito, le sacaríamos fotos desde todos los ángulos (en infrarrojo, luz visible y ultravioleta) y contemplaríamos la posibilidad de pasarlo por alguna técnica poco intrusiva para observar su interior. Por ejemplo, mediante radiografías de rayos X, TAC o resonancia magnética nuclear. Ojo aquí, porque poco intrusiva no significa nada intrusiva; y el aporte energético de todos estos aparatos tiene el potencial de alterar su estructura o activar cualquier proceso desconocido y sin duda diabólico. También le sacaremos algunos cortes o limaduras usando un micrótomo, una fresa o algo parecido, para someterlos a los análisis indicados más arriba.

Pero hemos dicho que necesitamos ver su interior de manera poco intrusiva. Así pues, una vez establecidos prudentemente los pros y los contras, nos decidimos a desplazar la Cosa hasta el hospital más cercano provisto con estos medios (rayos X, TAC, MRI, PET, etc) y con un director dispuesto a llegar a un arreglo en el tema de las comisiones. A poder ser, una tarde en que echen un partido de fútbol importante; así, seguro que no nos verá nadie. La pena es que, al poco de empezar, el cacharro se ha estropeado por alguna razón incomprensible. El auxiliar de clínica novato con contrato eternamente temporal que lo manejaba (que es a quien le toca la guardia en días de partido importante) dice que vio algo parecido a costillas y un aguijón en su interior antes de que se apagara la pantalla, pero es un niñato de Formación Profesional, ¡qué va a saber ese!

Otra opción, claro, sería echar mano de la sierra eléctrica. O mejor aún, llamamos a Joseba, ese señor vasco tan majo que trabaja en el laboratorio de química inorgánica. Sí, ché, ¿no sabes quién te digo? Ese que vivió veinticinco años en el Puerto de Santa María, haciendo no sé qué para el Estado (¡bonitas playas!). Que me han dicho que sabe mucho de explosivos y seguro que encuentra la manera de destripar la maldita Cosa. Sin embargo, esta técnica tan proactiva y eficiente presenta el problema de que puede destruir los contenidos y dificultar su estudio posterior, con lo que la dejaremos para más adelante.

Prisma óptico y arco iris.

Un prisma óptico descompone la luz en franjas de sus colores (frecuencias) consituyentes. En la naturaleza, las gotas de agua o la neblina actúan como una miríada de prismas minúsculos y forman el majestuoso fenómeno que llamamos arco iris.

Jugando con espectros.

Si tras aplicar estas pruebas básicas no hemos conseguido establecer la identidad y propósito de la Cosa, habrá llegado el momento de acudir al o la hideputa para jugarnos el puesto de trabajo comunicándole que en efecto, después de todo, vamos a necesitar esos aparatos caros capaces de reducir la cuenta de beneficios y su bono semestral. No esperes que te invite a copas después de darle semejante noticia. Para endulzarnos la píldora un poco, podríamos comenzar por la espectroscopia de infrarrojos, que no sale tan brutalmente costosa.

Esto de la espectroscopia es curioso. ¿Recuerdas cómo funciona el arcoiris? Va, que eso es de educación primaria, no tienes excusa: cuando la luz blanca del Sol pasa a través de un prisma óptico (por ejemplo, las gotas de agua de la lluvia) se descompone en todos los colores que la forman y da lugar a ese maravilloso espectáculo multicolor. Este fenómeno se conoce como descomposición de la luz blanca.

Pero otra cosa que quizá no sepas (o puede que sí) es cómo se origina el color de las cosas. Los animales provistos de ojos podemos ver algo cuando emite luz por si mismo o refleja la luz ambiental (completamente a oscuras no hay manera de ver nada, ¿verdad?). El color de algo se forma porque ese algo absorbe la luz de todas las frecuencias (de todos los colores) menos el color que rebota y llega a nuestra retina. Un objeto de color azul, por ejemplo, es azul porque “quiere” todos los colores menos el azul, que al ser reflejado puede llegar hasta el ojo o un instrumento análogo (por ejemplo, el captador de imágenes de una cámara). Otro ejemplo: la melanina de nuestra piel absorbe todos los colores (frecuencias) menos la combinación que forma nuestro tono cutáneo característico, y por eso se nos ve de un determinado color. En general, se podría decir que las cosas son de todos los colores menos del color que las vemos. Este curioso fenómeno se conoce como absorción óptica.

Bien. Pues hace muchos años, un señor de Baviera llamado Joseph von Fraunhofer hizo pasar la luz del Sol a través de un prisma bastante preciso y observó un hecho curioso: al estudiarlo con detalle y bien enfocado, en este espectro multicolor de la luz blanca solar aparecían unas rayas oscuras muy definidas. Por algún motivo entonces desconocido, el Sol no deja salir luz en esas frecuencias (colores) específicas, pero sí en todas las demás. Qué raro, ¿eh? Cualquiera diría que absorbe algunos colores (frecuencias) muy específicos de su luz antes de permitir que el resto escape hacia el espacio y la Tierra. Y al revés: la luz producida al quemar alguna sustancia más o menos pura, cuando la pasamos por el mismo prisma, sólo produce unos determinados colores en unas franjas muy estrechas; pero si se calienta todavía más, hasta que se ponga incandescente, produce exactamente el mismo fenómeno que la luz del Sol.

Espectro solar

Espectro solar sencillo, obtenido al pasar la luz del Sol a través de un prisma. Las líneas oscuras (líneas de Fraunhofer) se producen porque los atomos y moléculas allí situados absorben frecuencias de luz (colores) específicas. De esta manera se puede saber qué sustancias abundan allí. Esta técnica es la base de la espectroscopia.

Algún tiempo después se descubrió que efectivamente esto era lo que sucedía: los átomos presentes en un medio absorben la luz de un determinado color (de una determinada frecuencia), y cada átomo distinto absorbe la suya distinta. Esto quiere decir que, por el mero hecho de observar las líneas oscuras producidas cuando la luz emitida por un objeto incandescente pasa a través de un prisma para formar el espectro multicolor, podemos saber qué átomos de qué elementos exactos lo componen. Cada átomo de este universo deja una línea negra en una frecuencia (color) característica. Había nacido la espectroscopia, una técnica analítica que nos permite saber de qué está hecha buena parte de la realidad, desde las sustancias más vulgares hasta las estrellas del espacio profundo. Así se descubrió la existencia del helio, por ejemplo (que producía una línea negra en un punto del espectro no observado hasta entonces), y muchas otras cosas más. Toma ya, para que luego digan que los bávaros son un poco brutos (¡que no lo digo yo! ¿Eh? ¡Que lo dicen los alemanes!).

Existen múltiples técnicas espectroscópicas; y cada una de ellas funciona mejor con un rango de sustancias determinado y para unas aplicaciones determinadas. Las hay de absorción (que analizan estas líneas oscuras de luz absorbida por los átomos de una determinada sustancia) y también de emisión (que, por el contrario, estudian las franjas que esta sustancia emite antes de ponerse incandescente; o, para ser más técnicos, la longitud de onda de los fotones emitidos por un átomo cuando cambia de un estado excitado a otro más fundamental).

Hemos propuesto al hideputa usar en primer lugar la espectroscopia de infrarrojos porque ya sospechamos que en la Cosa Misteriosa puede haber algún compuesto biológico o al menos orgánico, y esta técnica particular es muy buena identificando compuestos orgánicos (y por tanto biológicos, al menos en el planeta Tierra). Sin embargo, esta no es la única de las técnicas posibles. Otra, muy interesante, es la cromatografía de gases con espectroscopia de masas.

Pantalla espectrometro de masas.

Captura de pantalla de un espectrómetro de masas moderno. Los "picos" constituyen la "firma" característica de una molécula determinada.

Cromatografía de gases.

Papel cromatográfico

Separación de distintas sustancias presentes en una planta verde mediante una de las técnicas cromatográficas más sencillas: el papel cromatográfico.

Esto de la cromatografía se expresa muy bien en términos de cromatografía de género. Veámoslo. Supongamos una parejita compuesta por Abel y Bea, que acuden a una superficie comercial un sábado por la tarde. En condiciones estándar y si se permite a cada uno actuar en base a sus características esenciales, observaremos cómo Bea va avanzando lentamente por las distintas tiendas y podría seguir haciéndolo hasta que llegara la hora de cerrar; en cambio, Abel irá pasando rápidamente por todas ellas y pronto se hallará decantado en el bar de enfrente viendo el Madrid-Barça, dando berridos y ciego de cervezas. Como bien sabes (y si no lo sabes, ya lo descubrirás), esto es una ley fundamental del universo a la par que un principio axiomático que no precisa demostración.

Pues en la cromatografía hacemos algo parecido. Se prepara una muestra y la disolvemos en un gas o un líquido, que se llama fase móvil. A continuación, hacemos correr esta fase móvil sobre una superficie cubierta con partículas de un sólido estable conocido como la fase estacionaria. Entonces, algunas de las sustancias disueltas en la fase móvil se agarran mejor que otras a estas partículas sólidas. Es decir: que unas corren fácilmente por esta superficie (como Abel) y otras lo hacen más lentamente (como Bea). Gracias a este fenómeno, Abel y Bea se separan y quedan separados entre sí en vez de ir agarrados como pulpos, de tal modo que serían indistinguibles. De esta forma, podemos separar las distintas sustancias básicas que se encuentran en un compuesto complejo.

¿Por qué unas sustancias se agarran mejor a la fase estacionaria y otras peor? Puede deberse a distintas razones, y cada una de ellas se plasma como una técnica diferente. Una de las más comunes es aprovechándose de las direrencias de polaridad. La polaridad mide lo desigualmente que están organizados los electrones de un determinado compuesto; decimos que los compuestos que tienen los electrones distribuidos de forma muy desigual son polares. Dado que los compuestos polares se ven atraídos por otros compuestos polares, a la sustancia más polar de una mezcla le costará más avanzar, puesto que tiene a pegarse a la fase estacionaria (que también es polar).

Cromatógrafo de gases con espectrómetro de masas

Un cromatógrafo de gases con espectrómetro de masas moderno.

Existen muchas técnicas de cromatografía distintas. Pero una de las más comunes y utilizadas es la cromatografía de gases. En la cromatografía de gases la fase móvil es eso: un gas, típicamente uno inerte como el helio o el nitrógeno. La ventaja es que la muestra es muy fácil de preparar: basta con evaporarla en el gas, que a continuación se introduce en un tubo muy largo –llamado columna– cuyas paredes están cubiertas con la fase estacionaria. Como las sustancias polares quedan más atrapadas por las partículas de la fase estacionaria, se evaporan menos y así va quedando establecida la distinción entre los distintos componentes del compuesto. En la práctica, esto funciona muy bien con mezclas que tienen una polaridad muy parecida, lo que aporta una gran precisión.

Normalmente, los cromatógrafos de gases se sirven con un espectrómetro de masas enchufado al final de la columna. El espectrómetro, como ya hemos visto, va identificando estupendamente las sustancias que se van decantando a lo largo del cromatógrafo. Así es posible conocer la composición esencial exacta de un compuesto completo. Ya lamento haberte estropeado la leyenda urbana de la fórmula de la Coca-Cola imposible de descubrir.

Microscopía electrónica.

Átomos de sal común al microscopio de fuerza atómica

Átomos de sal común visualizados con un microscopio de fuerza atómica.

Otra herramienta de utilidad para identificar la Cosa Misteriosa es, por supuesto, la microscopía electrónica. El problema con la microscopía óptica de luz visible (los microscopios corrientes) es que la luz visible es un fenómeno oscilatorio electromagnético (como la radio, los rayos X o la radiación gamma) que tiene una cierta frecuencia máxima a la que deja de ser luz visible (y, por tanto, de poderse ver). Esta frecuencia se corresponde a una longitud de onda de aproximadamente cuatrocientas millonésimas de milímetro (400 nm). Como la onda de luz pasa dos veces por el mismo sitio en cada ciclo, la luz normal sólo puede ver cosas más grandes que doscientas millonésimas de milímetro: todo lo que sea más pequeño se cuela entre las ondas de luz y el ojo no puede verlo usando un microscopio óptico. Esto se corresponde, en la práctica, a unos mil quinientos o dos mil aumentos.

Por supuesto, podemos solucionar esto. La manera más sencilla es –claro– aumentar la frecuencia (lo que reduce la longitud de onda), usando electrones en vez de los fotones de la luz para que el resultado se presente en una pantalla muy parecida a las de televisión de toda la vida. Esto es un microscopio electrónico. Los hay de transmisión y de barrido, y con ellos se puede llegar a aproximadamente dos millones de aumentos. Si queremos aumentar la resolución y obtener la imagen en tres dimensiones, podemos pasarnos al microscopio de fuerza atómica.

En el caso de que la Cosa Misteriosa sea tan puñetera que necesitemos irnos a visualizar sus átomos individuales, recurriremos al microscopio de barrido por efecto túnel cuántico o al microscopio por emisión de campo, que puede incluso resolver los orbitales electrónicos del átomo. No te imaginas lo que son capaces de ver esas cosas (¡flípalo!). Y es que aquí somos así de chulos.

Microscopio de fuerza atómica

Un microscopio de fuerza atómica de pequeño tamaño.

Análisis avanzado.

Patrón de una enzima cristalizada mediante cristalografía de rayos X

Patrón de difracción generado por una enzima cristalizada en un equipo de cristalografía de rayos X. Esta compleja trama es analizada por los ordenadores hasta reconstruir la molécula que la ocasionó.

Por supuesto, si se requiere un estudio más profundo existen muchas otras técnicas a utilizar. Una de las más interesantes, que tendrá además la virtud de provocarle un infarto al o la hideputa cuando vea la factura, es la espectroscopia por resonancia magnética nuclear: se usa para resolver la estructura precisa de una molécula, determinando dónde está cada uno de sus átomos. Otra muy chula, que provocará un efecto similar en el equipo jerifalte, es la cristalografía de rayos X: sirve para resolver todas las sustancias que forman cristales y determinar la estructura de las proteínas. Y es que es verdaderamente muy bonita: se hace pasar un haz de rayos X a través de cualquier estructura cristalina y ésta, debido a un fenómeno de refracción, produce complejos patrones de radiación en un detector. A continuación, se emplean ordenadores para reconstruir los fenómenos ópticos que han generado tales patrones hasta reproducir informáticamente la estructura en cuestión.

La cristalografía de rayos X se usa sobre todo para establecer la estructura de una sustancia ya identificada, pero en principio no hay ningún motivo por el que no se pueda usar para identificarlas también. Su único problema es que no sirve con las cosas que son incapaces de formar cristales (por eso se llama cristalografía, claro); y otra de sus virtudes, que sale deliciosamente cara.

No puedo terminar este post sin mencionar la espectroscopia Raman, que hará salir corriendo al consejo de administración en pleno con los pelos en llamas hasta explotar y desaparecer en un agujero negro autogenerado. Este dispositivo aprovecha un fenómeno llamado efecto Raman, por el físico y premio Nobel indio del mismo nombre. Pues nada, que resulta que se sabe de viejo que cuando la luz se dispersa desde un átomo o una molécula, la inmensa mayoría de los fotones lo hacen de forma elástica. Sin embargo, uno de cada diez millones más o menos resultan dispersados por excitación, a una frecuencia distinta a la que llegaron. Estas variaciones de frecuencia se pueden detectar y utilizar para estudiar la vibración de los enlaces electrónicos que forman las moléculas; y así, obtener una huella dactilar de la molécula capaz de identificarla con enorme exactitud.

Espectroscopio Raman

Un espectroscopio Raman.

Vamos, que hoy por hoy existe un verdadero arsenal de ciencia, tecnología, técnicas y conocimientos para identificar cualquier cosa que caiga en nuestras manos a poco que se haya originado en este universo. El análisis químico tradicional, la espectroscopia, la microscopía, la cromatografía, la cristalografía y otros muchos métodos son capaces de sacarle las entretelas a la materia con fantástica efectividad; si algo es real, se puede analizar hasta una profundidad que habría asombrado a nuestros padres y que se encuentra ya mucho más allá de la escala molecular, llegando a la atómica ahora mismo.

¿Que qué era al final la Cosa Misteriosa? Ah, ni idea. Es que, poco antes de completar la investigación, externalizaron todo el equipo técnico al Magreb y a los de aquí nos pusieron de patitas en la calle; hasta a Joseba, el señor ese vasco tan majo, que ahora está de cobrador de impuestos o no sé qué. Supongo que habrán completado el estudio ahí abajo. Por cierto, que hablando del Magreb, he visto hoy en la tele que tienen un problema gordísimo, una plaga de langosta o algo así que se come también a la gente. Qué cosas pasan en el mundo, qué barbaridad.

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61 comentarios »

  1. Joe dijo,
    El 5 de septiembre de 2010 @ 11:39

    Eres un hijo de puta, Yuri…que me he partido la polla con esto: Чернобыль XDDDD

  2. Joe dijo,
    El 5 de septiembre de 2010 @ 12:01

    Muy crema el articulo….muy guapo el comentario tuyo final de la externalizacion, daño muy chungo que el jodio capitalismo de lso cojones esta haciendo a la ciencia. Asi les va alos americanos, que se han quedado sin vehiculo espacial x sus machangadas de mercado.

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:37

      Si es que es lo que hay… ;-)

  3. Lanarch dijo,
    El 5 de septiembre de 2010 @ 12:10

    “¡Es una Cosa Volante No Identificada! ¡UN COVNI!”

    Lo siento, no he podido evitarlo XD

    • david dijo,
      El 6 de septiembre de 2010 @ 14:17

      No era un COVNI sino un ONI (objeto nasoluto identificado) Yo tampoco he podido evitarlo XD.
      Por cierto Yuri, que no falte la divulgación científica ni tampoco el cachondeo, como siempre GENIAL,

      • Yuri dijo,
        El 7 de septiembre de 2010 @ 16:37

        Gracias a ambos. ;-)

  4. Dani dijo,
    El 5 de septiembre de 2010 @ 15:46

    ¡Qué bueno! ¡Qué original! Y riguroso a la vez que descojonante. Has vuelto tan fuerte como te fuiste.

    Se te olvidó mencionar que con los kits Hazmat, si utilizamos una bomba manual -como la de la imagen- se nos va a poner un brazo más tocho que el izquierdo de Rafa Nadal :-D . Y si no eres tenista, va a aparecer que eres onanista… XXXD

    Grande. He disfrutado mucho.

    Y gracias

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:37

      Un placer. ;-)

  5. voet dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 9:51

    no sé si el enfoque que le has dado al artículo es el más adecuado para hacer un repaso de técnicas de análisis… ciertamente la microscopía electrónica rara vez es necesaria para identificar una sustancia, y, por ejemplo, la cristalografía de proteínas es muy muy muy compleja (yo quise hacer mi proyecto fin de carrera sobre el asunto y gracias a cierto profesor igobuta y resentido en guerra con mi director de proyecto no pude) y sólo se aplica para determinar su estructura tridimensional, siendo mucho más fácil y revelador determinar la secuencia de aminoácidos.

    por otra parte, corregir una cosilla que dices sobre la temperatura de fusión… suele ser un método muy común de determinar la PUREZA de una sustancia, ya que cuando una sustancia es pura el punto de fusión es exacto, ni una centésima de grado arriba o abajo: el cristalito se convierte en una gota instantáneamente.

    cuando está mezclado con otras sustancias no es que solo se altera el punto de fusión, sino que este pasa a ser un intervalo… el cristalito suda una gotita hasta acabar fundiéndose unas décimas de grado -o hasta unos grados- después (acuérdate de los diagramas de fases y la relación con los sólidos pitagóricos, lo que podría ser un bonito artículo). con lo que esa alteración del punto de fusión no lleva a engaño si observas la presencia de un intervalo de temperaturas durante el proceso.

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:38

      ¡Hola, Voet!

      Tienes razón en lo que dices. Ahora miraré la forma de reformular un poquito la frase sobre los puntos de fusión y ebullición.

  6. voet dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 10:16

    sobre diagramas de fase y poliedros, una de las conexiones interdisciplinares más bonitas y sorprendentes de la ciencia: http://divisbyzero.com/2009/02/02/gibbs-phase-rule-and-eulers-formula/

  7. roto2 dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 11:38

    Que puntazo de post Yuri
    Por cierto, la foto de “TODO VA BIEN” :roto2:

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:38

      ¿A que es buenísima? :-D

  8. Alb. dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 13:52

    Excelente articulo. Me ha encantado el contenido, pero sobretodo el tono que le has dado.

    Te has olvidado de una técnica que resultaria muy util en este caso, la termogavimetria o TGA.

    Esta técnica consiste en observar el peso de la muestra a medida que se aumenta su temperatura.

    Las ventajas de este análisis, es que es barato, rápido, no necesita ninguna preparación previa y se puede aplicar a muestras completamente desconocidas.

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:39

      Ciertamente. Pero no es deliciosamente cara. :-D

      (Bromas aparte, en efecto existen otras muchas técnicas que se podrían aplicar. Pero el artículo ya se alargaba mucho…)

  9. Bai dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 15:50

    Qué manera de complicarse la vida tenéis los científicos. Si te encuentras una Cosa Misteriosa, el primer y, probablemente, único paso, es hacerle una foto con el móvil y colgarla en internet para que la gente opine. Segurísimo que al final terminas descubriendo lo que es. Hay que tener más fe en la Virgen de la Red y dejar de hacer caso a la ciencia, que solo nos trae desgracias y nos aleja de la verdadera razón, que reside en internet.
    ¿Que por qué te leo si pienso esto?… para conocer mejor al enemigo, a pesar de que todo lo que escribes es tan aburrido y tan “masculino”: protONES, neutrONES….

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:40

      Déjate de brujerías tecnológicas heréticas. Lo suyo es destripar unas aves en el templo. :-P

  10. pac77 dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 16:12

    Admiro su blog.Nunca había encontrado a alguien con esa capacidad de explicar y diseccionar para no doctos variados temas con un sustrato común: el conocimiento humano y su alcance.Su pasión por la ciencia y por la divulgación estremece.Es genial cuando aplica la ironía y la acidez.Pero hoy, al leerle, me he sentido profundamente decepcionado y dolido.La mención que hace al operador de rayos X, TAC, MRI, PET, ese “auxiliar de clínica novato”, me llega al alma, por hiriente y por desconocimiento de alguien que no se puede permitir eso, como usted.Un auxiliar de clínica (que no existe, quizá quiso decir auxiliar de enfermería) no maneja, ni puede manejar esos equipos.Los Técnicos Superiores en Imagen para el Diagnóstico (TSID) son los encargados de ello.Por titulación y por capacitación.Desgraciadamente nuestra situación es continuamente ignorada desde los medios, a pesar de nuestros continuos esfuerzos por hacerlo entender a la sociedad a la que servimos.Ninguna profesión del ámbito sanitario y/o científico-tecnológico sufre las carencias de formación que sufrimos ante la desidia de la Administración Sanitaria y Educativa. Y no ocurre en ningún otro pais, no ya de Europa, sino de cualquier pais en vias de desarrollo que cuente con tecnología de ese calibre destinada a la investigación y a sanidad.Si, somos FP, mientras en toda la UE y la OCDE nuestros colegas, CON LAS MISMAS FUNCIONES, se forman en un entorno unversitario, con titulaciones de GRADO y formados por Titulados Superiores, doctos y especialistas en las materias a impartir (Médicos,Físicos,Biólogos, etc) y no como en España, donde “nos forman” profesores de secundaria, en Institutos de FP.
    A pesar de eso,los TSID españoles desarrollamos nuestra labor con el mismo nievel que en el extranjero porque desde 1984, hace 26 años… desarrollamos planes de formación REALES a través de nuestras asociaciones profesionales y sindicatos.Somos autodidactas,bien entendido el concepto, por obligación y por devoción a una profesión que ante el continuo avance científico-tecnológico no recibe una actualización de sus contenidos formativos porque “a nadie” le importa. Y para más inri, formamos a los profesores de instituto para que puedan medio formar a los futuros TSID.Me gustaría poder darle a conocer una situación más que kafkina en un país que no deja de ser atrasado en su desarrollo científico, entre otras muchas cosas, por el poco interés a sus Técnicos Superiores Sanitarios, a los que se le exige una profesionalidad europea con una formación tercermundista.
    Ante cualquier otro artículo en prensa, hubiera protestado como tantas otras veces, pero con usted, Yuri, necesito explicarselo.
    Gracias.

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:36

      Estimado Pac77:

      Me sorprende que no haya captado usted, precisamente, la carga irónica de menospreciar (ficticiamente) al TSID que utiliza el equipo de imagen. Entiendo que se debe a que está dolido con esta cuestión. Le invito a releer la frase:

      “El auxiliar de clínica novato con contrato eternamente temporal que lo manejaba (que es a quien le toca la guardia en días de partido importante) dice que vio algo parecido a costillas y un aguijón en su interior antes de que se apagara la pantalla, pero es un niñato de Formación Profesional, ¡qué va a saber ese!”

      Al escribir con ironía siempre se corre el riesgo de que alguien te tome en serio, sobre todo cuando no se puede ver la expresión de la cara; pero puedo asegurarle que, precisamente, cuando escribí estas líneas estaba criticando a algunos que van de “superiores” por tener carrera y no se cuántos másters y desprecian “a los de FP”. Si la pone en contexto, verá que el único que ha sabido ver algo confiable de la Cosa Misteriosa es, precisamente, este “niñato de FP con contrato eternamente temporal”. ;-)

      • Pac77 dijo,
        El 14 de septiembre de 2010 @ 0:30

        Gracias Yuri por dedicar no solo su tiempo a la divulgación sino también a contestarnos.Gracias de verdad.
        Tiene razón.No percibí la ironía.Posiblemente por padecer continuamente el más absoluto de los desprecios y el olvido por los responsables de mantener nuestra situación.Cuando a uno le mientan la bicha…se ciega.
        muchas gracias por su explicación a mi queja.
        Un abrazo.

  11. Anónimo dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 19:03

    Sería “milmillonésimas de metro”, ¿no?
    Gran artículo.

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:40

      Obviamente. Ahora lo cambio. :-)

  12. Anónimo dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 19:40

    ¡Ah! Y el enlace “de barrido” apunta al artículo de la wikipedia “Microscopio electrónico de transmisión” cuando debería apuntar a “Microscopio electrónico de barrido”.
    Un saludo

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:40

      También. ;-)

  13. Quijote dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 21:44

    Si realmente la cosa es “misteriora” no hay cojones de identificarla.

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:40

      Yo creo que sí. ;-)

  14. Alberto dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 22:48

    Yuri! Me encanta tu blog! Siento ser aguafiestas por el nuevo cambio, pero los márgenes son muy anchos y hacen bastante incómoda la lectura.

    Un saludo!

    • Joe dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 0:44

      De acuerdo con Alberto, en la entrada anterior me dijiste que podria ser x la resolucion de mi pantalla…pero es x lo que dice Albert, margenes muy anchos

      • Petor dijo,
        El 7 de septiembre de 2010 @ 12:34

        Los márgenes anchos (o las columnas mas estrechas para leer) cansan menos.

        Ya lo inventaron hace mucho los periódicos

        • Alberto dijo,
          El 7 de septiembre de 2010 @ 13:37

          En formato papel sí, pero mi ordenador no se parece nada a un periódico ni a un papel.

          besos

          • Yuri dijo,
            El 7 de septiembre de 2010 @ 16:42

            Tengo un problema con esto. Necesito las dos columnas laterales para lo que hay ahora y para más cosas que voy a añadir en el futuro. Eso deja la columna central, de ancho variable, muy estrecha cuando se usan resoluciones de pantalla pequeñas. No hay una manera obvia de resolver esto. A ver si a alguien se le ocurre alguna alternativa…

  15. Javi dijo,
    El 6 de septiembre de 2010 @ 22:49

    Conocí este blog por pura casualidad y no hay dia que no me pase por aquí haber si sale algo nuevo, te felicito, cuando sea pequeño quiero ser como tú.

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:42

      Muchas gracias. Ser pequeños, de una cierta manera, es importante. ;-)

  16. Manuel Nicolás dijo,
    El 7 de septiembre de 2010 @ 9:56

    Me he reído un montón con este artículo. Para que luego digan que la ciencia no es divertida.
    Este artículo es fundamental también para cualquier escritor que quiera informarse de como se hace una investigación a cualquier nivel.
    Gracias de nuevo.
    Y por fin una pregunta final, de esas que hacemos los de letras “pa dar pol culo”:
    ¿Para pruebas de Datación, la del carbono 14 sigue siendo la más efectiva o esta se ha pasado de moda y hay alguna más exacta y más “fashion”?

    • Yuri dijo,
      El 7 de septiembre de 2010 @ 16:45

      ¡Hola, Manuel! Gracias a ti una vez más.

      Hay muchísimas técnicas de datación modernas; la del carbono-14 es muy eficaz, pero es sólo una de ellas. Si te interesa el tema, puedes empezar siguiendo los enlaces de esta página de la Wikipedia:

      http://es.wikipedia.org/wiki/Dataci%C3%B3n_de_los_restos

      • José Luis dijo,
        El 7 de septiembre de 2010 @ 18:49

        Para Manuel Nicolás. Por si te interesa, acabo de terminar el libro Huesos, piedras y estrellas (La datación científica del pasado) escrito por Chris Turney, el geólogo británico que realizó la datación del “Hombre de Flores”.
        (Editorial Crítica ISBN 978-84-8432-873-5).

        Trata este tema de un modo “asequible y didáctico” para los de “letras”.

        Yuri, me gustan los cambios, aunque no puedo opinar de los márgenes, tengo un monitor grande con bastante reolución…

  17. Kikoso dijo,
    El 7 de septiembre de 2010 @ 17:02

    Te noto quemado con subcontratas, relaciones de parentesco entre superiores/subordinados y afines Yuri :)

    • Yuri dijo,
      El 8 de septiembre de 2010 @ 3:40

      ¿Quién, yoooo? ¡Noooo, qué va! ¡Eso serán imaginaciones tuyas!

      ;-D

  18. eulen dijo,
    El 8 de septiembre de 2010 @ 3:33

    :-D

  19. Manuel Nicolás dijo,
    El 8 de septiembre de 2010 @ 9:29

    Gracias Yuri y Jóse Luis por la info de la datación. Ahora estoy enfrascado en un relato de Ciencia Ficción sobre como podría ser la datación del futuro y claro, al ser de letras estoy claramente estancado. He pensado en una especie de microondas moulinex que bombardee el objeto a datar con algo parecido al electromagnetismo, pero no me convence.
    En fins.

  20. voet dijo,
    El 8 de septiembre de 2010 @ 15:06

    manuel, no necesitas tener una formación científica para hacer ciencia ficción, o más correctamente, ficción científica.

    existe SF hard y SF soft: la primera (que es la que prefiero) trata de ser muy rigurosa a nivel científico (ejemplo: 2001, una odisea en el espacio). la segunda utiliza el contexto como excusa: la space-opera, por ejemplo, es un subgénero dentro de esto (ejemplo: star wars).

    si realmente intentas expresar una idea en tu relato que no sea necesariamente de tipo científico (por ejemplo, conflictos personales derivados de un conocimiento demasiado exhaustivo) no tienes porque preocuparte tanto de describir la tecnología.

    por último, te hago unas recomendaciones que me agradecerás el resto de tu vida: lee “diarios de las estrellas” y “ciberiada”, de stanislaw lem. disfrutarás como un enano de una ciencia-ficción nada rigurosa pero divertidísima y profunda.

  21. Manuel Nicolás dijo,
    El 8 de septiembre de 2010 @ 16:04

    Gracias Voet por la info, pero en el caso de tito Lem, lo tengo ya muy leído (aunque nunca lo suficiente), para muestra, un botón:

    http://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op00447.htm

    De todos modos leeré con interés tu introducción al maestro polaco.

    En cuanto a lo que comentas de la CF hard-soft, soy consciente. No soy escritor profesional pero algo he escrito de CF que denominarías soft:

    http://www.ciencia-ficcion.com/relatos/indexjs.html?relato=r186

    http://www.ciencia-ficcion.com/relatos/indexjs.html?relato=r186

    Esta vez lo que pretendo es acercarme algo más al hard (sin pasarse) con una máquina más o menos creíble de datación.

    Y perdón por el autobombo, que esta es la casa de Yuri y nosotros aquí hablando de CF.

    • voet dijo,
      El 14 de septiembre de 2010 @ 9:20

      si es que con lem uno nunca se puede equivocar… lo que no tengo claro es si esos relatos que has puesto son tuyos, pues pone un tal jacinto que no se parece nada al de la foto de la crítica de lem.

      yo también escribo algo de SF. este relato es bastante lem: http://textos.cranf.net/billybrogcomoseruno.htm

  22. Ozanúnest dijo,
    El 8 de septiembre de 2010 @ 20:30

    ¡Qué recuerdos de la carrera!

  23. Bardet dijo,
    El 10 de septiembre de 2010 @ 6:40

    Increíble, como siempre. Me ha encantado la referencia al clasismo habitual para con los profesionales “de baja estofa”.
    Lamentablemente me uno al grupillo de descontentos con el ancho de la columna del texto, pero son minucias. Lo realmente importante es que es capaz de seguir haciéndonos llegar a los profanos una gran cantidad de información de un modo ameno, inteligible y divertido.

    Mil gracias por este blog, lo descubrí con el post sobre la Bomba del Arco Iris y ya no he podido parar :)

  24. jcvs dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 0:22

    La verdad deje de leer a medias el articulo porque no entedi nada :(, creo que es demasiado para mi cerebro de cacahuate.

  25. Rcubo dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 14:02

    Excelente Yuri, me ha encantado este post, (que ratos de cromatografia me he tragado :-( ) hacia ya tiempo que no te leia (Por mi culpa, que pensaba que seguias en el otro lado). Veo que la cosa va viento en popa, enhorabuena.

    Saludos

  26. Manuel Nicolás dijo,
    El 14 de septiembre de 2010 @ 10:33

    Perdona Voet por el enlace, que no dirige directamente a mis modestos relatos.
    En la sección de arriba a la izquierda sale “Alien Geographic” en la que la mayoría de los relatos son míos. Te recomiendo que si tienes interés empiezes por El becario y el centauro.
    También en la sección “apócrifos irreverentes” el relato Eternas es mío.
    Y vuelvo a pedir perdón a Yuri por el autobombo sexual.

  27. voet dijo,
    El 14 de septiembre de 2010 @ 13:15

    Manu, me ha gustado el relato. Tiene bastante coña (¿te gustó el mío?). Por las temáticas que manejas en los dos relatos que he leído (becario y combate de antenas) supongo que te gustaría también “relaciones extrañas” de philip josé farmer.

    de todos modos casi seguimos por mail (mira en mi peich) que yuri debe estar en plan “por qué no se van a hablar a otro lao”.

    • Yuri dijo,
      El 14 de septiembre de 2010 @ 15:10

      No tengo ningún incoveniente siempre que no desplace al tema del post. :)

      Yo también le echaré un vistazo a esos relatos cuando tenga algún tiempo. ;)

    • Manuel Nicolás dijo,
      El 14 de septiembre de 2010 @ 16:44

      Antes de ser expulsado y condenado a pena de extrañamiento por utilizar la página de Yuri, es que tengo que decirle al señor Viñuelas que me ha gustado mucho su relato del perro coriolis, pero que me es imposible comunicarme con él através de su “peich”, porque no encuentro ningún enlace ni correo al uso, así que este es mi correo:

      nicolasocanalla@gmail.com

      Y dicho esto juro ante Dios Uno y Trino, ante Crom y ante el Divino Caos que no volveré a utilizar este blog para seguir porculeando.

  28. Ian dijo,
    El 19 de septiembre de 2010 @ 15:28

    Yuri, empecé a leer tu blog hace 1 o 2 meses y es realmente genial. Si bien hay ciertos posts que me interesan más que otros, están todos muy bien escritos y completos, me encantan. Me gustaría saber qué haz estudiado y si trabajas, etc. Yo no lo he encontrado (tampoco he buscado mucho) pero creo que si no hay uno ya, a muchos lectores nos gustaría saber un mínimo de tu vida :P.
    Sigue así, mil gracias.

  29. Cristina dijo,
    El 22 de septiembre de 2010 @ 20:39

    Hola Yuri, soy Cristina tengo 12 años y me encantan tus articulos. Siempre he tenido curiosidad sobre este tipo de cosas, y es que (por lo menos es mi opinion) es apasionante! :)

    • Yuri dijo,
      El 22 de septiembre de 2010 @ 21:19

      Me alegra mucho, Cristina. Eres muy bienvenida. :-)

  30. Justo reynaldo dijo,
    El 22 de octubre de 2010 @ 10:05

    Ja mira que primero habria que revisar si no tiene alguna etiqueta… quiza sea chino… me gustaria hacerle una cromatografia de colores al pastel de mi tia… ese si da cierto riesgo…

    buen post!!! Ja soy tu fan!y obviamente los 1208 seguidores mas

  31. Joseba dijo,
    El 10 de enero de 2011 @ 14:52

    Hola, soy Joseba. Pues efectivamente estaba de cobrador de impuestos “especiales”. Pero parece ser que hoy 10/01/2011 “mi empresa” ha informado de un ERE total. :-)

    PD: Enhorabuena Yuri, un saludo desde el País Vasco.

  32. cienciapura dijo,
    El 8 de abril de 2011 @ 22:47

    Aunque llego tarde a los comentarios, me parece genial todo lo que explicas.
    Un pequeño detalle: el pobre piltrafilla que le toca averiguar la Cosa Misteriosa tendrá que planificar antes, no? Todo sea que empiece a realizar ensayos, que vienen a ser destructivos, y se quede con nada con lo que mostrar al jerifalte de turno que le mandó al culo del mundo y le prohiba la entrada en el país.
    Saludos,

  33. Red dijo,
    El 11 de mayo de 2011 @ 10:39

    Llego tarde yo también a los comentarios. ¡Qué le vamos a hacer! Desde que he descubierto este blog, me lo estoy leyendo entero. Hay que ver la de cosas que uno desconoce.

    Sobre la Cosa Misteriosa, me parece que falta algo. Si la “Cosa” es un mecanismo desconocido (creado, por ejemplo, por una civilización extraterrestre), ¿hay técnicas que permitan saber, conociendo la estructura y la composición del objeto, para qué sirve y cómo se usa? No creo que sea un paso obv io… Me imagino a un tipo de la Edad Media que se encontrara de pronto con un ordenador enchufado a una red eléctrica. Si quisera saber para qué sirve, seguramente lo manipularía por aquí y por allá, llegaría a descubrir el botón de encendido y vería cómo se enciende la pantalla… le daría un susto de cojones la musiquilla que suena al arrancar el Windows y se pondría a cubierto hasta que estuviera seguro de que no le va a atacar… ¿y luego? ¿Cómo llegaría desde ahí hasta el punto de crear una presentación Power Point para felicitarle el cumpleaños a su esposa, o un Excel para llevar la contabilidad de las fanegas de trigo que producen sus vasallos?

    Y aún más… si la Cosa Misteriosa es producto de una ingeniería alienígena, ¿seríamos capaces de deducir los principios científicos en los que se sustenta esa ingeniería, en el caso de que sean desconocidos para nuestra ciencia?

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3 Trackbacks \ Pings »

  1. septiembre 10, 2010 @ 18:44

    [...] primeros años, pasa por el enlace, no te arrepentirás. ¡Muchas cosas locas! ¿Cómo identificarías una Cosa Misteriosa?: "Pongámonos en situación: imagínate que te ves en una de esas [...]

  2. agosto 7, 2011 @ 0:15

    [...] un cierto toque morboso (como el propio título indica), pero yo te recomiendo “¿Cómo identificarías una Cosa Misteriosa?.” El resto de las entradas del libro, si no quieres o no puedes comprar el libro, las puedes [...]

  3. comment-3242 dijo,
    septiembre 16, 2014 @ 2:40

    comment-3242

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