Reparando homosexuales, destruyendo personas

Cuando la ciencia deja de ser ciencia y hace concesiones a
los valores morales tradicionales, los tabús sexuales, las doctrinas religiosas
y los linchamientos sociales, nos acercamos rápidamente al borde del abismo.

Estatua de Alan Turing en Bletchley Park.

Monumento a Alan Turing (1912-1954), padre de la informática moderna, de la máquina de Turing, de los ordenadores de propósito universal y criptoanalista de la máquina Enigma. Fue empujado al suicidio por las brutales terapias contra la homosexualidad que le aplicaron como alternativa a la prisión.

¿Puede haber mala ciencia? Sí, claro: toda aquella que abandona el método científico para satisfacer los prejuicios, miedos, manías y deseos de determinados grupos sociales, políticos o religiosos. Ya te conté en Psiquiatría Delirante cómo la mala ciencia se usó para justificar y potenciar la esclavitud, el racismo, el colonialismo salvaje, la lobotomía, los abusos farmacológicos, el Ku Klux Klan y hasta el genocidio nazi; es que esto de la psiquiatría, la psicología y la neurología (y la antropología), por lo que tienen de estudio íntimo del ser humano, da mucho juego para hacer el animal en cuanto se salen del más estricto método científico. Hoy hablaremos de otra tendencia que ha gozado de diversas épocas de popularidad a lo largo de los últimos doscientos años: la reparación del personal sexualmente desviado o, si tal cosa no era posible, la supresión de su peligrosidad social; una de cuyas víctimas más notorias fue –naturalmente– Alan Turing, el padre de la informática moderna.

Sexualidades alternativas.

Este asunto de los gustos sexuales más allá del metesaca reproductivo básico ha sido materia delicada en todas las sociedades que ha creado la Humanidad; y su percepción y tratamiento, también. Para empezar, cada sociedad y tiempo ha tenido sus tabúes sexuales, con frecuencia distintos e incluso contradictorios. Los romanos, que tan exagerados eran en algunas cosas, sentían un profundo desprecio por algo tan normalito como el sexo oral: la irrumatio estaba sujeta a burla y ridículo, y la persona que chupaba –fellator o fellatrix– se consideraba humillada de manera vergonzosa; una actividad propia de prostitutas y esclavos (y esclavas, claro).

Por el contrario, un romano nunca habría entendido nuestro escándalo ante las relaciones sexuales con menores de edad, y seguramente se habría reído de nosotros. Bueno, un romano y toda cultura anterior al siglo XX, donde la edad reproductiva aceptada comenzaba de manera natural con el inicio de la pubertad y la edad a la que resultaba posible casarse era incluso anterior. De hecho, las leyes que determinan una edad mínima de consentimiento no empezaron a generalizarse hasta  finales del siglo XVII, y esta edad era de entre diez y doce años; y así siguió siéndolo hasta segunda mitad del siglo XIX, cuando comenzaron a subirla por razones relacionadas con el puritanismo y el victorianismo anglosajones. Este es el motivo de que la edad de consentimiento sea más elevada en los países tradicionalmente protestantes que en los tradicionalmente católicos (en España, por ejemplo, sigue siendo de 13 años, y en muchos estados mexicanos es incluso inferior de facto; los países musulmanes y asiáticos, por su parte, sólo han establecido limitaciones a raíz de esta influencia anglosajona). En todas las grandes culturas de la Antigüedad –Egipto, Mesopotamia, Grecia, Roma, China– la edad de los participantes en un acto sexual no era ni siquiera asunto de su interés, o al menos no lo bastante como para hablar de ello o codificarlo de ninguna manera. En realidad, se consideraba parte del metesaca reproductivo básico: “las muchachas echan tetas y comienzan a parir hijos, ¿cuál es la noticia?”, nos habría preguntado cualquier súbdito o ciudadano de tiempos pasados.

Fresco erótico de las Termas Suburbanas de Pompeya

Un fresco en las Termas Suburbanas de Pompeya plasma un trío sexual donde un hombre sodomiza a otro mientras éste mantiene relaciones con una mujer (siglo I dC aprox.).

La naturaleza del acto sexual, en cambio, ha sido objeto de restricciones, limitaciones y tabúes a lo largo de casi toda la historia de la Humanidad. Y, de manera muy notable en Occidente, la homosexualidad masculina. La femenina, en cambio, no parecía ser tan importante: lo que hicieran las hembras entre parto y parto nunca llegó a convertirse en materia de estado. Es bastante conocida la actitud liberal e incluso positiva de los griegos ante el tema (incluyendo a los muy machotes espartanos), pero también las severas condenas plasmadas en el Antiguo Testamento bíblico contra los sodomitas (que los clérigos posteriores extendieron a la homosexualidad femenina, aunque no es eso lo que dice el texto original). Los romanos, más que nada, hacían chistes al respecto (los romanos eran unos cachondos, si bien unos cachondos bastante crueles); y el historiador británico Edward Gibbon (1737-1794) comentó que “de los quince primeros emperadores [romanos], Claudio fue el único cuyos gustos en el amor eran enteramente correctos“.

Antes –durante la República Romana– habían empezado a aparecer leyes, como la Lex Scantinia, prohibiendo la homosexualidad entre personas libres (los esclavos eran cosas, y por tanto podían ser utilizadas a discreción de cada cual); parece que el número de persecuciones efectivas en virtud de estas leyes fue muy reducido y eran más un arma arrojadiza política que otra cosa. En tiempos imperiales, habían perdido ya buena parte de su vigencia. Dicen que Nerón se casó con uno de sus esclavos (el primer registro de un matrimonio homosexual de la historia), consta que Heliogábalo hizo lo propio con otro esclavo que se llamaba Hierocles, Trajano se lo pasaba pipa con los chavales, Adriano hace leyenda con el guapísimo Antinoo y el tema estaba lo bastante normalizado como para representarse en espacios públicos; por ejemplo, en las termas suburbanas de Pompeya (donde aparece un trío bisexual y una escena lésbica).

A los egipcios antiguos, por su parte, el asunto no les resultaba de particular interés. Aunque apenas se conservan referencias al respecto, la primera pareja homosexual (o bisexual) conocida podrían ser los supervisores de la manicura real (estilistas, vaya, ¡qué raro!) Nianjjnum y Jnumhotep, según las imágenes presentes en su tumba común de Saqqara (aprox. 2.400 a.C.). Pero vaya, que parece que a los egipcios esto de la cosa gay les importaba también lo bastante poco como para ni siquiera hablar de ello (ni para relatarlo, ni para exaltarlo ni para condenarlo; o lo llevaban muy escondido o se les daba una higa).

Ocurre además que, en la mayoría de las culturas antiguas, las relaciones interpersonales que no determinasen linajes reales o aristocráticos (lo que las convertía en un asunto de estado) se consideraban eminentemente un asunto privado entre personas o familias donde nadie más tenía por qué meter el hocico. En Roma, por ejemplo, no existía una ceremonia civil específica a la que llamar boda o matrimonio; la manifestación pública de que una pareja vivía junta por mutuo consentimiento, o había intercambiado dotes, bastaba para considerarlos una nueva familia (aunque los ricos y poderosos organizaban grandes fiestas y rituales que están en la base de nuestra bodas modernas). Estaba la conferreatio, el manus, el usus, el coemptio y los distintos arreglos entre esclavos y entre esclavos y libres y entre ciudadanos y no-ciudadanos y el sursum corda. Vamos, que cada cual se lo montaba como quería y podía dentro de unas ciertas costumbres sociales generalmente admitidas. Marcial (40-104 dC), en sus Epigramas, nos habla de numerosas familias homosexuales; y Juvenal (60-128 dC) nos cuenta que acudir a una de estas fiestas para celebrar una unión homosexual se había convertido en cosa corriente.

Vaso Warren, Roma

La copa Warren (Roma, aprox. 5 - 15 dC) difícilmente puede ser más explícita. Pieza GR 1999.4-26.1, British Museum.

La persecución de la homosexualidad occidental.

En las religiones abrahámicas de las que emerge el cristianismo dominante en Occidente a partir de la caída de Roma, en cambio, todo esto está mucho más severamente reglamentado y restringido. Y la homosexualidad masculina, como ya sabemos, es el objeto de duras condenas:

Torah, Biblia y Hadith

Los libros sagrados de las religiones abrahámicas como la Torah judía, la Biblia cristiana y las Hadiz de los musulmanes contienen numerosas apelaciones a la persecución y muerte de las personas homosexuales por orden divina.

“Si alguien se acuesta con varón como con mujer, ambos han cometido abominación: morirán sin remedio; su sangre caerá sobre ellos.”
–Levítico 20:13, en la Biblia.

El Nuevo Testamento cristiano no es mucho más comprensivo al respecto; el único cambio es que, bajo las leyes romanas, ya sólo pueden condenar a la gente al infierno:

“¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores ni los rapaces heredarán el Reino de Dios.
–Primera Epístola a los Corintios 6:9-10, en la Biblia.

Sobre esta base religiosa, la cultura occidental derivó hasta adquirir un carácter fuertemente homófobo a lo largo de los siguientes siglos. Con la cristianización y decadencia de Roma, la homosexualidad va siendo demonizada y termina por convertirse en un chivo expiatorio social sujeto a castigos brutales que comúnmente incluían la muerte –al estilo de aquellos tiempos, ya sabes–. Ya los tres primeros emperadores cristianos penalizaron virulentamente toda relación homosexual, lo que aparece recopilado así en el Código Teodosiano:

“Cuando un hombre se casa y está a punto de ofrecerse a sí mismo a los hombres a la manera de las mujeres, lo que él desea; cuando el sexo ha perdido todo su significado; cuando el crimen es uno del que no es beneficioso saber; cuando Venus es cambiada a otra forma; cuando el amor se busca y no se encuentra; [entonces] ordenamos que se alcen los estatutos, que las leyes se armen con una espada vengadora, que esas personas infames que ahora son culpables, o pronto lo serán, sean sujetas a pena exquisita.”
Codex Theodosianus, 9.7.3.

Te puedes imaginar que esto de la pena exquisita era, básicamente, cualquier forma horrenda de morir lentamente. Así desaparecían las uniones homosexuales legales durante los siguientes diecisiete siglos; y así se extinguía también toda posibilidad de mantener relaciones homosexuales al amparo de la ley cristiana. Los perpetradores (y sobre todo los pasivos) quedaban directamente condenados a la hoguera:

“Todas las personas que tienen la costumbre vergonzosa de condenar el cuerpo de un hombre, desempeñando la parte de una mujer para sufrimiento del sexo ajeno (pues no parece que sean diferentes a las mujeres), deben expiar un crimen de esta clase entre las llamas vengadoras a la vista del pueblo.
Codex Theodosianus, 9.7.6.

Ejecución de homosexuales en Zurich.

El caballero suizo Von Hohenberg es quemado vivo junto a su escudero frente a las murallas de Zurich, en 1482. Ambos habían sido condenados por homosexualidad.

El emperador Justiniano (483-565), en sus Novellæ Constitutiones, comienza a convertir a los homosexuales en chivos expiatorios de todos los males que afectan al pueblo, igual que se hizo con los judíos y las brujas:

“Y puesto que sabemos que algunos hombres, en las cadenas del diablo, se dan de manera grandemente disoluta a cosas que son contrarias a la propia naturaleza [...], dado que el hambre y los terremotos y las pestilencias están causados por estos pecados, les amonestamos para que se abstengan de los crímenes mencionados, para no perder sus almas. Y si hay algunos que perseveren en esta iniquidad tras esta nuestra amonestación, ellos mismos se han demostrado indignos de la clemencia de Dios [...] y se les aplicará la pena de muerte.”
Novellæ Constitutiones, 77. Ver también la 141.

San Pedro Damián (1007-1072) cargó extensamente contra la homosexualidad y la masturbación en su Liber Gomorrhianus. La monja mística Hildegarda de Bingen (1098-1179) –canonizada de facto por Juan Pablo II y Benedicto XVI– aseguró que, según sus visiones, Dios en persona abominaba de la homosexualidad tanto masculina como femenina (en lo que constituye una de las primeras condenas expresas del lesbianismo). Por su parte, el reformador protestante Martín Lutero (1483-1546) dijo:

“El vicio de los sodomitas es de una enormidad sin parangón. Se aparta del deseo y la pasión naturales, plantados en la naturaleza por Dios, según los cuales el varón tiene un deseo pasional por la hembra. La sodomía persigue lo que es completamente contrario a la naturaleza. ¿De dónde viene esta perversión? Sin duda alguna, procede del diablo.”
–En Plass, E.M.: Lo que dice Lutero: una antología.

Se profundizaba así en una larguísima persecución que la Inquisición católica y las autoridades protestantes recogieron con gran afición durante toda la Edad Media y el Renacimiento. Cualquier persona sospechosa de cometer el llamado crimen contra natura o pecado nefando corría un riesgo cierto e inmediato de acabar en la hoguera, además de otros tormentos brutales fáciles de imaginar dadas sus características. Sólo en Sevilla, entre 1578 y 1616, fueron ejecutadas al menos cincuenta y cinco personas por esta razón, y un número muy superior resultaron condenadas a azotes y galeras. En los territorios protestantes, la homosexualidad se persiguió con aún mayor afán. Y en los territorios musulmanes sucede lo propio, más al calor de las Hadiz que del Corán, aunque al parecer de una manera menos obsesiva hasta el surgimiento y expansión del wahabismo a partir de mediados del siglo XIX (pues existe una literatura homoerótica árabe durante toda la Edad Media, a diferencia de lo que sucede en la Cristiandad, donde fue exterminada por completo).

Resulta imposible saber cuánta gente fue encarcelada, torturada y asesinada por homosexualidad durante este largo periodo, aunque con toda seguridad la cifra asciende a muchos miles y puede que algunos millones. Todo lo relacionado con la afectividad entre personas del mismo sexo, y especialmente entre hombres, fue demonizado en la mentalidad popular al mismo nivel que los judíos, los herejes o las brujas (y los cuatro conceptos fueron vinculados en el proceso). La caza del marica se convirtió en deporte habitual, con la aprobación de la sociedad y la complicidad de las autoridades.

Homofobia pseudocientífica.

La libertad guiando al pueblo, de Eugene Delacroix

La Revolución Francesa de 1789 marcó el principio del fin del Antiguo Régimen en Europa. En la imagen, La libertad guiando al pueblo, de Eugène Delacroix (1830). En 1791, la Francia revolucionaria despenalizaba la homosexualidad por primera vez en Europa Occidental desde la caída del Imperio Romano.

La Ilustración, el Racionalismo y los cambios revolucionarios que terminaron con el Antiguo Régimen a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX comenzaron a acabar también con estas persecuciones brutales, pues los poderes religiosos que habían sido predominantes durante todo el periodo anterior se vieron ahora rechazados y expulsados de muchos ámbitos. Pero, si bien a esas alturas todo el mundo sabía ya que las brujas no eran más que pobres desgraciadas y que los herejes seguramente eran librepensadores, el antisemitismo y la homofobia no iban a desaparecer con tanta facilidad. La sociedad necesitaba nuevos argumentos para seguir odiando y despreciando a estos colectivos, y ahí estuvo la mala ciencia para proporcionárselos con una serie de conjeturas e hipótesis que violaban el método científico por todas partes pero las buenas gentes anhelaban tragarse con anzuelo, plomada y sedal. ¿Cómo íbamos a seguir manteniendo los valores familiares tradicionales racistas, clasistas, mojigatos, antisemitas y homófobos, si no?

Como suele ocurrir, el pecado, la violación de determinadas reglas morales y religiosas, fue convertida en enfermedad. Lentamente, las personas gays, lesbianas y bisexuales dejaron de ser pecadores para transformarse en enfermos. Eso, además, permitía mantener la criminalización de la homosexualidad en los países más tradicionalistas como materia de salud pública, moral social y protección de la juventud. Fue el psiquiatra austro-alemán Richard von Krafft-Ebing quien, en su famosa obra Psychopathia Sexualis (1886), caracterizó un gran número de desviaciones sexuales como enfermedades mentales.

Los razonamientos de Krafft-Ebing difícilmente pueden considerarse científicos: en esencia, está convencido por razones morales y religiosas de que el único fin de la sexualidad es la procreación, y por tanto todo lo que se salga de los mecanismos estrictamente necesarios para garantizarla son parafilias (“desviaciones”). Por ejemplo, para Krafft-Ebing, la violación era un acto moralmente reprobable pero no una perversión sexual, puesto que podía dar lugar a un embarazo.

Obviamente, la homosexualidad masculina y femenina cayó de lleno en la telaraña psiquiátrica de Krafft-Ebing (que hoy en día sabemos que no sirve, esencialmente, para nada). No era la primera vez que la atracción por las personas del mismo sexo resultaba caracterizada como una forma de enfermedad mental, pero la enorme influencia de Psychopathia Sexualis convirtió este concepto en dogma científico-moral para todo psiquiatra, neurólogo o psicólogo de su tiempo, pasando rápidamente a la política, la religión y la sociedad porque les venía de lo más bien. Y si la homosexualidad era una enfermedad, entonces tenía pronóstico, diagnóstico y sobre todo tratamiento. Porque sí, porque todas las enfermedades los tienen; esta no iba a ser una excepción.

Homomonumento en Amsterdam

El Homomonumento de Amsterdam, en memoria de las personas homosexuales asesinadas por su condición. Hasta 15.000 seres humanos perecieron en los campos de exterminio nazis por preferir a las personas de su mismo sexo.

A su manera, los planteamientos de Krafft-Ebing fueron un avance para su tiempo. Por ejemplo, era firmemente contrario al uso de la castración y otros métodos quirúrgicos para combatir la enfermedad nefanda, favoreciendo el hipnotismo y otras técnicas blandas en su lugar. Ni siquiera fue partidario de encerrar a los homosexuales en manicomios, como empezó a ocurrir poco después. Durante los siguientes años se fueron generalizando diversas técnicas para erradicar esta enfermedad mental: la amputación del clítoris, los ovarios o el útero en las mujeres, la castración en los hombres, la vasectomía, la sección del nervio púbico y posteriormente la lobotomía a escala industrial que ya tratamos en el artículo anterior. Y si se hacía en la infancia, mejor, para coger la enfermedad a tiempo. A su manera, funcionaba, claro: cuando dejas a alguien castrado o convertido en un vegetal, lo más normal es que su perversión sexual mejore (al desaparecer el deseo sexual en su conjunto, obviamente). Por desgracia, estos tratamientos presentan algunos incómodos efectos secundarios: constituyen una fábrica de psicópatas peligrosos, antisociales y trastornados graves de toda especie, cuando no inválidos para toda la vida o directamente suicidas.

Los nazis, en su sempiterna búsqueda de soluciones simplonas a problemas complejos, afrontaron este problema de salud pública mediante su solución favorita: la eugenesia y el exterminio. Erradicado el enfermo se erradica la enfermedad o, en términos más castizos, muerto el perro se acabó la rabia. Con esta sencilla aplicación del sentido común, aproximadamente cincuenta mil homosexuales acabaron en las prisiones nazis y entre cinco y quince mil desaparecieron en los campos de exterminio. Sí, la mala ciencia, los prejuicios y el peor sentido común nos ponen a todos al borde del abismo.

En los países occidentales y en el entorno soviético prefirieron seguir avanzando en los tratamientos, con o sin internamiento. Una nueva generación de psiquiatras, psicólogos y neurólogos a ambos lados del Telón de Acero decidieron que eso de ir capando o lobotomizando a la gente por ahí era un atraso: ahora disponían de un potente arsenal farmacéutico para tratar el supuesto mal. Y se aplicaron a fondo, con las mejores técnicas neuropsiquiátricas de su época: electroshock, choque farmacológico, castración química, tratamientos hormonales, aplicación de toda clase de psicofármacos y por supuesto largas sesiones de psicoterapia sustentadas en la aceptación de la enfermedad y la mejora de la calidad de vida (pues ya iban dándose cuenta de que el tema no tenía cura, y es normal: no se puede curar lo que no es una enfermedad). El gran científico y padre de la informática moderna, Alan Turing, fue una de las víctimas de estas atrocidades (que frecuentemente se aplicaban por orden judicial o paterna, como una alternativa a la cárcel o el reformatorio); quizá Turing sea la cara más visible de los miles y probablemente millones de víctimas de todas estas supercherías que empujaban a la gente a la locura, la violencia, el aislamiento y el suicidio de manera sistemática y científica.

La terapia de reparación.

Técnica Ludovico, La naranja mecánica

Fotograma de La Naranja Mecánica (Stanley Kubrick, 1971), donde se muestra una representación cinematográfica de la terapia aversiva.

Ah, sí, y otro truqui que se la habría puesto dura al mismísimo Pavlov: la terapia aversiva. Siguiendo los principios fundamentales del condicionamiento clásico y de la escuela conductista, a algún genio se le ocurrió que si le arreas a alguien calambres eléctricos en los genitales u otras partes del cuerpo mientras lo expones al objeto de su deseo, a lo mejor –a lo mejor– le toma repelús y deja de desearlo. Y es que los conductistas son muy aficionados a brillanteces del tipo de curarte la fobia a las arañas exponiéndote a un nido de arañas, o el miedo a volar metiéndote en el asiento trasero de un avión acrobático (que no digo que no pueda llegar a funcionar en algunos casos, pero telita con la genialidad). Por supuesto, funciona mucho mejor con los niños porque se coge la enfermedad a tiempo, etcétera.

En fin: el caso es que toda una generación de conductistas y asimilados se pasaron algunas décadas metiéndoles descargas eléctricas a la gente (y con frecuencia a menores) una y otra vez para generarles aversión a las personas del mismo sexo. Este tratamiento, básicamente el experimento Ludovico de La naranja mecánica, se puede resumir fácilmente como una larga serie de crueles sesiones de tortura terapéutica para inducir temor, rechazo y paranoia ante todo lo vinculado con la misma (como, por ejemplo, fotos de personas de tu mismo sexo desnudas o en actitud erótica que te iban enseñando, y entonces, ¡zasca! Voltios a tutiplén.)

Esta técnica fue muy popular para regenerar desviados en las prisiones de diversas dictaduras recientes que mantuvieron o mantienen la criminalización de la homosexualidad; entre ellas, el franquismo, sobre todo en las prisiones de Badajoz y Huelva. Y también en clínicas privadas, de nuevo con preferencia a los niños y niñas raritos o sólo sexualmente curiosos. La cosa sigue así hasta 1973, cuando la homosexualidad es retirada del DSM norteamericano por falta de todo fundamento científico para seguir considerándola una enfermedad mental; en Europa, no desaparecerá por completo del CIE hasta 1992. La completa rehabilitación de Alan Turing por el Gobierno Británico y la petición de disculpas póstumas del entonces Primer Ministro Gordon Brown es, quizá, la mejor expresión del fin de estas supersticiones medievales en el mundo occidental:

“Si bien a Turing se le aplicó la ley de su tiempo y nosotros no podemos hacer que el reloj vuelva atrás, por supuesto su tratamiento fue absolutamente injusto, y me agrada tener la oportunidad de decir lo mucho que lamento y lamentamos lo que le ocurrió… Por tanto, en el nombre del Gobierno Británico y de todos aquellos que viven en libertad gracias al trabajo de Alan, me siento muy orgulloso de decir: lo sentimos mucho; merecías algo mucho mejor.”
–El Primer Ministro del Reino Unido, Gordon Brown, en declaración oficial (2009).

Aquí, por supuesto, aún no se ha disculpado nadie por nada.

Web católica homófoba

En pleno siglo XXI, páginas web de organizaciones religiosas que pretenden pasar por científicas (como esta de una autodenominada Asociación Médica Católica) siguen tratando de confundir al público con ideas patológicas sobre la homosexualidad que no se apoyan en ningún fundamento científico y son muy peligrosas para la salud mental de las personas. Constituyen la cara amable, moderna y pseudocientífica de una vieja superstición (clic para ampliar).

Pese a todos estos avances, a través del nuevo fundamentalismo religioso con piel de oveja pseudocientífica, algunas de estas técnicas para enderezar maricas y bolleras han llegado hasta nuestros días. Sobre todo en y desde los Estados Unidos, vagamente nucleadas en torno a la organización integrista NARTH, diversas clínicas mucho menos que científicas siguen ofertando la denominada terapia de reparación –también llamada terapia reparativa, terapia de reorientación sexual o terapia de conversión–. Las principales organizaciones científicas contemporáneas consideran esta terapia falsa, ineficaz,  muy peligrosa para la salud mental de las personas y carente de todo fundamento científico: una vez más, no se puede curar lo que no es ninguna enfermedad. Esto es así incluso cuando se renuncia a los métodos directos, pero se aplica manipulación mental mediante sesiones o cursos de pseudo-psicoterapia y autoayuda, como los patrocinados en España y Latinoamérica por distintas iglesias tanto católicas como protestantes. Quien lo intente, aunque sea de manera bienintencionada, terminará hiriendo y destruyendo a la persona con toda probabilidad.

(Convendría recordar aquí que, en la mayoría de países europeos contemporáneos, quien aplique semejantes tratamientos a una persona menor de edad es más que posible reo de maltrato y abuso infantil, y puede que hasta de abuso sexual de menores; por lo que cualquier persona de bien que tuviera conocimiento de algo semejante en su entorno debería ir a ponerlo en conocimiento del juzgado de guardia inmediatamente.)

Para empeorar las cosas, el nuevo fundamentalismo islámico en el mundo musulmán también ha hecho bandera de la persecución de la homosexualidad y los homosexuales, con numerosos encarcelamientos, torturas y ejecuciones en una extensa región del mundo. A veces parece que lo que llevamos de siglo XXI es un retroceso al siglo XI, la verdad.

Sin embargo, y pese a los errores pasados, la ciencia ha seguido aprendiendo y ahora sabe que las personas homosexuales no están enfermas; por fortuna, ya nadie podrá acogerse a un argumento científico para justificar sus prejuicios, su odio y su ignorancia. Y al hacerlo, no son las personas homosexuales quienes han sido rehabilitadas –pues no les debería haber hecho ninguna falta, si no hubiera sido por tanta injusticia–, sino la ciencia quien se ha rehabilitado a sí misma de una mancha vergonzosa mediante su mayor poder, el que la diferencia de todo dogma y superstición: la capacidad de reconocer sus propios errores, aprender de los mismos y contribuir decisivamente a la lucha humana por un mundo mejor.

Declaración de la Asociación Psiquiátrica Americana sobre las terapias de reorientación sexual.

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114 comentarios »

  1. Dani dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 12:40

    Qué lección nos acabas de dar, Yuri. Con qué respeto y rigor en un tema social en el que aún existen tantos prejuicios. La ciencia, por desgracia, se ha construido con hechos lamentables como los que cuentas…, pero por suerte el camino está más limpio en la actualidad. Gracias a mucha gente…, y a tí también.

    Saludos

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:04

      No, a mí no. Yo sólo me limito a recordar que debemos ser muy cuidadosos cuando tratamos con cosas que afectan directamente al ser humano.

      Gracias. ;-)

      • Dani dijo,
        El 13 de septiembre de 2010 @ 16:02

        ¿Te parece poco?! ;-)

    • Nestor dijo,
      El 1 de agosto de 2011 @ 21:51

      Excelente, es increible todo lo que estas personas solo por su orientacion sexual a sufrido, lo menos que podemos hacer ahora es reconocerlos como lo que son; seres humanos que tienen derechos.

      Creo que nadie tiene la autoridad moral para juzgarlos, “Vive y deja vivir”.

  2. Lectter dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 13:39

    Como siempre, genial.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:05

      Un placer. :-)

  3. trimegisto dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 14:04

    Muy bien escrito e hilado. Eso si, es diferente leerte en temas que uno no domina. En este caso, que conozco muy bien, me ha parecido todo como ya un poco sabido y he visto algún error menor, pero leches, es apabullante el conocimiento enciclopédico (o mas bien, las ganas de investigar) que demuestras y, sobre todo, lo bien que lo expones.

    ¡Bravo!

    Quizás lo único que echo un poco en falta es hacer mas explícito que la homosexualidad, tal como la entendemos hoy día (personas con una orientación sexual estable y de por vida con personas de su mismo sexo), no existía como concepto hasta el siglo XIX y las sexualidades eran tan diversas como las épocas y los años. Los Griegos no eran “pederastas” en su época, ni gays, ni “homosexuales”, aunque seguro que habría personas que encajarían en nuestra definición actual de esos comportamientos. Los griegos tenían una institución social, la paideia, que reglaba las relaciones sexuales entre jóvenes efebos y adultos. Los sodomitas no eran solo los homosexuales que practicaban el sexo anal, tambien incluia zoofilicos o heterosexuales que practicaban sexo no reproducitvo. En resumen, la sexualidad es algo personal, pero también social y cambia con las eras y las culturas, no ya las practicas (que a veces tambien), sino las propias definiciones y conceptos que le dan comprensión, significado y sentido a esas practicas y a esas relaciones sociales.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:08

      Hola, Trimegisto.

      Es cierto lo que dices… hasta cierto punto. La naturaleza específica del acto sexual es observada y “catalogada” en el pasado, y de hecho los romanos (por ejemplo) hacían bastantes chistes al respecto. Lo que ocurre es que, como bien comentas, su percepción personal y social varía con el tiempo y el lugar, y con ello su significado y codificación. Por otra parte…

    • vicenç dijo,
      El 16 de septiembre de 2010 @ 13:04

      Totalmente de acuerdo contigo, yo también hecho en falta que cuando se trata este tema se haga con más cuidado, y evitar así expresiones como “gay” hablado de relaciones hombre-hombre en tiempos pasados y en sociedades y culturas diferentes a la occidental contemporanea, ya que constituyen un claro ejemplo de anacronismo y suponen una distorsión. Y no deja de ser chocante que en un articulo que defiende la “buena ciencia” no se sea más cuidadoso en el uso correcto de los términos. Pero no por ello dejo de valorar positivamente el esfuerzo de Yuri, gracias, sobretodo por el tono irónico, demuestras que se puede hacer divulgación científica sin matar de aburrimiento a los lectores!!!

  4. trimegisto dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 14:07

    ah, y un comentario mas. La sexualidad femenina no aparece recogida ni prohibida nunca por que no hacia falta. En las sociedades antiguas, la mujer iba de la autoridad del padre a la del marido, que se encargaba de regular y controlar su sexualidad. No era necesario perseguir con leyes comportamientos que, o no podian darse, o ya eran perseguidos en privado con suficiente dureza. En muchos casos, incluso, se entendia que la mujer no tenia sexualidad ni deseo (la celebre metafora de la sexualidad masculina como un torrente imparable y la mujer como receptora de sus influjos), por lo que no se hablaba de ello. Fueron las feministas las que consiguieron, ya en el siglo XX, que se hablase de la sexualidad de la mujer :)

    ¡un saludo y gracias!

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:11

      …por otra parte, es cierto lo que dices, pero de nuevo sólo en determinadas culturas y momentos. La percepción de la sexualidad de la mujer es un tema complejísimo sobre el que además, para arreglarlo, hay muy pocos textos que trasciendan del moralismo condenatorio. Y en ese contexto, el lesbianismo es “el gran desconocido”. Evidentemente que si pillaban a dos chiquitas dándose el lote lo más normal es que sus papis (o mamis) las corriesen a latigazos y demás, pero también evidentemente su “interés social” termina ahí y no llega a convertirse nunca en “asunto de estado” (precisamente debido al propio papel subsidiario de la mujer en la mayoría de sociedades antiguas). En general es algo de lo que no se habla y, de nuevo, se conservan muy pocos textos.

  5. Áuryn dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 15:34

    “Sin embargo, y pese a los errores pasados, la ciencia ha seguido aprendiendo y ahora sabe que las personas homosexuales no están enfermas; por fortuna, ya nadie podrá acogerse a un argumento científico para justificar sus prejuicios, su odio y su ignorancia.”

    Ojalá… aún hay en España al menos un catedrático universitario de Psicología que se agarra a su libertad de cátedra para continuar elogiando la “eficacia” de las técnicas conductuales aversivas para la “curación” de la homosexualidad, llegando al extremo de ponerlas como ejemplo en el capítulo correspondiente del libro de texto recomendado (por supuesto, escrito por él). Me temo que habrá que esperar que todas esas personas con mentalidad del siglo XIX se jubilen para poder hacer esa afirmación… esperemos que ese día no tarde.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:13

      Hola, Áuryn. Siempre queda alguno de esos, en todas partes, pero por fortuna son cada vez menos y cada vez más “fuera de todo”. En particular, fuera de la ciencia, porque no se puede mantener esas tesis y hacer ciencia verdadera al mismo tiempo.

  6. Javi dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 15:54

    Genial, Yuri. Qué pena que no se haga lectura de este post en alguna que otra iglesia. Ahora, a ver cuánto tarda alguien en venir a condenarte al infierno porque la Biblia, porque Dios, porque blablabla…

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:13

      Yo estoy condenado hace mucho por muy distintas razones, no hace falta que se tomen la molestia. :-P

      • Guillermo dijo,
        El 26 de septiembre de 2010 @ 23:47

        Raro es que no te hayan detenido aún por “potencial terrorista” o algo así, jaja. Porque eso de explicar a la gente que un arma de destrucción masiva (e.g. las termonucleares) como curiosidad y describiendo analíticamente su funcionamiento, tiene que dejar perplejo y preocupado a más de uno de los que suelen usarlo como excusa para fines políticos… xD

  7. voet dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 16:59

    Yo soy un gran admirador de PARTE de la obra del denostadísimo Wilhelm Reich. Una de sus aportaciones más ignoradas sea la integración entre psicología y economía, en especial en la parte relativa a la sexualidad y como los diversos sistemas económicos han condicionado la vivencia de la sexualidad en las sociedades, con especial énfasis en los trabajos de Malinowski en culturas primitivas del pacífico y la coexistencia de diversas morales sexuales en función del status social. Se le considera el padre del freudomarxismo: http://en.wikipedia.org/wiki/Freudo-Marxism

    ¿Y qué tiene que ver la homosexualidad en todo esto? Pues que, según Reich, la moral sexual está completamente condicionada por el esquema socioeconómico: es del mismo modo que existe matrimonio sólo porque sin él no existe patrimonio; y de ahí viene la monogamia estricta, etc… Finalmente cualquier forma sexual que no esté orientada a la reproducción y que no canalice los impulsos naturales de cada uno en función del cotarro están mal vistos.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:14

      Y constituye una lectura de lo más interesante. ;-)

    • Fagus dijo,
      El 15 de septiembre de 2010 @ 2:17

      Esto es un modelo teórico tan, tan, tan materialista que se pasa de vueltas, en mi opinió. Personalmente nunca me ha convencido esta manera de explicar los hechos sociales, porque no cuenta con más elementos no materiales. Estaban muy de moda en los años 60 pero hoy por hoy se consideran, entiendo, muy superados.

  8. El 12 de septiembre de 2010 @ 19:00

    Las declaraciones de G.Brown de 2009 que citas mas arriba me parecen un insulto mas que una disculpa: “lo sentimos mucho, merecias algo mejor” ??? No creo que ni Brown ni nadie de su gabinete pudiera alcanzar a imaginar si quiera el peso especifico de este hombre en el devenir de los acontecimientos tecnologicos de las decadas siguientes, el hito que supuso su forma de pensar…la terapia hormonal como “premio” a haber roto los codigos de la enigma fue un crimen que no tiene nombre y no se como aun hoy no se les cae la cara de vergüenza al recordarlo diciendo “merecias algo mejor”… manda huevos

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:15

      No creo que se pueda decir mucho más a agua pasada. ¿Qué vas a hacer, 56 años despúes? Pero el cambio de pensamiento es importante, y las disculpas también lo son. A mí me pareció una forma correcta de hacerlo.

  9. Jorge dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 19:56

    Enhorabuena. Es un trabajo de documentación y recopilación excelente. Muy exhaustivo y muy clarificador.
    Un saludo.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:15

      Gracias. :-)

  10. María Jesús dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 20:15

    Me gusta este blog, pero era muchísimo más cómodo de leer y mejor la presentación antigua que la nueva…¿No se puede cambiar?

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:16

      A partir de hoy lo voy a intentar arreglar un poco. Es que necesito las dos columnas laterales.

      Gracias. :-)

      • Damian dijo,
        El 14 de septiembre de 2010 @ 17:03

        Genial, ya está más facil de leer, que las anteriores entradas de la nueva pagina me dolian los ojos de los saltos de línea tan seguidos.
        Haces un trabajo bestial Yuri, sea cual sea el campo en el que escribes. Interesante, correcto, y ameno con tu forma de escribir. Ojala seas recompensado algún dia con algo más que buenos comentarios por aquí.

        • Fagus dijo,
          El 15 de septiembre de 2010 @ 2:28

          Yo creo que reduciendo un poco el cuerpo de la fuente se podría conseguir una lectura más cómoda. Pero todo esto también es una cuestión de costumbre.

  11. El 12 de septiembre de 2010 @ 20:39

    “Aquí, por supuesto, aún no se ha disculpado nadie por nada.”

    ¿Disculparse? ¿Por qué?

    Eso es lo que piensan los de “aquí” si es que han llegado a leer hasta esa linea…

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:16

      Eso me temo… :-(

  12. El 12 de septiembre de 2010 @ 20:44

    Otra vez y como siempre, fantástico artículo. Todo lo que escribes es cojonudo. Te odio.

    Pero no puedo evitar señalar un error que me pone de los nervios: la mancha de la ciencia no era vergonzante sino vergonzosa.

    • Querido dos veces dijo,
      El 12 de septiembre de 2010 @ 22:35

      Y aquí una entrada de un blog que lo explica muy bien: http://mangasverdes.es/2010/09/09/mal-uso-vergonzante-vergonzoso/

      • Yuri dijo,
        El 13 de septiembre de 2010 @ 12:17

        Pues lleváis toda la razón. Qué… vergüenza. Ahora lo cambio. :-)

        • voet dijo,
          El 13 de septiembre de 2010 @ 13:51

          recuerda que te recomendé un plugin wordpress para reemplazar una palabra en múltiples posts. es para casos como este. ;D

  13. Javier dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 20:59

    Genial como siempre Yuri.

    Creo que ya te lo he dicho alguna vez pero, más presencia 2.0 por así decirlo! Twitter, Facebook…

    Y otra cosa, estaría bien algo así como recomendaciones de libros, películas…etc…

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:17

      Necesito un día de 30 horas. :-D

      Se intentará. ;-)

      • Guillermo dijo,
        El 26 de septiembre de 2010 @ 23:54

        Por mi parte al menos, tu tranquilo Yuri, que ya haces una buena labor… Si tienes perspectivas de expansión, o contratas a gente o te sacas un becario, pero no te agobies que aquí todos queremos más por menos y, si encima es servicio de calidad, siempre queremos el triple…

  14. cataliz dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 21:09

    excelente articulo, no tengo mas palabras que decir, pero el hecho de que la persona mezclar la ciencia con religión o con gusto personal esta perdido :S

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:17

      Sobre todo, no hará ciencia.

  15. noctua dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 21:38

    Excelente, de verdad, excelente artículo, me lo guardo como referencia. Da gusto ver que hay gente que escribe tan bien y con tanta sensatez.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:17

      Me alegro de que te guste. :-)

  16. Nate dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 22:38

    Genial artículo, como siempre :-)

    Por cierto, revisa el significado de “vergonzante”, creo que lo has usado mal un par de veces ;-)

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:18

      Ya voy, ya voy… :-P

      Gracias. :-)

  17. Mkoll dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 23:26

    Vaya, mi comentario superior era una respuesta a un comentario que ha desaparecido. Felicidades por el articulo y por el blog, magnifico como siempre.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:18

      Gracias a ti. :-)

      Te borro el otro, que ya no tiene sentido. ;-)

  18. Silvia Quintero dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 23:37

    Te felicito por este artículo tan interesante.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:18

      Muchas gracias. :-)

  19. leto dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 23:41

    “Y es que los conductistas son muy aficionados a brillanteces del tipo de curarte la fobia a las arañas exponiéndote a un nido de arañas, o el miedo a volar metiéndote en el asiento trasero de un avión acrobático (que no digo que no pueda llegar a funcionar en algunos casos, pero telita con la genialidad). ”

    El conductismo es lo más cercano a ciencia que se ha hecho en psicología. Otra cosa es que se utilice para hacer el burro, de la misma manera que puedes utilizar cualquier conocimiento científico para hacer el mal. Lo digo porque lo de las fobias me parece de traca, o te acostumbras a lo que te produce miedo o esperas el milagro. La exposición por otra parte se hace siempre de manera graduada ya que sino probablemente produciría sensibilización y la persona acabaría peor.

    • Nocksinex dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 0:08

      Leto, “El conductismo es lo más cercano a ciencia que se ha hecho en psicología” me parece sobrante, ya que la psicología, es una ciencia en si, bien documentada y usando con rigor el metodo cientifico, lo se de buena tinta.

      • Leto dijo,
        El 13 de septiembre de 2010 @ 8:33

        En “la psicología” hay hoy día muchas ramas y teorías y difícilmente se puede hablar de la misma manera de todas. Incluso en la universidad (al menos la española) aún se explican cosas bastante raras, no digamos ya si entras en el mundo laboral y ves lo que se llega a hacer.

        • Yuri dijo,
          El 13 de septiembre de 2010 @ 12:24

          Yo es que desconfío de algunas “variantes” del método científico utilizadas en psicología. Estando de acuerdo en que el conductismo es una de las que incorpora menos “creatividades del método”, algunas de sus tesis y planteamientos me parecen un poco… cómo te diría yo, “brutas”. No hace falta una teoría científica para saber que, cuando expones intensamente a alguien al objeto de su fobia, o se le quita la fobia o le da el soponcio padre. :-) La verdad es que el par de ocasiones en que he visto aplicarle este tipo de terapia de exposición a alguien, no funcionó muy bien (y en uno de los dos casos, nada bien). Por eso digo de que no dudo que funcionará en algunos casos (ahí está la literatura para probarlo) pero jodó telita…

          De todas formas, reducir el conductismo a las terapias de exposición o aversión tampoco sería correcto. Lo que pasa es que, al hilo del tema del artículo, las pseudoterapias aversivas emanaron del condicionamiento clásico y del conductismo, y no me quedaba otra que mencionarlo.

        • Musat dijo,
          El 22 de noviembre de 2012 @ 15:43

          No quesito plmatforaa tecnolf3gica he1 duas ope7f5es que considero interessantes para os propf3sitos: ning e o zotero. Esta faltima free ate9 um volume de alguns Gigabites. Lembrando que tecnologia e9 meio. Quanto aos algoritmos, sigo mais a lf3gica do Augusto de Franco (escola de redes) que a prf3pria rede crie os seus. Ainda mais, sere1 que se3o necesse1rios algoritmos? abs,

  20. tomas dijo,
    El 12 de septiembre de 2010 @ 23:50

    muy interesante :)

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:24

      Se intenta. ;-)

  21. Nocksinex dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 0:16

    Gran articulo, bien documentado y genialmente redactado, solo un apunte; lo que la psicologia hizo a mi modo de ver como estudiante de psicologia, esta “justficado” (y remarco la comillas), quiero decir que en esta edad que vivimos este tipo de tratamiento seria impensable, pero debemos de comprender es que la cura de diversas enfermedades psicologicas estan marcadas por la sociedad, donde se dan, quiero decir por ejemplo hace 3000 años la psicopatologia no se hubiera considerado una enfermedad, si no que al enfermo se le consideraria un guerrero valeroso, con esto quiero decir que si la sociedad castiga la homosesualidad, la psicologia intentaria arreglarlo, usando metodos, que en su dia podrian parecer cientificos, cosas que hoy en dia nos parecen atroces, en su dia intentaban ayudar a las personas, que conste que no estoy deacuerdo con los metodos empleados ni la mala praxis que se dio en su tiempo, solo intento que vean las cosas desde todos los puntos de vista. Un saludo!

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:25

      Es cierto que se pretendía ayudar a las personas en unos casos, y en otros proteger a la sociedad. En general, no actuaban por maldad, sino como gentes de su tiempo. El propósito del post es, precisamente, hacer ver que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones en cuanto nos salimos de la más estricta aplicación del método científico.

      Un saludo a ti. :-)

      • Nocksinex dijo,
        El 13 de septiembre de 2010 @ 15:36

        Estamos de acuerdo entonces ^^, gran blog por cierto.

  22. pensamientos dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 0:22

    Muy bien articulo, donde se aprende algo de la historia de la homosexualidad de una forma cientifica, es algo que es parte de nuestra sociedad y entre mas se aprende de ello mas se comprende.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:25

      Gracias por querer aprender. :-)

  23. Joan dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 0:33

    Debes (en serio, debes, porque te obligo) sentirte orgulloso de este blog. Pocos hay tan interesantes, bien redactados, con imágenes y enlaces útiles, ameno, con fundamento y credibilidad en temas peliagudos… Un genial servicio público: haces de tus lectores personas mejor informadas en diversos temas (y de paso nos dejas boquiabiertos). Y del mundo un sitio un poco mejor.
    Enhorabuena y sigue así, yo seguiré leyéndote.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:26

      Eso es lo que intento. Me alegra, al menos en algunos casos, creer que lo consigo. ;-)

  24. Guardian dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 1:46

    Aunque en la Antigüedad no hubiera más límites que los privados, en relación a la edad de los participantes en relaciones sexuales ,en la cultura grecorromana, eso no significa que las sociedades griega y romana fueran sociedades avanzadas, desde el punto de vista ético(es obvio que no lo son, claro). Sin lugar a dudas, esta civilización está en nuestro ADN cultural, es la base de nuestro pensamiento,de nuestra ciencia, de nuestros conceptos e ideas sobre la de belleza y hasta de la mayor parte de nuestros puntos de vista actuales en muchos temas. Pero lo quiera el autor o no, en este aspecto, la sociedad occidental sí ha avanzado, sí ha mejorado(aunque no lo suficiente) y hoy se respeta ( o debe respetarse)en las sociedades modernas, el libre derecho al desarrollo sexual propio de su edad a los adolescentes, y se castiga a quien abusa de su posición de dominio psicológico, para obtener placer propio sin importar el daño que pueda a hacer al / a la indefenso/a. ¿Puede haber algo más repugnante y asqueroso que eso?

  25. Guardian dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 1:57

    Y hablo de ética y no de moral. La persecución lamentabilísima, cómo tantas otras, que han padecido los homosexuales a lo largo de la historia, y que , efectivamente se relaciona en nuestra historia con el triunfo de la religión judeo-cristiana, no debe dejar de hacernos ver que la civilización occidental surge de entre conceptos tan hermosos cómo la explotación, la esclavitud, la brutalidad, la crueldad manifiesta y pública, el abuso sexual, y otras muchas lindezas. Pero a pesar de ello, y de las pesadas cadenas que la moral cristiana impondrá a nuestros antepasados, y a veces aún hoy a nosotros mismos, el progreso humano, gracias al conocimiento, a la ciencia y al desarrollo de la ética que llevaba emparejado en la gran mayoría de los casos, ha permitido ir mejorando la situación, aunque por desgracia no tanto cómo se debiera. Con todo ello, quiero decir, entre otras cosas, que dejemos de idealizar ya a griegos y romanos porque dieran por el culo libremente a pobres chavales, que no sabían ni dónde estaban, que eso no es sinónimo de cultura y progreso social, Que yo sepa , el abuso sexual a menores,no es síntoma de avance cultural.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:45

      La cuestión es qué es un “menor”, y la percepción de tal cosa ha cambiado profundamente a lo largo del tiempo. El concepto de “adolescencia”, tal y como lo conocemos hoy en día, es básicamente una novedad: en el pasado o eras niño o eras adulto, y ese cambio venía determinado por el inicio de la pubertad. Lo cual, además, es perfectamente lógico dada la esperanza de vida típica del periodo: cuando la esperanza de vida media es de 30 o 35 años, no puedes esperar mucho antes de ponerte a parir hijos. Y físicamente, la diferencia a primera vista entre un adolescente y un adulto joven es demasiado “fina” para los métodos de catalogación propios de la Antigüedad. Dicho en otras palabras: la princesita del cuento que el príncipe se quería tirar tenía probablemente entre doce y quince años, y así se plasma mediante las distintas descripciones en toda la literatura del periodo.

      Por otra parte, es cierto lo que comentas: la inmensa mayoría de las relaciones interpersonales de la Antigüedad estaban sustentadas en el abuso de poder y la explotación, considerados ambos naturales y parte del orden cósmico generalmente aceptado. Y las relaciones de pareja no eran, por supuesto, una excepción. Lo que pasa es que esto no sólo se aplicaba a lo que hoy en día consideramos “menores”, sino a todos los que ocupaban posiciones inferiores en la pirámide patriarcal-jerárquica. Evidentemente, como bien dices, la superación (aunque sea parcial) de estas antiguallas es progreso, y lo contrario, atraso y reacción.

      No obstante ello, es evidente que la percepción social, cultural y jurídica de la adolescencia seguirá evolucionando a lo largo del tiempo y el aspecto sexual de la misma también lo hará; es imposible saber hacia dónde, claro. Pero por ejemplo, en la actualidad existe una clara disonancia entre las normas y leyes que se aplican para su protección y el propio comportamiento social y sexual de los adolescentes (lo que da lugar, por ejemplo, a debates como el de la Ley del Menor; y es que si eres lo bastante mayor para que te encierren por cometer un delito, ¿no lo eres para votar o mantener relaciones sexuales libremente (y para que las mantengan contigo)?). Es un tema complejo, porque no surge de una perspectiva racional, sino de una mezcla rara entre miedos paternos, tabúes sociales, convicciones morales-religiosas, psicología y pedagogía científicas y las mismas exigencias de mamá Naturaleza).

      En todo caso, si te das cuenta, al final del párrafo enlazo a mi artículo anterior “El pasado era una mierda”, donde abundo en estas y otras cuestiones. ;-)

      Gracias por tu aportación. :-)

  26. ErrRoddy dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 2:07

    q.e.p.d. Alan Turing.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:46

      Amén.

  27. Hoyga dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 2:30

    Eso de que no hay literatura homogayer en el cristianismo medieval y sí lo hay en el mundo islámico es cuanto menos discutible para intentar probar algo. En Al-Andalus hay muchos ejemplos de homoerotismo literario, pero luego resulta que algunos no son tales, sino poesías apologéticas que por alguna razón paracen bastante gays, pero no lo son. Mientras que en el mundo cristiano hay una cierta laxitud con respecto a la homosexualidad, especialmente la femenina, de hecho las repetidas condenas de los eclesiásticos se deben a eso, a que estaba demasiado “tolerada” y lo estuvo hasta la Edad Moderna, con el revival religioso que trajo la Reforma y la Contrarreforma. Por ejemplo a Da Vinci y a unos compañeros de fiesta les juzgaron por sodomía a un joven y salieron sólo con una reprimenda, si lo hubieran hecho unas décadas después no habrían tenido tanta suerte.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:51

      Es solamente un elemento más. Hasta el desarrollo del salafismo/wahabismo sunita a partir de mediados-finales del XIX y el pelotazo de los ayatolás chiítas hacia finales del XX, existía en el mundo árabe una cierta “tolerancia” no muy distinta del “don’t ask, don’t tell”. Por supuesto, salpicada con alguna que otra ejecución, pero con un grado de “obsesión” significativamente menor que el actual. *Hay* homoerotismo literario en Al-Andalus y en otras partes Califato (aunque es cierto que algunas poesías se han pretendido pasar como tales sin serlo). Lo que no se conoce en el Islam medieval y renacentista es esa política de persecución extrema, que aunque en algunos casos se “suavizaba” con quienes estaban cerca del poder, era generalizada. En todo caso, para mí es sólo una cuestión de matiz.

  28. Fran dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 5:37

    Excelente el artículo. Es la primera vez que comento, ya que antes no tenía cuenta para hacerlo, pero tu blog es una auténtica gozada y de un rigor y una claridad expositiva maravillosa. Aún así creo que el artículo daba para mucho más aunque entiendo que las razones de espacio y amenidad no permiten una exposición más profunda. Me hubiera gustado ver algo sobre las condenas que se hacía a los homosexuales en EEUU a trabajos forzados ( vistiendo ropas de mujer) algo sobre los agentes provocadores ( policias encubiertos que propiciaban el delito para detener y perseguir a los homexuales) ( algo que se narra en algunas novelas de la generación beat) la homofobia en España de fascistas como Mauricio Karl con libros aberrantes , la lobotomía realizada a una de las Kennedy ( dicen que por su promiscuidad sexual) la política de no preguntes no digas o las revueltas que hubo en EEUU .

    En una de tus entradas hablabas del plan que llevó la URSS a la OMS para erradicar la viruela y surgió la pregunta de que Cuba fue la que donó vacunas y participó en aquella iniciativa ¿ Tienes ya respuesta? Yo no he podido encontrar nada al respecto, pero dada la proximidad de fechas con el triunfo de la Revolución cubana y las políticas de Batista me cuesta mucho creer que este último acompañara a la URSS en esa propuesta.

    Un saludo y un placer leerte.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:54

      Pues la verdad es que no he tenido tiempo de mirarlo todavía, pero en el documento original de la OMS dice que así fue. A lo mejor trataban de “lavarle la cara al régimen” o de buscar el amparo de la URSS contra los revolucionarios cubanos (que en aquel periodo aún no eran netamente prosoviéticos). Sigue interesándome y lo buscaré. :-)

      Con respecto al tema que nos ocupa, muchas veces me veo obligado a acortar los artículos para que no me salgan churros monumentales (bueno, *más* churros monumentales). :-D En efecto, hay una larga historia que contar, pero la propia dinámica del post me obligaba a centrarme en el aspecto pseudocientífico.

  29. Undry dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 10:05

    A veces tengo la impresión que el cristianismo debería llamarse pablismo más que cristianismo dado que parece que sale más bien de San Pablo (lástima no se descalabrara del todo camino de Damasco) que de Jesús.

    Esto va a ser porque Pablo dejó cosas escritas y el otro no. Y las dejó con todos sus prejuicios e ideas preconcebidas.

    Saludos y felicidades por el artículo.

    P.D. ¿no había como dos santos cristianos que eran pareja entre ellos? había oído contar que en la Edad Media se celebraban algunas uniones homosexuales en su nombre, pero no sé si es cierto.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:55

      Habría mucho que hablar sobre el surgimiento de la cristiandad institucional y sus diferencias con el cristianismo originario. :-)

      No me suena lo de esos santos. Si encuentras alguna referencia, coméntamelo. ;-)

  30. ferezmar dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 10:19

    Felicidades por tu blog, lo descubrí hace algunas semanas y de verdad, te has ganado un fan :) Lamentablemente, como dices hay momentos en los que parece que volvamos al siglo XI, no hay más que ver la represión en Moscú al movimiento gay o a las perlas que sueltan algunos políticos españoles. Pero bueno, para eso está la buena ciencia, para eliminar los prejuicios y las supersticiones.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:55

      Poco a poco, poco a poco… :-)

  31. asteriom dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 11:59

    Buenas, el post me a parecido fantastico, perfecto para abrir la mente a todo aquel con la capacidad para hacerlo, y un claro ejemplo de como ponemos trabas y destruimos lo que somos en realidad solo por creencias estupidas y costrumbres lejanas a la razon.

    Ahora si me gustaria añadir que si no se sigue el metodo cientifico, un procedimiento logico, y una teoria con posibilidades de ser falsada y de mejorar NO es ciencia, y los que la hacen no son cientificos, es si acaso pseudociencia e incluso llamarla asi me resulta un insulto a la ciencia. No son mas que inbeciles que intentan imponer sus creencias sin pararse a pensar que pueden estar equivocados, nada mas lejos de lo que hace un cientifico.

    Perdon por mis faltas de ortografia y mis insultos,
    un placer comentar un post tan bueno come este

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:58

      Salirse del método científico, aunque sea sólo un poquito, siempre constituye un error. Es como cuando resuelves un problema matemático y cambias un signo “más” por un signo “menos”. El fallo es minúsculo, sólo una rayita, pero el resultado final estará rematadamente mal sin remisión alguna.

  32. Salvador Carrión dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 12:53

    Muy interesante, sin embargo no estoy de acuerdo en la afirmación de que a Paulov “se le pondría dura”. Entiendo que es un comentario informal pero es interesante tener en cuenta de que el fue el primero en defender que el condicionamiento no era aplicable a humanos y un firme opositor a experiencias en ese camino.

    • Yuri dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 12:57

      Evidentemente es una pequeña broma. :-) Pavlov fue un gran científico, aunque tuviera sus cosillas (como todos…), y como bien dices no era partidario de la aplicación de estos métodos a humanos.

  33. emigrante dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 13:08

    Estupendo resumen histórico. No obstante, descartando que la homosexualidad es una enfermedad, se habre un nuevo y fascinante panorama para la ciencia a la hora de explicar las diferentes preferencias sexuales de nuestra expecie. En qué consiste realmente la homosexualidad? que ventajas evolutivas aporta a nuestra especie? hay alguna base fisiológica?

    Entre nuestros pariente más cercanos, los bonobos son quienes muestran una conducta sexual más parecida a la nuestra. Además de la función reproductiva, la copula sirve para reforzar las relaciones afectivas entre los miembros del clan, sin distinción de sexos. En nuestra especie es de imaginar que si los machos dejan de contemplarse como rivales sexuales y establecen entre ellos relaciones afectivas (con o sin sexo) la cooperación en la caza y el trabajo es mucho más eficaz. También he oido algo sobre la teoría de la “abeja obrera” según la cual la presencia de miembros no reproductivos en el clan aumentaría las probabilidades de supervivencia de las criaturas al disponer de más adultos que les procuran alimento y protección. Esa misma explicación se utiliza para explicar la menopausia, de ahí quizá se explique también que la homosexualidad masculina sea mucho más habitual que la femenina.

    En terminos fisiológicos, lo más probable es que la preferencia sexual se decida por los niveles relativos de hormonas sexuales a los que se ve sometido el embrión durante el desarrollo del cerebro. Esa misma explicación se usa para otras características del dimorfismo sexual relacionadas con el cerebro, como la habilidad femenina para el lenguaje o la mayor capacidad de orientación abstracta del varón (por eso las chicas prefieren estudiar letras en lugar de meterse en una ingeniería), y para la longitud relativa de los dedos medio y anular. Parece ser que no es hereditario y en todas las épocas y culturas se manifiesta en un porcentaje similar lo que reforzaría la afirmación de que la homosexualidad es algo natural.

    • Torpedo dijo,
      El 15 de septiembre de 2010 @ 15:23

      Muy intenresante comentario para un genial artículo. Despues del contexto histórico me faltaba una reflexión sobre la base fisiológica.
      Si natural es algo que se encuentra en la naturaleza entonces está claro que la homosexualidad es algo natural.

  34. Manuel Nicolás dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 13:32

    ¡Uy, Yuri!
    Tu artículo es tan extenso y completo que daría para una tertulia.
    Solo quisiera puntualizar algunas cosas:
    Es cierto que en las culturas del “Libro” (judeo-cristiano-musulmán) se persigue la homosexualidad de manera literal. Pero también es cierto que está obsesionada con el sexo en general, practique quien lo practique.
    Otras culturas ajenas al Libro han seguido de manera desigual la homosexualidad y no todas son especialmente tolerantes.
    Y algunos regímenes ideológicos ajenos a dicha cultura (como por ejemplo el cubano) como que han dejado mucho que desear en cuanto al trato a los homosexuales.
    En cuanto a la práctica del método científico, la propia práctica nos demuestra una paradoja:
    Muchos de los salvajes que comentas creían a pies juntillas que estaban poniendo en práctica el método científico para “curar” la homosexualidad. Lo cual era una falacia.
    De todos modos y se diga lo que se diga y aunque haya que mejorar mucho más, el trato de nuestra sociedad a los homosexuales está muy aceptado en cuanto a su integración.
    La homosexualidad no es una enfermedad. No lo ha sido nunca ni lo será.

  35. linfocito dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 14:29

    Maravilloso articulo.

    No hace falta decir mas. Completo, didactico y historicamente rico.

    Un saludo, Linfocito

  36. D== dijo,
    El 13 de septiembre de 2010 @ 21:20

    la ciencia realmente demostrara si es una enfermedad o no
    por mucho que se intente parar el estudio sobre ella = D

    • RegMaster dijo,
      El 13 de septiembre de 2010 @ 21:27

      :facepalm:

      Madre mía… si uno hablara… jejeje.

  37. elnene dijo,
    El 14 de septiembre de 2010 @ 23:54

    Me encanta cuando los curillas dicen que la homosexualidad no es “natural”, uno de los argumentos más utilizados. Y me pregunto yo, ¿qué tendrá que ver la religión con la naturaleza? Además, es una afirmación absolutamente falsa, pues son innumerables los casos de homosexualidad en el reino animal.

    Saludos

  38. david planeri dijo,
    El 15 de septiembre de 2010 @ 1:13

    Vos sos medio putito, no?.

  39. rostrodecentauro dijo,
    El 15 de septiembre de 2010 @ 13:15

    Enhorabuena por el artículo. Me sumo a cualquiera de los elogios que ya se han escrito y así no me repito.

    Hay un punto de optimismo en tu final que me gustaría compartir, pero me cuesta. Creo que estamos en un momento de peligrosa emergencia de científicos alternativos que pueden llegar a ser muy presentables y persuasivos.

    En estos tiempos que corren, cualquier convicción que se quiere legitimar socialmente termina, muy estratégicamente, haciéndose un traje científico, y siempre aparece quien pague al sastre.

    No todos los casos resultan tan irrisorios como el tristemente célebre primo de Rajoy.

    Por eso está muy bien que, además de que las instituciones científicas rectifiquen, generemos discurso social al respecto para el día en que sea preciso separar churras de merinas. Gracias por tu contribución.

    • Turming dijo,
      El 15 de septiembre de 2010 @ 16:36

      El primo de Rajoy es catedrático de física teórica. Lo que vino a decir, con pocas palabras, es que el clima se rige por unas leyes no conocidas aún en su totalidad y que es un sistema caótico (que depende mucho de pequeñas variaciones de las condiciones iniciales) y sobre el que es muy difícil hacer predicciones a largo plazo. No me parece que dijera nada risible. Sí me parecen irrisorios en cambio todos los que siguen haciendo chistecitos sobre el tema.

      Muchas gracias por el blog, Yuri. Me encanta.

      • voet dijo,
        El 15 de septiembre de 2010 @ 16:55

        Ya. Pero aquí no se trata de predecir si habrá un ciclón o tres dentro de 10 años. Se trata de reconocer la existencia de unos patrones que se están transformando a muy largo plazo.

        Y como bien dices, los sistemas caóticos pueden experimentar cambios bruscos en su comportamiento global a raíz de pequeñísimas variaciones en las condiciones iniciales. Como pueda ser un incremento mínimo de décimas de grado en la media de temperatura del planeta.

        Ergo: una cosa es negar la predecibilidad del clima (correcto) y otra negar el cambio climático (erróneo).

        Cuando los neocones y demás encuentren la manera de forrarse con ello, aceptarán el cambio climático.

  40. Turming dijo,
    El 15 de septiembre de 2010 @ 17:38

    Voet, vuelvo a la anchura inicial. Si te respondo va a parecer un teletipo :)

    Solo defendía al primo científico de Rajoy. No quiero empezar una discursión sobre el cambio climático, antes conocido como calentamiento global. Me reservo para la entrada que prometió Yuri hace (mucho) tiempo.

    Esta entrada va sobre la buena y la mala ciencia. A mí me parece que la cadena de afirmaciones que llevan a concluir que habrá consecuencias catastróficas para el ser humano por el CO2 que ha emitido en el último siglo, tiene eslabones sueltos y no puede decirse alegremente “la ciencia se ha pronunciado”.

    Léete http://lapizarradeyuri.blogspot.com/2009/07/que-es-cientifico.html y pregúntate si la ciencia del cambio climático lo cumple escrupulosamente. ¿Es reproducible? ¿Es falsable?. La afirmación de que Sevilla será Tucson dentro de 60 años por culpa del CO2 ¿es científicamente demostrable, irrebatible, etc.? ¿o es otro “resumen para público no científico” como la gráfica del palo de hockey de la que ahora reniega el IPCC?

    • voet dijo,
      El 15 de septiembre de 2010 @ 17:50

      existe una broma académica que dice:

      -¿el examen fue difícil?
      -no, sólo dos preguntas: 1) defina el universo y 2) ponga tres ejemplos.

      es sólo como introducción para rebatir tu espúreo argumento de la reproducibilidad y la falsabilidad.

      para empezar, sobre el método científico se han escrito toneladas de libros. mismamente sobre el tratamiento de datos, criterios para su proceso, regresión, etc… hay literatura para empapelar el reichstag.

      y todo porque no todos los objetos admiten el mismo tipo de estudio.

      el problema evidente es que en el caso del cambio climático no disponemos ni de laboratorio ni de experimentos, más allá de la propia tierra.

      con lo que obviamente no es reproducible ni falsable… el experimento, que no la extrapolación que es posible realizar. tenemos sin más dos referencias muy claras de lo que puede suponer un cambio climático descontrolado: marte y venus (huy, carl sagan otra vez).

      de todos modos la sabiduría de la abuela no falla: asómate a la ventana y me cuentas si el clima está cambiando o no. yo ya no reconozco las estaciones de oviedo, mi ciudad, de cuando era niño a ahora.

      y creo que poco hay que discutir. al menos por mi parte.

    • Yuri dijo,
      El 15 de septiembre de 2010 @ 18:33

      Sabes… el problema principal por el que aún no he escrito ese artículo sobre el cambio climático es que, sencillamente, no sé por dónde empezar. Es como tratar de explicar teoría evolutiva a los creacionistas: digas lo que digas, lo van a ignorar y sólo van a tratar de “ir al pille”, porque no les mueve la ciencia ni la verdad, sino la fe. Con el negacionismo del cambio climático ocurre lo mismo.

      Se ha dicho ya todo, y yo no lo puedo decir ni más brillántemente ni más genialmente que todas las Academias de Ciencias de este planeta. Para quien no quiera aceptarlo, ya es problema suyo. Quien da más crédito al blog de Paquito el dubitativo o al periodicucho de Juanito el Petrolero que a las Academias Nacionales de Ciencias de todos los países del G8+5, la NASA, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, el Consejo Nacional para la Investigación de los EEUU (que agrupa a la Academia de Ciencias de EEUU y la Academia de Ingenieros de EEUU), las Sociedades Geofísica, Física, Meteorológica, Geológica, Química y Astronómica de EEUU, la Asociación Norteamericana de Geólogos del Petróleo (sí, hasta esos, desde 2006), la práctica totalidad de sociedades científicas de Europa, la práctica totalidad de los departamentos de climatología, meteorología, geofísica y Ciencias de la Tierra del mundo, y unos cuantos miles de expertos más… pues, la verdad, no sé qué decirle yo que no se haya dicho ya. Con toda sinceridad te lo digo.

      • Turming dijo,
        El 15 de septiembre de 2010 @ 19:04

        Tanto hablar dela mala ciencia y me sales con el medieval argumento de autoridad.

        El argumento del cambio climático más contundente que he visto de los miles de científicos es: “el CO2 antropogénico es lo mejor que tenemos para explicarlo”. Puedo entender la aplicación del “principio de precaución” como se planteó inicialmente, pero no la seguridad con la que se da por sentado. Seguramente alguien de esa larga lista de organismos te ha mostrado la “pistola humeante” que te ha convencido, pero yo aún no la he visto.

        No sé si la fea palabra “negacionista” iba por mí, yo prefiero “escéptico”. Si quieres, escéptico desinformado, pero seguro que me puedes convencer de algo tan evidente con palabras sencillas.

        • Yuri dijo,
          El 15 de septiembre de 2010 @ 19:47

          ¿Cuál es tu formación científica?

          No pretende ser una pregunta elitista. Es para ver si encuentro alguna manera.

          Ah, por cierto: el argumento de autoridad, en sí mismo, no es una prueba. Pero debería sugerirte la idea de que quizás, sólo quizás, toda esa gente experta en el tema (expertos de verdad, ya sabes) pueda tener algo de razón y los juntapalabras habituales, no tanta.

        • voet dijo,
          El 15 de septiembre de 2010 @ 23:12

          Turming, tú mismo estás utilizando el argumento de autoridad para negar el cambio climático. ¿Tienes pruebas de que nada ha cambiado?

          (Yo he acabado: que pase el siguiente)

        • Javi dijo,
          El 16 de septiembre de 2010 @ 3:50

          Turming, si te pones a buscar artículos científicos en revistas especializadas en lugar de en la prensa generalista no te encontrarás ninguno que niegue el cambio climático ni que esté provocado por el hombre que tenga menos de diez o doce años. Lo único que se discute en los medios científicos es la magnitud de ese cambio o los mecanismos exactos. Que se produce y que somos los responsables está más que asumido.

  41. Turming dijo,
    El 15 de septiembre de 2010 @ 18:24

    Qué raro que califiques mis argumentos de espurios para luego darme la razón en que las conclusiones del estudio del cambio climático no emanan del “método científico” por razones obvias.

    Pero tengo que reconocer que, cuando finalmente has asumido la carga de la prueba, me has convencido con la sabiduría de la abuela.

    Totalmente de acuerdo en que poco hay que discutir, al menos por tu parte.

    • voet dijo,
      El 15 de septiembre de 2010 @ 23:17

      todo el poder para los soviets.

    • rostrodecentauro dijo,
      El 16 de septiembre de 2010 @ 10:54

      Lamento sinceramente haber abierto una disputa que no tiene relación con el artículo que, estoy seguro todos apreciamos.

      Turming, siento el malentendido. No era una crítica hacia el primo, al cual sinceramente desconozco, sino a cómo lo utilizó el propio Rajoy. Estoy seguro que ese señor, cuya labor ignoro, quiso esconderse debajo de una mesa al escucharse citado de tal modo. Creo que todos podemos convenir que tratar un asunto de gravedad diciendo “yo tengo un primo que dice…” no es la manera y que, de hecho deslegitimó e hizo irrisorios ante el público sus argumentos.

      Yuri, de verdad lamento haber abierto esta caja de los vientos climáticos, creo que se entiende que mi intervención no iba por ahí.

  42. José dijo,
    El 16 de septiembre de 2010 @ 11:08

    Me sorprende cierto comentario del artículo sobre los conductistas. Quiero pensar que no es más que la continuidad de ese “toque personal” sarcástico que le das a muchos de tus artículos (incluido éste) porque, de lo contrario, sería un poco triste que alguien con los conocimientos que pareces tener tú, piense así de la corriente más natural, científica y rigurosa de la Psicología y, por supuesto, en la que se basan la mayoría de terapias más efectivas y contrastadas.

    El resto del artículo muy bueno, en la línea del Blog, aunque se echa en falta alguna vez uno a favor de la Psicología y Psiquiatría, comentando sus bondades o desmitificando/desmintiendo “verdades” a pie de calle, que no son pocas.

  43. Viden dijo,
    El 16 de septiembre de 2010 @ 13:56

    Solo hacer dos apuntes:

    Primero, que el problema del conductismo es que sus aplicaciones prácticas han padecido de un radicalismo extremo unido a lo primitivo de las terapias psiquiátricas del momento.

    Segundo, que los nazis no buscaban “soluciones simplonas”. Esa afirmación es considerablemente simplista (Valga la redundancia) y errónea. Buscaban soluciones lo más efectivas posibles a los problemas que tenía la sociedad alemana (Según ellos, claro), lo cual solía significar soluciones draconianas mezcladas con la filosofía nazi, filosofía donde el humanismo, la compasión, y en definitiva los valores cristianos y democráticos (Que no occidentales, pues los nazis también lo eran) no tenían lugar. La idea de cargarse a los homosexuales para eliminar la “enfermedad” responde a teorías puramente eugenésicas interpretadas de forma radical. Y ni la eugenesia es invento nazi, ni es simplona.

    Aparte de eso, un gran artículo, como de costumbre, que me ha llevado a preguntarme por enésima vez por qué ciertas prácticas sexuales heterodoxas (A falta de una palabra mejor) están consideradas enfermedad y otras no.

    PD: Cuando bajaba la página para escribir este comentario, he leído la pregunta “¿qué tendrá que ver la religión con la naturaleza?”. La respuesta: Todo. No es solo que la religión explica la naturaleza a su manera, sino que hasta el siglo XIX la finalidad de la ciencia era explicar la naturaleza como la “Obra de Dios” hasta el punto que se la conocía como “filosofía natural” en lugar de ciencia. Además, la mayoría de científicos usaban la naturaleza y la ciencia para demostrar la existencia divina.

    • José dijo,
      El 16 de septiembre de 2010 @ 14:15

      Depende del tipo de conductismo y de la época. Las últimas terapias e investigaciones conductistas no son para nada aislantes y tienen a integrar y estudiar otros aspectos de la Psicología (más complejos) bajo la rigurosidad y los principios conductistas. Si te interesa el tema te recomiendo “Conducta y personalidad: conductismo psicológico” de Staats.

      • José dijo,
        El 16 de septiembre de 2010 @ 14:18

        Por cierto, Yuri. ¿Cabe la posibilidad de implantar una opción para editar los comentarios? Personalmente la recibiría como agua bendita, no me gusta ver malas expresiones o errores ortográficos. :-(

      • Viden dijo,
        El 17 de septiembre de 2010 @ 0:49

        Bien cierto. Me refería básicamente a la época en que el conductismo se puso de moda (No soy un experto en el tema, pero por lo que tengo entendido desde la segunda mitad del siglo XX ha estado bastante mal visto y en desuso).

        Apunto el libro a mi lista de futuras compras. : )

        PD: Me sumo a lo de poder editar los comentarios, sería un puntazo.

        • José dijo,
          El 17 de septiembre de 2010 @ 1:16

          Si no te importa que desmitifique un poco la cosa… Las terapias conductistas modernas y contemporáneas no se empezaron a desarrollar precisamente hasta la década de los 50; desde entonces no han parado y ya van por una tercera generación. Las primeras eran las más simples, basadas en condicionamiento clásico como la de exposición que ha comentado Yuri (que aunque crea que no, su efectividad es bastante elevada y no se aplica de manera salvaje; de hecho algunas exposiciones pueden ser mediante hipnosis, sugestiones o símbolos asociados al estímulo real de la fobia). Las últimas, de la década de los 90 y primera década del XXI, son precisamente las basadas en nuevos principios y teorías conductistas (o cognitivo-conductuales, eufemismo de moda) que, cada vez más, abarcan procesos más complejos en psicología como el lenguaje, las asociaciones entre símbolos y representaciones mentales, las contingencias entre conductas verbales y acciones, autorregulación, etc.

          Actualmente en las facultades se enseña principalmente conductismo y cognitivismo (así que en desuso precisamente no están) por estar validadas científicamente, a diferencia de otras corrientes más famosas a pie de calle y que no mencionaré por si hiero la sensibilidad de algún psicólogo de esta corriente; los tratamientos psicológicos deben ser probados empíricamente y ser superiores al efecto placebo (algo difícil de emular en psicoterapia) y la inmensa mayoría de psicólogos se declaran eclécticos y, en segundo lugar, conductistas.

          Lo que sí es cierto es que el conductismo no ha gozado de buen marketing por razones que ya no harían más que extender este comentario demasiado. Sin embargo, la mayoría de personas se sorprenderían al saber que el tratamiento que están recibiendo no es más que una tecnología derivada del conductismo radical. Yuri y cualquier científico estará de acuerdo en que, independientemente del marketing, la verdad sale siempre a flote, y más cuando es la verdad científica :-).

          Un libro más ameno es la novela de Skinner: Walden Dos. Narra una sociedad utópica de unos 1.000 habitantes que aplica la ingeniería de la conducta y está constantemente experimentando en sus propios habitantes nuevas técnicas de educación, motivación, etc. Libro totalmente recomendable para cualquier persona y que, si como bien dices no estas puesto en el asunto, te lo aconsejo antes que el anterior.

          Un cordial saludo.
          PD. En el anterior blog creo que se permitía eliminar el comentario. Quizás haya que acceder a la cuenta de Google para tener estas opciones.

          • Viden dijo,
            El 17 de septiembre de 2010 @ 4:07

            Bueno, lo poco que sé del conductismo lo aprendí en la universidad (No es la carrera de psicología), básicamente nos hablaron de Skinner y de otro anterior que no recuerdo y a partir de ahí, cognitivismo a punta pala.

            Ay Dios, se me acumulan los libros. :p

            PD: Yo accedo con cuenta Google y no tengo la opción. :/

  44. Verónica dijo,
    El 30 de septiembre de 2010 @ 21:54

    Yuri!
    como siempre es un placer leer tus notas.
    Les dejo un video que no tiene desperdicio!
    Es una entrevista cortita que le hacen a Diego Golombek, un gran biólogo y divulgador científico argentino, En los 6 minutos que dura la entrevista él va respondiendo sobre diferentes tópicos referidos a la ciencia, la educación, las investigaciones, los desafios de la tecnología, el funcionamiento del cerebro, etc, etc, etc, y le dedica la parte final (2 minutos) para hablar de la homosexualidad desde el punto de vista científico, si pueden presten atención desde el minuto 4:00. Pero repito, toda la entrevista es genial.

    http://www.youtube.com/watch?v=qnOWkktOvkU&feature=player_embedded

    saludos
    Vero

  45. semaolvidao dijo,
    El 29 de octubre de 2010 @ 17:49

    la terapia conductual para las fobias es una de las terapias más eficaces en el campo de la psicología.
    Y no es tan agresiva la exposición, sino que es progresiva, a veces en meses, otras en semanas y otras en días. He visto vídeos de terapia conductual que en menos de medio día solucionaban problemas de años y miles de euros gastados en terapias psicodinámicas por fobias a, por ejemplo, las aves.

    • Yuri dijo,
      El 29 de octubre de 2010 @ 19:13

      Yo es que cada vez que he tenido noticia de alguien a quien se la han aplicado, no eran muy buenas noticias. :-/ Y una vez, fueron noticias francamente malas. Puede que mi escepticismo proceda de ahí.

  46. pablosco dijo,
    El 5 de diciembre de 2010 @ 16:25

    Hola!
    Felicidades por tu blog Yuri es impresionante, ¡lo descubrí ayer y creo que por tu culpa voy a suspender el examen de mañana!

    Yo no estoy completamente de acuerdo con tu artículo, es decir creo que en la mayoría de los homosexuales si que puede haber ciertos trastornos hormonales que condicionen su sexualidad, o puede que sean fruto de algún suceso que se le ha grabado a fuego y que condiciona su vida sexual (hay casos de niñas que después de sufrir abusos masculinos no quieren ver un pene ni en pintura y buscan otras diversiones) por lo tanto se podría llegar a considerar enfermedad

    Sin embargo llegamos al punto clave del asunto que es que cada uno debe vivir su vida como sea feliz, es decir que si no es una “enfermedad” que afecte a la salud pública (no creo que existan brotes epidémicos de mariconismo) cada uno puede hacer lo que quiera con su vida mereciendo todo el respeto del resto de la sociedad, forma bonita de decir “a nadie le importa dónde metes el rabo”
    Un saludo!

  47. Xurxo Xabaril dijo,
    El 1 de abril de 2011 @ 5:17

    Yuri, me sumo a las felicitaciones por tus artículos.
    Aquí en Uruguay se ha comenzado a emplear (tarde, como siempre) un lenguaje políticamente correcto, que me molesta mucho, así para las personas con alguna incapacidad física se les llama “con capacidades diferentes” y se habla de la homosexualidad como de una “opción”,
    si bien es posible que sea así en algunos casos, supongo que sería más correcto hablar de una “condición”, como el ser zurdo o tener los ojos de determinado color.
    En conversaciones que he tenido con algunas personas homosexuales también se han mostrado molestas por lo mismo, estas personas afirman que no es algo por lo que optan, sinó que simplemente se sienten atraídas por personas del mismo sexo.
    Creo que este nuevo lenguaje con su corrección supuesta sólo es una forma nueva de la discriminación. Es querer igualarnos a todos para no admitir y respetar verdaderamente las diferencias.
    Saludos, y gracias por tus excelentes publicaciones.

  48. Xurxo Xabaril dijo,
    El 1 de abril de 2011 @ 14:49

    Ups, releyendo mi comentario da la impresión que me refiero a la homosexualidad como una incapacidad. Espero que se entienda que son dos ejemplos completamente diferentes del lenguaje politicamente correcto que se utiliza, y no se trata de ligar una cosa con otra, ni de tener una actitud peyorativa hacia ninguna de las dos.
    Creo que ya me estoy enredando de nuevo, lo dejo por aquí jajaja.
    Saludos

  49. vicente dijo,
    El 5 de octubre de 2011 @ 0:01

    soy peruano heterosexual encontre este articulo por un link es yahoo respuestas
    http://es.answers.yahoo.com/question/index;_ylt=AkDfAlEwaOYZzPQaOtr5UQxo.gt.;_ylv=3?qid=20111003123749AAVbD8C
    aqui en peru la homosexualidad fue delito hasta que la constitucion de 1979 declaro el libre desenvolvimiento de la personalidad
    hay incluso un libro “el sexto” de jose maria arguedas que narra a algunos personajes homosexuales en la carcel de el sexto son personajes secundarios pero que facilmente se podrian ganar el protagonismo de la historia
    estaban recluido por el delito contra la moral y las buenas costumbres pero ahi adentro de uno de los gays tenia como marido al director de la carcel
    y los otros gays hacian vida conyugal con sus parejas

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6 Trackbacks \ Pings »

  1. septiembre 12, 2010 @ 12:38

    [...] Reparando homosexuales, destruyendo personas http://www.lapizarradeyuri.com/2010/09/12/reparando-homosexuales-de…  por tarkovsky hace 12 segundos [...]

  2. septiembre 16, 2010 @ 9:03

    [...] Reparando homosexuales, destruyendo personas [ http://www.lapizarradeyuri.com ] [...]

  3. septiembre 17, 2010 @ 23:56

    [...] [...]

  4. noviembre 26, 2011 @ 8:17

    [...] por ser una decisión desesperada tomada por motivos completamente ajenos a uno (como lo es el ser perseguido por razones peregrinas, que cambian a lo largo de los años, pero que son igualmente aleatorias y estúpidas); dentro [...]

  5. agosto 26, 2013 @ 4:38

    [...] mecanismo ha traído varios estancamientos en la sociedad y la ciencia (¿edad media?). Por tanto prefiero no [...]