Así funciona un arma termonuclear

De la  fusión, lo único que no sabemos hacer aún es contenerla.
Si no tenemos la menor intención de contenerla, por supuesto que sabemos encender estrellas. ¿Qué te creías?
Modelo del núcleo de un arma nuclear israelí

Modelo de producción del núcleo de fisión de un arma nuclear clandestina israelí. Fotografía obtenida por el Dr. Mordechai Vanunu mientras trabajaba en Dimona, en 1985.

Te dejamos en el post anterior entre un montón de esferas de metal tibio, con una bolsa de polvo blanco en las manos y un tipo de uniforme o bata blanca sujetando un termo de café pequeño en tu cara. Ya aprendiste la manera de hacer una bomba de fisión, como la de Nagasaki, o en general las primeras que ha realizado cualquier país. Sin embargo, tu acompañante habló de un tipo de arma increíblemente más poderosa. Habló de encender una estrella sobre una ciudad.

–Esa no me la voy a creer tan fácil –dijiste, o algo así.
–¿Y para qué te crees que es ese polvo blanco que tienes ahí y este termo que tengo yo aquí? –te contestó– Ese polvo es deuteruro de litio, que llamamos liddy. Y en este envase tengo un poquito de tritio.
–¿Y eso qué es? –preguntaste.
–La materia de la que están hechas las estrellas.
–No j*das.
–Ajá. Y las pesadillas, también.

La materia de la que están hechas las estrellas.

Las estrellas son, fundamentalmente, grandes cantidades de hidrógeno comprimido en un solo lugar por atracción gravitatoria entre sus átomos. Cualquier aglomeración de hidrógeno lo bastante grande terminará encendiéndose en forma de un sol, aunque sea un sol muy pequeñito y débil, como las enanas marrones. AB Doradus C lo hace con sólo 93 veces la masa de Júpiter.

¿Y esto a qué se debe? ¿Por qué se encendieron y se encienden las estrellas?

El hidrógeno es el elemento más antiguo y común que hay en este universo, por la sencilla razón de que es el más simple de todos: un solo protón con un electrón dando vueltas alrededor. La inmensa mayoría de la materia que se formó durante el Big Bang era hidrógeno –el Big Bang fue demasiado primario para producir nada más complejo–, y ahí sigue desde entonces. Como el hidrógeno es muy reactivo, a menudo se presenta combinado con otras cosas; por ejemplo, formando agua junto al oxígeno –que apareció junto al resto de elementos dentro de las mismas estrellas–. En realidad, todo y todos somos una mezcla del hidrógeno primigenio y polvo de estrellas, en palabras de Carl Sagan.

Tabla periódica de los elementos

Dado que lo que distingue a cada elemento de la materia es el número de protones en su núcleo, con independencia de los neutrones o electrones que contenga, la tabla periódica de los elementos está ordenada secuencialmente por esta cifra: el número atómico. Todo lo que tiene un solo protón en su núcleo es hidrógeno, todo lo que tiene dos es helio, y así sucesivamente hasta las más remotas islas de estabilidad de la materia.

Por otra parte, los elementos de este universo existen bajo la forma de distintos isótopos. Lo que define qué es una cosa es su número de protones: toda materia con un protón en su núcleo es hidrógeno, si tiene dos es helio, si tiene tres es litio y así sucesivamente. Sin embargo, el número de neutrones puede variar dentro de un cierto rango y no por eso deja de ser el mismo elemento. Normalmente existe una combinación más común de protones y neutrones, que constituye cada uno de los elementos básicos que conocemos, y otras más raras hasta que el núcleo se vuelve totalmente inestable y transmuta en otra cosa. Estas variantes del mismo elemento que tienen idéntico número de protones pero un número variable de neutrones se llaman isótopos.

Por eso ordenamos la tabla periódica de los elementos según el número de protones (número atómico), ya que el número de neutrones puede variar para el mismo elemento. Como hemos apuntado, un núcleo con un solo protón es siempre hidrógeno; pero si lleva dos es helio, y si carga tres será litio, sea cual sea su número de neutrones. Un núcleo con seis protones es siempre carbono. Setenta y nueve protones, y será oro. Noventa y dos protones, y tenemos uranio. Noventa y cuatro es plutonio. Y así con todos. Así existen en la naturaleza, así los organizamos en la tabla periódica y sobre esa base creamos elementos nuevos. Como querían –y nunca lograron– los alquimistas.

Para distinguir unos isótopos de otros, les añadimos un numerito detrás (o, más técnicamente, un superíndice antes de su símbolo). Este numerito representa la suma total de protones y neutrones en su núcleo. Por ejemplo, el uranio-235 (o 235U) se llama así porque contiene 92 protones y 143 neutrones: total, 235. El uranio-238 (238U) tiene 92 protones (esto no puede cambiar o dejaría de ser uranio) y 146 neutrones: total, 238. Así sabemos a qué isótopo nos estamos refiriendo. Los isótopos del mismo elemento tienen un comportamiento químico muy parecido, pero el físico puede llegar a variar bastante.

Otro isótopo muy conocido es el carbono-14 (14C), ampliamente usado en datación, con seis protones y ocho neutrones. La mayor parte del carbono natural es carbono-12 (12C), cuyo núcleo posee seis protones y seis neutrones. Comparando la presencia de uno y otro, podemos descubrir la antigüedad de las cosas (ya hablaremos más a fondo de este asunto). Esto ocurre con todos los elementos de este universo, con todo lo que somos.

Isótopos naturales del carbono

Los tres isótopos naturales del carbono: carbono-12 (6 protones y 6 neutrones), carbono-13 (6 protones y 7 neutrones) y carbono-14 (6 protones y 8 neutrones). En los tres casos es carbono, tiene el aspecto de carbono y se comporta químicamente como carbono, por tener seis protones (y forma parte de nuestro organismo, por ejemplo). Sin embargo, sus propiedades físicas varían. Por ejemplo, mientras que el carbono-12 y el carbono-13 son estables, el carbono-14 es inestable y radioactivo: emite radiación beta, uno de sus neutrones "extras" se transforma así en un protón y el núcleo se convierte en nitrógeno-14 (que tiene 7 protones y 7 neutrones), con el aspecto y las propiedades del nitrógeno (por tener 7 protones). Dado que la mitad de la masa del carbono-14 pasa a ser nitrógeno-14 cada 5.730 años aproximadamente (más o menos lo que llevamos de civilización humana), la presencia de este isótopo natural resulta especialmente útil para la datación precisa de objetos históricos.

El hidrógeno no constituye una excepción a todas estas reglas; sólo que, por razones históricas, le pusimos nombres propios a sus distintos isótopos. Con mucha diferencia, el isótopo más común del universo es hidrógeno-1 (1H), históricamente denominado protio. Esto es, un protón y ningún neutrón en su núcleo: si 1 + 0 = 1, pues estamos ante hidrógeno-1. Sin embargo, una muy pequeñita parte del hidrógeno que existe tiene un neutrón junto a su protón. Como 1 + 1 = 2, lo denominamos hidrógeno-2 (2H) e históricamente le pusimos el nombre deuterio y el símbolo D; una práctica antigua cada vez más abandonada por poco sistemática.

Isótopos naturales del hidrógeno

Los tres isótopos del hidrógeno. El protio y el deuterio son estables, pero el tritio no: uno de sus neutrones emite pronto una partícula beta y se convierte en un protón, dando lugar al helio-3 (2 protones, 1 neutrón). El hidrógeno-4, aunque existe, es en extremo inestable y pierde rápidamente su tercer neutrón para convertirse de nuevo en tritio.

Debido a sus características químicas, la mayoría del hidrógeno del universo está en forma de moléculas de dos átomos juntos (H2). Cuando uno de estos átomos es de hidrógeno-1 y otro de hidrógeno-2, se le llama hidruro de deuterio y se representa como 1H2H o HD. En la Tierra, en cambio, la mayor parte de este deuterio está combinado con otras cosas, como el resto del hidrógeno. Una de las más comunes es el agua: H2O. La inmensa mayor parte del agua natural es 1H2O, con el hidrógeno corriente. Sin embargo, una minúscula proporción es 1H2HO (óxido de deuterio-protio, a veces representado HDO) o bien 2H2O (óxido de deuterio, también representado como D2O). A estas formas de agua que tienen algún hidrógeno distinto del hidrógeno-1 se les llama agua pesada (porque la pesencia de los neutrones adicionales la hace pesar un pelín más por cada unidad de volumen).

Existe aún otro isótopo natural del hidrógeno, en proporciones aún mucho más pequeñas: el hidrógeno-3 (3H), llamado tritio y simbolizado T. Siguiendo la misma lógica, su núcleo continúa teniendo un protón (o dejaría de ser hidrógeno) y dos neutrones; 1 + 2 = 3. Resulta extremadamente raro y, a diferencia de sus hermanos, ya no es estable: uno de sus neutrones tiende a desestabilizarse, emitir un rayo beta y convertirse en un nuevo protón. ¿Dos protones en el mismo núcleo? Entonces ya no es hidrógeno: ahora es helio. Para ser exactos, helio-3 (3He).

El tritio es tan raro que incluso el producido en centrales nucleares vale unas mil veces más que el oro. Su suministro está estrictamente controlado y un particular sólo puede adquirirlo en cantidades minúsculas; casi siempre, para iluminadores por fosforescencia o experimentos científicos. Si intentas comprar algo más que microgramos, aunque tengas el dinero para pagarlo, algunas personas de humor muy esaborío van a hacerte una visita y preguntar por tu rollo. El deuterio, en cambio, es de venta casi libre y su precio a peso sólo duplica el del oro y anda cerca del rodio; tiene variadas aplicaciones industriales y científicas.

¿Y todo esto qué tiene que ver con las estrellas y con las armas termonucleares? ¡Todo! Porque el hidrógeno-2 (deuterio) y el hidrógeno-3 (tritio) son los dos isótopos del universo conocido que fusionan con más facilidad. ¿Y qué es fusionar?

Núcleos atómicos maniáticos.

Los núcleos pequeñitos pueden fusionar entre sí. Bueno, en realidad podría hacerlo cualquier núcleo, pero la cantidad de energía necesaria para lograrlo a partir de determinado tamaño no se concentra en el mismo punto en ningún lugar del universo conocido. Porque esa es una pega esencial de la fusión: hay que aportar mucha energía inicial para que llegue a producirse; lo que pasa es que cuando se produce, entrega un montón de energía aún mayor.

La razón de que haya que aportar tanta energía para que se produzca la fusión es bastante sencilla: simple repulsión electromagnética. Dijimos más arriba que los núcleos de los átomos están formados por protones (que tienen carga eléctrica positiva) y neutrones (que no tienen carga eléctrica, y por eso se llaman así); los electrones de carga negativa, por su parte, no están en el núcleo sino en orbitales cuánticos a bastante distancia del mismo.

Esto quiere decir que todos los núcleos tienen carga eléctrica positiva (la de sus protones); y cuanto más grandes sean, más (porque tienen más protones). ¿Recuerdas aquello de que polos opuestos se atraen y polos iguales se repelen? Pues eso: a los núcleos no les gusta mucho acercarse entre sí y se mantienen a una respetable distancia, los muy dignos. Para que se animen a arrimarse, hay que ponerlos ciegos de energía. Cuando se ponen bien calientes, se les quitan las manías. Lo que pasa es que eso requiere mucha calentura.

Más técnicamente, es preciso acelerarlos a temperaturas termonucleares para que se produzca la unión (y por eso la fusión fría no cuadra… ya hablaremos). Entonces los dos átomos se fusionan en uno solo, liberan un neutrón y con él una cantidad enorme de energía. En realidad, si contamos átomo a átomo, menos que con la fisión que vimos en el post anterior; pero la densidad energética de la fusión es muy superior, lo que se transforma en una liberación de energía mucho más grande por unidad de masa (por cada gramo de material “fusible” empleado, vamos). Si un kilogramo de uranio-235 military grade puede soltar 88 terajulios cuando fisiona, un kilogramo de deuterio-tritio (2H+3H) entrega 337 terajulios: casi cuatro veces más (ah, sí… la reacción materia-antimateria podría producir cerca de noventa mil terajulios por kilo). Por comparación, los explosivos convencionales más poderosos como el octanitrocubano generan una energía de 0,0000085 terajulios por kilogramo y el tradicional TNT, poco más que la mitad de este último; y nunca podrían hacerlo con una eficacia, instantaneidad y variedad energética tan grandes, por muchos órdenes de magnitud.

Repulsión y fusión nuclear

Polos opuestos se atraen, polos iguales se repelen. Los núcleos atómicos están compuestos por neutrones (sin carga) y protones (con carga positiva); como resultado, los núcleos en su conjunto son fuertemente positivos y por tanto se repelen con fuerza entre sí. En condiciones normales, esta repulsión los mantiene separados e impide que puedan llegar a fusionar. Sin embargo, a temperaturas termonucleares (millones de grados), los núcleos vibran violentamente y la inercia de estos movimientos es capaz de vencer a la repulsión electrostática, haciéndolos colisionar y fusionar entre sí con alta liberación de energía. En la imagen, dos núcleos de deuterio (hidrógeno-2) y tritio (hidrógeno-3) colisionan, fusionan y liberan un núcleo de helio-4 y un neutrón altamente energéticos.

Hidruro de litio

Hidruro de litio. En su variante isotópica deuteruro de litio ("liddy") constituye el combustible de fusión de las armas termonucleares.

El hidrógeno-1 fusiona mal, porque sólo tiene protones que tienden a repelerse fuertemente entre sí y carece de neutrones que hagan de mediadores. Sin embargo, el hidrógeno-2 (deuterio) y el hidrógeno-3 (tritio) lo hacen mucho mejor, precisamente porque poseen neutrones. La fusión más fácil de lograr, la que más pronto se produce, es la de deuterio + tritio para transformarse en helio-4 (helio común), un neutrón libre y 17,59 MeV de energía total.

–¿El tritio es lo que tienes en esa especie de termo de café? –preguntas entonces a tu guía.
–Exacto.
–¿Y el deuterio es lo que tengo yo aquí en las manos?
–Ajá. Pero combinado con otro elemento: el litio. Específicamente, en su isótopo litio-6.
–¿Y eso? ¿Litio, para qué?

De todas las reacciones de fusión posibles, la que une deuterio con litio-6 es la más energética de todas: genera dos átomos de helio y 22,4 MeV de energía. Se da la circunstancia de que el hidruro de litio es un viejo conocido de la química; esto es, una molécula compuesta por un átomo de hidrógeno y otro de litio. Sustituyendo el hidrógeno corriente por su isótopo hidrógeno-2 (deuterio) y el litio corriente (litio-7) por su isótopo litio-6, obtenemos una variante isotópica del hidruro de litio convencional que se llama deuteruro de litio-6 cuyo descubridor Igor Kurchatov denominó liddy. Al igual que el hidruro de litio, es un polvo blancuzco y un poco cristalino, no radioactivo, muy tenue y ligero; barato, estable y fácil de manipular.

Entonces miras con algún escepticismo la bolsa de polvo terrible al que llaman liddy, apartándotela quizá un poquito de la barriga, y apuntas:

–Pues no parece gran cosa.
–Eso es porque no lo has magreado bien –te contesta tu guía, con una risita.

Fusión.

En las estrellas, la energía para superar la repulsión electrostática viene dada por la gravedad, que atrae entre sí grandes masas de hidrógeno con su correspondiente porcentaje de deuterio y tritio. La gravedad va comprimiendo unos átomos contra otros hasta que la temperatura aumenta de tal modo debido al incremento de la presión que sus núcleos –cada vez más próximos y con mayor inercia– comienzan a fusionar y liberar energía. Entonces la estrella se enciende: ha nacido un sol. Y quiere estallar, pues la energía generada es mucha; pero la inmensa gravedad contiene su explosión hasta que alcanza un punto de equilibrio durante los siguientes millones de años (hasta que se va consumiendo el material fusionable).

Para encender una estrella con una ínfima fracción de esa masa, teníamos que encontrar una manera de sustituir la gravedad por otra fuerza igualmente capaz de superar la repulsión electrostática entre núcleos, aunque fuera durante un instante; y también de contener la reacción por un momentín mientras se completa. El problema es que la cantidad de energía necesaria para conseguirlo tiene que calentar el material fusionable a unas temperaturas equivalentes a varios cientos de millones de grados centígrados. Pero no hay ningún explosivo ni combustible en este mundo capaz de lograr algo así, por muchísimo.

Los Pilares de la Creación (Nebulosa del Águila)

Los Pilares de la Creación, un criadero de estrellas en la Nebulosa del Águila. La materia molecular de la nebulosa va colapsando sobre sí misma por atracción gravitatoria, formando discos de acreción en torno a esferas de gas, de donde surgen respectivamente los planetas y las estrellas. La esfera central, si es lo bastante grande, seguirá comprimiéndose hasta alcanzar temperaturas termonucleares, permitiendo así la fusión del hidrógeno que contiene. Ha nacido un sol.

Un momento… ¿cómo que no?

Pues claro que sí. Tenemos bombas atómicas, ¿no? ¡Lo vimos en el post anterior! Si recuerdas, cuando la energía emitida por la fisión del uranio-235 o el plutonio-239 pasa a la materia circundante, la calienta a temperaturas equivalentes a trescientos millones de grados o más. Tenemos una fuente de energía instantánea capaz de generar esa clase de calentón y transferírselo a un contenedor de materiales fusionables situado en las proximidades.

Así pues, sólo tenemos que encontrar una manera de mantener una cierta cantidad de materiales fusionables quieta en un sitio mientras le estalla una bomba atómica al lado. Lamentablemente, la explosión de una bomba atómica no es la clase de suceso que deja las cosas quietas y tranquilitas a su alrededor, y menos aún dentro del radio de aniquilación. Si pones algo al lado de un arma nuclear mientras detona, pasará a estado plasmático y se desintegrará sin importar de qué material esté hecho. Eso incluye al liddy este y a cualquier otra materia del universo conocido. ¿Cómo lo resolveremos?

La genialidad diabólica de Teller, Ulam y Sakharov.

Las primeras ideas consistieron en inyectar una mezcla de gases deuterio y tritio (que forman el combustible de fusión idóneo) en el centro de la esfera de implosión de un arma nuclear clásica. Esto tiene dos virtudes: la primera, sirve como estupenda fuente neutrónica para iniciar la reacción de fisión, en sustitución de las bolitas anteriores de polonio/berilio y cosas por el estilo. La segunda es que, cuando la fisión del plutonio se produce, va a fusionar una pequeña cantidad de este deuterio y tritio generando una cantidad aún mayor de neutrones y energía. Sin embargo, esta aproximación tiene enormes limitaciones.

Una de ellas es que, como vimos más arriba, el tritio sale enormemente caro: mil veces más que el oro. Un arma que use mucho tritio cuesta una fortuna, mucho más de lo que resulta prudente cuando tienes la intención de hacerte un arsenal con esta clase de dispositivos. Otra de ellas es que el tritio es inestable y decae naturalmente en forma de helio-3: si almacenas un kilo de tritio, en doce años y pico se habrá convertido en medio kilo de tritio y otro medio kilo de helio-3, que no nos sirve. Esto es indeseable y obliga a constantes mantenimientos y purificaciones del tritio del arma. Por otra parte, esta disposición básica no permite que las reacciones de fusión se completen eficazmente, pues el material resulta disgregado demasiado pronto.

Las armas nucleares en las que se ha inyectado deuterio + tritio en su centro, y/o se ha dispuesto a su alrededor en distintas formas, no son verdaderas armas termonucleares por el sencillo motivo de que la mayor parte de la energía no procede de las reacciones de fusión, sino todavía de las de fisión. Se llaman armas aceleradas por fusión (fusion-boosted), y pueden incrementar hasta un 20% la potencia original del arma de fisión hasta un máximo teórico de un megatón aproximadamente.

Vamos, que nos hemos quedado como estábamos. Tenemos un arma sólo un poco más potente, mucho más cara, igualmente limitada por debajo del megatón y aún más complicada y menos flexible. Sobre todo, aún no hemos aprendido a hacer estrellas. No mola.

Resulta fascinante descubrir cómo el equipo norteamericano y soviético dieron casi los mismos pasos, sin que hubiera mucho espionaje efectivo entre ambos para el proyecto termonuclear (a diferencia del nuclear). Ya se sabe que los equipos de similar cualificación, enfrentados al mismo problema, suelen alcanzar soluciones muy parecidas. Al final, la solución la encontró primero el equipo estadounidense encabezado por Edward Teller y Stanislaw Ulam: iban más avanzados por haber echado a andar antes por el camino de las armas atómicas, ya con el Proyecto Manhattan durante la Segunda Guerra Mundial, lo que se saldó con los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.

Diseño Teller-Ulam

Diseño básico de Teller-Ulam. La radiación generada por un primario de fisión comprime una etapa secundaria concebida para ultracomprimir y calentar a temperaturas termonucleares un combustible de fusión.

Hay que decirlo: es una genialidad. Diabólica, terrible, lo que quieras, pero una genialidad. Se llama el diseño Teller-Ulam de fusión por etapas, y resuelve elegantemente de un plumazo todos los problemas anteriores (en la URSS fue redescubierto independientemente poco después, y allí se llamó la tercera idea de Sakharov). La idea consiste en situar los elementos de fisión y de fusión en etapas consecutivas, separadas entre sí, de modo que cada una active a la siguiente. Para lograrlo sin que todo resulte destruido antes de llegar a funcionar, se basa en un hecho simple: la energía generada por una bomba atómica está compuesta en gran medida por rayos X avanzando a la velocidad de la luz; mientras que el núcleo se expande a sólo unos mil kilómetros por segundo o cosa así (es decir, una tricentésima parte).

Vamos a aprovechar esa diferencia de velocidades para utilizar la energía del arma nuclear antes de que ésta destruya el contenedor de productos de fusión. Trataremos de crear un delicadísimo mecanismo de relojería que sólo empieza a funcionar cuando ya ha comenzado a dejar de existir y tiene que funcionar del todo antes de que termine de dejar de existir. Una tontería de nada, vaya.

La gran explosión, la gigantesca explosión.

Así pues, vamos a situar varios elementos en nuestra arma termonuclear. A un lado, colocaremos una pequeña bomba atómica: se llama el primario, porque es quien lo va a poner en marcha todo. Al otro lado, situamos el contenedor de productos de fusión, que está compuesto fundamentalmente por cilindros o esferas concéntricas de uranio-235 o plutonio-239 rellenas con este polvo que hemos bautizado como liddy –deuterio y litio–; este contenedor es el secundario. Entre ambos colocaremos espuma de poliestireno o un aerogel del tipo del FOGBANK, un disco de metal pesado (frecuentemente uranio-238) y un par de cosillas más que me temo que siguen siendo bastante secretas.

La idea es sencilla: lograr que la explosión de la bomba atómica normal (el primario) transfiera un porcentaje importante de su energía al contenedor de liddy cebado con plutonio (el secundario); de tal modo que el liddy se vea atrapado entre las reacciones de fisión del primario y las de las esferas de uranio y plutonio que lo contienen. Así se producirá un pico inmenso de energía, suficiente para que el deuterio y el litio que lo forman no sólo estén combinados químicamente sino que pasen a fusionarse físicamente. Pues, al hacerlo, liberarán una inmensa, una monumental cantidad de energía. La energía de las estrellas.

Disposición de las cabezas MIRV y la carga termonuclear en un ICBM

Disposición de las cabezas MIRV/MaRV y la carga termonuclear en un ICBM avanzado (en la fotografía, un RS-24 Yars ruso). El esquema interior del MIRV/MaRV es una estimación a partir de la información pública disponible al respecto. (Clic para ampliar)

Una vez organizado el montaje, la manera de ponerlo en marcha es muy simple. Sólo hay que hacer detonar la bomba atómica del primario y todo lo demás ocurrirá en cadena sin necesidad de ninguna otra intervención. Las fases van como sigue:

  1. El primario de fisión detona como vimos en el post anterior. Al hacerlo, emite grandes cantidades de rayos X y radiación gamma muy energéticos en todas direcciones. Una parte de este frente fotónico comienza a avanzar hacia la etapa secundaria.
  2. Entre el primario y el secundario se encuentra un sistema denominado etapa interetapas. La naturaleza exacta de este sistema es uno de los secretos mejor guardados de la historia, y después de medio siglo sigue sin llegar al público. Su función es participar en la contención de la detonación del primario pero, sobre todo, enfocar la energía del frente fotónico hacia el secundario de una manera específica exacta. La idea es que esta radiación caliente la cavidad interior de la bomba (“hohlraum”) de forma homogénea e incida sobre el secundario desde todos los ángulos a la vez.
  3. Toda esta energía viaja a la velocidad de la luz, y el equilibrio térmico en el interior del hohlraum se alcanza rápidamente. El material que contiene –espuma de poliestireno, FOGBANK o similar– pasa de golpe a estado plasmático. Ahora la carcasa del secundario se encuentra bombardeada desde todos los ángulos por la radiación que emite el primario, y además está sumergida en un plasma que aumenta su temperatura a gran velocidad.
  4. Debido a la elevada temperatura del plasma circundante, se inicia un fenómeno conocido como ablación en la superficie exterior del secundario. Los materiales sometidos a ablación van perdiendo partículas de fuera hacia adentro, lo que provoca una fuerza expansiva-compresiva por acción-reacción. Básicamente, cuando la cantidad de energía es muy alta –y con una bomba atómica estallando a pocos centímetros, la energía es muy alta– la ablación es muy rápida y esta fuerza adquiere todas las características de una explosión que comprime violentamente el combustible de fusión y el núcleo de plutonio-239 que hay en su interior.
  5. Cuando el núcleo de plutonio-239 del secundario (la “bujía”, sparkplug) se ve ultracomprimido por las fuerzas de ablación procedentes del exterior… pues se convierte exactamente en el núcleo de plutonio de una bomba atómica de fisión. O sea que fisiona y empieza a estallar como si fuera un segundo primario. Ahora el liddy está atrapado entre dos bombas atómicas detonando a la vez: la del primario y el plutonio fisionando en el núcleo del secundario.
  6. La carcasa del secundario (en ablación) suele estar fabricada de uranio-238. El uranio-238 no es fisible en condiciones normales, pero en situaciones de alta temperatura, presión y densidad neutrónica fisiona estupendamente. Y en estos momentos está comprimiéndose y desintegrándose entre el plasma de muy alta temperatura generado por la detonación del primario y la avalancha neutrónica procedente de la fisión del núcleo del secundario. Ya te puedes imaginar lo que pasa a continuación: fisiona a su vez, y además muy energéticamente.
  7. Con esto, el combustible de fusión está atrapado entre tres bombas atómicas estallando a la vez: dos concéntricas, que lo ultracomprimen, lo calientan a cientos de millones de grados y lo bañan en neutrones de alta energía; y la del primario que sigue suministrando grandes cantidades de energía a todo el conjunto para mantener el proceso.
  8. Entonces, ocurre una brujería de estas a las que los físicos son tan aficionados. Resulta que el liddy sería un magnífico combustible de fusión (la fusión deuterio-litio es la segunda reacción más energética de todo el universo, sólo por detrás de la materia-antimateria). Pero presenta dos problemas: su sección eficaz es relativamente pobre y además no produce neutrones. Esto significa que la probabilidad de que suceda es relativamente baja y encima no nos aporta neutrones para algo que va a venir después: tendríamos una bomba termonuclear flojucha. Sin embargo, esto no es problema: las avalanchas neutrónicas que proceden de las dos bombas atómicas entre las cuales el liddy está atrapado ahora fisionan sus átomos de litio y forman tritio. Rápidamente, el liddy –deuteruro de litio– se transforma en triddy –deuteruro de tritio– y eso es deuterio y tritio: exactamente la materia con la que fusionan las estrellas, también muy energética pero además con una sección eficaz altísima y abundante emisión neutrónica. La bomba está fabricando ahora su combustible sobre la marcha, incluyendo el costosísimo tritio, y en el proceso se está convirtiendo en una estrella pequeñita autocontenida por ablación.
  9. Fusión. Conforme el litio transmuta en tritio, la sección eficaz aumenta bruscamente y, a cientos de millones de grados y millones de atmósferas de presión, los núcleos de deuterio y tritio fusionan de repente. Eso provoca un rápido embalamiento energético y neutrónico, que dispara hasta otras cinco reacciones de fusión adicionales mediante distintas combinaciones de deuterio, tritio, litio y el helio-3 que se va formando en el proceso también. La estrella acaba de encenderse.
  10. La masiva andanada neutrónica instantánea producida por estas reacciones de fusión alcanza rápidamente al resto de metales pesados que aún se encuentran pulverizados en su entorno: el plutonio-239 de los núcleos del primario y el secundario, el uranio-235 o -238 de la carcasa del secundario y el uranio-238 de la funda exterior. Al hacerlo, realimenta enormemente sus reacciones de fisión, aumentando aún más la energía total del dispositivo termonuclear. La bomba Zar llegó a producir el 1,4% de la potencia de salida del Sol durante 39 nanosegundos.
  11. Detonación termonuclear. Las fuerzas de compresión y ablación ya no son capaces de contener este pico de energía monumental por más tiempo. Surge una densa esfera de radiación fotónica que se expande a la velocidad de la luz y otra sólo un poco más lenta de neutrones muy energéticos. La radiación fotónica (fundamentalmente en forma de luz, rayos X y radiación gamma) se transfiere velozmente al aire circundante, calentándolo y dilatándolo de manera explosiva. Los neutrones irradian y vuelven radioactiva la materia circundante. Se produce una gigantesca explosión, que a diferencia de las de fisión no tiene límite teórico. Con las más potentes que se llegaron a construir, no queda nada en decenas de kilómetros a la redonda.
Animación con el funcionamiento y efectos de un arma termonuclear

Animación con el funcionamiento y efectos de un arma termonuclear

No obstante, la ventaja más significativa de las armas termonucleares sobre las nucleares no es sólo su enorme potencia, sino su coste mucho más bajo y su mayor flexibilidad. ¿Coste bajo, con todos estos materiales exóticos? Sí: como la energía producida por unidad de masa es mucho mayor, la cantidad de material necesaria para hacer la misma bomba es significativamente menor. Una bomba de fisión de medio megatón, cerca de su máximo teórico, es un trasto inmenso atiborrado de costoso plutonio que necesita un bombardero pesado para transportarla; la misma bomba, pero en fusión, sale mucho más barata y además caben seis en la punta de cualquier ICBM. Y encima cuesta menos de mantener.

También, como hemos dicho, son más flexibles. Aumentar o reducir la potencia de un arma termonuclear es sencillo, lo que ha dado lugar a las armas de potencia variable o dial a yield. Mediante un mando analógico o digital que modifica algunas particularidades de la activación del secundario, es posible modificar la energía producida por el mismo entre la máxima permitida por el diseño y ninguna en absoluto (cerrando el secundario y dejando la detonación del primario a pelo). Otra flexibilidad de los explosivos termonucleares es que se puede variar su diseño para producir armas de propósito especial: bombas de neutrones, bombas exoatmosféricas de pulso electromagnético incrementado, bombas de radiación residual reducida o aumentada (la bomba del juicio final de Szilard) y un largo etcétera.

¿Por qué es tan difícil?

Pergeñar un precario petardo nuclear es relativamente fácil; no deja de ser una tecnología con 65 años de antigüedad. Cualquier doctorando en física nuclear de cualquier universidad del mundo debería ser capaz de parir un diseño básico con mayor o menor esfuerzo; cualquier país provisto de centrales nucleares y alguna industria debería poder construirlo con algún tiempo y gasto –mucho tiempo y mucho gasto si se quiere mantener la discreción–. Lo que ocurre es que acabas con un trasto monumental de poca potencia, menor eficiencia y casi nula utilidad militar en el mundo moderno. Es poco más que un juguete físico, a lo mejor capaz de lograr que a tu sector más patriotero y militarista se le ponga durísima, pero cuyas posibilidades prácticas son sumamente limitadas.

Lanzamiento de un SLBM Trident II D-5 desde un submarino en inmersión

Lanzamiento de un SLBM norteamericano Trident II D-5 desde un submarino en inmersión

En realidad, tú no quieres una bomba nuclear. Tú quieres una fuerza nuclear, compuesta por armas nucleares. Y, amigo mío, amiga mía, eso es una liga completamente distinta. Es como querer jugar la final de la Champions con el bravo y mítico Alcoyano C.D. Este es el momento en que la cosa comienza a complicarse. Para empezar, ahora ya no necesitas una cosa, sino dos: un vector –es decir: una manera de llevarla hasta su blanco– y un arma lo bastante pequeña y ligera como para que quepa en tu vector. Ops. Esto empieza a complicarse.

Como no vas a ponerte a trastear con ICBMs avanzados desde el primer día –más que nada, porque para eso necesitas un programa espacial de envergadura, o su equivalente– tendrás que apañarte con aviones. Siempre podrías lanzar tu trasto físico del tamaño de un turismo desde un Hércules o cosa parecida. Lo que pasa es que, por menos pasta de la que te va a costar todo el proyecto, podrías hincharte a comprar Eurofighters Tranche Sopotocientos y armamento aire-superficie con una potencia explosiva equivalente a muchas unidades de tu primitiva bomba atómica; lo cual, por cierto, sería bastante más flexible y adaptativo en una guerra real.

Quien empieza a adentrarse por el camino de las armas nucleares, debe saber que ese es un camino muy largo, con muchas bifurcaciones sin salida y con un coste inmenso. Para empezar, necesitas un enemigo; es una estupidez meterte en un lío semejante sin un enemigo claro, una estrategia definida y unos usos específicos. Este enemigo debe ser lo bastante poderoso como para que no puedas derrotarlo sin recurrir a las armas atómicas, pero al mismo tiempo no tan poderoso que su represalia te convierta a ti y a tu país entero en contaminación ambiental (a menos que pretendas jugar en la liga de la Guerra Termonuclear Total, claro; en tal caso, te sugiero ingresarte en un psiquiátrico porque tienes algún problema de percepción de la realidad).

El caso clásico de entrada tardía razonable en el mundo del armamento nuclear es el de India y Pakistán. India y Pakistán son dos países con muchos motivos para odiarse y muy pocos para quererse, centrados en un severo conflicto sobre partes importantes de su territorio; entre ellas, Bengala, Cachemira y el Punjab. En sesenta años han tenido cuatro guerras y cinco broncas serias. Más o menos desde 1971 India suele ganar estas trifulcas –a pesar del apoyo chino y estadounidense a Pakistán–, pero ambos saben que el día menos pensado el otro les da una sorpresa; mientras que, por otra parte, la victoria final resulta muy poco probable (e incluso indeseable: ¿qué haces tú mañana con ciento setenta y cinco millones de pakistaníes o mil doscientos millones de indios?). Este es el caso paradigmático que justifica un programa nuclear militar: enemigo claro, invencible –en el sentido de levantar la bandera sobre su Parlamento mientras sus últimas tropas huyen– y potencial de conflicto nítido y constante. “Potencial de conflicto” del tipo de cuatro guerras recientes y a la espera de la quinta, no meras paranoias patrioteras o simplemente racistas y xenófobas.

Sólo en una situación así, el inmenso coste y esfuerzo de poner en marcha un programa nuclear militar tiene algún sentido razonable. Al principio, porque pueden decantar a tu favor una guerra que de otro modo tendría un resultado incierto; después, porque disuaden al oponente de comenzarlas. En el proceso, porque te otorga palancas negociadoras que no podrías obtener de ninguna otra manera. Eso sí, prepárate a adoptar en tu país la filosofía del pakistaní Zulfikar Ali Bhutto: “comeremos hierba, pero haremos una bomba nuclear”. Si no tienes razones muy buenas (y recursos igualmente buenos) para implantar semejante política, más vale que lo dejes estar.

Este es un poder grande, duro y fuerte; quienes lo adquirieron, lo hicieron con presupuestos prácticamente ilimitados y porque temían a otros hombres más que al mismísimo demonio. En cuanto ese miedo cedió un poco, los esfuerzos para reducirlo han sido constantes. Muchos países se han declarado a sí mismos zonas libres de armas nucleares. Ellas siguen ahí, en sus guaridas, acechando día y noche la vida de todos y los destinos de la Humanidad; pero quizá hayamos aprendido algo de tanto miedo y necedad. Las armas termonucleares no se pueden desinventar, y quizás ni siquiera sería juicioso prescindir completamente de la tecnología por si las moscas. Siendo realistas, proporcionan una garantía de seguridad tan inmensa que difícilmente desaparecerán en su totalidad, y hasta es posible que aparezcan nuevos usuarios. Sin embargo, todo avance que reduzca el riesgo de exterminarnos a nosotros mismos será un progreso de la Humanidad; y quizá, en algún futuro hacia el que merecería la pena empujar, no necesitemos de estas ni de ninguna otra clase de armas. Ojalá.

La bomba Zar, la más potente de la historia, era una termonuclear de tres etapas y liberó entre 50 y 60 megatones.

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96 comentarios »

  1. trimegisto dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 12:11

    Ya tenia yo ganas de leer este articulo :) y ya me imaginaba yo que faltaria mas de un dato. Yuri, si te detienen algún dia por la calle, manda un sms al periodico rapido, eh? xD

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 13:36

      Como habrás visto, he conseguido reducir el “área de incertidumbre” únicamente a lo que es el interstage en sentido estricto. :-D

      Y, en último término, no deja de ser una especificidad técnica que no afecta a la comprensión del conjunto. ;-)

      • Guido dijo,
        El 20 de septiembre de 2010 @ 16:31

        Yuri, el interstage es algún tipo de colimador hi-tech, verdad?

        • Yuri dijo,
          El 20 de septiembre de 2010 @ 17:07

          Es más bien una lente, que desempeña funciones adicionales de contención de la detonación del primario.

          Ha sido descrita como “lente-tapa de enfoque neutrónico”, “cureña-reflector neutrónico” o “envolvente-reflector de radiación”.

          Es evidente que no sólo enfoca correctamente los neutrones sino también la radiación fotónica o una parte de ella; específicamente, los rayos X al menos.

          En algún sitio se ha hablado también de “lentes de no-materia”, ensamblajes de tipo electromagnético/iónico que detonan con la energía del primario y crearían una “lente virtual” que no necesita contener nada para seguir funcionando y produciría esta clase de enfoque durante las fracciones de segundo necesarias.

          Es todo como muy secreto. ;-)

          • Alex Jnninne dijo,
            El 28 de noviembre de 2012 @ 21:18

            WoW!! Sabes mucho de las ciencias. Yo aun no puedo entender el tema y es lo que me estan dando en cleses. No creo que algun dia lo entienda. A la verdad soy de un programa de EDUCACION ESPECIAL y lo que son las ciencias y las matematicas no puedo entender muy bien. en ingles no tanto pero cada dia las matematicas la historia el ingles y las ciencias estan muy fuertes. la informacion que pucistes me ayudo en mucho. y perdona por meterme en la conversacion.

  2. voet dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 12:30

    ¡¡yo también tenía ganas de leer este artículo!! ¿tienes en mente trasladar los contenidos del antiguo blog a este? es una pena que artículos de la misma serie estén ubicados en sitios distintos.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 13:36

      Está planeado, está planeado. ;-)

  3. Alberto dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 12:56

    Es increible los posts que te marcas, alguien debería juntarte a tí con alguien experto en montaje de videos y otro con buena voz en off y montar minidocumentales de 10 minutos de tus artículos, con alguna publicidad de por medio, podría ser viable…

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 13:36

      Dicen las chatis que tengo una voz muy bonita, así que ya sólo nos haría falta el documentalista. Bueno, y el productor. :-D

  4. Juanmi dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 13:10

    Fantástico.

    El otro día me acordé que te faltaba este post :)

    Por cierto, no se si a los demás les saldrá bien, pero no me sale bien el gif del funcionamiento. Lo mismo es un fallo de mi equipo, pero échale un vistazo por si acaso.

    Un saludo!

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 13:38

      Vale, seguramente es el problema del ancho de pantalla (prueba en un monitor con mayor resolución). En todo caso, así para solucionarlo ahora, haz clic sobre él con el botón de la derecha y selecciona “abrir en pestaña nueva” o similar. Dime si te lo soluciona, por favor.

      • Juanmi dijo,
        El 20 de septiembre de 2010 @ 15:38

        Buenas.

        No es por el ancho (tengo resolución de 1280×800), y he probado a abrirla en una pestaña nueva, bajármela… pero vamos, que lo que decía, que puede que sea simplemente que al cargar la página, ha fallado el gif (en esta red suele pasar alguna que otra vez). Lo comentaba por si a alguien más le pasaba, podría ser que la imagen se hubiera corrompido, pero vamos, si el resto de la gente lo ve bien, está claro donde está el fallo :D

        Un saludo!

        • Juanmi dijo,
          El 20 de septiembre de 2010 @ 15:39

          Olvídalo. Ya lo veo bien. Fallo de red, como comenté :)
          Flushdns y recargar :D

          • Yuri dijo,
            El 20 de septiembre de 2010 @ 17:08

            OK ;-)

  5. Joseca dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 13:13

    Muy bueno el articulo, lo unico que el flash que has metido es mas ancho que el ancho de la web y lo veo cortado, no veo la parte derecha, ¿podrías ponerlo para bajarlo tambien? me ha encantado.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 13:38

      Lo mismo te digo, prueba a abrirlo en ventana nueva. Haciendo clic con el botón derecho del ratón te lo debería permitir (y también descargar, dándole a “guardar imagen como…” etc)

  6. david dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 13:16

    Sabia que eras un hombre de palabra, pero ahora lo acabas de demostrar. Gracias Yuri.
    Muy bueno, y como siempre me quedo con ganas de mas.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 13:39

      Un placer. :-)

      Intentaremos producir algo más. ;-)

  7. MiGUi dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 14:02

    Jejeje un gran post, veo que hoy coincidimos en la temática.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 14:33

      Ya te he visto. ;-)

      Muchas gracias.

  8. Alb dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 14:30

    Estoy construyendo mi bomba termonuclear siguiendo tus instrucciones y me sobra una pieza.
    ¿Donde coño va el tritio?

    Con lo que me costo conseguirlo y ahora no se donde colocarlo ni cual es su función.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 14:35

      Con él cebas el primario para provocar la primera detonación. ;-)

      En realidad, también se inyecta otro poco de tritio en el liddy del secundario (típicamente en el núcleo de la esfera interior de plutonio-239) para enriquecerlo y que la reacción de fusión arranque con más facilidad. No obstante, la inmensa mayoría del tritio usado por la bomba se genera sobre la marcha mediante la irradiación neutrónica del liddy. ;-)

    • MiGUi dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 14:36

      El tritio es un isótopo del hidrógeno, por tanto, en una bomba termonuclear de tres etapas (fisión-fusión-fisión), va en la parte del combustible de fusión. Se supone que la “mecha” es una bomba de fisión que desencadena las condiciones necesarias para la fusión.

  9. Yuri dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 15:13

    He añadido al final un video de la “bomba Zar”, récord absoluto de potencia con 50-60 Mt, equivalentes al 1,4% de la energía total de salida del Sol durante las 39 milmillonésimas de segundo que duró la detonación.

  10. Mikelodeon dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 15:32

    Grande, Yuri, grande. Además, de un tema que me interesa particularmente, y esque todo lo que tenga que ver con nucleos me resulta apasionante. (Te escribo desde un laboratorio de combustible nuclear experimental :) )

    No sé si has podido ver una serie-documental del Channel Science americano llamada “Through the Wormhole” y que presenta nada más y nada menos que Morgan Freeman (y si no lo has hecho, te la recomiendo muy mucho), pero me parece que tú serías la persona ideal para hacer una versión en castellano. La tele lo agradecería, como lo agradecemos todos los bloggueros.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 17:08

      Lo tomo como un a modo de “peer-review”. :-D

      No me desagradaría hacer algo así, no. De nuevo, falta el productor. X-D

      • Mikelodeon dijo,
        El 20 de septiembre de 2010 @ 17:47

        Estoy seguro de que si sigues así y haces correr la idea alguien terminará animándose a producirlo. Yo, por mi parte, te deseo toda la suerte del mundo.

        • Mikelodeon dijo,
          El 20 de septiembre de 2010 @ 20:13

          Y ya si eso luego me llevo un tanto por ciento del éxito… ;-)

    • Jorge Vega Berrio dijo,
      El 28 de enero de 2012 @ 8:51

      Nikelodeon como estás me parece muy interesante lo de Morgan Freeman espero que hayas visto Bruce Almighty God
      claro que prefiero a Al pacino en Devil´s Advocate como el Paraíso Perdido de Jhon Milton espero que veas esa gran película

  11. Eris Pluvia dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 15:41

    Bueno, bueno… ya sé cómo hacerme un mechero nuevo :-DDDD

    En serio, enhorabuena por el artículo y, sobre todo, por la curradísima animación.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 17:09

      La única pega con ese mechero es encenderlo… te vas a pelar el dedo. :-D

      Gracias. ;-)

  12. Ellouder dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 15:50

    Llevaba meses esperando el termo-artículo… :)

    También está pendiente uno sobre Chernobyl, ¿no? (aparte del de los héroes).

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 17:11

      Lo prometido es deuda. :-)

      Está pendiente, está pendiente. No te imaginas lo difícil que es documentar ese tema con precisión… a veces, aún más que esto de las armas nucleares. La mayor parte de lo que hay por ahí, incluso cosas con muchas instituciones de postín detrás, no vale para nada. :-(

  13. Nuclear no gracias dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 17:29

    En caso de impacto astronómico un arma nuclear no serviría mucho. Separar un asteróide de un km de ancho necesita muchísima energía, y además tendría que estar dirigida en la dirección adecuada. Si pones un arma nuclear en el centro del asteroide (suponiendo que tienes el agujero ya hecho), la energía de la explosión podría (si pudiera, que no es seguro) romper el asteróide, pero en seguida se escaparía entre los trozos, y los trozos a penas serían empujados, con lo que seguirían en dirección a la Tierra. Quizás en vez de un meteorito grande caigan 20 más pequeños y radiactivos.

    En esos casos se propone una alternativa muy diferente: vigilar bien todo el universo, y desviarles un poquito mucho antes de que impacten. Ese pequeño desvío hará que cuando pasen por la Tierra no lleguen a chocar. Es más, este pequeño desvío se puede conseguir reflejando la luz del sol en su superficie, si se desarroya bien la tecnología de espejos se podría conseguir una gran eficacia.

    Quizás necesitemos la energía nuclear para abastecer la red eléctrica, lo que es evidente es que las armas nucleares jamás debieron ser inventadas.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 17:42

      En distancias intermedias (si no logramos detectarlo a distancia suficiente) se podría concebir una especie de “pulsorreactor a petardazos termonucleares”. En vez de apuntar directamente al objeto astronómico (lo que provocaría los efectos que comentas) se puede apuntar al lado, cerca de su superficie, lo bastante lejos como para que no lo pulverice pero lo bastante cerca para que la presión de radiación lo “empuje”. Dentro de un cierto rango de tamaños, una serie de explosiones de estas características podría desviarlo de su rumbo las milésimas de grado suficientes para que “marre” la Tierra.

      Existen otras aplicaciones adicionales donde podría ser útil un generador instantáneo de grandes cantidades de energía en forma de pulso, y esto es, básicamente, una carga termonuclear (si no quieres llamarlo “arma”… pero vaya, por supuesto, la “carga” es militarizable).

      En mi opinión, las cosas no se pueden desinventar… pero tampoco se pueden dejar de inventar. Si algo es “inventable”, alguien lo hará tarde o temprano (generalmente produciendo muchos beneficios de orden práctico y cotidiano; ni te imaginas la cantidad de tecnologías derivadas de todos estos avances en ciencia termonuclear, por ejemplo en medicina nuclear…). La realidad es así. Eso nos obliga a hacer un esfuerzo de sabiduría, decidir como especie qué queremos hacer con todo lo que sabemos (y sabremos). De momento, no nos ha ido demasiado mal. ;-)

      • Nuclear no gracias dijo dijo,
        El 21 de septiembre de 2010 @ 3:53

        Si, bueno, esa sería otra opción. Aún así, yo preferiría que un cohete fuera cargado de “espejos” a armas nucleares. Si hay un accidente tendríamos 7×nº de espejos rotos de años de mala suerte. Si se rompen las bombas nucleares (aunque no exploten nuclearmente, como en Palomares) tendríamos el problema de la radiactividad, que duraría algunos años más que la mala suerte de la rotura de espejos, y con la diferencia de que sería algo científicamente comprobado (como pasó en Palomares).

        Pero bueno, espereremos que nunca sea necesario algo así, y si ocurriera, las personas entendidas optarían por la mejor solución.

  14. Nuclear no gracias dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 18:03

    Añado sobre el comentario anterior:

    Otro uso que se ha propuesto de las bombas nucleares es sellar los pozos de petróleo o gas rotos. No me parece bien puesto que las armas nucleares que se usan no son muy fuentes y son fácilmente sustituibles por explosivos convencionales, solo que necesitando una gran cantidad de estos. La ventaja de usar explosivos convencionales es que no dejan rastro de radiactividad y no tienen peligro de proliferación natural.

    Creo que lo único bueno que ha producido la energía nuclear a la humanidad son las centrales nucleares (menos la de Chernovil, claro), los generadores eléctricos radiactivos de algunas sondas espaciales, algunos tratamientos médicos y la inspección de soldaduras. Es más, para esto último también se emplean rayos X, y no se porqué no se usan estos rayos (peligrosos, pero menos) en todos los casos.

    Por cierto, se me olvidó comentar que el artículo está muy bien explicado y es interesante. Muchas gracias.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:39

      No te olvides de todo lo que hemos aprendido por el camino, y que se aplica en un millón de cosas prácticas cotidianas o así. ;-)

  15. McQueen dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 18:34

    Enhorabuena por otro estupendo artículo Yuri. Si como dices tienes buena voz deberías plantearte el colgar videos divulgativos en youtube (seguro que te sobrarían voluntarios para ayudarte con las animaciones) o podcasts incluso… lo mismo terminas en la 2 xD

    En serio, enhorabuena y gracias por tu esfuerzo.
    Ojala pudiésemos compensártelo con algo más que elogios (ese librooooo).

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:39

      Mi editor me jura que vamos ya adelante. :-D

  16. José dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 18:39

    Primera vez que leo este blog y me he quedado sorprendido con lo informado que he quedado. Felicidades, da gusto leer cosas así, especialmente cuando se es un completo ignorante de física y química ;)

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:39

      Es un placer. ;-)

    • Lamis dijo,
      El 23 de noviembre de 2012 @ 4:26

      Ole1 Nepf4,Por hora meus comente1rios sere3o bem re1pidos e cmrnaeette ne3o ire3o esgotar meu ponto de vista sobre o assunto, mas e9 o que de1 para contribuir agora.1) A tecnologia ne3o e9 o fanico e (talvez nem sequer mais importante) aspecto a ser analisado sob uma f3tica otimista, pessimista ou neutra* (pura utopia).Como je1 conversamos por aqui, acho que os fluxos ocupam posie7e3o mais importante.2) *Neutralidade, alie1s, que sf3 acredito existir numa construe7e3o coletiva. Pois qualquer produe7e3o individual e9 necessariamente parcial, pois mesmo os crite9rios cientedficos (rigorosos ou ne3o, seja le1 o que isso signifique) que conduziram a dada concluse3o se3o selecionados por algue9m, com alguma intene7e3o. Penso na dine2mica da wikipe9dia, um dos produtos essencialmente mais neutros a que temos acesso. Pois a princedpio ne3o discrimina pontos de vista e abre espae7o para o debate racional coletivo.3) E ate9 que ponto somos capazes de prever tais riscos ou benefedcios reservados ao futuro da internet? Como Nicholas Taleb costura no excelente livro A Lf3gica do Cisne Negro, nosso conhecimento sobre o status quo contribui pouco ou quase nada para a previse3o dos grandes acontecimentos histf3ricos, como os que nos conduziram ate9 aqui e como aqueles que nos conduzire3o para frente.Fico aqui por enquanto.Abrae7os.

  17. Stelvio dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 19:19

    Como siempre, ¡fantástico articulo!

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:39

      Thanks. :-)

  18. Chus dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 19:31

    Genial, como todos tus Artículos

    Por cierto, me gustaría que trataras sobre el Origen aBiótico del Petroleo, ya se que nada tiene que ver con ésto, pero es algo que considero de lo más interesante, y sospechosas muchas de sus implicaciones sociales y económicas, me parece demasiado lógico como para ser una Magufada

    Salud

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:41

      Me mandaste un mensaje, ¿verdad? Lo he estado estudiando, y aún no tengo formada una opinión completa. *En principio*, el origen abiótico del petróleo (o de la gran mayoría de los hidrocarburos) *parece ser* una magufada. ;-) Sin embargo, no estoy convencido de que lo sea por completo, al menos en el plano hipotético. Está interesante. Algo haré, algo haré… ;-)

  19. Manu dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 20:17

    Genial yuri! La verdad es que cuando lei tu primer articulo de la serie me quede con ganas de leer el segundo que prometias y me ha encantado ver que al final lo has publicado.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:41

      Lo prometido es deuda, dice el refranero. ;-)

  20. siguaraya dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 22:07

    Muy curradas las presentaciones, las dos entradas nucleares, muy claras y muy significativas. El lenguaje muy llano, vamos, que lo he entendido hasta yo ;) siguiendo la línea del resto de entradas, MUY INTERESANTES, así que debería pagarte, …. pero mejor lo dejamos que la cosa no está para esos derroteros. Muchas gracias por tu tiempo, tu trabajo y espero que sigas en esa línea.

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:42

      Un placer. Para finales de año deberías tener la posibilidad de agradecérmelo comprándome el libro. :-D

  21. hugetto dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 22:12

    Acojonante!

    Sigue así Yuri!

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:43

      Se intenta, se intenta. ;-)

  22. Antoni Jaume dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 22:53

    Dos observaciones, que yo recuerde las estrellas son pobres en litio, así que el liddy no puede ser la materia de las estrellas. La segunda es más light, creo que ya sé de donde viene la idea del dilitio de StarTrek, es el De-Lithium, deuteruro de litio

    • Mikelodeon dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:33

      El Litio-6 es sólo necesario en el proceso termonuclear (también en un reactor de fusión para electricidad u otros usos comerciales sería necesario) para fisionarlo y generar tritio a partir de él, dado que el Tritio es un isótopo bastante peliagudo y con unas propiedades bastante desagradables. Uno NO quiere introducir tritio directamente en una bomba porque por varias razones terminaría desapareciendo, sino que quiere generarlo directamente in situ, en el momento de usarlo, y ahí es donde entra el Litio-6 (y es necesario).

      Es verdad que en las estrellas no hay litio, porque son capaces de fabricar tritio mediante otras reacciones nucleares que serían inviables para la aplicación termonuclear (http://en.wikipedia.org/wiki/Tritium#Production), supongo que sobretodo por captura neutrónica del deuterio. Y además, son tan terriblemente energéticas que fusionan también con facilidad dos nucleos de deuterio, algo que a la humanidad le cuesta algo más (habría que aumentar la temperatura del plasma entre 10 y 100 veces).

      De todas formas, no recuerdo haber leido en el artículo de Yuri que el liddy fuera la materia de las estrellas.

      • Yuri dijo,
        El 20 de septiembre de 2010 @ 23:37

        Thanks. :-D

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:37

      El deuteruro de litio no es exactamente la materia de la que están hechas las estrellas, como bien dices. Pero sí su precursor inmediato. La avalancha neutrónica producida por la ablación-compresión de los materiales fisibles del secundario lo transforma en deuteruro de tritio, y esa *sí* es la materia de la que están hechas las estrellas. ;-)

      El dilitio (dilithium) existe en la realidad, y no es más que una molécula compuesta por dos átomos de litio (Li2). ;-) El dilitio de Star Trek es… pues eso, otra cosa. :-D

  23. Pedro dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 23:37

    Tardé dos años en aprobar física y química de primero de bachillerato y tres en aprobar física de segundo de bachillerato, y hoy me sorprendo embelesado leyendo acerca de isótopos, partículas subatómicas y reacciones nucleares. Si algún profesor que yo me sé me viera, la colleja iba a ser de antología.

    Muchas gracias por el artículo, Yuri, lo esperaba ansioso desde que lo prometiste, y no ha defraudado si no todo lo contrario, pues no esperaba que te extendieras más allá de la explicación del proceso, como has hecho comentando las implicaciones estratégicas de un programa armamentístico nuclear.

    ¿Alguna vez has pensado en rescatar tu relato forocochero sobre el Día del fin del mundo para el blog? Si no, creo que al menos merece Volumen II en el foro, que nos tienes muy descuidados, y hay mucho novato que ni habrá oido hablar de ti ;)

    • Yuri dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:46

      Con cierta frecuencia, lograr que alguien aprenda algo es tan sencillo como contextualizarlo en un tema que le interese. ;-)

      Sí, es que este artículo (la serie de dos, vaya) no quedaba completo sin algunas observaciones sobre la política y estrategia de las armas nucleares. No existen “en el aire”, sino en una realidad determinada, y no podía saltarme aunque fueran unas pinceladas básicas sobre esa realidad.

      El relato del Día del fin del mundo está de momento en suspensión animada. :-D Es posible que, cuando encuentre tiempo, haga algo original con él. ;-)

      • Pedro dijo,
        El 21 de septiembre de 2010 @ 0:04

        En lo primero te doy la razón, muchas veces más que capacidad para comprender lo que solía faltar era interés en ello. Por eso es muy de agradecer que algunos pongais interés en explicar las cosas de forma que resulten realmente amenas e interesantes más allá de la simple exposición de datos.

        Da la casualidad que la única otra persona que ha conseguido que lea con fascinación acerca de fenómenos físicos no relacionados con los motores de combustión interna también llevaba un nombre ruso, Yakov Perelman. Algo tendrá Rusia…

      • Juanmi dijo,
        El 21 de septiembre de 2010 @ 10:23

        Yo sigo esperando (no sin ganas ;)) a saber que se te pasó por la cabeza y no quisiste contar…sobre el último arma del relato :P.

        La verdad es que el relato es cojonudo. Cada cierto tiempo lo releo (en momentos ociosos) y tenía en mente llevarlo a bubok a que me lo encuadernasen e hicieran un librito majete, aunque siempre tengo la esperanza de que saques una especie de 2º parte o relato similar y poder llevarlo todo :P

        Un saludo!

  24. Mikelodeon dijo,
    El 20 de septiembre de 2010 @ 23:51

    Pues a mí se me ocurren muchísimas más cosas buenas que malas respecto a la energía nuclear y la radiactividad. Y creo que ignoras lo muchísimo que se usa ese fenómeno en entornos domésticos (detectores de humo, por poner un ejemplo) y sobretodo industriales (medida de densidades, radiotrazadores, medida de concentraciones en líquidos, espesores, detección de defectos de fabricación, medida del desgaste de piezas de maquinaria, radiografía, humedades, densidades del terreno, geología y un larguísimo etc).

    Si se emplean radioisótopos para inspección de soldaduras es porque son muchísimo más precisos y con ellos se pueden ver cosas que pasarían desapercibidas en detectores de rayos X (que también es reactividad, supongo que queda claro). Y además por otra razón muchísimo más simple: sería imposible subir un equipo de rayos X a según que sitios para inspeccionar soldaduras, esos equipos tienen un tamaño considerable y necesitan alimentación eléctrica.

    Y en cuanto a la radioterapia, vamos, no es que sea poca cosa. Ese fenómeno (la radiactividad) habrá salvado ya muchísimas más vidas de las que ha quitado. De hecho, hace no demasiado leí algún artículo sobre que había una tremenda escasez de radiofármacos porque la demanda habría incrementado una barbaridad y los reactores nucleares habían llegado al límite de su producción.

    • Mikelodeon dijo,
      El 20 de septiembre de 2010 @ 23:55

      Ooops, eso iba para el amigo “Nuclear no, Gracias”, me he equivocado de botón.

    • Nuclear no gracias dijo dijo,
      El 21 de septiembre de 2010 @ 4:18

      Gracias. A nosotros no nos hablaron de las diferencias entre rayos gamma y rayos X, solo nos dijeron que las grietas se descubrían con ultrasonidos y los poros y otros defectos de falta de material (o sobra) con rayos. Eso si, luego el profesor pasa unas radiografías en clase y casi no se ve nada, jejeje.

      Lo de “nuclear no gracias” lo puse más que nada por la frase hecha. Mi opinión es que hay que evitar lo nuclear si es posible, pero si no lo es, se usa y listo, eso si, con las máximas precauciones.

      Uno de los motivos por los que estoy en un poco contra de la energía nuclear es porque es la menos renovable de las energías. Una vez gastemos todos los materiales disponibles, no habrá más. No es como el petróleo o el carbón que se podrían generar o reemplazar con la quimica (aunque con menos eficiencia). Los materiales radiactivos cuando se acaben, se acabaron, por eso creo que es mejor intentar obtener la energía del viento (y demás e. renovables) antes que sacarla del uranio que podríamos necesitar en el futuro, por ejemplo si queremos mandar una misión espacial que se aleje mucho del Sol (no tendrías disponible la energía solar) o durase mucho tiempo (necesitarías un isótopo que dure más que el polonio). Y creo que no existe manera de”fabricar” uranio (o otros elementos radiactivos), al menos que sea barata.

  25. Rcubo dijo,
    El 21 de septiembre de 2010 @ 0:30

    Es magnifico, alucinante como lo haces. A mi me costo meses y ayuda enterarme como funcionaba (Hasta el punto que una persona normal se puede enterar, obviamente) este cacharro, en especial, la transmutación Litio-Tritio, que no acababa de verla.

    Pues bueno, si hubiera tenido entonces este articulo, habría tardado 10 minutos en enterarme. Y la animación, todo un 10.

    Saludos

  26. Rcubo dijo,
    El 21 de septiembre de 2010 @ 0:37

    Por cierto, en cuanto a usos muy monos de materiales radiactivos que no se si habeis comentado, está el de marcadores. Las autoradigrafias para revelar sondas moleculares marcadas con elementos radiactivas (tipicamente, Fosforo-32), y otras tecnicas asociadas y parecidas, han sido claves para muchos descubrimientos clave en la historia de la biologia molecular, en especial, en temas de ADN, ingenieria genética y tal. Aunque hoy hay alternativas mas seguras (reacciones enzimaticas, inmonologicas, fluorocromos….), en su epoca era lo mas.

    Saludos

    • voet dijo,
      El 21 de septiembre de 2010 @ 11:49

      ¡¡eso lo usé yo!! efectivamente el típico era el P-32 porque era relativamente fácil meter fosfatos marcados en reacciones con nucleótidos.

      pero he llegado a tener en la mano (no a utilizar, y no quiero pensar lo que costaba) nucleotidos en el que un carbono concreto era C-13; no sólo para marcaje radiactivo sino para saber dónde acababa ese átomo en reacciones complejas.

      de todos modos no era tan peligroso. la cantidad de radiactividad no era muy alta y las carcasas, de plástico especial antiradiactividad, que es mucho más seguro que el plomo (la radiación secundaria de rayos X es proporcional a la masa atómica de la sustancia de blindaje). el problema era el precio!!!

  27. Dani dijo,
    El 21 de septiembre de 2010 @ 16:09

    Menuda lección de química y física has impartido, como bien dices, contextualizándola en un entorno atractivo. Vaya dos artículos explosivos.

    Yuri, eres el modelo a seguir…

    Gracias

  28. Dani3D dijo,
    El 22 de septiembre de 2010 @ 1:42

    Tremendo articulo, una vez mas. Tengo que decirte que cuento los dias que no publicas :)

    Posiblemente ya conoces estas fotografias, pero en cualquier caso es buen sitio para dejarte este enlace:

    http://www.nytimes.com/interactive/2010/09/14/science/20100914_atom.html

    La 5 es un flipe.

    • voet dijo,
      El 22 de septiembre de 2010 @ 11:19

      si te fiplan esas fotos no te pierdas el documental “atomic filmmakers”, que es sobre la gente que se curró la tecnología para filmar esas imágenes, e incluye esas mismas fotos animadas posteriormente con ordenador, entre otras virguerías:

      http://www.amazon.com/Atomic-Filmmakers-Hollywoods-Secret-Studio/dp/B000V9A3JI

      • Dani3D dijo,
        El 22 de septiembre de 2010 @ 12:56

        Gracias!

        • voet dijo,
          El 22 de septiembre de 2010 @ 15:46

          de hecho, si lo buscas en la mula bajo ese mismo nombre, lo encontrarás en español ripeado por un desaprensivo que sale en su icono tomándose una cerveza y se esconde detrás de unas gafas de sol. si es que matan la cultura.

  29. IALZA dijo,
    El 24 de septiembre de 2010 @ 2:19

    Yuri, de verdad, a-lu-ci-no con tus entradas, pero en esta, solo el gif merecía la pena, el resto es un premio para tus lectores. ¡Impresionante! Y añadiendo algo más al hilo de la última frase de Voet, menos mal que queda (quedamos) gente con curiosidad, creyendo -y sufriendo por Ella- en la cultura y con ganas de aprender.

    Aquel que no tiene preguntas es que… ;-)

    Yuri, ¡monumental el post!

    • Yuri dijo,
      El 2 de octubre de 2010 @ 3:56

      No te vi. Muchas gracias. :-)

  30. Dubitador dijo,
    El 25 de septiembre de 2010 @ 20:58

    Anticipo que los articulos de Yuri los encuentro dignos de un autor de divulgacion de muy buen sueldo o multiventas.

    Voy a hacer una critica que en intencion es constructiva, esto es animada por el deseo de que estos articulos sea aun mas alabados y mejor comprendidos.

    Creo que la inclusion de formulas narrativas informales perjudican. No es tanto la presencia de expresiones del estilo de “mola mazo” como el hipocrita recurso a preceder explicaciones duras con cuentecillos perfectamente comprensibles, al limite de la imbecilidad, pero que no sirven para nada, no conducen al lector asustadizo a introducirse en la belleza de la complejidad, si no mas bien a impactar del modo mas humillante con sus limites de comprension.

    El humor, los chistes, las aparentes obviedades, pueden divertir al iniciado, pero en modo alguno facilitaran nada en absoluto al aun lego, mas bien todo lo contrario.

    • Yuri dijo,
      El 26 de septiembre de 2010 @ 11:25

      Realmente no lo veo así (por eso hago el tipo de artículos que hago :-) ). Por un lado, “escribo como hablo”, y si usaría una fórmula informal hablando con un amigo en mi casa, también la uso aquí. ¿Por qué? Porque es más natural, más fluido, se lee mejor. Por otra parte, precisamente a la hora de dar explicaciones duras a personas sin formación precedente en la materia es una buena idea empezar con una analogía, una historia o un “cuentecillo” que ayude a situarlas (siempre que no se cargue el rigor por completo). Y, hombre, sinceramente no creo que este blog no invite a seguir profundizando, a introducirse en lo que muy bien llamas “la belleza de la complejidad”. (¡Me gusta la expresión!)

      Vamos, que disiento. :-P Pero me parece una opinión respetable (no todas las opiniones lo son, aunque se diga tan a menudo…).

      Oye, hablando de todo un poco, eso del muy buen sueldo y las multiventas estaría muy bien. Me apunto. :-P

      • Aioros dijo,
        El 14 de octubre de 2010 @ 18:34

        Pues a mi me encanta tu estilo. Sin esas expresiones de “mola mazo” o “no me jodas” ni siquiera me habría hecho el propósito de leer. Cuando abandones ese estilo te dejo de leer.

        Y es útil al grado de que entré a tu blog (el primero) para leer acerca de los submarinos del narco, y sin tener ni puta idea casi de lo que es un átomo ahora casi logro entender los conceptos generales de arma termonuclear.

        Tal vez un día día me construyo alguna cuando me gane la lotería (tengo un enemigo claro e invencible: el poodle de mi vecino que jode ladrando en las madrugadas).

        • Yuri dijo,
          El 14 de octubre de 2010 @ 21:51

          Eso, precisamente, es lo que se pretende. ;-)

          Lo de que se entienda bien, no lo de que alguien se haga una bomba termonuclear. :-D

  31. vejeke dijo,
    El 29 de septiembre de 2010 @ 20:15

    El artículo, como siempre, fascinante. Pero hay algo que me fascina más aún.

    ¿Cómo los chinos pueden vender llaveros de “tritio” por menos de 7€? http://www.dealextreme.com/details.dx/sku.6830

    Y de ser cierto, ¿Cuántos habrán muerto hasta conseguirlo? <— Broma de chinos, como bien dice la wikipedia:

    "El tritio produce emisiones beta de baja energía y no emite ningún otro tipo de radiación primaria. De hecho, el tritio emite el nivel más bajo de energía por radiación beta de todos los isótopos (en la práctica implica que sus partículas beta son fácilmente detenidas por finas capas de cualquier material sólido). A pesar de ello el tritio es radiotoxico por inhalación e ingestión."

    • Yuri dijo,
      El 1 de octubre de 2010 @ 17:10

      En efecto, lo pilló el antispam por el enlace. ;-)

      No tiene ningún misterio. Es fósforo tritiado, con una cantidad de tritio ínfima pero suficiente para “energizar” el fósforo y provocar… eso, fosforescencia. :-)

      Lo mismo que en las marcas luminosas de los relojes o los puntos de mira de las armas, vamos.

  32. Aioros dijo,
    El 4 de noviembre de 2010 @ 18:36

    Tengo una duda sobre un posible escenario de uso de un arma termonuclear. Si imaginamos una guerra, por decir algo Rusia o China vs EU, que se desarrolle con armas convencionales. Entonces va una gran flota de EU navegando felizmente a través del océano Pacífico, el sol brilla, las gaviotas vuelan, etc.

    ¿Que tan factible es destruir esa flota, una vez localizada, con un arma termonuclear?

    Si se usa solamente una, o dos, armas de ese tipo, en medio del océano en objetivos puramente militares (como la flota en cuestión) ¿Justificaría que los EU respondieran en el terriotio enemigo con armas de ese tipo? Esto último lo digo por ejemplo, en caso de que una nación con solo unas pocas armas nucleares las usaran de esta forma.

    Pregunta meramente teórica.

    • Anónimo dijo,
      El 7 de noviembre de 2010 @ 3:31

      Bueno, si a Rusia se le va la cabeza y utiliza un ICBM para cargarse un Nimitz y a su flota, no creo que a EEUU le interese empezar aún la fiesta.

      Más bien EEUU le propondría a Rusia una serie de condiciones para olvidar el incidente. Unas condiciones [b]muy caras[/b].

  33. Ontureño dijo,
    El 19 de noviembre de 2010 @ 12:43

    Im presionante. A ver si sacas los libros que nos rasquemos el bolsillo y te «paguemos» lo que te mereces por el tiempo que le dedicas a estas cosas. Por cierto, ¿de dónde sacas la información? Precisamente en este tema no debe de ser muy fácil, ¿no?

  34. El 19 de abril de 2011 @ 8:37

    Hello There. I found your blog using Google. This is an extremely well written article. I will make sure to bookmark it and return to read more of your useful info. Thanks for the post. I will certainly comeback.

  35. ox1d0 dijo,
    El 5 de mayo de 2011 @ 1:31

    Impresionante articulo soy estudiante de física y me encanto encontrar esto … te seguiré leyendo y recomendando .

    Gracias por escribir sobre estos temas y aun mas de esta manera

  36. Lucas dijo,
    El 30 de octubre de 2011 @ 2:28

    No se si se hayan dado cuenta, pero hoy (30 de Octubre del 2011) se cumplen 50 años desde la detonación de la bomba nuclear Tsar, la mayor detonación nuclear jamás realizada…

  37. Whitetiger dijo,
    El 24 de diciembre de 2011 @ 4:10

    la verdad, que el articulo es muy interesante, aunque yo me pregunto si al dispositivo secundario podria armarse de la siguiente forma: un tamper de 238-U con liddy en su interior, a su vez dentro de este otro cilindro de 238-U con liddy, y al centro de este ultimo el sparckplug de 239-Pu?

  38. Whitetiger dijo,
    El 24 de diciembre de 2011 @ 13:40

    y otra consulta queria hacerte: seria viable transportar un artefacto teller-ulam en una valija de viaje, o colocarlo dentro un recipiente del tamaño de un ataud que quepa en una traffic o combi, o mas bien reducirlo al tamaño de un cesto de basura.

  39. Whitetiger dijo,
    El 24 de diciembre de 2011 @ 13:57

    en el primario pienso que podria reemplazarse el tritio (en el caso de los fussion boosted), por el deuteruro de 6-Li o liddy, ya que como dijiste, el 3-H es muy caro, y encima es un gas.

  40. jaime dijo,
    El 15 de enero de 2012 @ 23:35

    hola,estoy un poco verde en este tema,aunque muy interesado.
    Tengo una consulta que hacer:he leido un artículo que la bomba castle bravo detona en las islas marshall en el 54 tuvo un rendimiento de 15mt,casi 3veces más de lo que se había calculado(de hecho produjo un desastre ecológico tremendo)¿como es posible un error así de quien diseñó la 1ª bomba termonuclear?un saludo

  41. Voet dijo,
    El 16 de enero de 2012 @ 13:54

    tú lo has dicho: porque era la primera. y estamos hablando de procesos complicadísimos con cinéticas que operan en microsegundos. el correcto diseño de una bomba atómica requiere docenas de pruebas incluso a pesar de la capacidad de simulación informática que tenemos hoy en día.

  42. jaime dijo,
    El 18 de enero de 2012 @ 23:44

    Pues yo creo que la 1ª prueba termonuclear fue la bomba Ivy Mike(10mt) en el 52 que tuvo gran éxito, 2 años antes que la castle bravo y alguna mas del proyecto castle. según me he informado la Mike tenía un diseño mas complejo que la bravo. por cierto:¿algien me puede contar algo sobre el proyecto cannikin? Solo se que fue subterraneo y de 5mt. Un saludo.

  43. Jorge Vega Berrio dijo,
    El 28 de enero de 2012 @ 8:40

    saludos me gusto mucho su explicación estuve en una conferencia del matemático Marcus du Sautoy sobre simetría me preguntaba por simetría magnética así llegue aquí me impresiona su articulo pero no considero que este relacionado con la rotación inversa por campo magnético o energía magnética
    gracias

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5 Trackbacks \ Pings »

  1. septiembre 20, 2010 @ 12:07

    [...] Así funciona un arma termonuclear http://www.lapizarradeyuri.com/2010/09/20/asi-funciona-un-arma-t…&nbsp; por arturo_ml hace 12 segundos [...]

  2. Anónimo dijo,
    septiembre 20, 2010 @ 13:29

    [...] Este artículo ha sido publicado por el blog "La pizarra de Yuri" [...]

  3. enero 1, 2014 @ 3:52

    […] Los artefactos termonucleares aparecieron apenas 7 años despues de Hiroshima aumentando el poder destructivo de la bomba A, que ya era descomunal, en varios órdenes de magnitud con capacidades de decenas de megatones y sin límite máximo teórico. Producen igualmente residuos radiactivos que pueden ser dispersados a mayor distancia debido a su gran potencia, especialmente si detonan cerca del suelo (los radionúclidos se mezclan con el polvo y las cenizas resultantes y así se dispersan mucho más). […]