El error de un Nobel que condenó el proyecto atómico nazi

Una demostración palmaria de lo importante que resulta la verificación independiente en ciencia.

Los documentos secretos del proyecto atómico nazi.

Para este post contamos con los documentos secretos originales del programa nuclear de la Alemania nazi, que no fueron desclasificados por sus posteriores propietarios hasta muchos años después. En el Deutsches Museum, Munich.

Fueron muchas las razones científicas, políticas, materiales y humanas por las que la Alemania nazi no produjo nunca una bomba atómica. Entre ellas, que no creyeron poder alcanzarla antes del fin de la Segunda Guerra Mundial y por tanto dedicaron sus esfuerzos a otras cosas más perentorias. Vamos, que no llegaron a proponérselo en serio y la historia siguió adelante por los caminos que ya conocemos.

Sin embargo, el asunto tiene aguijón: parte de esta dejadez  en materia atómica obedeció a un error científico crucial, pero fácilmente subsanable con una mera verificación independiente. Tal verificación no se produjo y el error, cometido por un futuro premio Nobel, les hizo creer que la energía nuclear estaba mucho más lejos de lo que quizá podría haber estado. ¿Pudo ser diferente? ¿Existió alguna posibilidad de que el Tercer Reich consiguiese la bomba atómica y con ello cambiara el curso de la historia?

El submarino U-202 de la Kriegsmarine.

El submarino U-202 de la Marina de Guerra nazi. El 12 de junio de 1942, este navío desembarcó con éxito a un equipo de saboteadores en Long Island, Nueva York. Seis días después, el U-584 hizo lo propio cerca de Jacksonville, Florida. Aunque los saboteadores fueron traicionados antes de alcanzar sus objetivos, ambos buques habían cumplido su misión y regresaron sin novedad a su base en Brest. Durante 1942 y 1943 hubo más de veinte submarinos alemanes operando en el Golfo de México hasta la misma boca del Mississippi. Y en fecha tan tardía como el 5 de mayo de 1945, dos días antes de la rendición, el U-853 torpedeó aún a un último mercante norteamericano enfrente de Rhode Island antes de ser hundido a su vez. Cualquiera de ellos podría haber transportado a bordo una primitiva bomba atómica con destino a la Costa Este de los Estados Unidos.

El club del uranio.

Werner Heisenberg, permio Nobel de física 1932, en una fotografía de 1933.

Werner Heisenberg, premio Nobel de física 1932, en una fotografía de 1933. Heisenberg, como director del Instituto de Física Kaiser-Wilhelm de Berlín durante la Segunda Guerra Mundial, fue la cabeza más visible de las investigaciones nucleares en la Alemania nazi.

El 3 de julio de 1967, veintidós años después de que terminara la Segunda Guerra Mundial, el físico teórico alemán Werner Heisenberg concedía una entrevista a un profesor de universidad estadounidense en la que hizo varias declaraciones sorprendentes para muchas mentalidades:

Ya al principio, sospechamos que si era realmente posible hacer explosivos [atómicos], tomaría tanto tiempo y requeriría un esfuerzo tan enorme que había una muy buena probabilidad de que la guerra terminase antes de lograrlo.

Cuando tuvimos éxito en el experimento L-4, cuando supimos que podíamos hacer reactores y, gracias al trabajo de Weizsacker, que así se podía hacer plutonio o algo parecido, supimos que en principio éramos capaces de crear bombas atómicas.

Pero aún así no hicimos ningún esfuerzo serio en ese dirección. Hablemos en serio: si queríamos fabricar el agua pesada necesaria, nos costaría de uno a tres años conseguir suficiente cantidad. Producir plutonio bastante se tomaría otros tres años. Así que, con la mejor conciencia del mundo, le dijimos al gobierno: “no será posible hacer una bomba hasta al menos dentro de cinco años.”

Ya sabíamos que prohibirían cualquier nuevo desarrollo que no pudiera usarse durante el año siguiente o así. Estaba claro que iban a decir: “¡No, no! ¡No dediquemos esfuerzos a la bomba atómica!”. Y eso fue lo que pasó.

El líder más destacado del programa atómico alemán nos está diciendo que, básicamente… no hubo un proyecto atómico alemán digno de tal nombre. Que en la carrera por la bomba, Estados Unidos estuvo esencialmente solo a pesar de todos los temores geniales emigrados allí huyendo del nazifascismo. Y además, apostilla:

La decisión de no hacer bombas [atómicas] tomada por nuestro gobierno fue muy sensata. Habría sido muy sensata incluso para el gobierno de ustedes, porque podrían haber ganado antes la guerra contra Alemania si no se hubieran puesto a hacer bombas. No hay ninguna duda sobre esto: si ustedes hubieran dedicado todo ese esfuerzo a hacer aviones y tanques y demás, la guerra habría terminado antes. Esto puede no ser cierto en el caso de Japón, porque la guerra contra Japón era distinta; pero si hablamos sólo de la guerra contra Alemania, esto es un hecho.

Uno podría pensar que Heisenberg trata de limpiar su biografía con estas palabras. Nosotros no hacíamos nada malo, nosotros no sabíamos nada de lo que pasaba y todo ese rollo. Lo que pasa es que las pruebas hablan fehacientemente en su favor. O, mejor dicho, la ausencia de pruebas. Por toda la Alemania derrotada, tanto la misión Alsos norteamericana como su versión soviética sólo encontraron indicios de unas investigaciones dispersas, poco decididas, apenas dotadas de recursos y orientadas fundamentalmente a la construcción de reactores experimentales… ninguno de los cuales logró alcanzar masa crítica. Los documentos, los testimonios, las pruebas materiales: todo indica que Alemania en ningún momento se planteó seriamente el desarrollo de armamento nuclear. La carrera por la bomba no existió.

¿Cómo puede ser tal cosa? Vamos, en serio, los nazis no eran precisamente unos pacifistas ni gente tiquismiquis ante el derramamiento de sangre ajena. Resulta francamente dudoso que los fundadores de Auschwitz, Treblinka o Sobibor, los autores del Generalplan Ost que quiso exterminar a los infrahombres del este tanto como a los judíos, los gitanos o los comunistas, hubieran dudado mucho a la hora de volar por los aires a algún millón de personas con bombas atómicas. Heisenberg ya nos apuntaba un motivo de los dirigentes nazis para descartar esta opción: la muy dudosa posibilidad de construir un arma nuclear antes del fin de la guerra. Este premio Nobel alemán, en la entrevista mencionada, aún sugiere alguna más:

Había, por supuesto, una intención muy clara por nuestra parte: teníamos que impedir que nos implicaran en un gran esfuerzo para hacer bombas atómicas. Lo que queríamos era conseguir el dinero justo para seguir adelante con nuestro proyecto de reactor, pero nada más. Teníamos mucho miedo de que, en otro caso, alguien dijera: “Ahora, vamos a por la bomba atómica.” […] Esto salió como esperábamos. Definitivamente, no queríamos que nos metieran en este asunto de la bomba.

No quiero idealizar esta cuestión: lo hicimos también por nuestra seguridad personal. Pensábamos que la probabilidad de que esto condujera al desarrollo de bombas atómicas durante la guerra era casi cero. Si no hubiéramos actuado así, y si se hubiese puesto a trabajar a miles de personas en ello sin resultados… podría haber tenido consecuencias extremadamente desagradables para nosotros.

Equipo con el que se descubrió la fisión en Alemania, 1938.

Experimento con el que Lise Meitner, Otto Hahn y Fritz Strassmann descubrieron la fisión del núcleo atómico en Alemania, 1938. Deutsches Museum, Munich. (Clic para ampliar)

¿Y la dirigencia nazi no se olió nada? Es decir, numerosos científicos y algunos políticos y militares venían hablando ya del advenimiento de la energía nuclear desde antes de la guerra. ¡Pero si Otto Hahn y Lise Meitner habían descubierto la fisión nuclear en la misma Alemania nazi, siendo 1938! El 22 de abril de 1939 Georg Joos y Wilhelm Hanle comunicaron a Abraham Esau –director de la división de física del Consejo de Investigaciones del Reich– las posibles aplicaciones militares de la fisión del átomo. Apenas dos días después Paul Harteck, asesor científico de la Oficina de Municionamiento del Reich, hacía lo propio dirigiéndose al estamento militar. El 29 del mismo mes, un montón de físicos se reunieron en el Ministerio de Educación para considerar todas estas cuestiones, fundando así el primer Uranverein: el club del uranio. Tenían a Hans Geiger, el del contador Geiger. Manfred von Ardenne iba por su cuenta, investigando la separación de isótopos con el apoyo entusiasta del ministro de Correos nazi Wilhelm Ohnesorge. Todo en el más riguroso secreto… pero, en los ámbitos del poder nazi, un secreto a voces. Evidentemente, el Führer y sus lugartenientes tanto políticos como militares tenían que estar al tanto de lo que se cocía en materia atómica; aunque fuera por encima.

Es más. En junio el químico nuclear Nikolaus Reihl, director científico de la empresa Auergesellschaft, se puso también en contacto con la Oficina de Municionamiento del Reich para comunicarles que la compañía estaba en posesión de una respetable cantidad de basura de uranio como resultado de su producción de radio. Y que si estaban interesados, podían ponerse a procesar este uranio, obtenido en las minas de la Checoslovaquia ocupada. Estuvieron interesados y pronto abrían la planta de Oranienburg, al norte de Berlín, que produciría óxido de uranio y otros metales de interés hasta casi el final de la guerra.

El 1 de septiembre de 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial, sin pillar por sorpresa a casi nadie: desde años atrás, estaba cantado que se avecinaba algo gordo. Ese mismo día se fundaba el segundo Uranverein bajo los auspicios del Consejo de Investigaciones del Reich, ahora en manos militares. El 19 de este mes, mientras las últimas tropas polacas caían ante la Wehrmacht en la Batalla de Buzra, los científicos atómicos alemanes del segundo club se reunían en secreto por primera vez. Poco después el Instituto de Física Kaiser-Wilhelm y el Instituto Max Planck, las dos instituciones más relevantes de Alemania en asuntos relacionados con la física avanzada, pasaban también a la jurisdicción militar. Sabían que el isótopo uranio-235 era la clave de todo aquel asunto y que había otro aún más prometedor, no presente en la naturaleza pero descubierto igualmente en Alemania: un cierto eka-osmio, al que hoy en día llamamos plutonio.

Werner Heisenberg en 1940.

Werner Heisenberg en 1940, poco antes de descubrir que podía construir un reactor nuclear. Deutsches Bundesarchiv.

En el mes de diciembre, el profesor Heisenberg –por entonces, aún en la Universidad de Leipzig– descubrió con gran emoción que era posible construir un reactor nuclear de uranio-235, que se estabilizaría a sí mismo en torno a 800ºC de temperatura operacional. En los últimos días de 1939, Heisenberg escribía una carta a la Oficina de Guerra del Reich que terminaba así:

Conclusiones: Según las evidencias actuales, el proceso de fisión del uranio descubierto por Hahn y Strassmann puede utilizarse para la producción de energía a gran escala. El método más seguro para construir un reactor capaz de hacer esto sería enriquecer el isótopo uranio-235. Cuanto más alto sea el grado de enriquecimiento, más pequeño se puede hacer el reactor. El enriquecimiento de uranio-235 es la única manera de conseguir que el volumen del reactor sea pequeño, comparado con un metro cúbico.

Es, además, el único método de producir explosivos varios órdenes de magnitud más potentes que los explosivos más poderosos conocidos ahora.

De todos modos, para la generación de energía se puede usar incluso uranio ordinario, sin enriquecer ei isótopo 235, si se utiliza en conjunción con otra sustancia que ralentice los neutrones del uranio sin absorberlos. El agua no es apropiada para esto. Por el contrario, el agua pesada y el grafito muy puro podrían bastar según las evidencias actuales. Las impurezas más minúsculas siempre pueden impedir la generación de energía.

Vaya. Cualquiera diría que en esos momentos de finales de 1939, el buen doctor Heisenberg no tenía tan claro eso de omitir las posibilidades explosivas del invento. Por otra parte, también especifica claramente la necesidad de un moderador neutrónico y las mejores opciones para obtenerlo: el carbono ultrapuro en forma de grafito y el agua pesada. A mediados de 1940 se realizaron varios intentos de construir pequeños reactores en Berlín-Dahlem, demasiado primitivos para funcionar (llegaron a intentar el uso del papel como moderador). En la siguiente carta de Georg Joos a la Oficina de Municionamiento del Reich, fechada en marzo de 1940, ya se plasman las necesidades de pureza del carbono para su uso en reactores nucleares. Pero, ¿qué es esto de un moderador neutrónico?

Carta de Georg Joos sobre el carbono

Carta de Georg Joos a la Oficina de Municionamiento del Reich explicando los detalles de pureza del carbono para constituir grafito de uso nuclear. Se especifican con detalle las proporciones máximas de boro, un poderoso absorbente neutrónico que altera las propiedades de la reacción en cadena. Deutsches Museum, Munich. (Clic para ampliar)

Moderadores neutrónicos.

Reacción en cadena

Reacción en cadena por fisión del núcleo atómico. Para sostenerla con uranio poco enriquecido, hay que reducir la energía de los neutrones rápidos y convertirlos en neutrones térmicos. Esto lo hace el moderador. (Clic para ampliar)

En la reacción en cadena, los neutrones producidos durante la fisión del núcleo atómico provocan nuevas fisiones en los átomos de alrededor. Si hay suficiente masa de material fisible para que estos neutrones se encuentren con algo útil –la masa crítica–, entonces la reacción es capaz de sostenerse a sí misma, generando más energía y más fisiones. En los explosivos nucleares esta reacción es muy rápida, utilizando uranio-235 o plutonio-239 muy enriquecidos sin moderación de ninguna clase, buscando un pico de energía instantánea. Sin embargo, en un reactor nuclear ocurre lo contrario: se desea una reacción en cadena eficiente, económica y progresiva, que funcione con una proporción baja de material fisible y a ser posible usando uranio natural (uranio refinado y concentrado, pero con la misma proporción isotópica que se da en la naturaleza). En aquellos tiempos resultaba aún más importante: la cantidad de uranio disponible era baja y las posibilidades de enriquecerlo, endiabladamente difíciles y costosas usando la tecnología de la época.

Resulta que durante la fisión la mayor parte de los neutrones se emiten en forma de neutrones rápidos, muy energéticos. Se podría pensar que esto es estupendo para provocar nuevas fisiones que aseguren la reacción en cadena, pero… resulta que no va así. La fisión del núcleo atómico se produce mejor cuando es alcanzado por neutrones térmicos, menos energéticos. Dicho en términos sencillos, los neutrones rápidos “pasan demasiado deprisa” para producir una reacción eficaz, mientras que los térmicos lo hacen a la velocidad adecuada. Por tanto, la construcción de un reactor nuclear eficiente exige decelerar estos neutrones rápidos; la sustancia encargada de tal cosa es el moderador. Entre los mejores moderadores neutrónicos se encuentran, como predijeron Heisenberg y otros, el grafito y el agua pesada.

Sin embargo, esta sustancia no debe ser tan efectiva que tienda a frenarlos por completo, porque en ese caso ya no tenemos un moderador sino un absorbente neutrónico que captura los neutrones e interrumpe la reacción. Entre estos tenemos, por ejemplo, al cadmio o el boro. Esta “resistencia al paso de los neutrones” se puede medir de varias maneras. Una de ellas es la longitud de absorción, difusión o atenuación, que indica la probabilidad de que una partícula no sea absorbida durante su paso por estas sustancias. Para construir un reactor con uranio natural, sin enriquecimiento alguno, la longitud de difusión en el moderador debe estar aproximadamente entre cuarenta centimetros y un metro y pico. Si es mayor, no provocará la atenuación necesaria y la reacción en cadena no llegará a producirse. Si es menor, la sustancia actuará como absorbente neutrónico y la detendrá por completo. La longitud de difusión mínima para un moderador básico de uranio natural está en 37 cm.

Agua pesada de Norsk Hydro

Agua pesada de Norsk Hydro al 99,6%. En toda Europa no había ninguna otra instalación donde se produjera en las cantidades industriales precisas. (Clic para ampliar)

El agua pesada es H2O con los átomos de hidrógeno corriente sustituidos por átomos de deuterio; es decir, 2H2O (o D2O, óxido de deuterio). Con una longitud de difusión de 116 cm, constituye un excelente moderador neutrónico. Pero presenta varios problemas de orden práctico. Fundamentalmente es difícil, costosa y complicada de producir; y no te digo ya con el grado de pureza necesario (más del 99%), por lo que en último término sale cara de narices y llega con cuentagotas. Tanto, que en tiempos de los nazis sólo había una fábrica en Europa que la produjese, y eso gracias a un acúmulo de casualidades y rarezas: la planta de Norsk Hydro en Vemork, Noruega. Desde 1927 Norsk Hydro mantenía una sociedad con el inmenso consorcio químico alemán IG Farben y además Noruega fue invadida por los nazis en abril de 1940, con lo que gozaban de libre acceso a este recurso. Pero eso no hacía que el agua pesada resultase más económica, fácil o rápida de producir. Además, había que transportarla en un complicado viaje hasta los laboratorios atómicos alemanes.

El grafito, en cambio, es básicamente carbono y hay por todas partes. Al principio cuesta un poco de producir con el grado de pureza exigido, que es puñetero, pero después sale por toneladas en forma de bloques económicos fáciles de manejar, transportar y utilizar. Por ello, todos los primeros reactores construidos por todas las potencias nucleares fueron de uranio natural moderado por grafito. Cuando partes de cero, ese es el camino más rápido, barato y directo para obtener energía nuclear y armas atómicas.

¿Y el reactor, para qué?

A todo esto, ¿para qué necesitamos un reactor si queremos hacer bombas? Pues por dos motivos fundamentales. El primero es que sin un reactor operativo hay una serie de detalles sobre el funcionamiento íntimo del núcleo atómico que no se pueden aprender; y sin esos detalles, tendrás que construir tu arma nuclear a ciegas en una montaña de consideraciones técnicas importantes. Y el segundo, para producir plutonio en cantidad fácil y rápidamente.

Hay, esencialmente, dos aproximaciones para fabricar tu primera bomba atómica. Una es pillar mineral de uranio y enriquecerlo una y otra vez hasta que obtienes decenas de kilos del preciado isótopo uranio-235 para hacer una bomba del tipo de la de Hiroshima. Esto es un lío, cuesta una fortuna y encima ese tipo de bomba es un rollo, un arma muy limitada. Hubo un momento en que, para realizar este proceso, la planta norteamericana de Oak Ridge consumía la sexta parte de toda la energía eléctrica producida en los Estados Unidos. La Alemania nazi no podía permitirse semejante cosa ni por casualidad, ni en Oranienburg ni en ninguna otra parte.

El reactor B de Hanford.

El reactor B de Hanford, donde se produjo el plutonio estadounidense para Trinity, Nagasaki y numerosas armas de posguerra, era de uranio natural moderado por grafito.

Ni falta que hace. Los americanos es que fueron por las dos vías a la vez, pero la gente que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo a un precio justo opta siempre por el plutonio. El plutonio resulta enormemente más práctico como arma que el uranio; cuesta mucho menos de producir y separar; permite más fácilmente el diseño de armas más avanzadas; y no necesitas instalaciones tan grandes, caras y conspicuas. Por eso la primera bomba atómica fue de plutonio, la de Nagasaki fue de plutonio, la primera de los soviéticos fue de plutonio  y hoy en día todas son de plutonio total o parcialmente. Hágame caso, joven: para jugar a los soldaditos atómicos, uranio kk, plutonio mola. Y de buen grado o a la fuerza, a Alemania no le quedaba otra que ir por la vía del plutonio.

El plutonio sólo tiene un par de pejiguerías, y una de ellas es que no se da en la naturaleza. Estamos ante un elemento sintético que hay que producir por completo. Sólo hay una manera de hacerlo a escala industrial: con un reactor nuclear. Es muy sencillo. Bueno, bastante sencillo. Metes uranio natural, que está compuesto fundamentalmente por uranio-238 con una pequeña proporción de uranio-235. El uranio-235 es fisible, el -238 no (en condiciones normales). Entonces le das mecha al reactor. El -235 empieza a fisionar en cadena y una parte de sus neutrones alcanzan al -238. Pero ya hemos dicho que el -238 no puede fisionar, así que los va absorbiendo y al hacerlo se convierte en uranio-239. El uranio-239 es virulentamente inestable y en cuestión de minutos decae a neptunio-239, que tampoco está muy p’acá y transmuta en… ¡tachán! ¡Nuestro deseado plutonio-239! Todo esto ocurre en cadena, sin ningún esfuerzo adicional. De lo único que tienes que llevar cuidado es de que no se te desmande el reactor (por la acumulación de un nuevo material fisible, el propio plutonio-239) y de no acumular mucho plutonio-240, que a este nivel sólo sirve para tocar las narices. Yendo por el camino del plutonio consigues una bomba mejor, antes y con más posibilidades. Todo son ventajas.

Pero necesitas un reactor. Aunque sea un reactor experimental del año de la picor. Sin reactor no hay plutonio (ni electricidad, en las aplicaciones civiles de la energía nuclear). A todos los efectos prácticos de la Alemania nazi, sin reactor no hay bomba, ni programa nuclear ni nada.

Así pues, no quedaba otra que construir un reactor. Tenían los conocimientos, tenían los especialistas, tenían las materias primas (no muchas, pero tenían) y dos opciones para el moderador: el agua pesada, difícil, remota y cara; y el grafito, fácil, cercano y barato (¡será por carbón en Alemania!). ¿Con cuál te quedarías tú? Exacto: a diferencia de todos los demás, eligieron el agua pesada. Pero, ¿por qué?

Opciones tecnológicas para el desarrollo de las primeras armas nucleares

Opciones tecnológicas para el desarrollo de las primeras armas nucleares 1940-1960. (Clic para ampliar)

Walther Bothe en Stuttgart, 1935.

Walther Bothe durante una reunión de físicos en Stuttgart, 1935.

Un pequeño error para un hombre, un gran golpe para el proyecto atómico nazi.

Aunque Heisenberg estaba convencido por motivos teóricos de que tanto el grafito como el agua pesada valían de moderador neutrónico, resultaba preciso verificarlo experimentalmente y determinar cuánto con absoluta precisión. Con exactitud germánica, como si dijéramos. Del agua pesada se encargó él mismo, en colaboración con el matrimonio Robert y Klara Döpel. Debido a la importancia de este estudio, el grafito lo estudiaría otro físico prestigiosísimo distinto, con quien Heisenberg sustentaba alguna rivalidad: el doctor Walther Bothe de Heidelberg, director de la unidad de física del Centro de Investigaciones Médicas Kaiser-Wilhelm, padre del primer acelerador de partículas alemán digno de tal nombre y futuro premio Nobel. Si te crees más capaz que él, siempre puedes levantar la mano y ofrecerte voluntario, kamerad.

Esfera de Bothe para medir la longitud de difusión neutrónica en el electrografito.

La esfera de Bothe para medir la longitud de difusión neutrónica en el electrografito, a finales de 1940. En Walther Bothe, "La Longitud de difusión de los neutrones térmicos en el electrografito", fechado el 20 de enero de 1941, Kernphysikalische Forschungsberichte (G-71). Deutsches Museum, Munich.

Además, el doctor Bothe tenía experiencia en la materia. Entre otros trabajos relativos al uranio como combustible para obtener energía nuclear, el 5 de junio de 1940 ya había realizado el correspondiente estudio sobre una muestra de carbono común, concluyendo que su longitud de difusión ascendía a 61 cm. Esto es: bien por encima del límite mínimo de 37 cm y más de la mitad que el agua pesada, situada convencionalmente entre 100 y 116 cm. Pensaba que esa cifra de 61 cm aún podía mejorarse, porque su muestra de carbono estaba bastante contaminada con calcio, magnesio y otras cosas que alteran el resultado; según sus estimaciones, al usar grafito ultrapuro podría llegarse a 70 cm. Así lo plasmó en sus conclusiones:

…siguiendo [el dato] G1.(3) la absorción es del 6% con una longitud de difusión de 61 cm. Esto se acerca bien al valor de 70 cm, donde Heisenberg ha demostrado que es posible la Máquina [el reactor] […]. Con el límite de error estimado, queda determinada en el límite mínimo de la longitud de difusión (37 cm). […] Usando carbono puro, la longitud de difusión podría ser mayor que 70 cm, con una sección eficaz de captura inferior a 0,003 x 10-24.

En todo caso, se precisan más experimentos con el carbono. Parece que la idea es ensamblar inmediatamente una Máquina juntando Preparado 38 [uranio] y carbono. El carbono puro podría obtenerse, por ejemplo, mediante las vías propuestas por Joos, para después llevarlo al método del electrografito hasta una densidad de 1,5.

–Walther Bothe, “La Longitud de difusión de los neutrones térmicos en el carbono”. Fechado el 5 de junio de 1940, Kernphysikalische Forschungsberichte (G-12).

Así pues, durante las últimas semanas de 1940 el doctor Bothe de Heidelberg se puso a la labor junto con Peter Jensen y algunos estudiantes universitarios de confianza reclutados como ayudantes. Con el máximo secreto, montaron en un sótano del Centro de Investigaciones Médicas un apparat para realizar la medición usando electrografito de la máxima calidad suministrado por Siemens-Plania: el mejor grafito que se podía conseguir en la Alemania del periodo.

Este dispositivo era básicamente una esfera de 110 cm de diámetro formada por bloques de este electrografito con una funda exterior de caucho, que se sumergía en un tanque de agua. La esfera estaba provista con una estructura de aluminio en la parte inferior, montada sobre una base de hierro y madera encerada, pero por lo demás era autoportante; en la parte exterior había cintas de cadmio. Por arriba dejaron un canal libre para introducir las sondas y la fuente neutrónica, un preparado de radón-berilio con una actividad de setenta milicurios; este canal se cerraba a continuación introduciendo más grafito en bloques cilíndricos. En un determinado momento del informe que escribiría con posterioridad, Bothe se queja de no tener medios para hacer un montaje más elaborado.

El 20 de enero de 1941, el futuro premio Nobel da a conocer sus resultados entre los miembros del segundo club del uranio con un informe ultrasecreto titulado La longitud de difusión de los neutrones térmicos en el electrografito (W. Bothe y P. Jensen, Die Absorption thermischer Neutronen in Elektrographit, en Kernphysikalische Forschungsberichte G-71). Las mediciones obtenidas hacen empalidecer a más de uno:

[…] se calcula la longitud de difusión:

L = 36 ±2 cm.

El error de Bothe que condenó al programa atómico alemán

El error de Bothe que condenó al programa atómico alemán en su documento secreto original "La Longitud de difusión de los neutrones térmicos en el electrografito", fechado el 20 de enero de 1941. Kernphysikalische Forschungsberichte (G-71), Deutsches Museum, Munich. La verdadera longitud de difusión neutrónica para el grafito son 54,4 cm, no 36 cm.

Así, destacadito, porque el resultado es de lo más sorprendente, contrario a la teoría y un verdadero jarro de agua helada para el programa atómico alemán. Treinta y seis centímetros resultaban radicalmente insuficientes, uno por debajo del mínimo absoluto de 37. Y un gravísimo error: la verdadera longitud de difusión neutrónica en el grafito es de 54,4 cm, muy correcta para un moderador, cosa que en los Estados Unidos midió Szilárd con éxito. Inmediatamente a continuación, Bothe afirma:

Con los [valores] sobre los que se basan los cálculos de Heisenberg se esperaría una longitud de difusión L0 = 61 cm. La longitud de difusión medida es mucho menor y la absorción mucho más fuerte, por lo que el carbono estudiado aquí difícilmente debería tomarse en consideración como un material moderador para la Máquina [el reactor].

La conclusión derivada del error de Bothe

La conclusión derivada del error de Bothe: el grafito no sirve como moderador para un reactor nuclear. Esta creencia errónea no desaparecería hasta los últimos meses de la guerra.

Con todas las letras. Por cierto, que el buen doctor Bothe se nos antoja un poco listillo a la hora de quitarse marrones de encima: cabría recordar que esos “valores sobre los que se basan los cálculos de Heisenberg” son los mismos que él dedujo siete meses antes. Pero da igual: es una catástrofe de todos modos. Tras un cuidadoso análisis de impurezas obtenido quemando una cantidad del carbono para estudiar sus cenizas, determina en las conclusiones:

En todo caso, se puede juzgar a partir del estado presente de la teoría que el carbono [grafito], aunque haya sido manufacturado con los mejores métodos técnicos conocidos y esté libre de impurezas, probablemente no sirve como material moderador para la Máquina en cuestión a menos que se acumule [enriquezca] el isótopo 235.

Conclusión de Bothe

La conclusión final de Bothe, en el mismo documento: el grafito sólo serviría como moderador neutrónico si se usara uranio enriquecido, que Alemania no podía producir en cantidades suficientes y de hecho ningún país utilizó en sus primeros intentos.

Cénit y ocaso del proyecto atómico alemán.

Estas conclusiones fueron devastadoras. Si para Alemania el grafito no servía como moderador y enriquecer uranio resultaba inviable económicamente, entonces la vía del plutonio debía discurrir necesariamente por el camino del agua pesada, largo, caro y complicado. A partir de este momento, el pesimismo comienza a instalarse poco a poco en la comunidad de los científicos atómicos nazis, lo que se va traduciendo en un progresivo desinterés por parte de los dirigentes políticos. Siguiendo a Werner Heisenberg:

[No hubo más interés en el grafito, a pesar de saber que el agua pesada era muy escasa] debido a que el experimento de Bothe no era correcto. Bothe había hecho esta medida del coeficiente de absorción del carbono puro y se le deslizó un error en el experimento. Sus valores eran demasiado altos [en absorción; bajos en difusión] pero asumimos que eran correctos y no creíamos que el grafito se pudiera usar.

Atención de nuevo a las fechas. Las fechas son muy importantes:

Fecha y firma del documento erróneo de Bothe.

Fecha y firma del documento erróneo de Bothe "La Longitud de difusión de los neutrones térmicos en el electrografito". Kernphysikalische Forschungsberichte (G-71), Deutsches Museum, Munich.

Adolf Hitler en París con Albert Speer y Arno Breker.

Adolf Hitler en París con Albert Speer (izda.) y Arno Breker (dcha.), 23 de junio de 1940; Francia se había rendido el día anterior. A principios de 1941, casi toda Europa estaba controlada directa o indirectamente por los nazis. Las grandes batallas contra los Estados Unidos y la Unión Soviética no habían comenzado aún. Todas las opciones políticas y militares permanecían abiertas en esas fechas.

Estamos todavía en enero de 1941. La Europa continental entera, desde el Vístula y el Danubio hasta el Atlántico, está en manos nazis o de amigos de los nazis a excepción de un par de países neutrales: una buena posición para atrincherarse. Aún no han invadido la Unión Soviética, con la que mantienen una paz precaria. Pearl Harbor no ha ocurrido tampoco todavía: los Estados Unidos siguen fuera del conflicto. En estos momentos, sólo el tropezón de la Batalla de Inglaterra empaña los éxitos alemanes. La guerra se lucha ahora mismo en África, lejos de la Fortaleza Europa. Los grandes bombardeos que más adelante aniquilarían las ciudades e industrias alemanas caen de momento principalmente sobre el Reino Unido, a manos de la Luftwaffe. Faltaba más de un año para que el Proyecto Manhattan se pusiera en marcha en serio. Von Braun y los suyos seguían en Alemania. Todas las posibilidades estaban abiertas aún.

¿Qué habría sucedido si Bothe no se hubiera equivocado y alguien hubiese dicho a la dirigencia nazi durante la primavera de 1941: “podemos construir un reactor de grafito y fabricar plutonio, podemos hacer bombas atómicas, consígannos algo de tiempo y uranio; es cosa de cuatro o cinco años, puede que menos si nos dotan con la mitad de los medios que harían falta para invadir la URSS el próximo verano”?

Por supuesto, resulta imposible saberlo. Sí conocemos, en cambio, lo que sucedió en realidad. En estas mismas fechas de 1941, la empresa Auergesellschaft que mencioné más arriba ya había fabricado varias decenas de toneladas de óxido de uranio y Degussa de Fráncfort, los primeros 280 kg de uranio metálico para el reactor de Heisenberg (en parte con mineral capturado durante la conquista de Bélgica). Los norteamericanos no empezarían a disponer de este material hasta 1942, cuando los científicos alemanes ya contaban con siete toneladas y media. En diciembre de 1942, la Pila Chicago-1 de Fermi y Szilárd necesitó 6 toneladas de uranio puro y 34 de óxido de uranio para convertirse en el primer reactor operativo de la historia. Pero no estamos en 1942: estamos aún en 1941, y el Tercer Reich tiene ya casi todo el uranio necesario.

En Alemania había (y hay) grandes minas de carbón; con él, compañías como Siemens-Plania, IG Farben, Degussa y otras podrían haber producido grafito de calidad nuclear a poco que sus científicos atómicos les hubieran dicho cómo hacerlo. Esto, evidentemente, no sucedió. En vez de eso, el agua pesada se convirtió en un recurso estratégico de primer orden, la única posibilidad. A partir de estas fechas, se realizaron numerosas actuaciones para asegurar el agua pesada noruega de Norsk Hydro, y también para empezar a producirla en Alemania, esto último con reducido éxito. Hacia finales del verano de 1941, encargaban a Norsk Hydro 1.500 kilos de agua pesada. Para fin de año, ya habían recibido los primeros 361.

Durante el mismo 1941 hubo diversos intentos para enriquecer uranio de manera más eficiente, lo que habría despertado un interés renovado en el grafito (posiblemente sacándoles de su error). Pero a pesar de que alguno tuvo éxito, no se vieron capaces de continuar por ese camino debido a las limitaciones económicas. Así, les quedó definitivamente vedada la vía del uranio. Sólo era posible la vía del plutonio, como concluyera el singular Fritz Houtermans en agosto de este año, lo que exigía construir un reactor sí o sí. A partir de finales de 1941, todos los intentos de los científicos atómicos alemanes estuvieron orientados a crear este reactor de uranio natural-agua pesada. En palabras de Heisenberg, fue en septiembre de 1941 cuando vimos ante nosotros un camino abierto que conducía a la bomba atómica.

En octubre, un atribulado Heisenberg se reunía en Dinamarca con Niels Bohr para conversar sobre la moralidad de que los científicos contribuyeran a esta clase de invenciones terribles; Bohr malinterpretó la conversación por completo y transmitió que Alemania estaba cerca de conseguir la bomba atómica a los norteamericanos (adonde Bohr huiría también poco después). Puede imaginarse la alarma que despertaron estas palabras, reforzando la reciente decisión de Roosevelt de iniciar el desarrollo de esta nueva clase de arma (en esos momentos y durante unos meses más, el proyecto Manhattan aún se compondría de investigaciones aisladas).

Operación Barbarroja

El 22 de junio de 1941, Alemania invadió la Unión Soviética. Comenzaba así la mayor batalla de la historia de la Humanidad, que se cobraría decenas de millones de víctimas civiles y militares y culminó con el colapso total del régimen nazi. Esto provocó enormes tensiones en la economía alemana desde el invierno de 1941, obligándoles a concentrarse en aquellos proyectos que pudieran ofrecer resultados militares de manera más inmediata. Deutsches Bundesarchiv.

En diciembre de 1941, con las fuerzas alemanas detenidas a las puertas de Moscú, el ministro de Armamento y Municiones Fritz Todt comunicaba a Hitler que la economía de guerra alemana estaba próxima a su punto de ruptura. Desde ese momento, cualquier incremento de gasto en un ámbito debía conducir necesariamente a una reducción en otros o el país colapsaría. Así pues, se cursaron órdenes para evaluar todos los programas armamentísticos y concentrar los recursos en aquellos que pudieran obtener resultados antes de que acabase la guerra. El profesor Schumann, director de investigaciones militares, escribió a los distintos institutos del uranio transmitiéndoles estas instrucciones.

Hubo una primera reunión evaluadora a principios de 1942. Durante esa reunión se vio que sus expectativas militares eran demasiado remotas: pasaría un largo tiempo antes de que se pudiera construir un reactor de uranio natural – agua pesada capaz de producir plutonio en cantidad. No habría bomba atómica en breve. Así pues, se decidió sacar este proyecto del ámbito militar y devolverlo al civil, bajo control del Ministerio de Educación. En ese momento, el cénit del programa atómico nazi, apenas había un total de setenta personas implicadas directamente en el mismo.

El 26 y 27 de febrero de 1942 se convocaron dos reuniones simultáneas para tratar el asunto en mayor profundidad, con la participación de todos los científicos nucleares principales. Se invitó a  Himmler y Keitel pero, debido a una equivocación administrativa, ambos declinaron su asistencia (les mandaron el programa de conferencias científicas por error, en vez de los encuentros de interés político-militar, lo que les hizo pensar “¿qué demonios pintamos nosotros en unas jornadas de físicos?”). A pesar de esto las reuniones resultaron satisfactorias y se aceleró la construcción de una planta de agua pesada en Leuna por cuenta de IG Farben. Pero seguían dependiendo de Norsk Hydro, que ahora producía unos 140 kg de calidad superior al 99% cada mes; la planta de Leuna no estaría lista hasta finales de la guerra… fabricando agua pesada a apenas el 1%. De todos modos, el programa atómico no regresó al ámbito militar.

Pila atómica alemana L-IV de Leipzig.

La pila atómica L-IV de Leipzig, el primer intento serio de construir un reactor nuclear en la Alemania nazi. Fue activada en mayo de 1942 y produjo más neutrones de los que gastaba, un 13%, aún lejos de lo necesario para sostener una reacción en cadena.

En mayo, Degussa había manufacturado ya tres toneladas y media de uranio para la pila atómica de Heisenberg. Hacia finales de mayo realizaron el primer intento en Leipzig: el reactor L-IV, con 750 kilos de uranio puro y 140 de agua pesada. Produjo neutrones, un 13% más de los que consumía, pero aún estaba muy lejos de sostener una reacción en cadena. Sin embargo, era un éxito: simplemente aumentando su tamaño, conseguirían un reactor nuclear efectivo. Heisenberg calculó que con diez toneladas de uranio metálico y cinco de agua pesada bastaría. El 28 de mayo, Degussa enviaba la primera tonelada a sus talleres de Fráncfort para cortarla en piezas del tamaño adecuado. Pero el agua pesada seguía llegando desde Noruega a un ritmo exasperantemente lento. ¡Si hubiera algo para sustituirla…! Alrededor, las fábricas germanas producían constantemente miles de toneladas de carbono purificado y grafitos elaborados con buen carbón alemán, para múltiples usos civiles y militares, ignorando que tenían en sus manos la clave de la bomba atómica.

El 4 de junio llegó el momento más decisivo del programa atómico alemán. Heisenberg viajó a Berlín para entrevistarse con el poderoso ministro del Reich Albert Speer, íntimo de Hitler. En la reunión, celebrada en el Instituto Kaiser-Wilhelm de Berlín-Dahlem, estaban también presentes otros pesos pesados de la ciencia, la política y el ejército. Heisenberg les explicó que era posible construir una bomba del tamaño de una piña capaz de aniquilar una ciudad. Pero, a continuación, anunció que Alemania no podría construirla en muchos meses; y, de hecho, representaba una imposibilidad económica con las tecnologías disponibles. Los asistentes, que se habían excitado mucho con la primera afirmación, quedaron decepcionados tras la segunda.

El día 23, Speer se reunía con Hitler. En el transcurso de una larga conversación sobre múltiples temas, apenas mencionó el asunto de la bomba atómica, y de manera poco entusiasta. Así, el programa nuclear nazi perdió definitivamente el interés de los políticos y los soldados. A pesar de ello siguieron financiándolo y prestándole asistencia hasta el final de la guerra, aunque como un proyecto civil de orden secundario para la futura producción de energía eléctrica.

En torno a esas fechas, los aliados identificaron el interés nazi en el deuterio noruego y pusieron en marcha una campaña de sabotajes y bombardeos contra la instalación de Norsk Hydro en Vemork, conocida por la historia como la batalla del agua pesada. Hubo grandes actos de heroísmo y famosas películas… pero en realidad, a esas alturas, Alemania ya estaba fuera de la carrera por la bomba atómica. Lo único que lograron estas acciones bélicas fue retrasar aún más la investigación civil. En torno a 1944, la instalación estaba tan dañada que ya sólo producía agua pesada al 1%.

Aún así, siguieron avanzando. Cada vez más despacio, conforme la guerra en el Este demandaba más y más de la sociedad alemana, los bombarderos del Oeste aniquilaban sus ciudades e industrias, el agua pesada llegaba cada vez más despacio y más impura. Varias instalaciones esenciales resultaron destruídas durante los bombardeos de alfombra. El suministro de corriente eléctrica era a cada día más azaroso, los recursos más raros y caros. Hacia el otoño de 1944 los cohetes balísticos V-2 de Von Braun comenzaron a atacar las ciudades enemigas… con componentes realizados en un grafito de alta calidad muy similar al que habría salvado el programa atómico tres años y medio antes.

También fue en esa época cuando, por el propio avance de la ciencia, los científicos alemanes adquirieron consciencia de que habían estado equivocados todo ese tiempo. De que las mediciones de Bothe estaban mal: el grafito era un extraordinario moderador neutrónico que habría permitido a la Alemania nazi crear rápidamente reactores generadores de plutonio. Pero a esas alturas ya no tenía arreglo. Aún llegaron a construir un último reactor en marzo de 1945, el B-VIII de Haigerloch, utilizando una solución mixta de agua pesada y grafito. Tenía las características tecnológicas para alcanzar la reacción en cadena autosostenida, pero aún resultaba demasiado pequeño debido a las carencias de agua pesada. A esas alturas, los Estados Unidos ya estaban produciendo plutonio industrialmente en Hanford. Con uranio natural y grafito, por supuesto.

Soldados norteamericanos y británicos desmontan el reactor B-VIII de Haigerloch.

Soldados norteamericanos y británicos desmontan el reactor nuclear nazi B-VIII de Haigerloch tras su captura. Archivo Gubernamental del Reino Unido.

A finales de abril de 1945, las tropas anglonorteamericanas conquistaban Haigerloch y otras instalaciones esenciales para el programa nuclear alemán, mientras el Ejército Rojo hacía lo propio por el este. El día 30, Hitler se suicidaba en su búnker. El 2 de mayo, el comandante de Berlín rendía la capital del Tercer Reich al general soviético Vasily Chuikov. Cinco días después, los restos de la Alemania nazi se rendían incondicionalmente a los aliados. Las misiones Alsos norteamericana y soviética hicieron su particular agosto. La historia aún tuvo un último coletazo: el 14 de mayo, un buque estadounidense capturaba al submarino U-234. Iba cargado con materiales nucleares y otros componentes tecnológicos avanzados, en dirección a Japón. Algunos de estos productos llegarían a su destino tres meses después… como parte de las bombas de Hiroshima y Nagasaki.

¿Qué fue lo que falló?

Aún hoy se discute por qué un físico tan extraordinario como Walther Bothe, que ganaría el premio Nobel en 1954, cometió ese error fatal en sus mediciones del grafito. Algunos creen que el electrografito purísimo suministrado por Siemens-Plania para el experimento estaba contaminado con boro, un poderoso absorbente neutrónico capaz de alterar los resultados: un solo gramo de boro captura tantos neutrones como cien kilos de carbono. En aquella época era común que el proceso de elaboración industrial del grafito incorporase carburo de boro, un hecho que Szilárd sabía y tuvo en cuenta durante sus experimentos análogos en los Estados Unidos. Pero Bothe, aparentemente, no estaba al tanto de este detalle. A pesar del cuidadoso análisis de la pureza del grafito realizado por este último, incluso cantidades minúsculas de boro bastarían para reducir la longitud de absorción de la muestra por debajo del mínimo exigible en un moderador neutrónico. Otros deducen que los bloques de grafito utilizados no encajaban perfectamente entre sí y, al sumergirlos en el agua, mantuvieron burbujas de aire en su interior. En este caso, el nitrógeno del aire podría haber producido un efecto parecido. Esta era la opinión del propio Werner Heisenberg.

Hay incluso quien piensa que Bothe saboteó los resultados. Walther Bothe despreciaba profundamente a los nazis por el asunto de la física aria, estaba casado con una rusa y –a diferencia de lo ocurrido con sus colegas– los vencedores no le molestaron tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. En este caso Bothe, perfecto conocedor de las fortalezas y debilidades de Alemania, habría bloqueado deliberadamente el único camino practicable por los nazis para conseguir la bomba atómica. Al cortar el paso al grafito, sabiendo de las dificultades relacionadas con el enriquecimiento de uranio y con el agua pesada, cerraba también de hecho la vía del plutonio al Tercer Reich. O al menos se lo ponía muy difícil. Bothe jamás reconoció esta posibilidad, aunque sin duda le habría hecho quedar como un héroe tras la victoria aliada. Lo único que dijo respecto a sus resultados erróneos fue que Heisenberg no había tenido en cuenta los márgenes de error (aunque, como hemos visto en el texto original, eran unos márgenes muy ajustados).

Soldados soviéticos en Berlín, mayo de 1945

Soldados soviéticos en el hotel Adlon de Berlín, frente a la Puerta de Brandemburgo, en mayo de 1945. Algunas de las principales instituciones científicas, situadas en el área de Berlín, caían así en manos de la URSS. Deutsches Bundesarchiv.

En realidad el fallo esencial de la ciencia alemana en el programa nuclear fue no contar con un mecanismo de verificación independiente. Así lo reconocía Heisenberg, en la entrevista mencionada al principio:

Había tan pocos grupos [de investigación] que nunca repetíamos un experimento dos veces. Cada grupo tenía alguna tarea asignada. Nosotros, en Leipzig, hicimos las mediciones para el agua pesada y a partir de ese momento todo el mundo aceptó nuestro resultado; nadie lo comprobó. Y nadie comprobó tampoco las medidas de Bothe.

Si hubiera existido un mecanismo de verificación independiente que comprobara los datos de sus colegas, el error de Bothe se habría tornado evidente en el mismo 1941 y Alemania habría podido usar el grafito como moderador desde el principio. En ausencia de verificaciones independientes, toda afirmación tiene que darse por buena sin garantía alguna, incluso aunque vaya en contra de todo lo que se sabe hasta el momento (como en este caso: la teoría no predecía una longitud de difusión tan corta, ni tampoco las mediciones preliminares anteriores del propio Bothe). Por eso se insiste tantas veces: todo experimento debe ser reproducible y reproducido, todos los resultados deben verificarse independientemente. Esto es esencial para el método científico. Cuando no se respeta, ya vemos las consecuencias, en este o en cualquier otro ámbito.

Pero, ¿habría sido realmente posible?

El error de Bothe no fue, ni con mucho, el único problema que plagó al programa atómico de la Alemania nazi. Uno de los más fundamentales fue el volumen económico total del Tercer Reich, al menos en comparación con el de los Estados Unidos. Durante la mayor parte de la guerra, el producto nacional bruto alemán era superior al británico, el francés o el soviético; pero entre dos y tres veces más pequeño que el estadounidense. Este abismo económico explica por sí solo la relativa facilidad con que la potencia norteamericana pudo desarrollar el proyecto Manhattan. No obstante, los Estados Unidos recorrían simultáneamente la vía del plutonio y la del uranio, mucho más cara. Yendo sólo por la del plutonio, un programa nuclear resulta notablemente menos costoso; puede que incluso hasta el punto de igualar estas diferencias en poderío económico total.

Comparación del volumen económico de los principales contendientes en la Segunda Guerra Mundial

Comparación del volumen económico de los principales contendientes en la Segunda Guerra Mundial. Datos tomados de Mark Harrison (1998), "The economics of World War II: Six great powers in international comparison", Cambridge University Press. Clic para ampliar.

Otro problema notable fue la llamada generación perdida de científicos alemanes. Debido a las persecuciones políticas y raciales, un gran número de científicos europeos y específicamente alemanes huyeron a los Estados Unidos, donde terminarían constituyendo la columna vertebral del proyecto Manhattan. Estupideces racistas como el asunto de la Física aria, junto a las distintas ciencias patrióticas o la depuración política del profesorado, no hicieron nada por mejorar el estado de la ciencia que quedó en la Europa controlada por el nazifascismo y sus aliados. Y sin embargo, como hemos visto, Alemania mantenía un número significativo de científicos destacados pertenecientes a la generación anterior.

Un tercer problema significativo fue la dificultad de acceso a algunos productos esenciales. Europa no es un continente que se caracterice por la abundancia de recursos naturales; incluso conquistando la mayor parte, como había logrado el Tercer Reich a finales de 1940, sigues necesitando un montón de cosas. El mismo uranio –aunque suficiente– hubo que rebuscarlo por varias fuentes distintas, desde las minas de Checoslovaquia a las reservas belgas. No tenían helio. El petróleo y los combustibles fueron un quebradero de cabeza para los nazis durante toda la guerra. Y así, mil cosas. En general, a Alemania todo le salía mucho más caro y trabajoso de obtener, porque debía conseguirlo fuera de Europa. Esto produjo también importantes carencias entre la población. A pesar de ello, no hay ningún motivo claro por el que estas carencias hubieran podido detener o retrasar significativamente la vía del plutonio, si no hubiera sido por ese asunto del agua pesada.

Y, por supuesto, conforme avanzaba la guerra los bombardeos y las derrotas constreñían la economía alemana cada vez más y les iban privando de industrias y recursos fundamentales. Hacia el final del conflicto, algunas instalaciones clave para el programa atómico resultaron destruidas o severamente dislocadas. Pero para cuando eso ocurrió, la guerra ya estaba perdida y el camino al arma nuclear, abandonado tiempo atrás en favor de aquellos últimos reactores de juguete.

El error de Bothe fue el único factor determinante que cerró decisivamente el único camino practicable hacia la bomba atómica para el Tercer Reich. Precisamente por todas estas limitaciones, Alemania debía haber tomado desde el primer momento y sin dudarlo la vía del plutonio producido en reactores de uranio natural-grafito. Así lo consiguieron casi todas las potencias nucleares. Como hemos visto, gozaban de uranio y grafito suficiente para intentarlo, así como de un número de científicos muy destacados que ya habían alcanzado muchos de los conocimientos necesarios en fecha tan temprana como 1941. Quizá no tuvieran gente con la talla de Einstein o Szilárd o Fermi u Oppenheimer, pero los científicos atómicos alemanes eran muy brillantes sin duda alguna. No obstante, al obligarles a ir por el camino del agua pesada, el error de Bothe retrasó y encareció absurdamente el programa nuclear nazi hasta tornarlo impracticable por completo en el escaso tiempo de que disponían.

Walther Bothe en 1954

Walther Bothe en 1954, tras obtener el premio Nobel. Fundación Nobel, Suecia.

Fueron estos retrasos y encarecimientos los que desmotivaron a la dirigencia política y militar del Tercer Reich, así como a los propios científicos. Si en Alemania no hubo una acción política decidida para unificar el proyecto atómico y dotarlo de medios abundantes fue precisamente porque el largo camino del agua pesada lo hacía poco atractivo de cara al desenlace de la guerra. Si hubiera habido una vía rápida –el reactor de grafito–, seguramente se habrían tomado mucho más interés.

Opino que sin el error de Bothe, y con un programa atómico decidido y bien dotado, la Alemania nazi podría haber completado su primer reactor de uranio natural-grafito al mismo tiempo que los estadounidenses o poco después: finales de 1942, principios de 1943. Incluso algo antes, mediando cierta genialidad. Tampoco veo ningún motivo claro por el que no hubieran podido empezar a producir plutonio a escala industrial hacia finales de 1943 o principios de 1944 (los norteamericanos lo lograron a mediados de 1943). Y una bomba primitiva entre 1945 y 1946.

Para ser de utilidad, obviamente, la Segunda Guerra Mundial tendría que haber durado un poco más; pero no debemos olvidar que las decisiones científicas principales se tomaron a principios de 1941, cuando todas las opciones políticas y militares estaban abiertas aún. No era estrictamente preciso invadir la URSS en junio de 1941, sobre todo si piensas que pronto tendrás bombas atómicas para devastarla a tu gusto. Tampoco era totalmente necesario que Japón atacara Pearl Harbor en diciembre de 1941, propiciando así la entrada de Estados Unidos en la guerra y la activación final del Proyecto Manhattan durante 1942. Todo eso era en gran medida inevitable y habría terminado por suceder de una manera u otra, pero no tenía por qué ocurrir tan deprisa como sucedió. Si los nazis hubieran sustentado la convicción íntima de que sus científicos andaban detrás de algo importante, una wunderwaffe como jamás vio la Humanidad, habrían tenido una motivación clara para enfriar la evolución del conflicto en vez de acelerarla como hicieron. Un 1941-1942 de moderada intensidad (parecida a lo que fue el periodo agosto de 1940 – junio de 1941, con enfrentamientos eminentemente periféricos y un reforzamiento de la Defensa del Reich) habrían sido suficientes con alguna probabilidad.

Pues si Alemania hubiera podido seguir la vía del plutonio usando reactores de uranio natural-grafito, creo –creo– que habría bastado con retrasar las cosas catorce o dieciocho meses para asegurarse una bomba atómica como la de Nagasaki antes del final de la guerra. Dado que no había ningún motivo por el que retrasarlas, dado que el programa nuclear alemán se había convertido en poco más que una curiosidad científica irrelevante a partir del error de Bothe en enero de 1941 y sobre todo desde la reunión con Speer de junio de 1942, las cosas sucedieron como sucedieron. El Tercer Reich invadió a la URSS en junio de 1941, Japón atacó Pearl Harbor en diciembre, Estados Unidos y la Unión Soviética entraron en modo overkill, y el resto de la historia resulta sobradamente conocido. Para bien.

Pila atómica nazi B-VIII de Haigerloch

El último intento nazi por alcanzar la criticidad: la pila atómica B-VIII de Haigerloch, capturada por los aliados en abril de 1945. Nunca pudo alcanzar la reacción en cadena autosostenida: debería haber sido un 50% mayor para lograrlo. Réplica en el Museo Atómico de Haigerloch, Alemania.

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123 comentarios »

  1. Dani dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 14:23

    Menuda lección histórico-científica nos acabas de dar, Yuri. Superior. Los documentos, enlaces e imágenes son impecables.

    Solamente me gustaría añadir un post que leí hace poco en relación a este tema, concretamente sobre la operación Epsilon, y que me gustó bastante:

    http://elbustodepalas.blogspot.com/2010/09/heisenberg-bohr-el-proyecto-uranio-y-la.html

    De verdad, gracias por dedicar tanto tiempo y talento a compartir con tus lectores temas tan interesantes como éste, y tantos otros.

    Un cordial abrazo.

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:21

      La verdad es que este post ha costado un poco más de lo habitual. ;-) Encontrar la documentación histórica fue bastante complicado. Pero ahí está. :-D

      La operación Epsilon es un epílogo fascinante a esta historia.

      Un abrazo a ti. :-)

  2. Ricardo dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 15:14

    Muy bueno, Yuri. Hasta ahora, yo también creía en el carácter decisivo de la “batalla del agua pesada”, gracias a mis lecturas del libro de William Shirer (que tiene datos muy interesantes, pero cuyo manejo es poco riguroso).

    Pero falta un pequeño detalle al post, que encontré en el libro de Shirer: a través del equipo Alsos, Estados Unidos y Gran Bretaña estuvieron al tanto de los avances del proyecto atómico alemán, por lo menos en sus mayores detalles, desde 1944. La Alemania nazi no tenía como saber de los avances del Proyecto Manhattan. De hecho, ni siquiera lo supo la URSS hasta la Conferencia de Postdam, cuando Truman le habló crípticamente a Stalin sobre “un nuevo tipo de bomba” a ser arrojada sobre el Japón (según Molotov, no se mencionó la palabra “atómica”).

    En uno de los números de la vieja Sputnik se hablaba del proyecto atómico japonés, el “proyecto Ni”, haciendo mención del submarino U-234, de la escasez de uranio y del escaso apoyo gubernamental que obligó a los científicos a perder muchísimo tiempo verificando enormes cantidades de minerales no radiactivos. ¿Sabes algo de este proyecto, Yuri?

    Un fuerte abrazo desde Lima.

    • Mi nombre es Sombra dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 17:51

      “De hecho, ni siquiera lo supo la URSS hasta la Conferencia de Postdam”

      En la URSS sí se sabía de la existencia del Proyecto Manhattan (la URSS tenía su propio programa atómico) y, al parecer, incluso durante la conferencia de Potsdam Stalin ya sabía de la explosión de Alamogordo antes de que Truman se lo comunicara (como muy bien dices, sin mencionar la palabra “atómica”). Se puede leer sobre ello, por ejemplo, en “Stalin and the bomb” de David Holloway. El conocimiento por parte de Stalin existía, lo que no parece que no está claro es si Stalin comprendió las implicaciones estratégicas y de equilibrio de poder de cara al futuro que implicaba la existencia de un arma así.

      Por cierto, ya puestos, me atrevo a sugerirle al dueño del blog un artículo sobre Kurchatov, Sakharov y el programa atómico soviético. Existe el mito de que éste fue creado únicamente a base de espionaje y, sin negar la importancia del espionaje atómico, también hubo grandes cerebros detrás del mismo.

      • Ricardo dijo,
        El 31 de octubre de 2010 @ 21:37

        Mi nombre es Sombra,

        En efecto, está mal el fraseo, ya que omití la palabra “oficialmente”. Como bien dices, Stalin no habría captado la importancia real de la bomba-A hasta Hiroshima, tras lo cual habría destinado ingentes recursos al programa atómico soviético.

        Y concuerdo contigo en que a pesar del escándalo que armaron los macartistas respecto al espionaje soviético (el caso Rosenberg y otros) la URSS armó su bomba en un tiempo récord y con tecnología propia en gran medida.

      • Manolito dijo,
        El 16 de noviembre de 2010 @ 17:40

        Así es, eso de que el programa atómico soviético es producto del espionaje es propaganda; de hecho, Kapitza ya había hablado do una bomba atómica en la URSS en la década del 30.

        Por ejemplo, esa propaganda no dice nada de la Bomba de Hidrógeno, ya que este tipo de bomba requiere un armado matemático (geométrico) especial para su eficiencia; un mes después de la detonación de la de EEUU, los soviéticos hacen lo propio; ¿la diferencia? La de EEUU era un edificio, mientras que la de la URSS era portatil, la llevaban en avión; ellos usaron a más matemático en el diseño.

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:28

      Ricardo, Sombra,

      Evidentemente el post ya estaba saliendo muy largo y tenía que centrarme en la historia en sí. Hay muchas historias paralelas, que de hecho comento de pasada, como las dos operaciones Alsos (la norteamericana y la soviética) y la historia del U-234.

      Stalin tenía conocimiento sobrado del proyecto Manhattan gracias sobre todo a Klaus Fuchs y Theodore Hall (lo de los Rosenberg fue un montaje). De sus acciones se evidencia que no estaba muy impresionado; él sabría por qué. Después de la guerra, la URSS desarrolló dos programas atómicos militares paralelos: uno que era básicamente una reproducción del proyecto Manhattan, que dio lugar a la bomba Joe-1, y otro con tecnología propia, que daría lugar a la Joe-2 y sucesivos desarrollos.

      Y sí, un día de estos hablaré del proyecto atómico japonés. ;-)

      Gracias.

      • Carlos dijo,
        El 1 de noviembre de 2010 @ 9:18

        Además de científicos como Fuchs y Hall; los soviéticos tuvieron a agentes dobles como Donald Mcclean (Homer) y John Coirncross (Carelio). Ambos eran agentes del Servicio de Inteligencia Británico (MI6), ambos del llamada Círculo de Cambridge. En el caso de Mcclean, fue el enlace entre entre los servicios secretos británicos y estadounidenses durante el Proyecto Manhattan; desde esta posición privilegiada paso muchísima información a los soviéticos. Otro detalle sobre esta cuestión, es que para que el Jefe (Stalin), se creyera las informaciones todos trabajaban de manera independiente sin saber que todos lo hacían a la vez, ya en la URSS se contrastaban las informaciones para confirmar su veracidad.
        Creo que la razón por la que Stalin no autorizó antes la fabricación de la bomba, fueron las necesidades bélicas de su país en ese momento concreto. Era necesario derrotar a la Alemania nazi, y podía hacerse sin tener que fabricar la bomba. Por otro lado, con Roosevelt las relaciones entre Estados Unidos y la URSS no eran especialmente malas; el cambio se produciría con Truman, de ahí que Stalin cambiara de parecer con respecto a la bomba.

  3. Lyzanor dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 15:39

    Me quito el sombrero!

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:29

      Gracias. :-)

  4. Mikelodeon dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 16:40

    Bravo, Yuri, Bravo!

    Lo cuentas como si fuera una película de intrigas! Y de hecho yo diría que lo fue.

    Una cosa que me ha sorprendido es que el tal Albert Speers hubiera salido tan bien parado de los juicios de Núremberg. Siendo el tío como era un personaje tan y tan cercano a Hitler, arquitecto del Reich e ideólogo político, me resulta muy raro que no lo colgaran.

    Su hijo, por cierto, es el arquitecto del parque olímpico de Pekin 2008. Qué vueltas da la vida!

    • Ricardo dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 21:42

      La verdad tras del mito del “nazi bueno” Albert Speer es una historia digna de ser contada.

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:29

      *Fue* una película de intrigas. :-D Y sí, el personaje Speer fue una rara avis, un tipo digno de estudio entre los jerarcas del régimen nazi.

  5. Cesar dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 16:44

    Creo que este es el articulo más largo que eh leido en un blog, y la verdad es que valio la pena.

    Excelente la leccion de historia moderna

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:30

      Me alegra. Gracias. :-)

  6. Anónimo dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 17:19

    Muchas gracias por tu aportación, muy buena.

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:30

      Gracias a ti. :-)

  7. gabriel dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 17:48

    muy buena entrada. de todas maneras, si bien no pretendo desmentir los documentos y datos, creo que es peligroso considerar que los nazis no intentaron o no tenían voluntad política para construir “la bomba”.

    si algo demostraron los nazis es su pericia construyendo armamento de avanzada. y si no era la bomba era una lluvia de V2 o lo que sea.

    lo de heisenberg es tremendamente ambiguo, pero nadie en su posición queda al margen de lo que el régimen nazi significó. el tipo no es schindler…no?.

    muy buena entrada!.

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:31

      No me cabe la menor duda, pero de la documentación y los hechos se deduce que lo que era específicamente el proyecto atómico se convierte en un programa civil de orden menor a partir de junio de 1942. Efectivamente, la postura de Heisenberg “antes-durante-después” fue muy ambigua y variable. No fue Schindler, no.

      Gracias. :-)

  8. Carlos dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 18:22

    Curiosamente, tengo entendido que los estadounidenses atribuyeron al régimen dictatorial nazi (a su naturaliza dictatorial), la imposibilidad de la fabricación de la bomba atómica. Sin embargo, se equivocaron, de hecho, la Unión Soviética pudo construir su propia bomba atómica en un tiempo record intensificando las inversiones, las investigaciones y por supuesto por un excelente sistema de espionaje atómico (tenían a científicos dentro del propio Proyecto Manhattan que les ofrecían información).

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:33

      Ya sabes, ese tipo de atribuciones son más propagandísticas que verdaderos análisis científicos, históricos o políticos. Es evidente que un estado totalitario puede desarrollar grandes avances. Como sugiere el post, si Bothe no se hubiera equivocado y como consecuencia los nazis se lo hubieran propuesto en serio, muy probablemente habrían desarrollado también la bomba o se habrían quedado muy cerca.

      • Portavoz dijo,
        El 1 de noviembre de 2010 @ 15:16

        Entiendo que también tuvo mucho que ver el miedo a sufrir “destinos desagradables” en caso de fallo.

        Aunque a nivel de país, Alemania tuviese mucho que ganar con el desarrollo de la bomba, no parece que los científicos que se embarcasen en ese proyecto tuviesen mucho que ganar y si mucho que perder.

        Un post muy interesante. =)

  9. Gustavo dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 19:11

    Muy buen post Yuri como siempre. Leído el mismo me entra una curiosidad sobre el tema nuclear aunque no tenga que ver con la Alemania Nazi. ¿Por que las centrifugadoras de Hexafluoruro de Uranio? OK, para enriquecer Uranio. Hasta ahí de acuerdo. Pero si Irán tiene la intención de construir bombas atómicas no sería más lógico seguir la vía del plutonio después de crear un o varios reactores más o menos efectivos que andar centrifugando dale que te pego. Al fin y al cabo la presión internacional sería la misma y el proceso actual más lento. Será que la prioridad de su programa nuclear es inicialmente civil (independencia en la obtención de combustible para producir energía) y después se verá. Tienen los Iraníes alguna dificultad añadida para seguir la vía del plutonio. Como comentario final nunca un error sirvió tanto a la humanidad. Un abrazo.

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:38

      Los reactores modernos están construidos de tal modo que sea muy difícil (o imposible sin grandes modificaciones) producir plutonio con ellos. Específicamente, los reactores rusos VVER (como el que acaban de activar en Bushehr) se consideran deliberadamente “resistentes a la proliferación” debido a toda una serie de particularidades de diseño.

      Entonces, si tu reactor o reactores no sirven para producir plutonio, tienes que seguir la vía del uranio con la separación isotópica a escala industrial y demás.

      Completamente de acuerdo a tu último comentario y un abrazo a ti. :-)

      • Gustavo dijo,
        El 1 de noviembre de 2010 @ 13:48

        Gracias por tu respuesta anterior a mi duda sobre las centrifugadoras de uránio. Me ha quedado claro que los reactores actuales está diseñados para que se evite su utilización paralela en la obtención de plutónio. pero me ha surgido una segunda duda sobre el problema iraní siempre partiendo de la base que están intentando fabricar armas nucleares, esta duda puede ser una obviedad y pido disculpas de antemano si es una pregunta tonta. ¿Que dificultad existe hoy en día de construir un reactor con tecnología de los años 50 o 60 para fabricar plutonio? Se que en caso de conseguirlos serán inseguros menos eficientes que los actuales, etc. Pero si alguien tiene malas intenciones, supongamos Irán u otro país con un desarrollo similar y está dispuesto a asumir las dificultades y riesgos de una tecnología anticuada ¿Se podría construir un reactor nuclear con diseño antiguo capaz de producir plutónio?¿En caso afirmativo, los recursos económicos, humanos, medios materiables son accesibles a un coste razonable o asumible? En fin, no estoy interesado en construir bombas atómicas :-) solo es curiosidad, ya que muchas veces la falta de conocimientos sobre una determinada materia nos impide analizar de una forma racional una noticia y nos vemos obligados a hacer “auto de fe” y eso no me gusta nada. Un abrazo.

        • Mikelodeon dijo,
          El 1 de noviembre de 2010 @ 18:09

          El tema es que Irán no ha diseñado el reactor, sino que ha comprado un diseño Ruso VVER.

          Que los científicos e ingenieros iraníes podrían ser capaces de diseñar un reactor primitivo como los de los años 50? No me cabe la menor duda… Si en la década de los 40 lo consiguieron, por qué no podrían hacerlo en el siglo XXI? Lo que pasa, según yo tengo entendido, es que esos reactores “cantan” a la legua. Cualquier país con la suficiente tecnología (Estados Unidos, Japón, Rusia, y media Europa, por poner ejemplos) podría detectarlos por satélites nada más encenderlo. Puedes imaginar la que se montaría…

          Es una de las cosas buenas que tiene la energía nuclear… Que deja huella.

        • Yuri dijo,
          El 2 de noviembre de 2010 @ 11:52

          Sin embargo, Mikel, creo que un reactor “tipo piscina” bien escondido en alguna cueva podría pasar desapercibido con alguna facilidad. En general, pienso que si alguien quisiera producir plutonio, disponiendo de algo de uranio en proporciones naturales, podría hacerlo con mucha facilidad. Y unos cuantos núcleos, también (¡demonio, no deja de ser una tecnología con 65 años de antigüedad!). Otra cosa es si merece la pena meterse en semejante empastre político-diplomático-militar por un puñado de bombas como la de Nagasaki.

          (Y por otra parte, me digo a mí mismo: cualquiera diría que al norcoreano le está funcionando… o algo parecido).

        • Tachikomakun dijo,
          El 2 de noviembre de 2010 @ 19:01

          En ese caso lo que canta es que hacen todos esos camiones, sobretodo si van cargados de uranio, yendo a una montaña perdida, con inspectores sobre el terreno, trasiego de militares… y con buena parte del ejercito estadounidense a pocos miles de km en un pais al que se la tienen jurada desde los ochenta.

          Si pasó en Irak lo que pasó sin la mas mínima prueba en un régimen secular arruinado por un bloqueo, imagina claros indicios de algo sospechoso en Iran. Yo creo que lo invadian por sorpresa antes del telediario.

  10. Físico dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 22:16

    Vamos a ver, la parte esa de que los alemanes implicados en la bomba en realidad no querían conseguirla (otra cosa diferente es que la pudieran conseguir) es falsa y no tiene rigor histórico. Una vez terminada la guerra se estableció un proyecto denominado ALSOS que consistió en meter a 10 participantes importantes en el proyecto de la bomba alemana en una granja llamada Farm Hall tras llenarlo todo de micrófonos ocultos. Además se metió a otros físicos alemanes sin relación con la bomba para crear un clima apropiado. Las conversaciones revelaron que si no consiguieron la bomba a tiempo es porque no pudieron. Ganas no les faltaban.
    No sabían ni la masa crítica del uranio 235, ni escogieron un buen moderador, ni Heisenberg era un buen experimentalistas. Era un teórico genial, pero de física experimental no tenía ni idea. De hecho casi le suspenden la tesis doctoral debido a esas carencias. Eso sí, amaba a su país y quería la bomba para Alemania. Decir lo contrario es mentir.
    Tampoco todo alemán era nazi, ni todo francés estaba en la resistencia.

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:44

      Esas son las declaraciones de Heisenberg. Reclamaciones al maestro armero. :-D

      Pero en todo caso, lo cierto es que de todos los hechos, pruebas y documentos se deduce que el programa atómico militar de la Alemania nazi quedó “condenado” tras el error de Bothe; y a partir de la reunión con Speer en junio de 1942 se reduce a un pequeño número de investigaciones encaminadas a producir un reactor nuclear con uranio natural – agua pesada. Supongo que Heisenberg “reescribe un poco las cosas” en base a este hecho.

      La razón, como se apunta, es sencilla: yendo por la vía del agua pesada no había expectativas razonables de conseguir la bomba antes de que terminara la guerra. Y las presiones de la guerra obligaban a concentrarse en aquellas investigaciones militares con aplicación lo más inmediata posible.

      Su problema no era la masa crítica del U-235 o del Pu-239 (las habrían descubierto por el camino). Y Heisenberg no sería un buen experimentalista, pero había otros de muy buenos en el Uranverein. Su problema decisivo fue con el moderador. Creyendo que el grafito no servía, todo lo demás ya no tenía sentido porque iba a llegar demasiado tarde.

      Gracias por tu aportación y un saludo. :-)

      • Ignacio dijo,
        El 3 de noviembre de 2010 @ 12:12

        Refrendadas por las conversaciones grabadas en Farm Hall en 1945:

        WEIZSAECKER: Even if we had gotten everything that we wanted, it is by no means certain whether we would have gotten as far as the Americans and English have now. There is no question that we were very nearly as far as they were, but it is a fact that we were all convinced that the thing could not have been completed during the war.

        HEISENBERG: Well, that’s not quite right. I would say that I was absolutely convinced of the possibility of our making a uranium engine, but I never thought we would make a bomb, and at the bottom of my heart I was really glad that it was to be an engine and not a bomb. I must admit that.

        WEIZSAECKER: I don’t think we ought to make excuses now because we did not succeed, but we must admit that we did not want to succeed. …

        WIRTZ: I think it characteristic that the Germans made the discovery and didn’t use it, whereas the Americans have used it. I must say I didn’t think the Americans would dare to use it.

        Fuente: http://www.aip.org/history/heisenberg/p11a.htm

        Libro recomendable: http://alsos.wlu.edu/information.aspx?id=581

        Está disponible en Amazon y hay edición para Kindle.

    • Mikelodeon dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:50

      No creo que Yuri haya dicho que no la quisieran, sino que descartaron el proyecto porque por muy ambicioso que fuera no les llegaría para construirla antes de que terminara la guerra (no tenían agua pesada suficiente para ello, vaya). Y todo eso debido al error en el experimento de Bothe. De no ser por ese error, probablemente el proyecto habría seguido adelante y habrían fabricado la bomba, posiblemente incluso antes de que los americanos lo consiguieran. Claro que la querían, pero lo dieron por imposible y recortaron el presupuesto, el proyecto pasó de ser militar a civil.

      • Yuri dijo,
        El 31 de octubre de 2010 @ 23:55

        Exacto. :-)

    • Fagus dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:50

      Es de suponer que los científicos en Alemania quisieron obtener la bomba tanto como la quisieron obtener los centíficos en Estados Unidos. En el texto no se percibe que dejasen de ir a por ella voluntariamente, al contrario, se expone qué factores particulares jugaron un papel decisivo en su frustración.

      • Yuri dijo,
        El 31 de octubre de 2010 @ 23:57

        Eso mismo. :-)

        Aparentemente, Heisenberg trata después de la guerra de “reescribir la historia” un poco. Pero en mi opinión, a la luz de todos estos hechos y documentos, sí que pretendían ir a por la bomba pero se vieron frustrados a consecuencia del error de Bothe; como resultado, tanto ellos como los políticos perdieron el interés y fueron por la “vía del reactor de juguete”. (!)

  11. José dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 22:41

    Gracias, una lectura muy grata e instructiva

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:43

      Un placer. :-)

  12. Pablo dijo,
    El 31 de octubre de 2010 @ 23:20

    ¿En cual de los 5 institutos Kaiser Wilhelm de Dahlem se produjo la reunión de la que hablas? Estoy trabajando en uno de ellos y me daría bastante cosica que fuera en ese…

    • Yuri dijo,
      El 31 de octubre de 2010 @ 23:55

      Según mis fuentes, la reunión de Heisenberg y Speer se produjo en la sala de conferencias Helmholtz del edificio Harnack, en la sede central del Instituto Kaiser-Wilhelm de Berlín-Dahlem. Ignoro si mantendrán los mismos nombres, en el caso de que sobrevivieran a la guerra.

      Además de Speer y Heisenberg, asistieron a la misma: el consejero técnico de Speer, Karl Otto Saur; el profesor Porsche, diseñador de Volkswagen; los científicos Hahn, Diebner, Harteck, Wirtz y Thiessen; los militares Fromm, Milch y Witzell; y el director de la fundación Kaiser-Wilhelm y presidente de la compañía Aceros de Dortmund, Albert Vögler, junto al secretario de la misma, Telschow. Entre otras personas.

      Tras la cena, Speer y Heisenberg dieron un paseo, conversando, hasta el Instituto de Física.

      Si te enteras de algo por ahí, ya me lo cuentas. :-)

      • Pablo dijo,
        El 1 de noviembre de 2010 @ 0:43

        Creo que algunos pertenecen a la Universidad Libre y otros al Max Planck. A ver si consigo enterarme de algo… No se si aqui tendran muchas ganas de hablar del pasado nazi…
        ; )

        • Yuri dijo,
          El 2 de noviembre de 2010 @ 11:52

          Tú inténtalo a ver si tal… :-D

        • Pablo dijo,
          El 12 de noviembre de 2010 @ 1:06

          Me parece que he comprobado que, en efecto, ES mi instituto. En estos momentos estoy a 30 metros del edificio Harnack… Le he mandado un mail preguntado al que organiza las conferencias sobre la historia del instituto, a ver si cuela…

          • Yuri dijo,
            El 12 de noviembre de 2010 @ 1:33

            Juas. :-D

            Sí, por favor. Mantenme informado, te lo ruego. ;-)

        • Pablo dijo,
          El 13 de noviembre de 2010 @ 13:33

          Hola Yuri
          El “cronista” me ha citado para su proxima conferencia a finales de este mes, y me dice que alli puedo preguntarle lo que quiera. Si se te ocurren algunas preguntas… Si se suelta (cosa que no se si sera facil) creo que no dejare de consultarle si cree que hubo intencionalidad en el error de Bothe

        • Yuri dijo,
          El 14 de noviembre de 2010 @ 17:54

          Pues pienso algunas y te las mando al correo.

          ¿Quieres los documentos originales? Hay muchas personas que opinan que el error de Bothe no fue tan importante, pero de sus argumentos se deduce que ignoran este documento con su error tan obvio en una fecha tan temprana. Por si acaso te lo discuten y tal. ;-)

          Y muchas gracias. Te nombro corresponsal de la Pizarra en el Instituto Max Planck de Berlín. :-P

        • Pablo dijo,
          El 14 de noviembre de 2010 @ 18:27

          Ja ja, es un honor. No hablo aleman, pero si me mandas los documentos mejor, asi se los puedo ensenhar al que da las conferencias. Supongo que seran hojas escaneadas, inmunes al traductor de google…
          Estare esperando las preguntas, a ver si se portan con las respuestas. Tambien hare por sacar fotos de la sala donde se produjo la reunion.
          Un cordial saludo

  13. Físico dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 1:56

    Los alemanes no lo hubieran conseguido porque era un país destruido por la guerra y sin recursos suficientes. Casi todos los físicos competentes se habían ido por voluntad o a la fuerza (sobre todo los judíos que si se quedaban los eliminaban). Años antes de la guerra ya habían hecho limpieza étnica en las universidades alemanas y ya habían dividido la Física, las Matemáticas o cualquier ciencia en aria y no aria.
    Conseguir la bomba no fue cuestión de un par de errores, sino mucho más. No quedo casi nadie competente y no tenían recursos.
    EEUU movilizó unos recursos y un personal que los alemanes simplemente no podían. EEUU contaba con Von Neuman, Openheimer, Fermi, Teller, Ullan, etc. y grandes cantidades de dinero y recursos.
    Las conversaciones de Farm Hall revelan que los alemanes sí buscaban la bomba, pero que no pudieron conseguirla, hubieran necesitados muchos más años. Heisenberg quiso lavar un poco su pasado y a los aliados también les convenía maquillarlo (el de él y el de muchos otros), ahora que el nuevo enemigo era la URSS.
    Heisenberg merece un puesto en el Olimpo de la Física por ser uno de los padres de la Mecánica Cuántica, pero éticamente falló al apuntarse al proyecto. También miró para otro lado cuando sus colegas judíos de la universidad eran perseguidos. Falta aún más grave si se tiene en cuenta que él mismo se vio perseguido, pero ya no quedaba nadie para dirigir un proyecto de ese tipo, así que se lo encargaron a él. Su nacionalismo fue más fuerte que su ética.

    Pero eran buenos tiempos. Ahora estamos en un mundo degradado ecológicamente incapaz de proporcionar recursos a toda la humanidad. Y medio planeta está fanatizado con la religión musulmana. India y Paquistán tienen la bomba, una frontera conflictiva y mucha hambre. Irán se hará con ella muy pronto y unos fanáticos castrados mentalmente, que se inmolan para disfrutar de no sé cuantas vírgenes, no dudarán ni un segundo a la hora de apretar el botón. Tenemos asientos de primera fila. Añoro la época de la URSS. Un régimen ateo siempre se lo piensa dos veces antes de irse al otro barrio.

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 11:58

      Pero no entiendo tu discrepancia (si es que es una discrepancia, vaya). :-D

      Las razones por las que dices que no lo habrían conseguido ya las contemplo yo en el post. Y opino que son subsanables. Demonio, hacer un reactor y unas bombas atómicas primitivas no es verdaderamente tan difícil en cuanto alcanzas cuatro conceptos que los científicos atómicos alemanes ya habían alcanzado o habrían alcanzado sin duda alguna por el camino.

      En cuanto a lo último, la capacidad de daño que pueden hacer esos países que mencionas es absurdamente baja e irrelevante en comparación ya no con los EEUU o Rusia, sino con un solo batallon de sus fuerzas de misiles estratégicos. En ese sentido, no me preocupan mucho (al menos, en comparación con lo que me preocupan los “grandes”). Un solo submarino SSBN/PLARB americano o ruso tiene enormemente más poder devastador, pero por un orden de magnitud como mínimo, que la India, Pakistán y todos los demás “aficionados” juntos y multiplicados por tres.

      • arcangel2p dijo,
        El 2 de noviembre de 2010 @ 16:38

        No entraré en si Alemania realmente podría o no haber conseguido la bomba. Creo que lo explicas suficientemente bien en el artículo, que por cierto he encontrado genial.
        Es referente a lo de Pakistán y la India. A mí me da mucho más miedo la situación actual que la de la guerra fría, pues al ser (mayormente) pocos los países que controlaban las armas, y teniendo definidas unas doctrinas de guerra claras, era improbable que las usaran.
        En cambio, en la actualidad nadie te asegura que Pakistán y la India se bombardeen mutuamente, lo que implicaría un desastre ecológico y social importante para todo el mundo, aunque no tan grave como uno USA vs URSS.
        Y no hablemos de la posibilidad de que grupos terroristas las consigan, pues podrían hacer volar por los aires ciudades grandes como Nueva York, Tokio, Moscú …etc, y no sé hasta qué punto es práctico tener controlado el alcance tecnológico de estos grupos, y visto lo visto, no parece que se arrugaran ante la posibilidad de usar un arma atómica si llegaran a poseer una.
        En conclusión, que en ese punto estoy de acuerdo con las conclusiones de Físico, aunque no su forma de expresarlo jeje

      • Tachikomakun dijo,
        El 2 de noviembre de 2010 @ 19:50

        Cierto, pero como tu mismo explicaste, cualquiera de esos aficionadillos tienen la capacidad de arrasar electromagnéticamente continentes, provocando un caos económico y social que bien podría superar los terremotos de Haití y el tsunami del Índico.

    • ZCL dijo,
      El 16 de agosto de 2011 @ 18:01

      En defensa de Heisenberg

      Como ya he escrito en otro mensaje dirigido al jefe Yuri, discrepo de la condena moral a Heisenberg que se entrevé en el pensamiento de grupo imperante, máxime cuando se hace de forma inopinada … porque yo al menos no he visto ni una sola referencia bibliográfica que permita contrastar la visión de nuestro personaje que se deja caer en este post.

      Ahora estaba leyendo precisamente los comentarios, y me encuentro éste de Físico, que sin encomendarse aparentemente ni a Dios ni al diablo se apunta al aquelarre y le propina algunos golpes (bajos por falsos) a Heisenberg por su dejadez moral y por no querer ser héroe en tiempos difíciles.

      Ante este estado de cosas, creo conveniente aclarar algunas cosas sobre este tema.

      La historiografía sobre Heisenberg ha fijado varios temas sobre sus actuaciones durante el régimen Nazi que han servido para conformar la valoración crítica del personaje: su afinidad ideológica al nacionalsocialismo, su reacción ante la expulsión de los judíos del estamento universitario, su negativa a abandonar Alemania rumbo a universidades extranjeras, su participación como embajador de buena voluntad del régimen, y finalmente la motivación de su participación en el proyecto atómico nazi.

      Respecto a su perfil ideológico, evidentemente Heisenberg amaba a su país y más aún a la tradición científica germana que representaba. Pero nunca perteneció al partido nazi ni mantuvo posturas anti-judías. Durante su estancia en Berlín participó de forma activa en la “Wednesday Society” que reunía a librepensadores y opositores al régimen nazi. La última reunión del grupo tuvo lugar el 12 de Julio de 1944 en el domicilio de Heisenberg; el atentado contra Hitler ocurrió el 20 de Julio de 1944. La posterior represión de las SS concluyó con casi 5000 víctimas acusadas de traición al régimen, incluyendo a Erwin Planck –hijo de Planck y asistente habitual a las reuniones de las Wednesday Society…

      Ante las leyes que decretaban la expulsión de los judíos, es completamente falso que mirase hacia otro lado. Heisenberg se unió a Planck y Von Laue (éste último abiertamente en contra del régimen nazi) para preservar el liderazgo alemán en física teórica intentando convencer a las autoridades –reunión con el mismísimo Hitler en 1933- de la lealtad al país de los científicos de origen judío. Obviamente sin éxito, por lo que Heisenberg ayudó a varios colegas a salir del país y buscarles posiciones dignas en universidades extranjeras. Asimismo, contribuyó con riesgo para su seguridad personal a la salida de Bohr (judío) de la Dinamarca ocupada, a sabiendas de los contactos que éste último tenía con la comunidad científica americana…

      Por su defensa de los colegas judíos y su negativa a colaborar con las políticas del régimen sufrió un ataque personal por parte de los ideólogos nazis, siendo identificado públicamente como “Judío blanco” al que había que hacer desaparecer. Tras su rehabilitación, en 1939 viajo a EEUU para impartir conferencias en universidades y se le ofrecieron varias posiciones para emigrar. Siempre se negó a ello, por considerarlo una traición a la ciencia de su país y a las personas con las que trabajaba. Decía que prefería encarar los problemas a huir de ellos… Fermi y otros halcones nunca entendieron la integridad de Heisenberg…

      Sobre su participación en el proyecto atónico nazi, discernir su motivación final es una tarea compleja. En base a las evidencias existentes no se puede inferir fehacientemente que ocultó datos para prevenir el desarrollo del proyecto, pero sí se puede excluir definitivamente que actuase como un devoto y fanático nazi deseoso de obtener la bomba a toda costa. Circunstancias más o menos establecidas por la historiografía son: que tuvo un papel clave en el proyecto nuclear alemán, que proporcionó los fundamentos teóricos necesarios, que dominaba los conceptos clave para la bomba (combustible, enriquecimiento y masa crítica), que fue el responsable del aparcamiento definitivo del proyecto, que no mencionó a sus superiores datos clave para la construcción del artefacto nuclear y que encaró el dilema ético a través de Bohr…

      Desde un punto de vista ético cabe considerar a Heisenberg como un individuo normal. No fue un campeón moral, pero tampoco es posible ver al diablo detrás de sus actuaciones. Incluso teniendo en cuenta las extraordinarias circunstancias que tuvo que encarar, quizás fuese digno de algún premio, máxime si se compara con algunas actuaciones homólogas en el bando americano, por ejemplo las reservas masivas en el restaurante del proyecto Manhattan la misma noche de la primera detonación nuclear en Hiroshima, obviamente para congratularse de lo bien que lo habían hecho y del extraordinario futuro profesional que les deparaba la nueva era nuclear. Y si lo comparamos con Oppenheimer, tan filo-comunista y progresista él, no cabe duda que Heisenberg ganaría la carrera moral con muchos metros de ventaja.

      El mismo Einstein quedó salpicado irremisiblemente en el terreno ético por urgir en 1939 a la Casa Blanca al inicio del programa nuclear americano por medio de una carta redactada por un desconocido y ambicioso Szilard y dirigida a Roosevelt, acompañada de un memorándum técnico redactado también por Szilard. Luego Einstein vino a limpiar su conciencia (¿y su biografía?) afirmando que simplemente firmó lo que se le presentó, que no sabía lo que firmaba…, pero ya era tarde. Su nombre quedará registrado para siempre como uno de los catalizadores del horror nuclear.

      Con esto quiero indicar que todos los científicos que se vieron involucrados en el asunto nuclear tuvieron que enfrentarse a decisiones duras desde el punto de vista ético, y que prácticamente nadie quedó libre de pecado. Lo que ocurre es que la historia la escriben los vencedores, y los perdedores deben convivir con ella.

      Indicar también que tras la guerra, Heisenberg se reincorporó sin problemas a la comunidad científica internacional, y fue aceptado y respetado por sus colegas de todos los países (excepción hecha de Israel). En particular, su antigua amistad con Bohr se mantuvo intacta hasta el fallecimiento de éste último.

      Yo me quedo con el obituario de Samuel Goudsmit (autor de la desafortunada obra “Alsos”, 1947, en la que se ataca de forma despiadada e infundada a nuestro personaje) ante el fallecimiento de Heisenberg en 1976: ““Heisenberg was a great physicist, a deep thinker, a fine human being and also a courageous person. He was one of the greatest physicist of our time, but he suffered severely under unwarranted attacks of fanatical colleagues. In my opinion he must be considered to have been in some respects a victim of the Nazi regime.”

      Por último, os dejo una relación bibliográfica para quien quiera contrastar lo que digo. Indicar que las obras que tratan sobre el proyecto de bomba atómica del régimen nazi incluyen un juicio crítico sobre la responsabilidad ética de Heisenberg. He incluido obras que hablan a favor y en contra de Heisenberg, para que no se me acuse de imparcialidad. En internet también existen varios documentos interesantes acerca de este tema, presentados en conferencias internacionales.

      D. Cassidy, “Beyond Uncertainty: Heisenberg, Quantum Physics, and the Bomb”, Bellevue Literary Press, 2009. La biografía más equilibrada de Heisenberg, escrita por un reconocido historiador de la ciencia. Es una actualización de su obra de 1992 “Uncertainty: The Life and Science of Werner Heisenberg”, incluyendo el análisis de los últimos documentos que han salido a la luz sobre el tema (en particular, las cartas no enviadas de Bohr a Heisenberg en protesta al libro de Jungk).

      J.Bernstein, “Hitler’s Uranium Club: The Secret Recordings at Farm Hall”, Springer, 2nd edition, 2010. La transcripción de las escuchas de Farm Hall anotadas por un físico de partículas. Conclusión: el club del uranio era un grupo de fanáticos incompetentes que buscaban la bomba a toda costa.

      T.Powers, “Heisenberg’s War. The Secret History of the German Bomb”, Da Capo Press, 2000. Favorable a Heisenberg, lo exonera de cualquier responsabilidad ética. Para algunos es puro revisionismo.

      P.L. Rose, “Heisenberg and the Nazi Atomic Bomb Project”, University of California Press, 1998. Muestra una peligrosa hostilidad hacia lo alemán, hasta el punto de hacer guiños al racismo. Su teoría es que el mal radica en la cultura y especificidad alemanas. Heisenberg en la hoguera.

      R.Jungk, “Brighter than a Thousand Suns. A personal History of the Atomic Scientists”, Hartcourt Inc, 1958. Describe la carrera nuclear de ambos bandos y presenta la actitud de los físicos alemanes involucrados como resistencia pasiva.

      S.Goudsmit, “Alsos”, Henry Schuman, 1947. La historia oficial de los vencedores. Se caricaturiza a Heisenberg y a la capacidad de la ciencia alemana. Parece ser que Goudsmit, un físico judío emigrado a EEUU, solicitó ayuda a Heisenberg para intentar liberar a sus padres de un campo de concentración nazi, que finalmente perecieron en el holocausto.

  14. Roberto Alonso dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 2:42

    Muchas gracias Yuri.

    En mi opinion este es tu mejor articulo, cosa que ya era dificil.

    • Fagus dijo,
      El 1 de noviembre de 2010 @ 3:29

      Yo también lo he pensado.

      • Yuri dijo,
        El 2 de noviembre de 2010 @ 11:59

        Pues gracias a vosotros. :-)

  15. Paulo dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 2:55

    Me sumo a las felicitaciones. Un placer leerte y conocer estas posibles bisagras de la historia.

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 11:59

      Gracias, gracias. :-)

  16. Rcubo dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 3:23

    Un articulo muy bueno,como todos, tremendamente interesante.Llevo un mes ocupadisimo y no he podido leer hasta hace 1 semana que me pusieron el internet, pero ya he acabado con todos los que no te habia leido, vales para esto Señor Gagarin…..

    Saludos

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 11:59

      Me alegra verte por aquí de nuevo, don Rcubo. ;-)

  17. douglasfugazi dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 4:50

    wow!! wowww wow wow wow woww!!
    Tremendo articulo, demasiado tremendo!
    Me tomo dos horas y algo mas para leerlo completo con toda la atencion posible sin desconectarme ni un momento porque me tenia completamente atrapado.
    Muchisimas gracias por este post, lo descubri en medio de un tweet y de verdad que hoy aprendi demasiadas cosas gracias a ti.
    MUCHAS GRACIAS, de nuevo, que brillante por compartir conocimiento.

    Saludos desde Colombia!

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:01

      Me alegra que te haya gustado tanto y gracias, Colombia. :-)

  18. Mario dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 5:18

    Increíble lo bien que cuentas las cosas, Yuri. Cuando den un Premio Nobel de Blogs, te recomendaré!!!

    Un abrazo.

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:00

      Un premio Nobel de blogs… suena bien… :-D

      Gracias. ;-)

  19. Jorx dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 6:57

    Enorme Yuri. Enorme.

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:00

      Gracias, gracias. ;-)

  20. RAGE dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 11:49

    ¡Genial como siempre, Yuri! Me encanta la pasión que le pones a todo lo que escribes, y sobretodo, lo bien que tratas el tema del armamento nuclear, sin rollos moralistas ni propaganda (ya sea pro o encontra) solo los datos y una narrativa apasionada.
    ¡Enhorabuena!

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:04

      ¡Pero si yo digo mi opinión en estos posts! Lo que pasa es que no necesito dar la brasa en cada párrafo para dejar claro lo muy horrorizado y lo muy moralmente atribulado que me quedo con lo que yo mismo acabo de escribir. Me hace gracia la gente que escribe así, como si tuviera miedo de que sus amigos le fueran a retirar la palabra o algo. Una frase, un comentario, un párrafo es suficiente; no es preciso hacer “un caso” de cada cosa. Esto parece que hay algunos que no lo entienden.

      Muchas gracias. :-)

  21. Magufo de Guardia dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 13:28

    Interesante, Yuri, pero creo que partes de un error de base, la de magnificar la importancia del armamento atómico.

    La bomba atómica no es la “solución final”. Fíjate: bombardeo de Tokio: 100.000 muertos. Dresde: 30.000 (yo siempre había leído más, pero acepto la wiki). Hamburgo: 40.000. Fueron bombardeos convencionales contra ciudades “preparadas” para recibir este tipo de bombardeos.

    Contra estos datos ponemos Hiroshima: 140.000 personas. Nagasaki: 80.000. ¿Son “mas efectivos” los bombardeos atómicos? Fueron bombardeos finales contra objetivos a los que se había dejado “intactas” para ser arrasadas probando un nuevo tipo de bomba, contra poblaciones que no tenían ni idea de lo que se les venía encima.

    Ninguno de esos bombardeos tuvo nada que ver con el final de la guerra: ni los atómicos ni los convencionales. Ninguno. Desde el punto de vista militar la “doctrina del poder aéreo” sólo triunfó -según sus adalides- en Serbia e Irak, y muchos analistas lo ponen en duda. La producción militar alemana en el 44 era superior a la del 41, aunque sus ciudades hubiesen sido bombardeadas. ¿Cuántas ciudades tendrías que destruir para poder arrollar a tu enemigo? Por otra parte… ¿son necesarias las ciudades? ¿Lo son para la URSS, que desmotó las fábricas en medio de la guerra y los bombardeos y las montó en medio de la taigá siberiana, donde no había nada?

    Eso contra objetivos civiles. Contra objetivos militares las bombas atómicas tienen una acción limitada: la defensa se basa en la dispersión, ¡y anda que no hay espacio en Rusia para dispersar las tropas!.

    Con todo ello pongo en duda el valor militar del arma atómica, más allá de su valor disuasorio. ¿Cuántas bombas podría haber conseguido operativas Alemania durante la SGM? ¿Seis? ¿Ocho? ¿Podrían esas bombas haber cambiado el curso de la guerra? No lo creo. ¿Podrían los recursos asignados a esas bombas haber causado mucho daño al esfuerzo bélico alemán? Creo que sí. Cada tanque Tiger, cada FokeWulf190, cada cañón del 88, hacían más por ganar la guerra que un arma capaz de destruir una ciudad, un arma pesada (recordad a Fat Boy) que tendría dificultades para conseguir un “vector” de lanzamiento adecuado. Creo que la decisión alemana de no centrar recursos en el desarrollo atómico era correcta (militarmente correcta, quiero decir).

    Por otra parte el hecho de buscar un chivo expiatorio -sobre todo mezclándolo con una pérfida rusa, que eso siempre queda muy bien- que impidió a los rubios y guapos arios tener el arma que les ayudaría a vencer, me parece una lectura peligrosa y simplista que “algunos” puede extraer de tus líneas. ¿Qué habría pasado si Hitler no hubiese perseguido a los judíos? ¿Qué hubiese pasado si se retirase de Francia y llegase a un acuerdo militar con Petain, que quedaría como auténtico salvador y no como un necio traidor?

    Hablan de “retrasar” Barbarroja para centrar recursos en el arma atómica… ¡Magnífico! Así en vez de la debacle soviética de los primeros días -el caos absoluto, donde gran parte de su Fuerza Aérea quedó destruída- el ataque hubiese tenido lugar cuando Stalin lo esperaba -y se preparaba-. ¿Hubiese supuesto mucho tres o cuatro bombas atómicas contra un enemigo más preparado, que te esperaba en ese momento, y que sabría algo de las armas que utilizarías?

    En todo caso, gran artículo, como siempre. Gracias, Yuri. (Y disculpa las críticas, pero dada tu altura moral no creo que te enfades por ellas).

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:04

      No tienes por qué disculparte en absoluto por las críticas. Al contrario, muchas de las consideraciones que haces son las preguntas que uno se haría a continuación. Te contesto en el siguiente mensaje:

    • arcangel2p dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 18:19

      Yo considero que sí fue muy importante el uso de las bombas atómicas, en gran parte gracias a ese mensaje disuasorio. Por la cabeza de los militares japoneses pasaría éste mensaje: con un único avión, con una única bomba, me han destruido una ciudad entera. Únicamente con que tengan 4 o 5 más, arrasarán las ciudades principales del país.
      Y eso, aunque militarmente no implique perder la guerra, sí lo implica a nivel psicológico y logístico: millones de muertos, miles de heridos, soldados e instalaciones que han desaparecido, opinión pública ya en tu contra con ganas de que acabe la guerra…
      Y hay que tener en cuenta que Japón seguramente no sabía la capacidad en numero de bombas que disponía los USA, si tenían una o veinte. Y aún más, se ataca con un único avión. Es más fácil que un B-29 pase inadvertido a los radares, que una raid de trescientos por ejemplo. Y que a la larga ha de ser más cara de mantener una guerra basada únicamente en bombardeos masivos. Logísticamente, en algún momento empezaría a escasear combustible y municiones (no sé exactamente la capacidad de los americanos. Quizás podrían haber aguantado así diez años más…).

      • Undry dijo,
        El 3 de noviembre de 2010 @ 7:46

        Curiosamente el objetivo del bombardeo de Nagasaki era para avisar a los japonenes que lo de Hiroshima no era un hecho aislado, sino que tenían más bombas y estaban dispuestos a usarlas.

        • arcangel2p dijo,
          El 3 de noviembre de 2010 @ 11:43

          Ajá. Con un sólo ataque la cosa no quedaba clara, pero con un segundo, se daba a entender que esa situación podría repetirse indefinidamente. Un claro aviso.

  22. Magufo de Guardia dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 15:59

    ¡Ah, y otra cosa! Alemania sí tenía “armas de exterminio en masa”, como el gas. No se utilizó porque hacerlo supondría una escalada en la guerra que no interesaba. Si utilizases armamento atómico… ¿qué usaría tu enemigo? ¿Es posible que gasease sin compasión a tu propia población civil? ¿Quizá eso no convenía…?

    Imaginemos que el día de Pearl Harbour los USA tuviesen dos o tres bombas atómicas. Lo suficiente para mandar al otro barrio, mediante bombarderos estratégicos con tripulación suicida, a dos o tres ciudades japonesas. ¿Los usarías? ¿O temerías tanto las represalias japonesas que te lo pensarías muy mucho? Imaginemos submarinos japoneses emergiendo en Los Ángeles o Nueva York y soltando algún tipo de gas mostaza a mansalva…

    El arma atómica se usó al final de la SGM no para darle la puntilla a Japón (esa puntilla estaba dada, entre las dos explosiones el ejército continental japonés fue barrido por los rusos, a Japón sólo le quedaba la rendición) sino -sobre todo- como aviso a la URSS. Un aviso que se ha mantenido hasta hoy en día. En guerra, desde entonces, ningún país con armas atómicas las ha usado, aunque su adversario no las tuviese (recordemos las guerras árabe-israelíes).

    Saludos.

    • Gustavo dijo,
      El 1 de noviembre de 2010 @ 20:25

      Pues es muy posible, al final de la II Guerra Mundial, sobre todo una vez derrotada Alemania, USA ya estaba preocupada con la URSS, sobre todo con la campaña en Machuria y la invasión de las Islas Kuriles (aún en manos de Rusia). Oficialmente la URSS debía declararle la guerra a Japón una vez derrotada Alemania, así fue y barrieron a los Japoneses, USA temía que si la guerra se dilataba, aparte de las bajas Americanas podrían tener a URSS en las afueras de Tokio antes que ellos. Saludos

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:45

      Vamos a ver, por partes.

      1. En cuanto a la relevancia del armamento nuclear.

      Creo que tú subestimas la importancia del armamento atómico. :-D Vamos a ver, estamos de acuerdo: a estos niveles, una bomba atómica es sólo una “bomba gorda”. Hasta ahí, OK. Lo que pasa es que su impacto político, diplomático y estratégico es, se ha demostrado, monumental. Fíjate en un detalle. A lo largo de toda la historia contemporánea, en cuanto un país ha conseguido armamento atómico, ha quedado automáticamente “inmunizado” contra guerras de agresión. Aparentemente, nadie tiene esa clase de pelotas. El caso de las guerras árabe-israelíes que mencionas es de hecho paradigmático: en 1973 Israel hace el numerito de “pasear las bombas” ante EEUU y la URSS, y ya no hubo más Yom Kippures: el conflicto entró en una fase totalmente distinta, ya nadie volvió a atacar a Israel. Pero también lo podemos ver en el conflicto indopakistaní: un par de Smiling Buddhas (!) y otro par de Chagais, y lo único que han tenido desde entonces es el encontronazo del Kargil. Y en cuanto Corea del Norte (¡Corea del Norte!) hizo la “prueba buena”, el 25 de mayo de 2009, el discurso y la propaganda sobre este país han variado notablemente.

      El impacto de un arma así en aquellas fechas habría sido incluso mayor. Una bomba en el área de Moscú o Nueva York o Londres, un par de bombas contra alguna concentración de las fuerzas que asaltaban Alemania… no sé qué efecto habría tenido, no se puede saber, pero estoy seguro de que habría provocado una “reconsideración de las opciones”. Las armas nucleares permiten una cosa: jugar de farol. No hace falta ni decirlo: el mensaje “tengo más, ¿quieres otro repasito?” está implícito. En cierta medida, toda la disuasión nuclear y la destrucción mutua asegurada son una especie de gigantesco farol… avalado con unos ases muy peligrosos.

      2. El armamento nuclear en comparación a otras armas de destrucción masiva.

      No hay color. :-D Te cambio todos tus cromos nucleares por mis cromos químicos y biológicos. ;-) En serio: teniendo armamento nuclear, el armamento químico-biológico (salvo por algunas cosas muy puntuales y sofisticadas) me sobra por completo. En la II GM había armas químicas y biológicas por todas partes, que apenas se usaron o no se usaron en absoluto, entre otras cosas por el miedo a las represalias, como bien dices. Pero todo el mundo tenía muy claro que el arma nuclear pertenece a una “categoría superior” y el primer país que la poseyó, la usó sin dudarla en cuanto la tuvo en sus manos. De hecho es sorprendente que Trinity se produzca el 16 de julio y los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki… ¡21 y 24 días después! El diseño de Hiroshima estaba sin probar, el plutonio de Nagasaki estaba todavía “crujientito”, y allá fueron sin dudarlo y con todo lo que tenían (no había más núcleos operativos).

      Si el día de Pearl Harbor los EEUU hubieran tenido bombas atómicas, las habrías visto caer sobre Japón en cuanto se reencontrasen las pelotas para organizar una misión de bombardeo profundo. ¿Que media docena de submarinos japoneses dispersan gas nervioso en la bahía de San Francisco? Bah, ya he repartido máscaras antigás entre la población. En cuestión de 48 horas, problema solucionado por sí solo a falta de alguna limpieza de las zonas con más concentración. Pero Tokio, Yokohama y Osaka están convertidas en un gigantesco incendio radioactivo como que me llamo Franklin Delano Roosevelt. :-D

      3.- Sobre el posible uso de armas atómicas en una “Barbarroja tardía”.

      Sin dudarlo: Leningrado en primera instancia. Y a continuación, exigir la rendición o al menos el armisticio sobre la base “tengo más, ¿quieres?”. Si no se rinden de inmediato, Moscú. Pero con tres días de diferencia, ¿eh?, igual que Hiroshima y Nagasaki. La Luftwaffe podría haber realizado esa clase de operación en los momentos tempranos de una “operación Barbarrroja tardía”, utilizando Heinkel He-177 modificados o incluso algún prototipo de “Amerika Bomber”.

      4.- En cuanto a lo de Bothe y la rusa… no hace falta que yo se lo cuente, ya se lo dicen ellos solitos. :-D

      Un abrazo y gracias por la aportación. :-)

      • Tachikomakun dijo,
        El 2 de noviembre de 2010 @ 22:36

        Y otros varios efectos, si pillas al enemigo en bragas, la guerra podía acabar en días. Imagina un arma nuclear que alcance a Stalin, con lo que era. A ver quien tiene los cojones de convertirse en secretario general y poner orden sin Moscú, si no es que hay una lucha de poder interna (aunque en estos casos puedes correr el riesgo de que el alto mando aliado se quede con el Ejercito Rojo, pero dudo que eso les motive mas que el látigo de Stalin). Dificilmente ningún pais o soldado se queda impasible al ver despararecer una tras otra sus principales ciudades sin posibilidad de contraatacar en iguales términos.

        Desde luego no se habrían estancado en Stalingrado, Leningrado o Moscú, podrían haber concentrado su ejercito en un solo frente, o simplificar la toma de Inglaterra. Además era el único contendiente con misiles supersónico ininterceptables que llegaban a decenas de km de altura, si descubrieran el efecto del EMP o simplemente por casualidad una de sus V2 detonara a gran altura, podían barrer Inglaterra de radares, radio, comunicaciones por tierra y de sus métodos para descifrar enigma, incluso sin querer, aunque es poco probable, pero esto podría ser.

        Lo mas normal, que al conseguirlas y mostrarlas, se convirtiera en inconquistable sin daños para el agresor, aunque eso no le garantiza por ejemplo conquistar la Unión Sovietica. Sea como fuere, depende de en que momento te llegue, si ganas o pierdes, si tienes fuerza aérea, en que momento entra cada contendiente… pero desde luego es una baza a tener en cuenta siempre, no es lo mismo tener que no tener (salvo que estés ganando de modo aplastante y tu enemigo no tenga la capacidad de conseguirla).

  23. Milus dijo,
    El 1 de noviembre de 2010 @ 21:22

    Interesante el gráfico comparativo del PNB de los principales contendientes en la 2ª Guerra Mundial. Podemos seguir los altibajos de las economías europeas y japonesa conforme a sus respectivas situaciones militares: decaimiento en Austria, Alemania y Japón a partir de 1944; en Francia a partir de 1939, etc. Pero lo realmente importante es la economía de los EEUU, que no cesa de crecer desde 1938 para incrementar aun mas su desarrollo a partir de mediados de 1940.
    ¿Queda alguna duda del enorme beneficio que supuso esa guerra para los USA?

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:47

      Es sabido que tanto la I como la II Guerra Mundiales representaron dos fases decisivas en la propulsión de EEUU a status de superpotencia. :-) Eso sí, sin conspis. ;-) Esto sucedió como sucedió debido a las propias dinámicas de la historia.

      • Milus dijo,
        El 2 de noviembre de 2010 @ 14:17

        Ja, ja!, claro Yuri, sin conspiranoia! ;-)

  24. Viden dijo,
    El 2 de noviembre de 2010 @ 3:25

    Por fin alguien que habla del tema con claridad y precisión. Lo que no entiendo por qué opinas que el hipotético proyecto alemán hubiera tardado más que el estadounidense si podría haber empezado antes.

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 11:47

      Es una estimación conservadora sustentada en tres hechos: la diferencia de capacidad industrial total entre Estados Unidos y Alemania, las tensiones sobre el sistema provocadas por la evolución de la guerra y la ausencia de algunos genios como Einstein, Szilárd, Fermi, Oppenheimer y otros (los científicos atómicos alemanes eran muy brillantes, pero no tan absurdamente deslumbradores como los mencionados).

      Así, entiendo que empiezan antes (hecho), habrían podido construir el primer reactor más o menos al mismo tiempo e incluso un pelín antes (especulación), les cuesta un poco más producir el plutonio a escala industrial (especulación) y finalmente también conseguir sus primeros núcleos explosivos (especulación). Por supuesto, todas estas especulaciones serían discutibles, pero pienso que habría ido de manera muy parecida, de no mediar alguna genialidad que como no se produjo, no podemos conocer. :-)

      Y gracias.

  25. afoutado dijo,
    El 2 de noviembre de 2010 @ 12:07

    Excelente y muy trabajado artículo, que sabe cómo ser riguroso y a la vez atractivo de leer, como nos tiene acostumbrados (aunque en contrapartida demande mucho tiempo para ser leído). Eso sí, en la línea de lo que apunta Magufo de Guardia, aunque seguro que Yuri habrá sido consciente de ello, su fiabilidad falla cuando se pasa a hacer (interesantes) hipótesis de qué pasaría si no se se hubiera cometido éste error, pues pensar que un dictador ávido de poder, en 1941, con una situación de dominio total de Europa (salvo su aldea de galos particular que era GB), lograda básicamente mediante la táctica de la blitzkrieg, se iba a quedar en semi standby sin aprovechar su dominio abrumador por esperar a que estuviera lista la bomba A, dejando que mientras sus enemigos se pudieran reforzar no es realista. Sería más plausible si su única motivación para la guerra fuera la teoría del “espacio vital”, como autoengañándose pensaban en su momento Francia y GB y que una vez hechas esas “obras de ampliación” del territorio alemán se habría quedado la cosa ahí.

    En tal caso sí sería útil un pequeño arsenal atómico, como medio disuasorio defensivo, pues ¿cómo podría haber triunfado el Día D y lo que después vino si con un bombazo habrían barrido el desembarco?, pero no como medio ofensivo a escala global, ya que difícilmente en aquel momento podrían haber hecho verdadero daño a la URSS (sin la capacidad de invadir y controlar después el país) y mucho menos a EEUU.

    • Yuri dijo,
      El 2 de noviembre de 2010 @ 12:55

      Vamos a ver, los nazis eran lo que eran, pero no eran irracionales por completo. Entendían bien el cálculo de coste/beneficio y tenían un sentido de la oportunidad política muy desarrollado (como bien demostraron durante su ascenso al poder). No hay ninguna “avidez de conquista” que no se pueda matizar si crees que obtendrás beneficios mucho mayores y asegurarás el tiro esperando un poco más.

      Los alemanes inician Barbarroja en junio de 1941 porque… bueno, pues porque se les pone en los h+evos y no tienen ningún motivo en particular para no hacerlo, a pesar de que su inteligencia sobre las fuerzas soviéticas era más bien magra (Hitler llegó a decir: “si llego a saber todo lo que tenían, no creo que me hubiera atrevido”). Había que elegir una fecha para el ataque y eligieron esa, aprovechando que se acababan de comer toda Europa y tenían al ejército altísimo de moral, bien organizado y dotado de tácticas y medios sofisticados. ¿Por qué esperar?

      Pero si alguien hubiese dicho: “espera un poco, que te voy a dar algo que ya va a ser la bomba” (!), ¿por qué no habrían de esperar un poco? No digo que se durmieran en los laureles durante décadas; tan solo disfrutar de sus éxitos en 1940 un poco más. Si de hecho ya lo estaban haciendo. Es prolongar la etapa agosto de 1940-mayo de 1941 durante un año y medio más… a cambio de una expectativa muy razonable de alcanzar la bomba atómica. Yo creo que lo habrían considerado muy seriamente, y habrían “enfriado” todo lo posible a sus aliados italianos y japoneses.

      • arcangel2p dijo,
        El 2 de noviembre de 2010 @ 18:30

        Además que en ese año y medio de más, podrían haber aprovechado para sacar “más jugo” a los territorios ocupados, construyendo y ampliando más su capacidad industrial. Entre otras cosas.

      • quiprodest dijo,
        El 2 de noviembre de 2010 @ 21:06

        Un saludo, Yuri. Antes de nada, que sepas que te hago toda la propaganda posible tu pizarra ;)

        Sobre la invasión a la URSS, no es que lo hiciera cuando le salió de los webs, como comentas. Es que llevaba meses desenado hacerlo, pero se retrasó más de lo previsto la campaña occidental y en invierno no era buen momento de atacar (las armas alemanas no eran muy eficaces en invierno). Además, como comentas, subestimaron el arsenal soviético y su capacidad de lucha, tras la derrota con los finlandeses. Mira, en este blog tienen una transcripción (y la grabación) de una conversación de Hitler hablando de todo este tema. Te lo recomiendo, realmente es muy interesante:http://www.simbiontes.com/archives/historia-militar/la-unica-grabacion-de-hitler-en-tono-de-voz-normal.php

        Saco extractos de la transcripción sobre este tema:

        “como le he contado a su presidente [Ryti] antes – yo no tenía ni idea. Si la hubiese tenido, en ese caso habría sido aun más difícil para mí, pero habría tomado la decisión [de invadir] de todos modos, porque no había otra posibilidad. Era, ciertamente, ya por el invierno de 1939-40, cuando la guerra [contra la URSS] debería haber empezado. ”

        “En otoño de 1939 no parábamos de plantearnos el asunto. Yo quería atacar, desesperadamente, y creía de verdad que podíamos acabar con Francia en seis semanas. ”

        Y es que los soviéticos no eran ningunos santos tampoco:

        “Tuve una conversación con Molotov [ministro de exteriores soviético] en aquel entonces, y estaba totalmente claro que Molotov se marchó de allí con la decisión tomada de empezar la guerra. Quise prevenirlo, pero no hubo forma. Porque las exigencias que aquel hombre trajo apuntaban claramente a dominar Europa en última instancia. ”

        “Por tanto, aspiraba a sortear el periodo con negociaciones hasta que fuéramos lo bastante fuertes como para contrarrestar las demandas extorsionistas [de Moscú], porque aquellas peticiones eran lisa y llanamente una extorsión. Los rusos sabían que estábamos comprometidos en el oeste. Podían coger lo que quisieran.”

        Perdón por el tochazo. Hitler habla sin saber que le están grabando y de verdad que esta transcripción es muy interesante.

        • Undry dijo,
          El 3 de noviembre de 2010 @ 7:54

          ¿derrota con los finlandeses? una cosa es que pensaran que iba a ser un paseo y les costara dios y ayuda e hicieran un penoso papel, pero una vez cruzada la linea Mannerheim los finlandeses se apresuraron a firmar la paz en la Guerra de Invierno para no perder más territorio.

          Eso no es una derrota.

      • afoutado dijo,
        El 3 de noviembre de 2010 @ 14:10

        ¿Esperar un año y medio sólo? Pero si EEUU no lo logró hasta 1945 con muchísimos más medios de todo tipo?
        Y siendo historia-ficción, sigo diciendo que los nazis no habrían esperado (tampoco los aliados), estando en la cúspide de su hegemonía, en todo caso les serviría de refuerzo disuasorio a su estrategia ofensiva en marcha o para evitar su capitulación tras su colapso final usándola como arma defensiva. No me viene a la memoria ningún conquistador que frenase voluntariamente su expansión sintiéndose superior y capaz de gestionar sus conquistas.

  26. Pablo dijo,
    El 2 de noviembre de 2010 @ 17:32

    brutal artículo Yuri, muy interesante aunque me pierda inevitablemente al llegar a estos niveles de física.

    sólo un pero, me ha chirriado el “acúmulo”, lo he buscado y es accción y efecto de acumular pero creo que cúmulo es más adecuado.

  27. Undry dijo,
    El 2 de noviembre de 2010 @ 19:48

    Hola

    Según el enlace a la Wiki que has puesto, la RDS-2 es una copia de Little Boy. Dado que Little Boy usaba uranio y la RDS-2 utiliza plutonio debo entender que eso es incorrecto ¿no?

    Saludos

  28. pperez dijo,
    El 3 de noviembre de 2010 @ 1:46

    Gracias¡¡ Un trabajo titánico. Como siempre, unos posts geniales. Felicidades.

  29. Oscar Simón dijo,
    El 3 de noviembre de 2010 @ 10:34

    Hola Yuri,

    Brutal !!!. Tu blog se ha convertido en visita diaria a la espera de nuevas entradas. Concretamente esta y las referidas a la catastrofe de Chernobyl las encuentro apasionantes. Muchas felicidades.

    En referencia a este tema, hace tiempo leí el siguiente artículo acerca del submarino U-234 y su misteriosa carga, el cual aporta un punto de vista diferente al proyecto de bomba atómica nazi:

    http://sgm.casposidad.com/ultrasecreto/bombatomica.htm

    Quizás ya lo conozcas, pero en caso contrario te recomiendo su lectura.

    Un saludo y enhorabuena de nuevo !!!

    Oscar

    • Yuri dijo,
      El 3 de noviembre de 2010 @ 12:23

      Sí, me lo encontré buscando datos para este post. De hecho, he enviado al autor una nota invitándole a leer este.

      Las suposiciones de que hubo una bomba atómica nazi tan secreta que nadie ha encontrado ni rastro (ni tampoco de la radiación de las supuestas pruebas) son… eso, suposiciones. :-) Surgen de las cosas que escribió un periodista italiano, pero eso es todo. No parece haber nada material para avalarlas.

      • Oscar Simón dijo,
        El 3 de noviembre de 2010 @ 12:57

        Estoy de acuerdo contigo Yuri, pero aún así el artículo presenta unos hechos aparentemente demostrables para luego tejer un conjunto de suposiciones que encajan con una verosimil solidez. No te parece ?

        Saludos

        Oscar

        • Yuri dijo,
          El 5 de noviembre de 2010 @ 2:23

          La cuestión es que falla la primera parte. Esos hechos aparentemente demostrables no están demostrados, y de hecho hay numerosos indicios en contra. Con lo que las suposiciones subsiguientes no pueden tener solidez.

          Saludos a ti. :-)

  30. Joseca dijo,
    El 3 de noviembre de 2010 @ 15:25

    BUENISIMO!!!! …..Como siempre ;)

  31. Lucas dijo,
    El 4 de noviembre de 2010 @ 0:46

    Enhorabuena por el artículo y que sepas :P que me has puesto los pelos de punta.
    Imaginemos cómo has especulado que gracias a la bomba nuclear machaca a Rusia no tendría capacidad bélica suficiente para derrotar a los yaquis (porque ellos también tendrían su bomba) pero si la suficiente cómo para sojuzgar todo el continente europeo, los japoneses se quedarían con China y entraríamos en una guerra fría si cabe aún más espeluznante de la que tuvimos.
    Sigue así Yuri :-) esta clase de artículos son los que te hacen reflexionar.

  32. SALASEN dijo,
    El 4 de noviembre de 2010 @ 21:46

    Tengo que presentar el lunes que viene el informe final para el proyecto fin de carrera y me quedo todas las noches como un bobo a las 3 de la mañana leyendo post de un tal yuri …

  33. Carlos Reyes dijo,
    El 5 de noviembre de 2010 @ 19:20

    Muy bueno este artículo, tengo la creencia de que los nazis no pudieron obtener la bomba por varios factores y uno de ellos fue el económico, porque a pesar de que en el técnico se presentaba la imposibilidad de obtener plutonio y uranio 235, dado el hecho de que la Ingeniería Química para obtenerlo era en base a un proceso de cascada en un lecho fluidizado, proceso sumamente lento y muy costoso y no había tiempo para estarse con esto, por tales motivos, los reactores por ellos construidos, de manera experimental no pudieron obtener la masa crítica necesaria que los hicieras funcionar de manera contínua. Herror de diseño tal vez y la consiguiente no evaluación adecuada de los moderadores.

  34. Magufo de Guardia dijo,
    El 5 de noviembre de 2010 @ 22:44

    Hay una artículo interesante en otro foro sobre los bombardeos en Japón.

    http://www.elgrancapitan.org/portal/index.php/articulos/segunda-guerra-mundial/1461-el-fuego-llueve-desde-el-cielo-los-bombardeos-sobre-japon

    ¿Cuántas bombas atómicas tenía EE.UU.? SIempre se habla de tres: Trinity, Fat Man y Little Boy. ¿Se quedaron con alguna en stock? ¿Cuántas? ¿Cuánto tardaron en fabricar las siguientes?

    El hecho de que las edificaciones japonesas fuesen de madera y papel no favorece precisamente la resistencia a los bombardeos.

    Curioso esto que dicen en otra página ( http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/armamento/manhattan.html ):

    “A comienzos de 1945, el Proyecto Manhattan estaba cerca a alcanzar su meta. La bomba de uranio tenía el éxito prácticamente asegurado y la bomba de plutonio estaba cerca de ser terminada, aunque no cumpliría con la fecha de entrega estimada. En esos momentos, ya el general Groves no se preocupaba por el éxito del proyecto. Su preocupación era, que la guerra terminara antes que la bomba estuviera lista para ser lanzada. ”

    ¡Vaya con la preocupación de Groves! Parece que lo de la guerra con Japón estaba claro, con o sin bombas.

    En lo que respecta a Alemania vs URSS: ¿Hubiese supuesto algo distinto si Barbarroja no fuese en 1941, sino un par de años más adelante, con Alemania con cinco o seis ingenios atómicos? Indudablemente habrían cambiado muchas cosas, pero no sólo habrían cambiado en Alemania. (“El enemigo tiene siempre la desagradable costumbre de no quedarse quieto, esperando a que nosotros acabemos los preparativos”, dijo una vez un famoso estratega -o al menos debió decirlo-).

    COSAS QUE PASARíAN:
    1-Desarrollarlo no supondría un absoluto secreto para todos. Algo sospecharían los rusos, que no en vano tenían un buen servicio de inteligencia en Alemania.
    2- La URSS se enfrentaría -una vez más- al exterminio. Esa era la política de Hitler hacia las “razas inferiores”. El hecho de que tuviesen armas nucleares sólo los haría más peligrosos, pero impediría la rendición, pues el resultado sería el mismo: el exterminio. Los principales causantes de la guerra de guerrillas fueron los propios alemanes. Hubo algunos intentos de usar algunas nacionalidades contra los rusos, pero la lectura seguía siendo de exterminio racial. Los rusos -y la URSS- se enfrentaban al exterminio, y si te encuentras entre la espada y la pared, luchas, aunque la espada que tienes enfrente sea nuclear.
    3- Los científicos de la URSS no eran tampoco del todo idiotas. De hecho cuando se pusieron a ello, resolvieron bastante bien las ecuaciones y fabricaron las bombitas. ¿Un año más tarde que los alemanes, quizá, si hubieses estado acuciados por las prisas? ¿Cuántas bombas “de adelanto” tendría Alemania? ¿Cinco? ¿Seis? Es posible, pero… ¿hubiesen supuesto cinco o seis armas nucleares una gran diferencia?
    4- La URSS se estaba preparando para una guerra que esperaban a comienzos del verano siguiente. Los cogieron en bragas (revisa las memorias de Yákovlev, que era por aquel entonces viceministro de aviación, las cosas que cuenta son tremendas:
    http://www.rkka.es/Otros_articulos/09_Yakovlev/015.htm )

    Yo tengo dudas, amigo Yuri. Entiendo tu punto de vista. Pero -poniendo ejemplos de la historia- ni Corea se rindió pese a que EE.UU. tuviese armamento atómico, ni lo hizo Vietnam (uso ejemplos de la historia porque tú también los has usado, pero no creo que el contexto “Barbarroja” se pueda comparar con nada).

    Saludos.

  35. Carlos Reyes dijo,
    El 5 de noviembre de 2010 @ 22:52

    En verdad que como nos lo cuenta Juri parece una película y muy animada, me he deleitado mucho y he aprendido de este artículo y veo que la vida da muchas vueltas para bien o para mal, esta vez para bien. Tengo la percepción de que los nazis no eran tan organizados que digamos porque en todo el proceso de la Segunda Guerra Mundial eso es lo que denotan.

  36. Roberto Alonso dijo,
    El 6 de noviembre de 2010 @ 5:49

    La URSS no era lo mismo que Inglaterra, una sola bomba atomica lanzada sobre Londres y Churchill hubiese firmado la paz sin pensarlo, ademas las condiciones impuestas por HItler no serian muy duras. Frente del oeste cerrado y con todas las tropas liberadas de la defensa de Francia, Africa y el mediterraneo, sin problemas de combustible que podria llegar con el comercio ahora abierto, y con la URSS no recibiendo ningun tipo de ayuda material…. Creo que Alemania hubiese conquistado la URSS en pocos meses.

    Y todo eso solo con una bomba atomica, imagina con 5 o 6….

  37. Viden dijo,
    El 6 de noviembre de 2010 @ 22:26

    Vaya, la de cosas que habéis escrito. =o

    Solo un apunte. La doctrina del Lebensraum (Que no es nazi) habla de las llanuras de Rusia, con la idea de convertirlas en el “Salvaje Oeste” alemán. Y punto. Ese es el motivo principal de Barbarroja. De haber ganado Alemania, Francia y Bélgica habrían vuelto a las fronteras de 1914 y el Imperio Británico ni se hubiera inmutado. Como mucho hubieran pedido la devolución de las colonias alemanas, pero lo más probable es que ni eso (Hitler las consideró un error geoestratégico desde el comienzo).

    PD: En cuanto a lo de la bomba atómica alemana que debía llegar a Japón, lo que yo leí en su día es que después de capturarla los Aliados…Llegó a Japón.

  38. Ontureño dijo,
    El 17 de noviembre de 2010 @ 9:19

    Como dice el funcionario de patentes de Ciudad K: madre mía… madre mía.

    Im presionante.

  39. Jolograma dijo,
    El 8 de abril de 2011 @ 11:10

    Albert Speer y Heisenberg, si Yuri ha leido como dice el artículo de casposidad, sabe que se centra solo en una linea, de un regimen que no colaboraba entre si, y que mantenía paralelas lineas de investigación.

    La docu de ese hilo de casposidad puede ser complementada con esta serie de libros.
    http://www.amazon.com/HITLERS-MIRACLE-WEAPONS-Unconventional-medium-range/dp/1874622620

    tres en concreto que cubren de la kriegmarine, a la luftwaffe, a los avances ´`espaciales´` traidos por ´`nazis ´` en líneas más conocidas.

    Para saber siquiera por donde se anda uno en este temita tan resacado de aguas pesadas y operaciones xulas de comandos tan vendidas en docus, habría que empezar por saber quién era el que cortaba el ´`bacalao´`, perdona la expresión en este rollo, pues el señorito Speer, no lo era.

    De igual modo y manera en esos libros citados hay fotos de un avión ya muy citado por todos sitios pero que pocos pueden explicar a ver que narices hace ese he177 rectificado de esa forma y manera si sabes de aviones y sabes que semenjante modelo era un avión que no estaba pensado para lo que se ve es el He177a5 v38 Que nos concierne.

    Y para no alargarme pues cada vez más se puede hacer no un post bonito , sino desarrollos completos, se puede uno mirar desde informaciones publicadas en prensa de época, desde comunicaciones al gobierno Español de un ataque alemán no convencional, hasta si, lo que dice el italiano Luigi Romersa ya tan contado en Canal historia y demostrado de una explosión de prueba de una bomba de uranio en Rugen, que por cierto, tios majos como siempre los americanos,……..se sacan de la nada sin tener meses antes el uranio, una bomba que no prueban, saben funciona, y asi reconoce Oppenheimer cuando la Cia no existe aún en el 46 creo recordar, para que probarla, ya lo habían hecho los alemanes.

    Y claro, la trinity, por fin funciona la ´`bola´` , ya van los 64 disparadores al unisono, como solo a velocidad luz pueden hacer, pero claro, nadie cae que esos fusibles que sacan del U234, los inventa el Gran Científico Von Ardene . el cual a pesar que inventa los centrifugadores de hexafloruro de uranio que los USA no tendrán hasta los 60, y aún se usan, nadie cae como salen por la cara………………ejk el proyecto Manhatan era mucho proyecto,……..tanto como un bluff que cada día está mas atestiguado y por lo que hay que mantener centenares de miles de papeles aún en secreto.

    Pero claro,…..si ni dios parece conocer ni a Kammler ni A von ardenes por citar algo,..a ver quién es el guapo que se atreve aquí con Lisa meitner, los einsteins y similares ´`USA´`.

    Pos fale..mu xulo el artículo, pero me quedo con tantos trabajos que hay por otro lado, mismamente el del historiador Reiner Karlsch y ´`la bomba de hitler´` , O como se ve en Misión para mussolini de Luigi romersa, citado en la revista DEFENSA , en la década de los 80,…se comenta y habla menos, pero no por ello es menos cierto y menos ´`vacilón a lo datero científico´`.-. como la computadora de KonraD Zuse y sus computadoras frente a los trastos eniac y el aborto del abuelo de Bush para cálculos balísticos, y todavía ni lo he visto citado en ningún lado demostrando la verdad, que iban por delante EN TODO.

  40. Nuria dijo,
    El 3 de agosto de 2011 @ 23:19

    Fantástico artículo, Yuri. Lo he leído de un tirón y con el alma en un puño. ¿Qué hubiera sucedido si…? Nadie puede saberlo a estas alturas, desde luego, pero no obstante un escalofrío me corre por todo el cuerpo al plantear esta pregunta.
    Gracias, esta lectura me ha hecho incondicional del blog.

  41. ZCL dijo,
    El 5 de agosto de 2011 @ 15:20

    CARTA ABIERTA A YURI

    Hola Yuri, con tus posts me pasa algo parecido a lo que refería Woody Allen cuando escuchaba música de Wagner, que le entraban ganas de invadir países… A mí, casi cada vez que leo uno de tus posts, encuentro algo que me desagrada y me dan ganas de protestar airadamente a modo de respuesta: la ingenuidad con la que se tratan los temas, la falta de profundidad en las disertaciones, los errores manifiestos en la descripción de la física involucrada, el sensacionalismo que no viene a cuento, el tremendismo ético que empapa los posts… de tal guisa que al final no sé si estoy leyendo ciencia popular o popular ciencia, ciencia ficción o ficción ciencia, filosofía de la ciencia o ciencia filosófica, o una mezcla de todo esto a modo de gran masa ecléctica que suele acabar en un big bang sui generis. En tu descargo, he de reconocer que el post es un estilo literario difícil –ya sabemos eso de que lo bueno, si breve, dos veces bueno, y en tu cargo, todo lo anterior. No obstante también puede ser que el problema sea yo, que quizás espere algo más de lo que el lector o internauta medio demanda, y que tú, amigo Yuri, estés en lo acertado.

    Todo esto viene a cuento de este inocente post… que sin embargo comienza despachando al bueno de Heisenberg con el siguiente destemplado comentario: “Uno podría pensar que Heisenberg trata de limpiar su biografía con estas palabras. Nosotros no hacíamos nada malo, nosotros no sabíamos nada de lo que pasaba y todo ese rollo.” ¡Vaya! ¡Nada más empezar y ya está estigmatizado el actor principal del relato de suspense, a modo de adoctrinamiento preliminar de los navegantes! Tras la indignación inicial por los prejuicios y clichés que denotan la frasecita, y más aún, lo poco honesto que me parece estigmatizar de forma inopinada, hago de tripas corazón y sigo leyendo, hasta que ¡zas! encuentro un misterioso término: “temores geniales”. Con mal presagio en el cuerpo, me aventuro en el hipervínculo y me encuentro a Leo Szilard… y toda una retahíla de componendas y remilgos para justificar su decisiva participación en el esfuerzo de guerra norteamericano que desembocó en las detonaciones atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Así pues, mientras unos intentan limpiar su biografía, otros son prohombres que actuaron por miedo y genuina defensa de la humanidad…

    Apreciado Yuri, estos dobles raseros y triples varas de medir me parecen totalmente fuera de lugar en un espacio que supuestamente habla de ciencia y por tanto deberían exponer los hechos y circunstancias de un modo lo más objetivo posible; y sí, la ciencia la hacen las personas, y entiendo que el componente humano que rodea todas estas historias que cuentas sea el aderezo que puede hacer el plato más apetecible al consumidor, pero, al igual que en la gastronomía, el aderezo siempre debe ser comedido y opinado, nunca un brindis al sol motivado por tus filias y fobias particulares o dictado por los gustos de los apóstoles que se reúnen en el cenáculo.

    Creo que debes un post para rehabilitar la figura de Heisenberg ante tu público; no se trata de ensalzar al personaje, tan sólo de contar, tal y como viene referida en las bibliografías existentes, las luces y sombras de sus actuaciones durante el régimen nazi, incluyendo los ensayos que tratan de discernir sus motivaciones reales. Y mientras llega ese post, sólo quiero indicar que Heisenberg, junto a Planck y Von Laue, promovieron en 1933 la oposición a las leyes nazis que deshabilitaban a los profesores universitarios de sus plazas por su origen judío. Y que Planck y Heisenberg ayudaron a la salida de suelo alemán de sus colegas deshabilitados a través de sus gestiones con Pauli, ayudándoles a encontrar posiciones dignas de su genio en universidades extranjeras. Y que si Heisenberg debe ser desacreditado por cualesquiera participación en el esfuerzo de guerra alemán, así deberían serlo también toda una pléyade de físicos y premios Nobel del otro bando. Si no caben matices en un lado, tampoco caben en el otro.

    Sinceramente tuyo, ZCL.

  42. Winston Smith dijo,
    El 11 de septiembre de 2012 @ 22:06

    Espero no ser el único. De vez en cuando me paso por aquí; a ver si hay novedades. Como hoy tampoco las hay me he releido “El error de un Nobel que condenó el proyecto atómico nazi”; apasionante.
    No hay prisa Yuri, pero vuelve; se te necesita. Mientras, guardo este blog en ese rincon donde tengo “Nueva guia de la ciencia” de Asimov y los DVD de Cosomos.
    GRACIAS

  43. El 16 de octubre de 2013 @ 17:49

    Buenas Me ha gustado bastante tu entrada así que pense en dejarte un mensaje. He pillado tu rss para no perderme tus articulos. Abrazos desde Honduras

  44. Pacogl dijo,
    El 19 de octubre de 2013 @ 12:08

    Se te está llenando el blog de spammers, y da mucha pena, la verdad.. es como ver una buena biblioteca llenarse de ratas y cucarachas.

  45. El 20 de octubre de 2013 @ 18:17

    Hola
    En ninguno de los comentarios se hace referencia a Von Ardenne que fue el que inventolo de las centrifugadoras para separar isotopos ( metodo que es el que se utiliza actualmente en todos lso sitios para fabricar bombas atomicas)
    En el texto se le cita de pasada Von Ardenne fue un heroe en la Alemania Oriental porque fue uno delos que s epasaron voluntariamente also sovietocs en vez de also yanquis y contribuyo al desarrollo del Arma en la urss

    Ademas debe de ser uno de los pocos con tal numero de patentes sobre sus espaldas

    Una cosa es segura que ni los papeles han sido desclasificados en USA ( de hecho se ha vuelto a imponer el secreto) y todo lo qu enos dicen solo e s un a parte de la verdad Verdad que algunos juzgan muy temprano para contarnosla

    ¿Nadie h a visto aquel papelito nazi con un estudio termico del efecto d e una bomba atomica sobre MAnhatan?
    Tampoco lo del ahistoria del bombardero a 5000 km?
    Bueno lo que nos cuentan no suele ser toda la verdad
    Saludos

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  49. Drámeter12 dijo,
    El 30 de noviembre de 2013 @ 3:09

    Gran artículo Yuri encontré esta interesante conclusión en la biografía de Werner Heisenberg donde resalta el desintés de parte de este para la creación de la llamada bomba nazi muy aparte del error de bothe que ocacionó que el gobierno nazi dejara de apoyar.

    Al final de la guerra en Europa como parte de la Operación Epsilon, Heisenberg junto con otros nueve científicos, incluyendo a Otto Hahn, Carl Friedrich von Weizsäcker y Max von Laue, fue internado en una casa de campo llamada “Farm Hall” en la campiña inglesa. Esta casa tenía micrófonos ocultos que grababan todas las conversaciones de los prisioneros. El 6 de agosto de 1945 a las seis de la tarde Heisenberg y los demás científicos alemanes escucharon un informe de radio de la BBC sobre la bomba atómica de Hiroshima. A la noche siguiente Heisenberg dio una charla a sus compañeros, a manera de informe, que incluía un estimado aproximadamente correcto de la masa crítica y de Uranio-235 necesarios, además de características del diseño de la bomba. El hecho de que Heisenberg haya podido hacer estos cálculos en menos de dos días, le da credibilidad a su afirmación de que la razón por la que no sabía cual era la masa crítica necesaria para una bomba atómica durante la guerra, se debía única y exclusivamente al hecho que no había intentado seriamente resolver el problema.

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12 Trackbacks \ Pings »

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  2. octubre 31, 2010 @ 19:58

    […] » noticia original […]

  3. noviembre 1, 2010 @ 4:51

    […] Noviembre 1, 2010 El error de un Nobel que condenó el proyecto atómico nazi Posted by infragon under Uncategorized Leave a Comment  El error de un Nobel que condenó el proyecto atómico nazi. […]

  4. Anónimo dijo,
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