Archivo de julio, 2011

El libro de la Pizarra de Yuri

La Pizarra de Yuri

La Pizarra de Yuri

Me lo habían pedido muchas personas y, por fin, ya ha salido el primer libro de la Pizarra de Yuri. :-) Se trata de una recopilación y selección de artículos del blog, con una edición cuidada, que puede venir muy bien –por ejemplo– para un regalo, para leer serenamente en las tardes de verano (¡o de invierno!) o simplemente porque te gustaría tener la Pizarra de Yuri en tu librería para el futuro.

Puedes comprarlo directamente por Internet aquí: http://silente.eu/catalog/product_info.php?products_id=155

(Hay que darle a “añadir a la cesta” y en la siguiente página a “realizar pedido”, momento en que se te solicitarán los datos como “nuevo cliente” para enviártelo por correo junto a la factura)

El precio son 20 euros y se sirve contra reembolso. No es preciso introducir ninguna tarjeta de crédito.

Para pedirlo en tu librería, la distribuidora es “La torre literaria” y el ISBN es 978-84-96862-36-4.

Y de paso, así me ayudas a seguir haciendo cositas. ;-)

Contenidos:

De la ciencia y el sentido de la maravilla: sobre la Pizarra de Yuri y el ensayo científico. Prólogo de Pedro García Bilbao, editor, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos.

ESTO ERES

  • Esta es tu dirección.
  • Esta es tu herencia.
  • Esta es tu naturaleza.
  • De la naturaleza de la realidad.
  • De la materia y de la energía.
  • Sobre la permanencia de la memoria cuántica.
  • Antimateria.
  • ¿Cómo identificarías una Cosa Misteriosa?
  • Secretos de la polla.

EL PODER DE LA HUMANIDAD

  • El pasado era una mierda.
  • Viruela: cuando la mano del Hombre fue más poderosa que el puño de Dios.
  • Aquí creamos elementos nuevos.
  • Erika, la que regresó del frío.
  • La nana más antigua del mundo.
  • Cómo parar al meteorito.
  • Los tres superhéroes de Chernóbyl.

BREVE HISTORIA DE CUANDO METEMOS LA PATA

  • ¡No me jodas que eran newtons…!
  • Psiquiatría delirante.
  • Reparando homosexuales, destruyendo personas.
  • Las mentiras del detector de mentiras.
  • El error que condenó al proyecto atómico nazi.

LA GENIALIDAD EN LAS PESADILLAS

  • Así funciona un arma termonuclear.
  • El HAARP y la bomba del arco iris: cómo acabar con la civilización humana en menos de un segundo.
  • Quienes estaban viento abajo.
  • Satélites espías.
  • Las armas láser no acaban de brillar.
  • “Ántrax”
  • La bomba del juicio final.

HIJAS DE LA LLUVIA

  • La fórmula del dragón.
  • Los que cuentan estrellas.
  • Mundos al calor de otros soles.
  • Navíos cósmicos en regiones mágicas.
  • Con lo que haya y como se pueda.
  • El barro que te mira.
  • El mundo al que usted llama se encuentra apagado o fuera de cobertura en este momento.
  • Cante jondo de la extinción.
  • N ≥ 1

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Noruega, 22.07.2011

Masacre de Noruega, 22.07.2011

Masacre de Noruega, 22.07.2011

Yo venía hoy a hablar de mi libro, que ya ha salido de la imprenta. Pero no me siento con ánimos. Ya te lo contaré dentro de unos días. Ahora estoy jodido. Bastante jodido, la verdad.

Que la mayor parte eran chavalería, coño. Adolescentes de 13, 15, 17 años. No le habían hecho ningún daño a nadie.

Y los han asesinado a decenas, como si fueran corzos en una montería. Mirándoles a los ojos con la frialdad y la convicción del fanático, del inquisidor, del integrista, del imbécil.

Europa no necesita invasiones exteriores para ser destruida. No ha ocurrido desde que al mogol le dio la gana darse la vuelta allá por el siglo XIII. Son cretinos salvapatrias como este y los que piensan como él, matones absolutistas envueltos en sus banderones y mitologías, quienes la han carcomido y saboteado desde dentro una y otra vez.

Qué tristeza más grande. Qué dolor. Qué miedo. Y qué rabia.

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El transbordador espacial se acabó. Y ahora, ¿qué?

El incierto futuro de la exploración espacial norteamericana.

Anterior: 50 años de Gagarin. Y ahora, ¿qué? (12/04/2011)


Despegue del Atlantis STS-135, en la última misión de los transbordadores espaciales.

El Atlantis, en su misión STS-135 y última de los transbordadores espaciales estadounidenses, se dispone a ensamblarse con la Estación Espacial Internacional el 10 de julio de 2011. Foto: NASA.

El Atlantis, en su misión STS-135 y última de los transbordadores espaciales estadounidenses, se dispone a ensamblarse con la Estación Espacial Internacional el 10 de julio de 2011. Foto: NASA.

Lanzamientos espaciales por países en el periodo abril de 2006 a marzo de 2011. Fuente de los datos: Quarterly & semi-annual launch reports, Federal Aviation Administration (USA). (Clic para ampliar)

Lanzamientos espaciales por países en el periodo abril de 2006 a marzo de 2011. Fuente de los datos: Quarterly & semi-annual launch reports, Federal Aviation Administration (USA). (Clic para ampliar)

Hace ahora algo más de un año, escribí una despedida prematura para el Atlantis. En aquellos momentos se daba por sentado que la misión STS-135 actualmente en curso no saldría adelante. Me alegro de haberme equivocado y de que mi transbordador espacial favorito, al final, haya cerrado esta extraordinaria aventura. :-) Pero ahora ya está: se acabó. No habrá más transbordadores. Y, con ellos, desaparece toda posibilidad para los Estados Unidos de lanzar naves espaciales tripuladas durante los próximos años. No había un reemplazo claro, el tiempo se ha echado encima y todas las alternativas siguen en el tablero de diseño o en etapas tempranas de desarrollo. A partir del próximo día 21, toda la humanidad pasa a depender de las naves Soyuz para viajar a las estrellas, más lo que puedan hacer los chinos (que tardarán algún tiempo).

Aquí tienes otro post que escribí sobre el estado actual de la exploración espacial, cuya lectura te recomiendo para hacerte una idea general de la situación. Las tendencias que comentaba en él, si algo, no han hecho más que profundizarse a lo largo de estos últimos catorce meses. Cincuenta años después de Gagarin, 42 años después del primer viaje a la Luna y 25 años después de la estación espacial Mir… sólo nos queda aferrarnos a diseños de aquellos tiempos para ser capaces aún de hacer algo por ahí fuera (la Soyuz voló por primera vez en 1967 y la Estación Espacial Internacional es básicamente lo que iba a ser la Mir-2). Pero es más: comienza a asomar la patita por el horizonte el día en que habrá que retirar la E.E.I. (ya hubo un amago que hablaba de 2016, aunque seguirá hasta por lo menos 2020) y la idea de plantear un proyecto nuevo con un alcance sólo remotamente parecido para reemplazarla provoca sudores fríos y taquicardias a todos los pusilánimes. Indudablemente, la humanidad ha menguado e involucionado mucho durante las dos últimas décadas (excepto en volumen: dentro de unas semanas seremos ya 7.000 millones), y el estado de nuestros programas espaciales lo refleja perfectamente.

Las palabras del director de lanzamientos del transbordador, dirigiéndose a su gente antes de esta última misión, fueron bastante sinceras y expresivas de la sensación que corre por el programa espacial norteamericano:

“El final del programa del transbordador es duro de tragar, y todos somos víctimas de unas malas políticas en Washington DC, tanto al nivel de la NASA como de la rama ejecutiva del gobierno, y esto nos afecta a todos nosotros -os afecta a la mayoría de vosotros- severamente.

Me da vergüenza que no haya salido un liderazgo mejor de Washington DC. A lo largo de la historia del programa espacial tripulado, siempre tuvimos otro programa al que hacer transición: del Mercury al Gemini, y al Apolo, y al programa de pruebas Apolo-Soyuz, al Skylab y luego al transbordador. Siempre tuvimos algo a lo que hacer transición.

Y lo teníamos, y fue cancelado y ahora no tenemos nada, y me avergüenzo de que no lo tengamos. Francamente, como alto directivo de la NASA, me gustaría pediros disculpas porque no lo tenemos. Así que ahí estáis. Os quiero a todos. Os deseo lo mejor.”

El martes pasado, algunos de los principales responsables de esta situación, los mismos que se han pasado décadas dejando sin dinero y sin recursos a la NASA, entraron en pánico y se permitieron el lujazo de pasar por la tostadora al director de la NASA Charlie Bolden, que me supongo yo que tuvo que recurrir a todas sus conchas como ex-general de los Marines para no mandarlos a pastar por ahí. Al parecer, han descubierto de sopetón que queda fatal en la tele eso de que los astronautas estadounidenses tengan que comprar billetes a Roskosmos si quieren acceder al espacio. En su estulticia, tuvieron un instante de lucidez y vislumbraron también que, si una potencia espacial abandona segmentos mayores de sus investigaciones espaciales… pues es muy posible que deje de ser potencia espacial. Y, después de años negándole a la NASA el pan y la sal, estos prohombres y promujeres acosaron a Bolden con la pregunta secundaria que les resultaba más cómoda: “¿por qué la NASA no tiene aún el plan de futuro para el lanzador pesado que nos llevará a Marte y a los asteroides próximos a la Tierra, al que se comprometió (la comprometimos) para el pasado mes de enero?”

El astronauta norteamericano Scott Kelly en la Soyuz TMA-01M, camino de la Estación Espacial Internacional. Estados Unidos pagó 56 millones de dólares por ese asiento y en 2014 pagará 63. Foto: NASA. (Clic para ampliar)

El astronauta norteamericano Scott Kelly en la Soyuz TMA-01M rusa, camino de la Estación Espacial Internacional, el 9 de octubre de 2010. Estados Unidos pagó 56 millones de dólares por ese asiento y en 2014 pagará 63. Foto: NASA. (Clic para ampliar)

Charlie, en vez de contestar “porque lleváis veinte años dejándonos bajo mínimos y delirando a golpe de pensamiento ilusorio, porque no hacéis otra cosa que estrangularnos un poco más con cada presupuesto, porque no escucháis a los especialistas técnicos sino sólo a los gurús que os dicen lo que queréis escuchar y porque sois alérgicos a mojaros con un proyecto a largo plazo así os ahorquen”, hizo de tripas corazón con un despliegue de buenos modales, mano izquierda y diplomacia cortesana. Nobleza obliga. Tuvo buenas palabras para todo el mundo y definió cuatro líneas de trabajo sobre las que la NASA se plantea el futuro para los próximos tiempos. De todo el lamentable espectáculo, estos cuatro puntos fueron lo único que merece la pena rescatar. Veámoslos.

“¿Roskosmos? Sí, hola, buenos días, quisiera comprar unos billetes para la estación espacial…”

En primer lugar, lo dejó claro: al menos hasta 2015, todos los lanzamientos tripulados de los Estados Unidos se realizarán a través de la Agencia Espacial Rusa “y otros partners” (como no sean los chinos…). El asiento en una Soyuz con destino a la Estación Espacial sale a 56 millones de dólares por unidad, billete de ida y vuelta, que sube a 63 millones en 2014. Ya han firmado 18 pasajes por esos importes. Eso es lo que hay, punto pelota. Mientras tanto, seguirán apoyando el desarrollo de cohetes y naves espaciales construidos por empresas privadas, en la esperanza de que alguno de ellos pueda llegar a competir con las Soyuz. El más conocido y probablemente más adelantado de estos proyectos es el de SpaceX, con sus cohetes Falcon y sus naves espaciales Dragon.

Esta es una apuesta francamente arriesgada y un tanto confusa. Se trataría, básicamente, de subvencionar con dinero público el desarrollo y operación privados de una tecnología de lanzamiento análoga a la de la Soyuz, para luego comprarle misiones (otra vez) con dinero público. Más o menos. Gene Cernan, el último hombre que estuvo en la Luna, lo describió así recientemente:

Lanzamiento con éxito de un prototipo de nave espacial Dragon con el cohete Falcon-9, ambos de desarrollo privado, el 8 de diciembre de 2010. Foto: NASA.

Lanzamiento con éxito de un prototipo de nave espacial Dragon con el cohete Falcon-9, ambos de desarrollo privado, el 8 de diciembre de 2010. Foto: NASA.

Fue la industria espacial comercial, bajo el liderazgo y la guía de la NASA, la que nos permitió ir a la Luna y construir el transbordador y hacer todo lo que ha pasado en los últimos 50 años. [Pero] transferírselo todo sin ninguna supervisión al sector comercial, una expresión que cuestiono, va a necesitar mucho tiempo. Algunas de esas personas están muy cualificadas, pero otros [sólo] son emprendedores jóvenes con mucho dinero, y para ellos es una especie de hobby. No para todos ellos. Pero algunos dicen que pueden ir al espacio en cinco años por 10.000 millones de dólares, y hasta los rusos dicen que tardaremos por lo menos el doble si ponemos nuestros huevos en esa cesta.

No tengo mucha confianza en que ese extremo del espectro espacial comercial nos devuelva a órbita en ningún momento de los próximos tiempos. Me gustaría que toda esa gente que se autodenominan [operadores espaciales privados] me dijeran quiénes son sus inversores. Que me dijeran dónde está su mercado. Se supone que una empresa comercial debe usar capital privado. ¿Y quiénes son sus usuarios? Imagínese que nosotros, la NASA, no tuviéramos necesidad de sus servicios. No existe ningún otro mercado para ellos. Entonces, ¿esto es realmente una empresa privada, o no? ¿Es un grupo de muchachos con estrellas en los ojos, que quieren convertirse en un gran desarrollador espacial? No lo sé.

No creo que lleguen ni cerca de conseguir lo que han dicho que pueden hacer. Se lo dije al Congreso y sigue siendo cierto hoy: aún no saben lo que no saben. Nosotros [...] hemos estado haciendo esto durante medio siglo. Hemos cometido errores. Hemos perdido colegas. ¿No crees que hemos aprendido algo de esos errores? Puedes apostar tu vida a que sí. Ellos tienen que aprender aún de sus errores. Y, como contribuyente, no tengo el deseo de sentarme ahí y pagarles para que cometan esos errores antes de que puedan siquiera llegar adonde creen que son capaces de ir. La buena noticia es que ahora algunas de las grandes compañías aeroespaciales están tratando de entrar en ese sector. Los Boeing, Lockheed Martin, ATK, están tratando de competir en el lado comercial del negocio. Eso es un poco más alentador. Esas son las personas que han estado trabajando en todo lo que hemos hecho durante los últimos 50 años. Ellos saben cómo se puede hacer.

Cernan no es el único que no ve claro el asunto. Algunos otros astronautas notables opinan que esta aproximación puede condenar a los Estados Unidos a convertirse en un operador espacial de “segunda o tercera clase”. Ojo: es posible que esta transferencia al sector privado funcione, siempre que la lleven a cabo los especialistas adecuados y se mantenga con dinero público. En principio, no hay nada que lo impida. Pero tiene muchos números para ser un proceso largo, caro y no exento de problemas. Y Estados Unidos no está solo en el mundo: hay competidores. Están los rusos, con sus Angara, sus Rus-M y el PPTS en distintos estados de desarrollo. Detrás, vienen empujando los chinos. En 2015, que es cuando está prevista la entrada en servicio de estas naves y cohetes estadounidenses de construcción privada, podrían encontrarse con una durísima competencia. Si se producen retrasos, todos los nichos podrían estar ya ocupados para cuando quieran llegar.

Lo único que está claro es que, por el momento, el vuelo espacial tripulado de la humanidad queda en manos exclusivamente rusas, más lo que China pueda ir haciendo. No existe ninguna alternativa ni la habrá durante al menos los próximos cuatro años. Y en cuanto a lo de enviar cargueros no tripulados del tipo de las Progress, ya se verá cuándo consiguen poner en órbita el primero. Sin duda, nos hallamos ante una situación de lo más incómoda para los Estados Unidos.

Una Soyuz TMA-M, la más reciente actualización de la veterana nave rusa, se acerca a la Estación Espacial Internacional el 9 de octubre de 2010. Foto: NASA.

Una Soyuz TMA-M, la más reciente actualización de la veterana nave espacial soviética, se aproxima a la Estación Internacional el 9 de octubre de 2010. Foto: NASA.

El regreso de la Orión… ¿y del Energía?

Prototipo del módulo de tripulación y reentrada del MPCV, propuesta en estos momentos como futura nave espacial tripulada de la NASA.

Prototipo del módulo de tripulación y reentrada del MPCV, propuesta en estos momentos como futura nave espacial tripulada de la NASA.

Con el propósito de ir más allá de las órbitas terrestres cercanas, Charlie Boden dijo que mantienen sus intenciones de resucitar la nave Orión del descarriado Programa Constellation para volver a la Luna propuesto durante los años de Bush. La nave Orión fue cancelada después de gastarse cinco mil millones de dólares en desarrollarla, pero ahora vuelve por sus fueros bajo el acrónimo MPCV, o sea, vehículo tripulado multi-propósito (web oficial de la NASA al respecto). La idea es disponer de una nave espacial tripulada capaz de llegar hasta los asteroides y Marte… y de servir como cartucho en la recámara para el caso de que las iniciativas privadas del apartado anterior no fueran a ninguna parte (de hecho, algunos critican que el MPCV duplicaría la funcionalidad de naves como la Dragon).

En esencia, la Orión es un concepto Apolo pero con más capacidades, radio de acción y autonomía. Según se plantea, debería ser capaz de hacer por sí sola viajes espaciales con dos a cuatro tripulantes de 21 días de duración, ampliables hasta seis meses mediante elementos modulares. Con una masa total de 21.250 kg, estaría compuesta por dos módulos: uno de tripulación/reentrada y otro de servicio. El módulo de tripulación/reentrada dispondría de 8,9 m3 ocupables, un poco menos que los aproximadamente 10 m3 habitables de una Soyuz-TMA o los 11 de una Apolo (en ambos casos, sumando todos los espacios presurizados). El módulo de servicio, no habitable, contendría los sistemas de propulsión, el almacén y el resto de equipos tecnológicos.

Para lanzar esta nave se requiere un nuevo cohete, que es el tema con el que los congresistas dieron la brasa a Charlie Boden.  Tal como se plantea en estos momentos, se trataría de un lanzador pesado que combinaría tecnologías de los propulsores del transbordador espacial, de los cancelados Ares I y Ares V e incluso del Programa Apolo. Al parecer, algunos de sus motores podrían terminar siendo una copia norteamericana del motor ruso NK-33. Su nombre es SLS (space launch system) y, como comentaba hace poco Dani Marín, podría llegar a ser esencialmente un concepto similar al del cohete soviético Energía. O, si las cosas no van al final por ahí, un Ares V de bajo coste. Aunque, por el momento, no existe una estimación de costes ni un calendario específico para el desarrollo del MPCV o el SLS. La estimación preliminar es que podrían entrar en servicio en torno a 2016-2017, si bien esta parece una fecha demasiado optimista en las circunstancias actuales.

Hasta Marte o por ahí.

El último punto que planteó Charlie Boden en su exposición es el más delicado de todos: a dónde se va con estas mimbres. Como era de esperar, repitió la idea planteada por Obama el año pasado: a un asteroide próximo a la Tierra, en torno a 2025, y a Marte para 2030 o cosa así. También se plantea ir ocupando los puntos de Lagrange o algunas misiones a la Luna.

Ese es un plan ambicioso, en el que me encantaría creer. I want to believe. Sin embargo, visto lo visto en los últimos años, hay buenas razones para el escepticismo. De momento, ni siquiera la Iniciativa Conjunta de Exploración de Marte firmada recientemente entre la NASA y la ESA supera por mucho el estadio de declaración de intenciones.

Presupuesto de la NASA 1960-2010 en millones de dólares constantes de 2007 y como porcentaje del presupuesto federal de los EEUU. Fuente de los datos: Oficina de Gestión y Presupuestos (OMB), Presidencia de los EEUU. (Clic para ampliar)

Presupuesto de la NASA 1960-2010 en millones de dólares constantes de 2007 y como porcentaje del presupuesto federal de los EEUU. Fuente de los datos: Oficina de Gestión y Presupuestos (OMB), Presidencia de los EEUU. (Clic para ampliar)

Vamos a ver si nos entendemos y recordamos un poco de dónde venimos y sobre los hombros de qué gigantes caminamos y todo eso. Desde que Kennedy dijo que se iban para la Luna hasta que Armstrong puso su pie en el maldito sitio, transcurrieron ocho años escasos. ¿Cómo se hace eso? Sencillo: metiendo un montón de voluntad, de imaginación, de determinación y de recursos. O sea, una montaña de dinero. Para ser exactos, unos 24.000 millones de dólares de la época: la mayor inversión realizada jamás por un país en tiempos de paz. Es decir, unos 150.000 millones de dólares actuales. En 1966, durante el desarrollo del proyecto Apolo, llegaron a gastarse el 4,41% del presupuesto federal para sacarlo adelante. El mismo porcentaje del presupuesto federal para 2011 ascendería a 170.000 millones de dólares sólo en un año. Y mantuvieron un gasto parecido durante casi una década.

Esa es la clase de decisión política que se precisa para hacer cosas grandes. Y no parece quedar nadie, al menos en Occidente, con esas pelotas. Ni con unas ideas mínimamente realistas. A todo el mundo le gustaría apuntarse el tanto de un viaje a Marte, pero dentro de su legislatura de cuatro años, sin que sus votantes tengan que rascarse el bolsillo y sin correr ningún riesgo político o económico. Evidentemente, eso no es posible. Con esa forma de pensar, los egipcios nunca habrían construido las pirámides o el faro de Alejandría. En realidad, con esa forma de pensar no se va a ninguna parte. Es esa forma de pensar la que nos ha llevado, ahora mismo, adonde estamos.

Ni los Estados Unidos ni nadie irán a Marte racaneando mil millones de dólares de aquí y de allá, con MPCV y SLS o sin ellos. Tampoco con un presupuesto anual de 19.000 millones para toda la NASA, que tiene en marcha muchos otros proyectos. Es ridículo. El problema de fondo en este asunto no es científico o tecnológico. Hay ciencia y tecnología de sobras para ir al punto del sistema solar que nos dé la gana, y la que no está disponible aún, se puede desarrollar en pocos años sobre la base actual. La cuestión de fondo es quién se moja, cuánto y hacia dónde. Mientras esta cuestión no esté clara, todo lo demás es marear la perdiz. O, como dijo Charlie Bolden al terminar, “un programa espacial sólo tendrá éxito si múltiples parlamentos y múltiples administraciones proveen la adecuada financiación.”


Preparando la Soyuz TMA-02M para el lanzamiento. Video: Roskosmos.

Lanzamiento de la Soyuz TMA-02M desde Baikonur, el 7 de junio de 2011 (secuencia con vistas desde distintos puntos – la más chula en el 03:45). Lleva a bordo 40 experimentos científicos, entre ellos uno para tratar de encontrar un mejor tratamiento contra el cáncer y otro para experimentar los cultivos en el espacio. Video: Roskosmos.

Actualización: Una aportación de Pastor Cartoon inspirada por la lectura de este post:

Cartel del astronauta estadounidense: "A la ISS". Oficial ruso: "¿Tienes algo suelto?"

Cartel del astronauta estadounidense: "A la ISS". Oficial ruso: "¿Tienes algo suelto?"


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Mi caso OVNI favorito

Uno tiene sus debilidades. :-D

Portada de uno de los comics basados en los libros de Von Däniken

¡Pues anda que no machacaría yo estos tebeos cuando sólo tenía pelo en la cabeza...! :-D

Lo confieso: de muy jovencito, un servidor de ustedes hacía polvo los tebeos, libros y apariciones televisivas de Erich von Däniken, Charles Berlitz y Jiménez del Oso. Pasé de creer en los Reyes Magos y los cuatro angelitos en las cuatro esquinitas a los arqueoastronautas y los visitantes extraterrestres sin solución de continuidad. (Bueno, sonaba bastante más lógico, ¿no?). Sólo después vinieron Isaac Asimov, Iván Yefrémov, Yaroslav Golovanov y Carl Sagan. Fue a través de estos últimos que, finalmente, llegué a adquirir algún aprecio por los rancios libros de texto, los papers formales y el siempre inquietante método científico, con su desagradable costumbre de llevarte la contraria en tus credulidades más íntimas. Nadie nace enseñado, oiga.

Con semejante historial, no te extrañará que me queden algunas secuelas. Una de ellas es que siempre estoy dispuesto a escuchar una buena historia de OVNIs.  Pero una chula, tú. No me fastidies con que una vez viste unas lucecitas en el cielo, porque yo también y algunas sé lo que eran y otras no. Como tú, o cualquier otro. El cielo está lleno de cosas que hacen cosas. Tampoco pretendas convencerme sin pruebas muy fehacientes de que unos hombrecillos verdes o grises se pusieron en contacto contigo, especialmente si aprovecharon la ocasión para transmitirte un mensaje beatífico dirigido a la humanidad pero a ti personalmente, en vez de a la Asamblea General de las Naciones Unidas: casos de apariciones marianas y de esquizos en estado delirante también conozco un montón. Y si vas a contarme que los verdes, los grises, los marrones o los azules te metieron no sé qué por no sé dónde, opino que cada cual es muy libre de calentarse con la fantasía erótica que más le plazca, pero es que a mí el fetish policial no me acaba de poner. O sea que gracias, pero no, gracias.

(Nota al margen: Me pregunto –es un decir– por qué estos contactos suelen ser tan antropocéntricos, dándonos la brasa con iluminaciones para la humanidad y demás, en vez de ser un poco más xenocéntricos y aportar algún detalle sobre su ciencia y tecnología; lo que nos sería mucho más útil, además de una buena demostración de su veracidad.)

Nube lenticular

Una bonita nube lenticular. Imagina lo que puede llegar a parecer en condiciones atmosféricas distintas, sobre todo si está reflejando alguna luz o hay algún otro fenómeno luminoso en el aire. Existen muchas más cosas en el cielo capaces de provocar fenómenos del tipo de los OVNIs.

Entonces, ¿qué es para mí una buena historia de OVNIs? Bueno, pues para empezar, una que esté bien documentada. Me parece de coña que, en un mundo plagado de cámaras de altas prestaciones por todas partes, con tanto millón de avistamientos, contactos y penetraciones sólo se nos ofrezcan como prueba imágenes y testimonios que no valdrían ni para demostrar la existencia de la Luna. También es importante que haya un registro instrumental; a poder ser, de distintos instrumentos. Los ojos humanos son muy dados a ver caras en las nubes, por no mencionar nuestra considerable capacidad para autosugestionarnos y convencernos de cualquier cosa mediante una infinidad de sesgos cognitivos. A los instrumentos les cuesta más seguirnos la broma, pero cuando están manejados por un humano decidido a demostrar lo que ve, lo que cree, pueden llegar a hacer cosas asombrosas. Por eso es bueno que haya un registro instrumental variado, a poder ser con sistemas lo más automáticos posible.

Por otra parte, la historia no tiene que presentar indicios obvios de mala fe. Es decir, de ser un montaje más o menos hábilmente orquestado para ganar dinero, promover objetivos políticos o montar una sectita (sin tampoco caer en la conspiranoia). Y si además es interesante y se lee como un buen relato, miel sobre hojuelas. Que al menos se pueda decir aquello de se non é vero, é ben trovato, demonios.

Hay muy pocas historias de OVNIs que reúnan todas estas cualidades, pero según mi opinión una de ellas destaca sobre todas las demás: el incidente de Teherán de 1976. Si no es auténtico, es lo que más se le parece y además la leche en bote, con radares e instrumentos detectando anomalías coherentes, cazas de combate enzarzándose con objetos luminosos que les lanzan cosas y numerosos testigos expertos en el cielo y en la tierra, incluyendo a pilotos y generales de la fuerza aérea. De todas las historias de OVNIs que en el mundo son, no hay ninguna que me sugiera más presunción de veracidad. Y te lo dice uno de Valencia, donde el caso Manises. A decir verdad, parece una versión corregida y mejorada del caso Manises, sólo que ocurrida tres años y pico antes: poco después de la medianoche del 19 de septiembre de 1976.

Mapa de la región en 1976.

Mapa de la región en 1976.

Teherán, 1976.

Mohammad Reza Pahlevi, último shá de Irán

Mohammad Reza Pahlevi, último shá de Irán: un tiranuelo pro-occidental armado hasta los dientes por los Estados Unidos.

Lo primero, el contexto. El contexto es la Guerra Fría, en una dictadura pro-occidental fronteriza con la URSS: la Persia del Shá, o sea Irán, con la que luego se harían los barbudos de ojos saltones. Este Shá (o Sah, o Shah) Mohammed Reza Palevi era el rey de una monarquía en decadencia reactivado como déspota poderoso mediante un golpe de estado promovido por los Estados Unidos y el Reino Unido, derrocando así al Dr. Mohammad Mosaddeq, el Primer Ministro elegido democráticamente pero que tuvo la mala idea de nacionalizar el petróleo iraní. Ya sabes, somos los defensores de la libertad y la democracia mientras no votes cosas raras y todo ese rollo.

El Irán del Shá fue una tiranía infame, al menos tan chunga como la de los ayatolás que vendrían después, con una policía política temible llamada SAVAK –totalmente indistinguible de la estación local de la CIA–, exterminio de la oposición y toda clase de torturas y crímenes. Probablemente no era tan mala como la Arabia Saudí de hoy en día, otro lugar sobre el que todos los defensores de la democracia pasan de puntillas, pero en materia represiva no tenía nada que envidiar a –por ejemplo– el Chile o la Rumania del mismo periodo.

Sin embargo, cabe romper una lanza en su favor: mediante un programa político denominado la Revolución Blanca, trató de modernizar el país e introducir un grado de justicia social. Para los criterios de su época, el Irán del Shá era un país moderadamente secular, moderno y tecnificado. En cierta manera, parecido a la España del franquismo tardío, y de hecho hubo una relación bastante buena entre ambas dictaduras. El Shá y su esposa Farah Diba, que hacía las delicias de la prensa del corazón cañí y llegó a convertirse en un icono popular, se contaron entre los pocos dirigentes extranjeros que visitaban la España de Franco. Salvando las distancias culturales, la Teherán del Shá no era tan distinta del Madrid de la misma época. Y en Teherán había mucha más pasta, por el petróleo, aunque la Revolución Blanca fracasó en el reparto de la riqueza (o quiso fracasar) y se encontraba concentrada en unas pocas manos.

Farah Diba, esposa del Shá de Irán, se convirtió en un icono pop a través de la prensa del corazón. En la imagen, el Hola nº 1100.

Farah Diba, esposa del Shá de Irán, se convirtió en un icono popular a través de la prensa del corazón. En la imagen, el Hola nº 1100.

Basta con mirar el mapa de más arriba para comprender el interés de los Estados Unidos por Irán, y no sólo debido al petróleo. Turquía e Irán estaban situados junto al vientre blando de la URSS, sin ningún colchón ni estado satélite de por medio, así que en términos geoestratégicos tenían una relevancia extraordinaria. Aunque Churchill y Stalin se agarraron de la manita para invadir Irán y derrocar al padre del Shá durante la Segunda Guerra Mundial, porque parecía inclinarse hacia el Eje, ahora las cosas habían cambiado y la dinastía Pahlevi era la mejor garantía de estabilidad, etcétera. Así que ambos primos anglosajones invistieron de poder al Shá y los suyos, los armaron, los formaron, los equiparon con todo y se olvidaron de buenismos políticamente correctos como los derechos humanos, el imperio de la ley o las libertades democráticas, qué vulgaridad.

Un F-14 Tomcat de la Fuerza Áerea Iraní dispara un misil Phoenix. Foto: Northrop Grumman / AP

Un F-14 Tomcat de la Fuerza Áerea Iraní dispara un misil AIM-54 Phoenix. Este tipo de cazas y misiles, extremadamente avanzados en su época, sólo se exportaron al Irán del Shá y después fueron heredados por los ayatolás. Foto: Northrop Grumman / AP

Fuera de Estados Unidos, Irán fue el único país que recibió interceptores F-14 Tomcat (79 unidades), que por aquel entonces eran lo último y lo más plus, un supercaza sólo comparable en aquel mundo con el MiG-25. También recibió 225 cazabombarderos F-4 Phantom II y fue el segundo país al que llegaron (después del Reino Unido). También les suministraron cientos de tanques Chieftain y helicópteros, miles de blindados y decenas de miles de misiles TOW, Dragon, Sidewinder, Sparrow, Harpoon, Standard o Hawk, en sus variantes más sofisticadas, así como el supermisil aire-aire Phoenix. Y aviones Boeing-747 Jumbo para transportar todo eso, uno de los cuales se estrelló haciendo escala en Madrid poco antes del suceso. Cualquiera que recuerde cómo era (por ejemplo) el Ejército Español por aquel entonces comprenderá fácilmente la enormidad de lo que estamos hablando. El Irán del Shá se convirtió en uno de los países mejor armados del mundo, incluso por encima de muchos miembros de la OTAN o el Pacto de Varsovia.

Los estadounidenses y británicos les suministraron también diversos radares de gran capacidad para el periodo. Entre ellos se contaban cinco Marconi S-330/S-404 Green Ginger, con casi 400 km de alcance, tan potentes que a veces saturaban la red eléctrica iraní y producían apagones. Junto a estos, operaban decenas de (entonces) modernos radares como los tridimensionales AN/TPS-43 (450 km de alcance) o los AN/FPS-88, entre otros. Vamos, que los iraníes no estaban exactamente ciegos.  Y puesto que todo este material no sirve de nada si no sabes usarlo, los Estados Unidos dedicaron decenas de millones de dólares e incontables horas-hombre a formar y entrenar miles de especialistas militares. O sea, que los iraníes tampoco eran exactamente una pandilla de moros ignorantes, como diría alguno que yo me sé. Junto a ellos, trabajaba también un cierto número de asesores militares norteamericanos.

Y fue exactamente en la zona más vigilada y equipada, Teherán, donde ocurrió el incidente de septiembre de 1976. Para no caer en el sensacionalismo, me limitaré a traducir el informe de la Junta de Jefes de Estado Mayor de los Estados Unidos, que se tomó mucho interés en el asunto:

Luces en la madrugada.

[Directivas, fechas, destinatarios, confidencialidad - desclasificado con posterioridad. El relato de los hechos se inicia en las dos últimas líneas de la primera página]

En torno a las 12:30 AM [00:30], [clasificado] recibió cuatro llamadas telefónicas de ciudadanos residentes en el área de Shemiran de Teherán, diciendo que habían visto objetos extraños en el cielo. Algunos informaron de un objeto con aspecto de pájaro mientras que otros notificaron la presencia de un helicóptero con una luz encendida. No había helicópteros volando en ese momento.

F-4 Phantom II iraní en 1974.

Un F-4 Phantom II iraní como los que se vieron implicados en el incidente OVNI de Teherán. Foto de 1974.

[Clasificado], después de decir al ciudadano que era sólo [el planeta] Marte y que había hablado con la torre [de control] de Mehrabad, decidió mirar por sí mismo. Observó un objeto en el cielo similar a una estrella pero más grande y brillante. Decidió enviar un F-4 [Phantom II] de la báse aérea de Shahrokhi para investigar.

A las 01:30 horas del día 19 el [Phantom] despegó y se dirigió hacia un punto unas 40 millas náuticas al norte de Teherán. Debido a su brillo, el objeto era visible rápidamente desde 70 millas de distancia. Conforme el [Phantom] se aproximó a una distancia de 25 millas, perdió toda la instrumentación y las comunicaciones (UHF e interfono). Rompió el contacto y se dirigió de vuelta a Shahrokhi. Cuando el [Phantom] viró alejándose del objeto y aparentemente ya no constituía una amenaza para el mismo, la aeronave recuperó toda la instrumentación y las comunicaciones.

A las 01:40 se despachó un segundo [Phantom]. El [oficial de armas a bordo] adquirió un blocaje radar a 27 millas náuticas, en la posición 12 en punto, arriba, [aproximándose a una velocidad relativa de] 150 millas náuticas por hora. Cuando la distancia descendió a 25 millas náuticas, el objeto se alejó a una velocidad que era visible en la pantalla del radar y se mantuvo a 25 millas náuticas. El tamaño [del objeto en el radar] era comparable al de un avión de reaprovisionamiento en vuelo Boeing-707 [un KC-135].

El tamaño visual del objeto fue difícil de discernir debido a su brillo. La luz que despedía era [similar a] la de lámparas estroboscópicas intermitentes dispuestas en un patrón rectangular y de colores alternantes azul, verde, rojo y naranja. La secuencia de luces era tan rápida que podían verse todos los colores a la vez.

Parviz Jafari, el piloto de la Fuerza Aérea Iraní que intentó entrar en combate con un objeto no identificado, junto a su avión.

Parviz Jafari, el piloto de la Fuerza Aérea Iraní que intentó entrar en combate con el objeto no identificado, junto a su avión.

El objeto y el [Phantom] que le perseguía continuaron con curso al sur de Teherán cuando otro objeto brillantemente iluminado, de un tamaño estimado como un tercio del tamaño aparente de la luna, se desprendió del objeto original. Este segundo objeto se dirigió directamente hacia el [Phantom] con una velocidad muy elevada.

El piloto intentó disparar un misil AIM-9 [Sidewinder] al objeto pero en ese instante su panel de control de armamento se desactivó y perdió todas las comunicaciones (UHF e interfono). En este punto, el piloto inició un un viraje y un descenso con g negativa para apartarse. Mientras viraba el objeto le siguió en su estela a lo que parecían ser unas 4 millas náuticas.

Mientras [el piloto del Phantom] continuaba virando para apartarse del objeto primario, el segundo objeto se desplazó por el interior de su viraje y volvió al objeto primario para reunirse perfectamente con él.

Poco después de que el segundo objeto se reuniese con el primario, otro objeto pareció salir del lado opuesto del primario, dirigiéndose directamente hacia abajo. La tripulación del [Phantom] había recuperado las comunicaciones, así como el panel de control de armamento, y observó cómo el objeto se aproximaba al suelo anticipando [que se produciría] una gran explosión. Este objeto pareció posarse suavemente sobre el suelo y proyectar una luz muy brillante sobre un área de 2-3 km. La tripulación [del Phantom] descendió desde su altitud de [26.000 pies] a [15.000 pies] y prosiguió observando y marcando la posición del objeto.

Tuvieron algunos problemas para ajustar su visión nocturna [debido al efecto del brillo del objeto en sus ojos], así que tras orbitar Mehrabad varias veces procedieron a un aterrizaje directo. Había muchas interferencias en la banda de UHF y cada vez que pasaban por el rumbo magnético 150º desde Mehrabad perdían sus comunicaciones (UHF e interfono) y el INS [sistema de navegación inercial] fluctuaba entre 30 y 50º. El único avión civil de pasajeros que se aproximaba a Mehrabad en los mismos momentos sufrió fallos de comunicaciones en la misma zona (KZ) pero no informó que avistara nada.

La torre de control del aeropuerto internacional de Teherán-Mehrabad en 1958.

La torre de control del aeropuerto internacional de Teherán-Mehrabad en 1958.

Cuando el [Phantom] se encontraba en larga final [aproximación a pista], su tripulación observó otro objeto de forma cilíndrica (con el tamaño aproximado de un T-bird a 10 millas náuticas de distancia) con luces brillantes estáticas a cada extremo y una destelleante en el centro. Al preguntar a [la torre de control], les comunicaron que no había ningún otro tráfico conocido en el área. Cuando el objeto pasó sobre el [Phantom], torre no podía verlo, pero lo captaron después de que el piloto les dijera que mirasen entre las montañas y la refinería.

Al hacerse de día, la tripulación del [Phantom] fue transportada al área donde el objeto había aterrizado aparentemente. No se observó nada en el punto donde pensaban que se posó (un lago seco), pero al dirigirse al oeste del área captaron una señal de localizador muy notoria. En el punto donde la señal era más fuerte había una casa pequeña con jardín. Aterrizaron y preguntaron a sus ocupantes si habían notado algo extraño la noche anterior. Aquellas personas hablaron de un ruido fuerte y una luz muy brillante, como la del relámpago. El avión y el área donde se cree que aterrizó el objeto están siendo comprobadas en busca de posible radiación.

Se remitirá más información cuando esté disponible.

El tiempo en Teherán-Mehrabad el día 19 de septiembre de 1976 era: temperatura = 25,4 ºC (mín 17 ºC, máx 31 ºC); visibilidad = 6,7 millas; viento = 3,2 nudos; precipitación = 0 mm. Al otro lado de la frontera soviética, en Astara (Azerbaiyán), las condiciones atmosféricas fueron al día siguiente: temperatura = 22,5 ºC (mín 18 ºC, máx 27 ºC); punto de rocío = 19,7 ºC; presión atmosférica = 1007,8 mb; viento = 2,5 nudos (máx 3,9 nudos); precipitación = 0 mm.

Existe otro documento muy parecido, redactado para la DIA por un capitán del Cuartel General de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en Europa, con un estilo un poquito más “literario” pero que esencialmente reproduce punto por punto el informe que te he traducido aquí. Al principio de este otro documento, el oficial en cuestión temía que el incidente fuese “archivado y probablemente olvidado”. No obstante, quizá debido a su excepcionalidad, parece que el asunto tuvo algún seguimiento posterior.

Dibujo realizado por el piloto militar Parviz Jafari de su encuentro con el OVNI sobre Teherán, pasada la medianoche del 19 de septiembre de 1976.

Dibujo realizado por el piloto militar Parviz Jafari de su encuentro con el OVNI sobre Teherán, pasada la medianoche del 19 de septiembre de 1976.

Este caso llama poderosamente la atención por varios elementos que ya identificó la DIA en su época. Por un lado, hay numerosos testigos, en varios lugares y de varios tipos distintos: civiles en tierra, personal aeroportuario, pilotos militares, etc. Algunos de ellos entran perfectamente en la categoría de “personal cualificado”. Por otra parte, hubo detección visual e instrumental. Los instrumentos, además, son de varios tipos y en distintas circunstancias: hay una “detección activa” por parte de los radares de los cazas, y una “detección pasiva” por la vía del fallo instrumental al aproximarse al objeto, pero también al sufrir perturbaciones a mayor distancia (desde Mehrabad). Estas perturbaciones a mayor distancia resultan especialmente interesantes, dado que fueron registradas por los instrumentos a bordo de dos tipos distintos de aeronaves (los cazas y el avión de pasajeros) en una misma posición coherente (rumbo 150º desde Mehrabad). Esa es la clase de cosas que hacen los objetos reales.

Los protagonistas terrestres del incidente están identificados. El controlador de torre que recibió los avisos de los ciudadanos y vio el objeto con unos prismáticos se llamaba Hussain Perouzi. La persona que dio las órdenes para que despegaran los Phantom fue el brigadier-general Nader Yousefi, que también lo había visto desde tierra. El piloto del primer Phantom era el capitán Mohammad Reza Azizkhani y el del segundo, el teniente Parviz Jafari. Muchas de estas personas han sido localizadas por distintos autores y programas de televisión, y se han ratificado repetidamente en sus declaraciones. Algunos han dado conferencias en el extranjero.


El teniente (ahora general retirado) Parviz Jafari explica su encuentro con el OVNI de 1976.

El aeropuerto internacional de Teherán-Mehrabad, en la actualidad.

El aeropuerto internacional de Teherán-Mehrabad, en la actualidad.

Se ha dicho que un satélite DSP, cuyo propósito es detectar los lanzamientos de misiles y las explosiones nucleares, detectó una anomalía infrarroja en el sector durante una hora. No he podido confirmar este dato y muchos autores dudan de que sea real. Tampoco existe ninguna información relativa a posibles observaciones desde la Unión Soviética, justo enfrente del lugar de los hechos. Si detectaron algo, se ha mantenido oculto hasta la actualidad.

No parece existir una explicación convencional del incidente que sea evidente por sí misma. A lo más que se ha llegado es a relacionar vagamente el suceso con la identificación errónea de los planetas Marte o Júpiter. Esto no es descabellado: en todas las guerras, todas las fuerzas aéreas han realizado centenares de salidas contra la luna y otros astros, que parecen otras cosas al observarlos en condiciones anómalas. Sin embargo, las identificaciones erróneas de un astro no producen imágenes en el radar ni interferencias electrónicas.

Este incidente en Irán presenta analogías notables con el caso Manises. Tantas, que uno se pregunta si no estarán íntimamente relacionados. Sin embargo, en el caso iraní las observaciones instrumentales directas (radar) parecen más variadas y sólidas, hay dos cazas interviniendo en vez de uno (y ambos notifican una experiencia similar), hay testigos más variados en más puntos diferentes, hay una interacción más directa con el objeto, el objeto reacciona de manera más sofisticada y la naturaleza del mismo parece más coherente, menos dispersa.


Entrevista en Cuarto Milenio con el piloto de la Fuerza Aérea española Fernando Cámara, que se las vio con el objeto del “caso Manises”. Lo interesante (o menos conocido) comienza a partir del minuto 07:35 de este primer video, en el segundo video y a partir del 2:30 del tercer video.

Cabina del piloto (arriba) y el operador de armas (abajo) de un cazabombardero F-4 Phantom II.

Cabina del piloto (arriba) y el operador de armas (abajo) de un cazabombardero F-4 Phantom II.

En ambos casos, se han vinculado las anomalías electrónicas observadas con la presencia en el área de fuerzas más avanzadas tecnológicamente. En el caso valenciano, con la Sexta Flota norteamericana en el Mediterráneo. En el caso iraní, también con los estadounidenses que abundaban por allí o con equipos soviéticos análogos operando desde el otro lado de la frontera. No obstante, esto no pasa de ser una afirmación tan falta de pruebas como la que supone sin duda que estamos ante naves extraterrestres haciendo sun, sea, sex por la Tierra.

Existen muchos avistamientos OVNI, incluso algunos muy famosos, que uno puede descartar tranquilamente sin miedo de estar perdiéndose nada. Sin embargo, hay un minúsculo número de casos que invitan a la reflexión. El caso de Teherán de 1976 (y con él, el de Manises de 1979) pertenece, sin duda, a este último grupo. ¿Significa esto que los extraterrestres o los intraterrestres o los viajeros del tiempo o los atlantes o los seres de luz nos están visitando? No. Lo más normal, lo más probable, es que tuvieran una explicación convencional que simplemente no pudo establecerse en su momento y a estas alturas ya no se puede establecer. Con muchísima probabilidad, hasta el mejor de estos casos –según mi parecer, este que te estoy contando– tuvo una razón de ser convencional. Y si fue algo distinto, nadie lo sabe. Ni tú, ni yo ni el gurú de turno.

¿Que me moje un poco más, dices? :-D Bueno, veamos. Para empezar, dejémonos de jueguecitos verbales: objetos volantes no identificados los hay todos los días, hasta que alguien les pone un helicóptero de la Guardia Civil encima y resulta que son dos payos en avioneta subiéndose del moro un cargamento de polen. De hecho, los másmejores casos OVNI serían aquellos en los que el objeto llega a ser identificado… y entonces, siempre, siempre resulta ser un objeto de naturaleza convencional, con lo que no entra en los registros ufológicos. Pero cuando hablamos de OVNIs, lo que a todos nos evoca instantáneamente no es un mero objeto-volante-no-identificado-ñá-ñá-ñá, sino presencias de naturaleza extraordinaria en la atmósfera terrestre o sus aledaños. O sea: extraterrestres o cosa parecida. Hay otras posibilidades (armas o aeronaves terrestres anómalas, experimentos sofisticados deliberadamente diseñados para confundir, etc), pero esto es a lo que nos referimos normalmente. No mareemos la perdiz.

En 2009 despertó gran interés esta luz espiral avistada sobre Noruega. Resultó ser una prueba fallida de un SLBM ruso RSM-56 Bulava.

En diciembre de 2009 despertó gran interés esta luz espiral avistada sobre Noruega. Resultó ser una prueba fallida de un SLBM ruso RSM-56 Bulava. La tercera etapa fracasó, imprimiendo al misil un movimiento rotacional incontrolado que fue dejando una estela de gases incandescentes con forma de espiral. Si la prueba no se hubiera dado a conocer, este avistamiento continuaría siendo un "objeto volante no identificado".

Según mi particular opinión, no es totalmente imposible que alguno de estos casos pudiera corresponderse con una visita extraterrestre. Pero no es totalmente imposible sólo por la sencilla razón de que es posible que existan civilizaciones extraterrestres y es posible que se puedan realizar viajes interestelares prácticos por medios que a nosotros aún se nos escapan. En ese caso, algún avistamiento podría ser alguna de estas visitas (y algo me dice que se parecería muy poco a lo que estamos acostumbrados a pensar). Eso es todo.

Como dije al principio, el cielo está lleno de cosas naturales y artificiales que hacen un montón de cosas. Y la atmósfera terrestre no es un cristal perfecto, sino un lugar bastante turbulento capaz de provocar fenómenos ópticos espectaculares a poco que las condiciones meteorológicas sean un poquito bordes (los espejismos superiores son especialmente interesantes al respecto del tema que nos ocupa, entre ellos el Fata Morgana… pero, de nuevo, esto no produce efectos electromagnéticos). En general, la probabilidad de que todos los casos OVNI constituyan fenómenos convencionales que no se pudieron identificar en su momento es altísima.

El hecho de que, después de tantos años de ufología, nadie haya sido capaz de aportar ni la más mínima prueba fehaciente de que alguno de ellos sea de naturaleza más extraordinaria constituye en sí mismo un argumento poderoso a favor del escepticismo, incluso del escepticismo radical. Algunos optan por explicar esta falta de pruebas mediante conspiranoias varias como los hombres de negro y demás (es increíble, tú, siempre eficaces al 100% hasta en el más inhóspito rincón del mundo, con la cantidad de patanes y metepatas que suele haber en esta clase de servicios). Por otra parte, la presencia de tanto estafador y espabilado en el mundillo obliga a exigir pruebas contundentes de cualquier afirmación. Y en general, afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias. Pero, a diferencia de otras creencias, no es imposible por completo. No, no lo es. Sólo altamente improbable. Y nadie tiene la respuesta: sólo el tiempo lo dirá. Eso sí, hace tiempo que albergo una opinión, y es que un contacto auténtico sería el fin de la ufología. Más que nada, porque la realidad siempre termina superando al más descabellado ejercicio de imaginación.

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Resultados encuesta: ¿Ha detenido el ser humano su evolución biológica?

Resultados encuesta junio 2011.

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Resultados encuesta La Pizarra de Yuri junio 2011: El ser humano, ¿ha detenido su evolución biológica?

Resultados encuesta La Pizarra de Yuri junio 2011: El ser humano, ¿ha detenido su evolución biológica?

Una vez cerrada la décima encuesta, realizada entre el 1 y el 30 de junio de 2011 (inclusives), los 902 votos emitidos han dado lugar a los siguientes resultados en detalle:

El ser humano, ¿ha detenido su evolución biológica?

  1. No; nuestra evolución biológica proseguirá adaptándose a nuestros condicionantes sociales: 358 (39,69%).
  2. En gran medida, sí; en las sociedades modernas, la presión evolutiva ha quedado reducida a un mínimo: 298 (33,04%).
  3. No; no está a nuestro alcance detenerla: 195 (21,62%).
  4. Tengo otra opinión distinta: 51 (5,65%).

Los porcentajes pueden no totalizar el 100% debido a los redondeos decimales.

Esta encuesta no es científica. Sólo refleja la opinión de aquellas personas que eligieron participar.
Los resultados no representan necesariamente la opinión del público, de los usuarios de Internet en general o de los lectores de La Pizarra de Yuri en su totalidad.

Encuesta de julio:

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