BIG’95: El gran tsunami del Mediterráneo español

Hola, ola. :-|

Maremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755.

El maremoto del 1 de noviembre de 1755 llega a la ciudad de Lisboa, ya gravemente dañada e incendiada por el terremoto precedente. Grabado: G. Hartwig, “Volcanoes and earthquakes”, Longmans, Green & Co., 1887. (En la colección de la Universidad de Wisconsin – Madison)

Tsunami de 2004 en Banda Aceh, Indonesia.

Banda Aceh, Indonesia, después del tsunami de 2004. Indonesia sufrió unos 175.000 muertos sin que el nivel del mar subiera más de diez metros en la práctica totalidad del país. La gran cantidad de población costera viviendo en casitas bajas de poca resistencia situadas en llanuras contribuyó significativamente a la catástrofe. Imagen: Wikimedia Commons. (Clic para ampliar)

Cuando oímos hablar de tsunamis, solemos pensar en Asia, y muy especialmente en el país que nos dio la palabra: Japón. Ciertamente, los maremotos que se dan en algunas costas asiáticas son terribles, debido a una mezcla de factores geológicos, geográficos y superpoblación (y, últimamente, añadiría yo que por ciertas centrales nucleares cuyas defensas contra los mismos resultaron ser ridículas.) Pero no son los únicos. Se da la circunstancia de que la Península Ibérica es otra de las regiones con riesgo maremotriz. Engaña, porque por estos lares no son tan frecuentes y tampoco suelen ser tan intensos. Pero el riesgo existe.

No otra cosa fue el gran terremoto y tsunami de Lisboa del día de Todos los Santos de 1755, que ya te comenté en este blog. Se le suele llamar “de Lisboa” y “de Todos los Santos” porque prácticamente aniquiló la capital portuguesa, matando (entre muchas otras personas) a una montaña de gente que se encontraba en las iglesias celebrando esa festividad, o buscó refugio en ellas. Se calcula que hubo unos 40.000 – 60.000 muertos, sobre una población en la época de 275.000 habitantes. Semejante tragedia alentó notables dudas sobre la divinidad, sus atributos, su bondad y su poder protector, alejando a muchos pensadores influyentes de la teodicea de Leibniz, contribuyendo significativamente a la difusión del racionalismo ilustrado y, de paso, creando la sismología moderna. Fue tan gordo que hubo un antes y un después de la catástrofe “de Lisboa” en la cultura occidental.

Pero yo lo entrecomillo porque no fue sólo Lisboa. El maremoto, originado en la falla Azores-Gibraltar, golpeó con fuerza desde Irlanda al Senegal. Al Sur de la Península Ibérica, causó devastación y mortandad entre el Algarve portugués y la provincia de Cádiz, con olas a las que se les han estimado hasta quince metros de altura. Se llevó por medio Ayamonte, matando a unas mil personas, más un número indeterminado de pequeñas comunidades costeras. Por su parte, el terremoto, estimado en una magnitud de 8,5, causó daños importantes en lugares tan lejanos como Valladolid o Ciudad Real. Algunas fuentes afirman que las víctimas totales rondaron las 90.000.

Animación del tsunami del Atlántico de 1755, según el modelo computacional RIFT.
Puede observarse cómo en media hora ya estaba barriendo todo el Golfo de Cádiz.
Estudio realizado por la NOAA / NWS / Pacific Tsunami Warning Center.

Terremoto y tsunami de Mesina de 1908.

El terremoto y tsunami de Italia del 28 de diciembre de 1908 mató a 123.000 personas y destruyó las ciudades de Mesina y Reggio Calabria en su práctica totalidad. Foto: Wikimedia Commons. (Clic para ampliar)

El Mar Mediterráneo tampoco es inmune a los tsunamis, sobre todo en su parte central y oriental, con fuerte actividad sísmica. El historiador griego Heródoto de Helicarnaso ya nos cuenta que, en el año 479 aEC, durante un asedio a la ciudad de Potidea, los atacantes persas que aprovechaban un repentino y sorprendente descenso del nivel del mar para atravesar el istmo fueron sorprendidos por una gran ola como nunca se había visto antes y perecieron ahogados. Aunque Heródoto era un liante, habitualmente considerado al mismo tiempo el padre de la historia y el padre de la mentira, esto describe el comportamiento de ciertos tsunamis bastante bien y puede que el relato se sustente en un hecho real. Heródoto achacó este maremoto a la ira de Poseidón.

El primero que estableció un vínculo directo entre terremoto y maremoto fue otro historiador griego, Tucídides, cuando nos cuenta de uno sucedido en el Golfo Malíaco durante el verano del año 426 aEC. Al parecer, se llevó por medio a todas las poblaciones costeras. Desde entonces, ha habido muchos más. Quizá el más conocido de todos sea el que ocurrió a primera hora de la mañana del 21 de julio de 365 EC. Un fuerte terremoto submarino con epicentro cerca de Creta arrasó Libia y Egipto, y notablemente las ciudades de Apolonia y Alejandría, matando a mucha gente. Aparecieron barcos tres kilómetros tierra adentro. El fenómeno se repitió menos de un milenio después, en el año 1303. Mucho más recientemente, durante la madrugada del 28 de diciembre de 1908, el terremoto y tsunami de Mesina, al Sur de Italia, se llevó por delante a entre cien y doscientas mil personas.

¿Y en el Mediterráneo Occidental, o sea, más o menos las costas españolas y parte del extranjero? Bien, la actividad sísmica en el Mediterráneo Occidental no es tan intensa, pero también suceden. El más reciente así digno de mención fue el 21 de mayo de 2003, a consecuencia del terremoto de Bumerdés, Argelia. Este seísmo les hizo dos mil y pico muertos en tierra a nuestros queridos proveedores de gas natural, pero también inició un pequeño maremoto que, aunque sin causar otras víctimas, provocó bastantes daños en los puertos baleares. Destrozó numerosos pantalanes y hundió más de cien barcos pequeños, recordándonos así su poder.

Pese a ello, hay quien asegura que en el Mediterráneo Occidental no pueden producirse grandes tsunamis (y aquí). Otros, en cambio, dicen que eso no está claro. De hecho, probablemente ya ocurrió al menos una vez, que sepamos. En términos humanos, fue hace mucho tiempo: unos 11.500 años, allá por el Epipaleolítico. Pero en términos geológicos, eso es nada, hace un momentín. Pudo barrer las costas de Castellón, el Sur de Tarragona y las Islas Baleares con olas de hasta unos nueve metros, puede que algo más. Hoy en día lo llamamos el tsunami del BIG’95.

Deslizamiento de tierras BIG'95 y áreas primarias de impacto del tsunami (año 11.500 BP)

Ubicación aproximada del deslizamiento de tierras BIG’95 (Epipaleolítico, año 11.500 BP) y, si se hubiera producido hoy en día, de las áreas primarias de impacto del tsunami que generó. En aquella época la costa estaba más mar adentro y, por tanto, golpeó en regiones actualmente sumergidas. Mejor versión y explicación en la fuente original: Iglesias, O.; Lastras, G. et al. (2012): The BIG’95 submarine landslide-generated tsunami: a numerical simulation. The Journal of Geology, vol. 120, nº 1 (enero 2012.) ISSN: 0022-1376. Mapa: © Google Maps. (Clic para ampliar)

BIG’95.

Frente a las costas de Castellón y Tarragona se extiende una plataforma continental llamada la plataforma del Ebro, al estar básicamente constituida por sedimentos que aportaron este río y sus antecesores al menos desde el Aquitaniense (Mioceno inferior, hace aproximadamente 23 millones de años.) Es muy suave; en algunos puntos, por ejemplo frente a la ciudad de Castellón, hay que alejarse de la orilla más de sesenta kilómetros para que supere los cien metros de profundidad, con lo que gran parte de ella debió estar emergida durante el Último Máximo Glacial. Hace 11.500 años, la línea costera debía estar todavía unos 40-50 metros más baja que ahora, y por tanto 15-20 km mar adentro con respecto a su posición actual.

Sin embargo, esta suave plataforma termina abruptamente. En la zona que nos ocupa, por las Islas Columbretes, la profundidad aumenta deprisa hacia los dos mil metros: la llamada Depresión de Valencia. [Aquí tienes un fichero KMZ del Instituto de Ciencias del Mar (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) para ver toda esta zona con detalle en Google Earth.] Se comprende fácilmente que los bordes de una suave ladera sedimentaria seguida por un desnivel de casi dos kilómetros están pidiendo a gritos un deslizamiento de tierras. Y esto fue lo que ocurrió, hace ahora once milenios y medio: 26 kilómetros cúbicos de sedimentos se desprendieron del borde de la plataforma del Ebro por la parte de las Columbretes para precipitarse hacia la Depresión de Valencia. No fue, ni con mucho, uno de los deslizamientos más grandes que se conocen. Nada que ver con los de Storegga (3.500 km3), en el Mar del Noruega, tres milenios y medio después, cuyo gigantesco tsunami separó definitivamente Gran Bretaña de la Europa Continental. Incluso mucho menos que el de 1929 frente a Terranova (Canadá), con sus 200 km3.

No obstante, debido al acusado desnivel, BIG’95 descendió rapidito, llegando a superar en algún punto los 150 km/h (> 40 m/s.) El conjunto del deslizamiento recorrió más de 110 km depresión abajo en menos de 73 minutos, cubriendo 2.200 km2 de fondo marino. Una masa de más de 50.000 millones de toneladas desplomándose a velocidades que rondan los cien kilómetros por hora (entre 70 y 150) tiene una cantidad notable de energía, y puede transferírsela al medio circundante. En este caso, el agua del mar.

Probablemente, el tsunami se formó durante los primeros minutos del colapso. Lo hizo en dos frentes, uno más rápido que avanzaba hacia las Islas Baleares y otro más lento que retrocedía hacia la costa de Castellón. El frente rápido golpeó la costa Noreste de Ibiza en primer lugar, 18 minutos después, con una ola inicial de hasta ocho metros que llegó sin previo aviso. La siguió una retirada del mar y al menos otra de unos siete que llegó pocos minutos después, y luego otras más pequeñas. Para entonces, el tsunami ya golpeaba Mallorca (en el minuto 27) aunque con olas de menor altura, entre 2 y 4 metros. Sin embargo, un fenómeno de resonancia en el sector de la Bahía de Palma pudo elevar la ola inicial hasta los diez metros por la parte de Santa Ponça. Por suerte, parece ser que las Baleares carecían de población humana en aquellos tiempos.

Animación de la llegada de un tsunami

Cuando un maremoto llega a aguas someras, la amplitud y velocidad de las olas se reducen, pero a cambio su altura aumenta. Imagen: R. Lachaume vía Wikimedia Commons.

Lamentablemente en el minuto 54 el frente lento, más energético, alcanzó la costa peninsular frente a lo que hoy en día sería casi todo Castellón y el Sur de Tarragona, más o menos. Y ahí, con toda probabilidad, había gente. No tanta como hoy en día, desde luego, y menos si pensamos en la temporada alta del turismo. Pero sí personas como los magdalenienses que ocupaban la cueva Matutano, situada en las proximidades. Esos eran homo sapiens, gente de los nuestros y todo ese rollo. Puede que familias, clanes o tribus de pescadores epipaleolíticos. Las costas y su pesca siempre han atraído a la humanidad.

Primero, se fue el mar. A continuación, regresó. El intenso efecto de asomeramiento producido por la propia plataforma del Ebro elevó las olas, puede que hasta los nueve metros. Quizá esto te parezca poco, acostumbrados como ya estamos a oír de tsunamis de cuarenta metros en el Japón, pero créeme, tú no quieres estar en el camino de un maremoto de nueve metros. Nueve metros son tres plantas de un edificio. La mayoría de las víctimas que causan los grandes tsunamis se dan en zonas donde el agua llega con menos de diez metros de altura; los puntos donde realmente superan los treinta son raros, “el máximo.” Durante el maremoto del Océano Índico de 2004, la inmensa mayor parte de los 175.000 muertos que ocasionó en Indonesia estaban en lugares donde la elevación del mar no superó los diez metros y a menudo ni siquiera los cinco. El de 2011 alcanzó la central nuclear de Fukushima con una altura máxima de 14-15 metros y ya sabes la que armó. En la práctica, medio metro basta para arrastrarte. El agua engaña mucho. Cuando llega con semejante fuerza, incluso inundaciones aparentemente pequeñas tienen un poder pavoroso. Y una vez te ha arrastrado, vete a saber dónde acabas, y cómo. De dos a tres metros ahogarán a todo el que no logre subirse a algo o sepa nadar muy bien (y tenga su día de suerte.)

El maremoto de 2004 llega a Banda Aceh, Indonesia.
Obsérvese que no es realmente muy alto, pero sólo en ese sector causó más de 31.000 muertes.

Área a menos de 9 msnm en el sector Burriana - Alcocéber

Cubierta en azul, el área que actualmente se encuentra a menos de 9 metros sobre el nivel del mar en el sector Burriana – Alcocéber. No obstante, cuando el tsunami alcanzó la antigua costa, varios kilómetros mar adentro, tuvo que inundar un área bastante superior debido a la suave inclinación de la plataforma continental del Ebro. Imagen: Google Maps / flood.firetree.net (Clic para ampliar)

El caso es que el tsunami de hace 11.500 años barrió esta costa hoy desaparecida unos kilómetros frente a lo que ahora son Burriana, Almazora, el Grao de Castellón, Benicasim, Oropesa del Mar, Torreblanca, Alcocéber, Peñíscola, Benicarló, Vinaroz, Alcanar, San Carlos de la Rápita y posiblemente hasta el Delta del Ebro (cuya formación es muy posterior, incluso posterior a la época romana.) Es imposible saber cuánta gente vivía ahí en aquellos tiempos. Si hubiese sido en nuestra época, especialmente durante la temporada turística, puede uno imaginarse lo que ocurriría.

Y… ¿puede volver a ocurrir hoy en día? Pues lo cierto es que no se sabe muy bien. Los mismos investigadores que han estudiado el BIG’95 creen que el punto donde se produjo es ahora estable a menos que hubiera un terremoto de bastante envergadura. Reconozco que un servidor se puso algo nerviosito con los terremotos vinculados al Proyecto Castor de Florentino que se produjeron durante el otoño pasado, justamente en esa zona. La presencia de la central nuclear de Vandellós algo más al Norte tampoco resultaba muy tranquilizadora. No obstante, con respecto a esto último, el Consejo de Seguridad Nuclear asegura que desde 2007 ésta dispone de “un nuevo sistema de refrigeración esencial” situado a más de 23 metros sobre el nivel del mar. Además, a raíz de lo de Fukushima, están realizando inversiones para incrementar la seguridad frente a estos fenómenos.

Sin embargo, como yo tengo mi puntito paranoico, nada, poca cosa, lo de los terremotos en una zona que ya pudo provocar un tsunami importante seguía teniéndome mosca. Así que he decidido ponerme en contacto con uno de los autores de la investigación: Galderic Lastras, profesor titular de Geología Marina de la Universidad de Barcelona. El doctor Lastras, por cierto muy gentilmente, me serena: haría falta uno bastante más intenso y cercano al talud continental que los de 2013 para iniciar, por sí solo, un deslizamiento de tierras de este calibre. No obstante, tales deslizamientos ocurren a veces porque sí; es decir, porque la ladera es o se vuelve inestable y simplemente colapsa. Pero por otra parte, el periodo de retorno (el tiempo medio que tarda en volver a ocurrir) es, obviamente, muy largo: este de hace 11.500 años fue el último que ocurrió en el sector. Decía antes que 11.500 años es un tiempo muy breve en términos geológicos, pero muy largo en términos humanos. Las probabilidades de que vuelva a ocurrir durante nuestro tiempo de vida, o el de nuestros hijos y nietos, son francamente bajas. No es imposible, por supuesto. Pero la probabilidad es muy pequeña.

No obstante, quise saber también si estamos muy en bragas o no en el caso de que esta probabilidad tan pequeña llegara a hacerse efectiva. Como ya te digo que yo soy apenas nada paranoico, molesté a Elena Tel (del Instituto Español de Oceanografía), Emilio Carreño (director de la Red Sísmica del Instituto Geográfico Nacional) y Gregorio Pascual (jefe del área de desastres naturales de la Dirección General de Protección Civil), todos los cuales tuvieron la santa paciencia de seguirme la corriente con gran amabilidad.

Vinieron a explicarme que, a pesar de los recortes, se está desarrollando un sistema de alerta contra maremotos en las costas españolas, en su mayor parte utilizando equipos ya existentes y cooperación internacional. Pero que, por su propia naturaleza, alertar de fenómenos cuya llegada se mide en decenas de minutos es complicado. Que ni esto es el Océano Pacífico, donde pueden transcurrir horas desde que se produce el terremoto hasta que llega el maremoto, ni nosotros somos los japoneses, que llevan décadas perfeccionando sus sistemas de la más alta tecnología hasta ser capaces de alertar a la población en cuestión de minutos. Y que en el caso de los tsunamis causados por deslizamientos de tierras, sin un claro terremoto que los genere, puede pasar un buen rato antes de que las boyas marítimas comiencen a indicar que ocurre algo raro. Es la detección del terremoto y sus características lo que nos permite deducir que viene la ola. Los deslizamientos de tierras se pueden captar, pero resultan mucho más ambiguos.

Sobreviviendo al maremoto.

Tilly Smith

Tilly Smith (izda.), de 10 años de edad, había prestado atención a su profe en clase. Así sabía que cuando el mar se va, es para volver con muy mal genio. Gracias a eso y a su entereza, salvó la vida de numerosas personas en una playa de Phuket (Tailandia) cuando llegó el maremoto de 2004, al dar la alerta que nadie más supo dar. Foto: © The Nation, Tailandia.

Me insisten en que la educación es importante. Durante el maremoto del Índico de 2004, una jovencita británica de diez años llamada Tilly Smith salvó a decenas de personas en una playa de Tailandia al recordar lo que les había contado en clase su profesor Andrew Kearney sobre lo que podía pasar cuando el mar se va. Tilly vio que el mar se iba y se lo explicó a sus padres. Su madre no la creía, pero su padre percibió tanta firmeza en sus palabras que avisó a otros bañistas y al personal del hotel donde se alojaban, activando así una evacuación improvisada. Cuando el mar regresó con todo su poder, fue una de las pocas playas del sector donde no hubo ni un solo muerto.

En realidad, la manera más eficaz de salvarse de un maremoto es relativamente sencilla: al primer indicio, corre. No te quedes a mirar. No pases de todo. No comentes la jugada. No intentes recoger tus posesiones ni ir a buscar el coche ni nada por el estilo. Alerta a los demás, intenta ayudar a quienes no puedan valerse por sí mismos y corre como si te fuera la vida en ello, porque te va. Aléjate del agua hacia el lugar más alto posible: montes, lomas, las plantas superiores de edificios resistentes. Si no hay otra cosa, incluso las copas de árboles grandes, difíciles de desarraigar. Lo que puedas. Una diferencia de pocos metros de altura representa la diferencia entre la vida y la muerte. Y si no hay absolutamente nada sólido a lo que subirse, simplemente corre tierra adentro. El maremoto perderá fuerza conforme avance hacia el interior. Si te pilla, intenta agarrarte a algo que flote. Hay gente que ha sobrevivido así.

¿Y cuáles son esos indicios de que viene un maremoto? Pues el primero de todos es un terremoto percibido en una zona costera. Si estás cerca de la orilla (incluyendo la de los ríos y canalizaciones próximos al mar) y notas un terremoto, ponte en alerta. A lo mejor no pasa nada, la mayoría de veces no pasará nada, pero tú presta atención. Por desgracia, este indicio no es de fiar: a menudo el terremoto se produce lejos, muy mar adentro, y no se percibe en tierra. Entonces sólo te queda lo mismo que alertó a Tilly Smith: que el mar se retire, como si de repente la marea hubiese bajado mucho. Lamentablemente, esto tampoco ocurre siempre, sino sólo cuando llega el vano de la ola en primer lugar. Otras veces, la cresta viene por delante. Entonces, la cosa se complica. Los tsunamis de verdad no son como las olas esas de hacer surf que salen en las pelis. Es más como una inundación rápida que crece y crece y crece sin parar. Si lo ves venir, ya lo tienes encima.

En este caso, bien, tenemos un problema. Cuentas con muy poco tiempo. Correr ya no vale porque, así seas Usain Bolt, el agua es más rápida que tú. Lo primero, intenta agarrarte con fuerza a algo que flote, lo que sea. No permitas que te atrape dentro de un vehículo: los vehículos vuelcan enseguida y te ahogas, además de que las carreteras y caminos se colapsan en un plis. Ni tampoco en un edificio bajo (como un bungaló, caseta, chiringuito, chalecito, nave o demás): si te quedas ahí dentro, el agua simplemente seguirá subiendo hasta llegar al techo y ahogarte. Sal como puedas. Si puedes encaramarte a algo alto, cualquier cosa, pues arriba. Una vez te veas en el agua, no intentes pelear contra ella. No puedes ganar: el mar es infinitamente más fuerte que tú y sólo lograrás agotarte enseguida. Déjate llevar, intentando mantener la cabeza fuera del agua (obvio) y evitar los golpes contra otros objetos que pueda estar arrastrando. No sueltes tu salvavidas, por precario que sea. Si no te engancha nada, lo más probable es que la ola al retroceder se te lleve mar adentro. Calma, hay personas que han sido rescatadas después de varios días en el mar, aferradas a su trozo de madera. Es normal tener miedo, mucho miedo, pero no permitas que te venza el pánico. Si se nos apodera el pánico cometeremos estupideces, y si cometemos estupideces en una situación así, se acabó la partida. Jaque mate.

Cartel de información para tsunamis en Puerto Rico

Cartel de información para tsunamis en el bosque estatal de Guánica, Puerto Rico. Las instrucciones básicas son sencillas: corre todo lo que puedas, lo más alto que puedas, y si no puede ser, lo más lejos de la orilla que puedas. Foto: G. Gallice vía Wikimedia Commons.

Otra causa de mortandad es que el maremoto puede comportarse de manera distinta en diferentes lugares de la costa. Hay gente que lo ve subir poco en otro punto de la orilla y se piensa que está segura. Tú, ni caso: a correr hacia lo alto. El comportamiento de un tsunami depende de numerosos factores muy complejos, y a lo mejor en la otra punta de la playa sube sólo unos centímetros, pero donde estás tú te mete cinco metros. Así que ojito.

Jamás hay que olvidar que un maremoto puede componerse de múltiples olas y durar varias horas. La primera ola tampoco tiene por qué ser la peor de todas, y de hecho muchas veces no lo es. Hay gente que ha muerto porque creía que, al haber escapado de la primera, estaba a salvo de la segunda y sucesivas. Tampoco faltan las personas que perecieron al acudir o regresar al área devastada tras el primer impacto, para prestar auxilio o en busca de familiares, amigos, mascotas o bienes; al hacerlo, se encontraron de bruces con el segundo golpe o los siguientes. La zona afectada por un tsunami no es segura hasta que las autoridades científicas pertinentes no digan que es segura; y aún así, con cuidadín.

Lisboa reloaded.

En general, los especialistas con los que he consultado consideran mucho más plausible (y temible) una repetición del tsunami de Lisboa que del ocasionado por el deslizamiento BIG’95. La repetición del BIG’95 es sumamente improbable; no ha vuelto a haber otro en estos últimos once milenios y medio. Pero algo como lo del día de Todos los Santos de 1755 no sería tan raro. Fuertes terremotos en la falla de Azores-Gibraltar, con maremotos que alcanzaron las costas circundantes, ha habido unos cuantos más.

Para acabar de arreglarlo, en 1755 la zona de la Bahía de Cádiz estaba relativamente poco poblada y menos urbanizada. Ahora es todo lo contrario, con el Polo Químico de Huelva –prácticamente a nivel del mar– como guinda del pastel. La base naval de Rota, donde a menudo atracan buques a propulsión nuclear, tampoco es moco de pavo. Teniendo en cuenta que un submarino de la clase Los Angeles tiene un calado de 9,5 metros cuando está en superficie y el tsunami en esa zona podría andar por los 12 – 15, no sería nada extraño que lo sacara del puerto y lo plantase, pongamos, en medio del Arroyo del Salado. En este plan. Aunque el reactor estuviera asegurado y no hubiese sufrido daños, ya puedes imaginarte las carreras hasta cerciorarse, en un momento en el que harían falta recursos por todas partes.

Con submarino o sin él, el desastre sería mayúsculo en todo el sector. Uno de los problemas de estas catástrofes es que son a la vez improbables, impredecibles y veloces. Esto no es Japón, donde está claro que vas a tener un maremoto gordo de vez en cuando (aunque aparentemente los directivos de TEPCO no se habían enterado, o querido enterar…) En España, son tan improbables como para que asignar grandes recursos a prevenirlas se perciba como un despilfarro, sobre todo en una época donde hace falta tanto en tantas partes. Al mismo tiempo, su impredecibilidad y rapidez hacen que, cuando se producen, o lo tienes ya todo listo en el sitio o apenas da tiempo para nada y nos las comemos con patatas. Y luego todo el mundo chilla que cómo es que no se habían tomado medidas y tal.


Bibliografía:

  • Bernet, S.; Canals, M.; Alonso, B.; Loubrieu, B.; Cochonat, P.: The BIG-95 and CALMAR 97 shipboard parties, 1999. Recent slope failures and mass-movements in the NW Mediterranean Sea. En: Ollier, G.; Cochonat, P.; Mendes, L. (Eds.), Seafloor Characterization/Mapping Including Swath Bathymetry, Side-Scan Sonar And Geophysical Surveys. Third Eurpean Marine Science and Technology Conference. Session Report. EU, Lisboa, págs. 111-126.
  • Lastras, G.; Canals, M.; Hughes-Clarke; J. E.; Moreno, A.; De Batist, M.; Masson, D. G; Cochonat, P. (2002): Seafloor imagery from the BIG’95 debris flow, Western Mediterranean. Geology, 30, (10), 871-874. DOI: 10.1130 / 0091-7613 (2002)030<0871 : SIFTBD>2.0.CO;2.
  • Urgeles, R.; Lastras, G.; Canals, M.; Willmott, V.; Moreno, A.; Casas, D.; Baraza, J.; Bernè, S. (2003): The Big’95 debris flow and adjacent unfailed sediments in the NW Mediterranean Sea: Geotechnical-sedimentological properties and dating. Advances in Natural and Technological Hazards Research, vol. 19 (2003), págs. 479-487.
  • Canals, M.; Lastras, G., Urgeles, R; De Batist, M.; Calafata, A. M.; Casamora, J.L. (2004): Characterisation of the recent BIG’95 debris flow deposit on the Ebro margin, Western Mediterranean Sea, after a variety of seismic reflection data. Marine Geology, vol. 213, nos. 1–4, 15 de diciembre de 2004, págs. 235–255.
  • Atwater, B. F. et al: Surviving a Tsunami — Lessons from Chile, Hawaii, and Japan. United States Geological Survey, circular 1187, versión 1.1, 1999-2005.
  • Lastras, G.; Vittorio, F.; Canals, M.; Elverhøi, A. (2005): Conceptual and numerical modeling of the BIG’95 debris flow, Western Mediterranean Sea. Journal of Sedimentary Research, 2005, v. 75, 784–797. DOI: 10.2110 / jsr.2005.063.
  • Iglesias, O.; Lastras, G.; Canals, M.; Olabarrieta, M.; González Rodríguez, E. M.; Aniel-Quiroga, Í.; Otero, L.; Durán, R.; Amblàs, D.; Casamor, J. L.; Tahchi, E.; Tinti, S.; De Mol, B. (2012): The BIG’95 submarine landslide-generated tsunami: a numerical simulation. The Journal of Geology, vol. 120, nº 1 (enero 2012.) ISSN: 0022-1376.
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64 comentarios

  1. Santiago Fernández dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 17:32

    Hay constancia de diversos tsunamis en Baleares, especialmente el referido por Álvaro Campaner en su “Cronicón Mayoricense” y que afectó al litoral de Santanyí el 31 de enero de 1756:
    ” Ha vingut avís que en la vila de Sant Anní la mar era entrada dintre de la terra mitja llegua i deixà tanta còpia de peix que les garrigues n’eren plenes; fonc una ona qui entrà dita aigua…s’en dugé una penya qui pesava més de centmil quintars…”
    Saludos y felicitaciones por tan interesante artículo.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:12

      Excelente testimonio. :-) Muchas gracias. ;-)

      • pau dijo,
        El 26 de Diciembre de 2014 @ 19:30

        En la manga, Murcia pueden producirse tsunamis ?

  2. Fran dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 17:41

    Genial artículo, no conocía la zona del gib95 ni el deslizamiento de Storegga, muy interesante.

    Una duda, supongo como dices cada tsunami es un mundo y depende de muchos factores, pero desde el momento de la retirada del agua, de cuanto tiempo estamos hablando aproximadamente para que te den la ostia? jaja.

    Saludos y felicidades por la web.

    • Yuri dijo,
      El 8 de Mayo de 2014 @ 23:59

      Entre tres minutos y una hora, dependiendo de la amplitud de las olas. Como no se puede saber de antemano, tú, por si acaso, si te ves en la situación, cuenta que son tres minutos. ;-)

      Muchas gracias. :-)

  3. El 8 de Mayo de 2014 @ 17:58

    Baelo Claudia, la ciudad romana cercana a Tarifa (Cádiz), también fue destruida por un maremoto, hacia el siglo IV de nuestra era.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:00

      Ciertamente, y no sólo esa. Ha habido bastantes maremotos importantes en el sector del Golfo de Cádiz al menos durante los últimos 8.000 años (que se sepa.)

  4. Nomisx dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 18:59

    Tuve la ocasión de observar los efectos del maremoto del 21 de mayo de 2003 en un puerto del sur de Mallorca. A pesar de que, según los observadores, sólo llegaron olas entre 1-1,5 metros, el rugido y la devastación en la primera línea de la costa era evidente. Había desaparecido toda la capa de algas en los primeros 10 metros de las playas, que aparecían limpias como nunca.
    Aún recuerdo los escalofríos que experimente cuando una tarde, paseando por el puerto vi como el nivel del mar subía y bajaba rápidamente entre unos 40 o 5 centímetros por las réplicas en Argelia, a más de 200 kilómetros al sur. Agarre a la familia y a la carrera me marcha del lugar.

    Un fantástico articulo y un tema más que interesante. Gracias de todo corazón.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:02

      Muchas gracias a ti por tu testimonio. :-) Y, por cierto, hiciste lo correcto.

      Yo nunca me las he visto con un maremoto (¡por suerte!) pero, siendo valenciano, alguna vez me he topado con una gota fría de las chungas. Y sí, el agua es muy, muy peligrosa.

  5. La virgencansada dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 19:17

    estamos en manos de la Naturaleza y la historia se repite.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:10

      Pero se pueden tomar medidas. :-)

      Recuerdo con tristeza uno de los últimos tifones del Pacífico, que hizo ya no me acuerdo cuántos muertos en países como las Filipinas. Sin embargo, en otros puntos adonde llegó con fuerza similar (como Singapur o Hong Kong), ni uno solo. Supongo que obsta explicar el porqué. :-/

  6. moren dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 19:21

    Gran artículo

    Una curisidad del Terremoto de Lisboa que me contaron unas historiadoras cuando viví allí (y de la que no tengo fuentes escritas para contrastar): al contrario de lo que cree la mayor parte de la gente, el maremoto contribuyó muy poco a la destrucción de la ciudad. Efectivamente, la destrucción fue casi total, pero provocada por el terremoto y los posteriores incendios, muchos de ellos provocados por las velas de las iglesias.

    Debido a la configuración de calles estrechas y desordenadas que había por entonces en Lisboa, el agua no pudo avanzar mucho. Hoy en día, con la existencia de la zona llamada “Baixa Pombalina”, con avenidas amplias y perpendiculares al río (diseñada y construida justo en la reconstrucción, con objeto de modernizar la ciudad) el agua entraría bastante adentro sin muchos problemas. Aunque ciertamente Lisboa ofrece grandes facilidades para encontrar un lugar alto en el que refugiarse.

    Y justo por eso, da rabia que el maremoto sí mató a mucha gente, ya que el pánico del terremoto llevó a la gente a refugiarse en sitios abiertos, y muchos de ellos tuvieron la mala suerte de elegir las zonas costeras, por ejemplo el Terreiro do Paço (la actual Praça do Comércio), una plaza bastante grande y abierta al río, como conocerá cualquiera que haya estado por allí de turisteo. Os podéis imaginar el resultado de esa plaza llena a reventar y una gran ola entrando sin que nadie se lo esperara. Cómo iban a saber los pobrecitos cómo protegerse si como comentas en el artículo en aquella época no existía el concepto de sismología (que según los portugueses fue “inventada” por el Marques de Pombal, primer ministro del país en esas fechas).

    Otra curiosidad es que en esa misma plaza estaba la residencia real, y si la familia idem hubiera estado allí tenían todas las papeletas para no contarlo, pero casualmente pasaban ese día en Belem, donde por esas cosas raras de los maremotos el efecto fue mucho menor. La destrucción del palacio real supuso unas pérdidas incalculables delde el punto de vista artístico.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:06

      Cierto a todo ello. Para cuando llegó el maremoto, la mayor parte del mal ya estaba hecho. No obstante, quiero añadir el testimonio del reverendo Charles Davy, testigo presencial de los hechos (recogido en Tappan E.M., “El relato del mundo: una historia del mundo en relatos, canciones y arte,” vol. V, pp. 618-628, Houghton Mifflin, Boston, 1914):

      De pronto, oí un griterío general: “el mar viene, estamos perdidos”. Al escuchar esto giré mis ojos hacia el río, que en ese lugar tiene casi cuatro millas de ancho, y pude verlo hinchándose y agitándose de la manera más indescriptible, aunque no soplaba ningún viento. En un instante surgió, a poca distancia, una gran masa de agua, creciendo hasta convertirse en una montaña. Vino rugiendo y echando espumarajos para dirigirse hacia la costa con tal ímpetu que al instante todos corrimos por nuestras vidas tan deprisa como podíamos; muchos fueron arrastrados hacia alta mar, y el resto acabamos con el agua por la cintura a gran distancia de la orilla. Por mi parte, escapé por los pelos […] Sin saber a dónde retirarme en busca de refugio, volví con mis ropas chorreando al área de San Pablo. Allí estuve durante unos minutos, observando cómo los barcos en el mar se inclinaban y encabritaban como si estuvieran en una gran tormenta; algunos habían roto amarras y se veían arrastrados al otro lado del Tajo […] Varios grandes barcos zozobraron y terminaron quilla arriba.

      [Un marino que lo vio desde mar adentro me informó después] que, cuando llegó el segundo golpe, pudo ver cómo la ciudad entera se agitaba hacia atrás y delante, igual que el mar cuando el viento empieza a levantarse […]; el río se elevó veinte pies de golpe y al instante desapareció; momento en el que el muelle entero, con toda la gente que había en él, se hundió; y, al mismo tiempo, todos los buques que había cerca fueron succionados hacia la cavidad, que suponía se cerró de inmediato tras ellos, pues no se pudo hallar el menor signo de naufragio. Doy crédito a esta explicación, pues todo el mundo está de acuerdo en que los barcos han desaparecido, y en cuanto al muelle [acudí unos días después] lo hallé sumergido en aguas profundas, invisible en muchos puntos.

      El relato (casi) completo del rev. Davy está en mi post anterior sobre estos hechos:

      http://lapizarradeyuri.blogspot.com.es/2010/01/grandes-terremotos-en-la-peninsula.html

      Y muchas gracias. :-)

  7. Luis dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 19:50

    Muyyy Ilustrqativo, si señor :D

    saludos.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:20

      Muchas gracias. :-)

  8. Beri dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 20:13

    Buena y didáctica lectura ;) Y acojonante la animación del de 1755!

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:21

      Muchas gracias. :-) Sí, la verdad es que cuando lo ves así, comprendes la enormidad de un fenómeno de estos.

  9. Diego dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 20:54

    Fantástico artículo.
    Las animaciones dan miedo…

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:21

      Sí que lo dan, sí… :-/

      Muchas gracias. :-)

  10. Santi dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 21:32

    Magnifico articulo Yuri!
    Castellon es una ciudad que se inunda y sufre desastres todos los años con la Gota Fria, no quiero ni imaginar con olas de 8 metros…

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:35

      Muchas gracias. :-)

      Como comentaba más arriba, siendo también de la terreta como soy, tsunamis no, pero alguna gota fría de las bravas he vivido. Recuerdo perfectamente cómo, hace muchos años, por ahí por las comarcas del Júcar, una torrentera se llevaba a varios coches justo delante mío (los pilló en un badén) mientras yo retrocedía hacia lo alto por el arcén agarrado al volante con los nudillos blancos, y me imagino que la cara también (¡con otras tres personas en el coche, una pareja de amigos y su hijo pequeño!).

      Se los llevó como si fuesen barquitos de papel. Por suerte la gente pudo salir a tiempo y no hubo muertos, pero no se me olvidará en la vida. No veas qué miedo pasaron los pobres, entre otros conductores y nosotros los estuvimos auxiliando y algunos no paraban de llorar, del mismo susto. Y tampoco era tanta agua, ¿eh? La justa como para levantar los coches, arrastrarlos, volcarlos (vuelcan enseguida) y llevárselos hacia el río. Así que con varios metros… imagínate. :-/

  11. Pablo dijo,
    El 8 de Mayo de 2014 @ 22:21

    Muy buen artículo! Que casualidad que están haciendo ahora mismo en La 2 un documental llamado “Grandes Cataclismos” y el capítulo es sobre el terremoto de Lisboa de 1755.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 0:35

      No lo sabía, no veo la tele. :-D

      Muchas gracias. ;-)

  12. David K1 dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 1:40

    “Por suerte, parece ser que las Baleares carecían de población humana en aquellos tiempos.”

    ¿Podría darse el caso de que si estuvieran habitadas pero el tsunami borrara todo rastro?

    • Yuri dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 2:09

      Hola, David. No, no lo considero posible. A fin de cuentas, un maremoto sólo afecta a las regiones costeras. Ni Ibiza ni Palma son islas llanas (de hecho, son relativamente montañosas) o pequeñas, para que les pasase por encima en plan islote del Pacífico. Adicionalmente, el lado “enfrentado al tsunami” es el más montañoso en ambos casos. Debió romper en las costas, quizá inundar algún área de poca elevación sobre el nivel del mar, pero no pudo llegar mucho más lejos. Ni siquiera un tsunami “a la japonesa” lo habría logrado.

      Que yo sepa, no hay ningún indicio de que las Baleares tuviesen población humana antes del Neolítico. Esto sucedió bastante antes, durante el Mesolítico / Epipaleolítico.

      Cosa distinta tuvo que ser en el “lado peninsular.” Ahí sí que debía haber gente, con bastante probabilidad, y teniendo en cuenta lo suave que es la plataforma del Ebro, entonces parcialmente emergida, debió metérseles hasta el comedor.

      Un saludo. :-)

  13. Román dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 2:01

    En Menorca existen las rissagues (el mar se retira y vuelve con fuerza) pero que no tiene nada que ver con fenómenos sísmicos y se dan principalmente en la zona de Ciutadella.
    Sin embargo, en el 2003, con el terremoto de Argelia, fue el puerto de Maó el que recibió de lleno. Los que lo conozcáis, os podéis imaginar la magnitud y espectacularidad del fenómeno al ver como se retiraba el agua del puerto. Muchas embarcaciones quedaron varadas en el fondo del puerto y cuando el agua entró de nuevo los desperfectos fueron muy numerosos quedando muchas destrozadas y/o hundidas.

    Buen artículo.
    Gracias Yuri.

  14. Dani dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 7:49

    A sus pies, caballero. Menuda historia.

    Gracias, Yuri.

  15. Indie Hoy dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 8:47

    Muy buena la investigacion, imagenes y muy bien contada. Nunca me hubiera enterado de este Tsunami, felicitaciones!.

  16. fm dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 11:52

    Gracias sr. Yuri. Como dije en una comentario a un post anterior, me preocupa que un tsunami barra las costa atlántica de Anndalucía y del Algarve, y no por mi, que no voy a la playa, sino porque muchos amigos míos sí lo hacen y no es hora de buscar nuevos amigos. Y aquí nadie piensa en esto, y no digas nada que además se enfadan contigo.

  17. nina dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 12:48

    Es un placer leer tus artículos, Yuri, o Antonio…y también tengo tu libro, lo empecé esta mañana y ya estoy enganchada.

    Muchas gracias por hacer que la ciencia la podamos entender con más facilidad. Saludos.

  18. nina dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 13:10

    Siempre me llamó la atención lo que pasa en Valencia cuando tienen “un poco de lluvia”… como no tengo idea, lo achacaba a falta de preparación de calles, edificios, carreteras… por aquí, por Galicia, no suele pasar nada de ello, de ahí mi extrañeza…

    Gracias por las aclaraciones de los comentaristas, y, sobre todo, Yuri, por tus agradecimientos al personal.

    • zcarlos dijo,
      El 9 de Mayo de 2014 @ 13:41

      Hola. No es lo mismo que caigan 100 litros por metro cuadrado en una semana que en un par de horas. La cantidad de agua que te encuentras en un momento es tremenda. Y la fuerza con la que busca el mar se lleva todo por delante. Saludos

      • gilman dijo,
        El 10 de Mayo de 2014 @ 10:47

        Tienes razón, no es lo mismo que caigan 100 litros por metro cuadrado en una semana o un par de horas, lo digo por experiencia, estaba en Bermeo en las inundaciones del 83, por suerte en la parte alta del pueblo y no en la zona del puerto, pero no me negarás, que, siendo esa una zona proclive a dichos fenomenos, no hay cierta falta de previsión y mala gestión.
        Aqui, en Bilbao, se supone que el periodo de retorno, para un fenomeno como el del 83, creo recordad, es de 50 años, y hay mucha gente preocupada por que dicen que no estamos preparados para cuando se produzca.

        • chamaruco dijo,
          El 20 de Julio de 2014 @ 19:12

          Tienes toda la razón. La mentalización que hay en las zonas del norte frente a los fenómenos atmosféricos no tiene nada que ver con la que hay en el Levante; creo que es por la mala costumbre humana de solo actuar frente a lo “muy habitual”. En el norte estamos acostumbrados al mal tiempo y a que con mucha frecuencia se pasa del “mal” al “muy mal”… en Levante hace muy bueno casi siempre… y cuando deja de hacerlo algunos se dan cuenta de golpe, es el famoso “acordarse de Santa Bárbara cuando truena”.

          Y, lo siento, no me vale lo de que cae todo de golpe. Estando en el Mar Menor con unos amigos de allí nos pilló una tormenta y se puso a llover, para mí nada excepcional, he visto y vivido de esas mil veces, son normales en el norte, de esa intensidad y con más duración… pero allí casi deriva en catástofre, mis amigos locales estaban muy atemorizados y decían que no habían visto nada igual en su vida. A la mañana siguiente comprendí muchas cosas cuando me fijé en las calles sin desagües y sin drenajes, con forma de artesa… con lo que las carreteras se anegaron en pocos minutos… ¿Para qué hacer todo eso que cuesta dinero, si se puede construir más barato cobrando lo mismo? ¿quién se va a fijar?.

      • chamaruco dijo,
        El 20 de Julio de 2014 @ 19:13

        Mucha gente de esa zona se piensa que en el Norte cae mucho pero muy poco a poco… cuando no es así para nada. Lo que sí que sucede es que se está mucho más preparado y mucho más mentalizado de que ciertas cosas se tienen que hacer de determinada manera porque el mal tiempo es muy frecuente.

  19. agustin sola dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 16:01

    muy buen artículo aunque va mucho más allá. El Big95 fue lo que ha pasado a la historia como ” Diluvio Universal”. Aquí lo explican;
    http://xurl.es/el-tsunami-universal

    • taberenc dijo,
      El 10 de Mayo de 2014 @ 9:57

      Por diluvio universal he oído varias versiones: inundaciones por crecidas súbitas de ríos (p.ej. del Tigris o el Eufrates), gotas frías costeras especialmente furibundas, tsunamis por maremotos.. Pero una me convenció por encima de las demás. La explicaron unos geólogos en el programa redes allá por el año 2001 (aprox.). Por entonces me quedaba por las noches para ver se programa. Luego dejé de verlo.
      El caso es que los geólogos explicaron que en la historia, las tradiciones diluvianas son comunes a varios pueblos indoeropeos y semitas: existe esa “leyenda” o “mito” en el mundo mesopotámico, en el Egipto faraónico, en el mundo heleno, y creo que llegan al Indo. No es raro por lo tanto que se incorporara en la “historia” contada en el Antiguo Testamento.
      Rasgo común en los distintos relatos es que se trata de una inundación que se presenta, inunda y permanece, ya no se va, por lo que hay que irse y buscar tierra firme a otra parte. Esto no sucede en las explicaciones normalmente atribuidas al origen del mito diluviano.
      Esos geólogos que aparecieron en el programa mencionado comentaron también que hay un estrato común de inundación uniforme bajo el actual nivel del Mar Negro, distinguiéndose dos áreas y lo que sería una línea de costa hoy sumergida que las separaría. En la parte central hay conquillas de animales de agua dulce relativamente recientes, por lo que el Mar Negro de la línea de costa antigua habría sido un gran lago de agua dulce bajo el nivel del mar actual.
      Los lingüistas sitúan en esa área, la del Mar Negro, el punto de partida de las poblaciones indoeuropeas en sus movimientos migratorios a oriente y occidente. De modo que alrededor de ese gran lago, situado en una depresión y de clima quizá templado pudieron estar asentados inicialmente.
      Según la hipótesis de los geólogos, con el fin de la última glaciación, la subida del nivel de los mares y también del Mediterráneo, añadido a algún fenómeno fortuito, pudieron romper la presa natural que separaba la depresión del Mar Negro y el Mar Mediterráneo a la altura de los Dardanelos. Dicha rotura habría sido ruidosa, tremenda, habría provocado una inundación sobre las poblaciones en la costa de ese lago y habría sido irreversible, obligando a los habitantes a irse para no volver, y a ver como todo se iba inundando con velocidad. Calcularon que habría podido suceder, creo recordar, sobre el 8000 antes de nuestra era, lo que sería el 6000 A.C., por desgracia unos cuantos milenios antes de la aparición de la escritura (que creo recordar que nace sobre el 3500 A.C, hace unos 5500 años). Ese lapso de 2500 años se considera un salto demasiado grande para poder ser superado sólo por la tradición oral hasta las primeras plasmaciones escritas, pero es difícil afirmarlo.
      Creo que su proyecto, el de los geólogos, era buscar tells (montículos de tierra correspondientes a apilaciones sucesivas de estratos urbanos) bajo el nivel del mar actual para confirmar su hipótesis. Aunque las conquillas de animales de agua dulce en el centro del actual Mar Negro ya nos hablarían de un cambio drástico del entorno, la cuestión no reside en demostrar la inundación (que creo que como hecho se considera probada dadas las evidencias) sino en su relación con los humanos y su vinculación con los mitos diluvianos.

  20. Iñaki dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 18:19

    Cuando la gente ve el maremoto en el vídeo o en el noticiero, piensa algo así como “bueno, yo sé nadar bastante bien y salvo que algo me golpee en la cabeza, creo que podría sobrevivir”. Pues no. No es así. Los que hemos hecho surf en ola grande (Mundaka…) durante años, sabemos que en el momento en que te pilla la ola, la corriente de agua está tan removida que no hay una superficie “sólida” donde generar impulso con nuestras extremidades. En el momento en que estás en el remolino, únicamente hay que esperar unos eternos segundos a que aquello se vaya calmando y gracias al “invento” (la correa que te ata a la tabla) sabes donde está “arriba y abajo”. También ayuda que en el azul/verdoso del mar la luz del sol te indica para donde ir. Y que el traje de neopreno ayuda a la flotabilidad. ¿Pero sobrevivir dentro de una riada o maremoto? Jodidillo, sí.

    Un saludo Yuri. Tu vuelta ha sido la alegría del año.

  21. Ramon Godoy Briceño dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 19:27

    Excelente articulo,soy chileno y algo se de estos fenomenos,ojala todos se informaran antes de lo que pudiese suceder, en caso de movimientos sismicos, seguidos de tsunamis. Esto es precisamente lo que los ciudadanos deben conocer y como actuar en estos casos.
    Felicitaciones.

  22. hes dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 22:51

    Gran trabajo, felicidades

  23. Esporádico dijo,
    El 9 de Mayo de 2014 @ 23:42

    ¿Cómo afectaría un terremoto como el de Lisboa a las costas gallegas? Seguro que hay documentación de entonces, recuerdo haber leído en algún periódico gallego crónicas de la época, de como había afectado por ejemplo, a una iglesia en Pontevedra. La verdad es que más que olas, recuerdo que lo poco que leí hacía referencia al terremoto en sí mismo, a que hubo movimientos de tierra en las Rías Baixas. Por otra parte, teniendo a las Azores en línea recta, bueno, línea recta hacia el sur, ¿no es Galicia otra zona de riesgo de tsunami?¿Hasta qué punto?

  24. pepo dijo,
    El 11 de Mayo de 2014 @ 16:54

    Perdona por el cambio de tercio Toni, ¿o debería decir Yuri?
    ¿Cual es tu análisis sobre la crisis Ucrania-Rusia?, en plan titulares…., ¿puede ser el comienzo de la Tercera?

    Y es que me veo como rodeado de los que en el 39 veían lo de Polonia como una cosa sin importancia….

    Ucrania conserva armamento nuclear?

    Madredelamorhermoso, la que se nos avecina.

    Pepo

  25. Roberto dijo,
    El 12 de Mayo de 2014 @ 13:00

    Soy estudiante de Geografía en Tenerife, y hoy en clase estaba preguntándome que si el antiguo edificio volcánico de las Cañadas (que según algunas fuentes llegó a medir el doble que el actual Teide) y su colapso por acumulación de material hubieran generado un enorme tsunami que se hubiera dirigido hacia el Atlántico norte. No me parece una posibilidad descabellada puesto que ese derrumbamiento generó el Valle de la Orotava, en el norte de la isla y parece ser que frente a esas costas hay una gran acumulación de material volcánico bajo el mar…

    Llego a casa y me encuentro este artículo en la pizarra, ni que me leyeras la mente ;)

    Genial como siempre, un saludo Yuri.

  26. Fran dijo,
    El 12 de Mayo de 2014 @ 18:07

    Co siempre felicidades por el artículo. Tengo la suerte de tener un hermano Arquólogo, el ha trabajado bastante por Doñana y en los estratos del parque aparecen capas correspondientes a varios tsunamis, de ellos varios han sido bastante potentes.

    De hecho según alguna teoría son un factor clave en la desaparición de Tartessos.

    • fm dijo,
      El 14 de Mayo de 2014 @ 15:12

      Desaparición de Tartessos, si es que existió, claro.

    • antonio dijo,
      El 25 de Septiembre de 2014 @ 16:40

      llege a ver unas hachas de bronce, se usaban como moneda, imagino que a cambio de hembras, con la romanización la ruta de mineral de Marsella cambio de rumbo, rubias más guapas, por cierto las hachas, del siglo VI aC y de bronce Arsenial. Interesante.

  27. Delvan dijo,
    El 13 de Mayo de 2014 @ 10:00

    Sobre el “terremoto de Lisboa” me gustaría aportar algunos datos en su mayoría desconocidos, que sé a través de mi novia que ha hecho de guía turístico en zonas costeras de Andalucía y por mi parte que he residido en el Algarve y Lisboa;
    En Huelva se dice “te va a caer la del Conquero” (o algo así); El Conquero es la loma donde estaba el castillo; os podéis imaginar cómo caían cascotes del castillo rodando por la loma en el terremoto.
    Isla Cristina e Isla Canela eran islas hasta aquel día; hoy están pegadas a tierra.
    En Vejer de la Frontera también se destruyó la iglesia y castillo.
    Las campanas de la Giralda no pararon de sonar, y nadie “tiraba de la cuerda”
    Los abruptos de Portimao, dicen los barqueros turísticos de Ponta da Piedade que se elevaron aquel día.
    De la costa de Cascais a Gincho dicen lo mismo.
    Muy bestia estos dos últimos?; sí; pero recordemos que la autopista costera de Auckland (NZ) está sobre terreno que se elevó tras un terremoto hace no mucho.
    Todo esto dicho de memoria; si me equivoco siento meter especulaciones; pero son todo historias que he escuchado de lugareños.

  28. bolfan dijo,
    El 20 de Mayo de 2014 @ 13:07

    Me has acojonado, soy del Grao de Castellon

  29. Antonio dijo,
    El 24 de Septiembre de 2014 @ 17:01

    Interesante lo de la Big 95, hace unos años navegaba durante el sismo y posterior maremoto que alcanzo las costas de Burriana, nos dimos cuenta unos dias despues, ochenta y tantos fueron atendidos en el arenal por contusiones, navege con poca eslora muy cerca de la costa, vi pasar y cabalge las depresiones entre 10 de profundidad y 40 de distancia entre si, pero se cerraron, solo un poco de agua en la bañera, hacen viento, impone verse en una cresta tan pequeña, puede que fuera la última en ese momento viramos a la lengua de agua descendiente de la bocana, sobrevivimos gracias a un cola larga de 28cv, lo más es verte encerrado entre olas de 10 oh más metros, Gracias a Dios.

  30. Antonio dijo,
    El 24 de Septiembre de 2014 @ 17:33

    que son olas que no rompen, son muy dulces, incluso relajantes, hasta que no llega la serie, no lo puedes saber, ¿si las radiobalizas dieron un aviso? no lo escuche por radio, claro que necesitarian un sensor de flujos y dudo que lo tengan.

  31. Antonio dijo,
    El 24 de Septiembre de 2014 @ 17:56

    quizas un poco de politica deje constancia en este blog, si la Big 95 no produjo los sismos en la zona de “fortaleza” y Tarsis estuvo inmersa en los maremotos del VII milenio antes de cristo, denominare a los llacimientos arqueologicos de X motivo de busqueda de “fortaleza” como migracion humana oh defensa de la flota Fenicia, el mayor descubrimiento Arqueologico del Siglo XXI sigue sin darse a la luz, y despues de la corrupción blanca del cano ya nada me sorprende, para la Patrullera voy con mis dos revolveres adosados, ya sabreis ¿Quien soy?

  32. Antonio dijo,
    El 25 de Septiembre de 2014 @ 10:22

    bueno he conocido en lectura la formación natural de microturbulaciones en los bancos de prueva pero esto se debe a la cantidad de orbitales libres que estan asociados al liquido (H2O), en el caso de los maremotos creo que se formam acumulaciones extraordinarias de particulas (Quarks y Antiquarks) estos transitaran en el medio, formando la perturbación, por eso es tan relajante los momentos iniciales, se produce al llegar a la costa una recolisión de particulas.

    • Yuri dijo,
      El 25 de Septiembre de 2014 @ 10:44

      Temo que andas algo confundido. ;-) Los tsunamis son un fenómeno de mecánica ondulatoria a escala macroscópica o, si me apuras, de las moléculas del agua. En realidad, no son más que una ola como cualquier otra, sólo que “con características especiales.” No tiene ninguna relación con la física de partículas.

      Un saludo.

      • Antonio dijo,
        El 25 de Septiembre de 2014 @ 12:11

        algunos estudios hablan de perturbaciones magneticas medibles en nanoteslas, de 1 a 10, toda onda es fruto de la colisión de nanoparticulas, sino… no se genera un transito de fuerzas. esto creo en mi humilde opinión que es como el tiempo, en reposo cuantico absoluto, no existe, algo casi imposible.

      • Antonio dijo,
        El 25 de Septiembre de 2014 @ 12:51

        Simplemente queria darle las gracias por el nivel de expresión alcanzado en el Blog y felicitarle a su vez, creo que habia un video de alguien donde se nos ve, no tuve el gusto de visualizarlo, suerte y Gracias de nuevo con el Corazon.

  33. Antonio dijo,
    El 26 de Septiembre de 2014 @ 17:39

    queria hacer unas recomendaciones Maritimas: Haber como me sale, las olas son de miel,con ligera apariencia a piel de Naranja, no hay otras iguales, con todas las esloras vela oh motor, rumbo contrario a la costa, son exquisitas de navegar asi que no importara el tiempo que paseis, en caso de caer en la depresión subir a cresta, siempre en cresta si esta se estrecha, la nave quedara en el empuje de la flotabilidad obtenida, pantoque y portillos cerrados, la mar cambia de forma inexplicable, ¿Hay olas predecesoras? si, y durante más de media hora, por lo menos en este.

  34. Antonio dijo,
    El 21 de Octubre de 2014 @ 11:21

    se que es dificil de encontrar en este pais navegantes con este tipo de experiencias. En alguna ocasión me vi atrapado en una gran masa de agua, suele pasar con excasas reservas de aire en una etapa normal de descompresión, si nos vieramos atrapados en una masa de agua equivalente a unos -20metros tenemos que hacer una breve reflesión, se tratara de nuestro aire en los pulmones de cuando lo hemos captado, si lo hemos hecho en fluidos sometidos a presión hidrostatica deveremos de soltar el aire, aproximadamente a unos menos 10 metros de profundidad sentiremos un fuerte latigazo, será el aire que se expandira en los pulmones, el latigazo lo sentiremos tambien en el resto del cuerpo pero con unos segundos de diferencia, hay que ir a la luz oh dejarse mecer libremente en las aguas para obtener el rumbo de superficie, si el aire que tenemos procede de presión de superficie sentiremos un latigazo inverso el aire se habra comprimido, en este caso no soltarlo.

  35. antonio dijo,
    El 22 de Octubre de 2014 @ 13:21

    Queria anotar en este Blog un descubrimiento entomologico, el mar esconde sus secretos y sabemos que muchos plieges continentales son el fruto hoy en dia de afloramientos salinos, es un gusano, tiene exoesqueleto, unos 5 anillos y terminaciones conicas en uno de sus extremos tres filamentos de color rosa flamenco, hay microalgas y suelen colocarse entre estas y el lodo negro, ¿Biquesteros vivientes? creo que si. Biquestero de Thor,la salinidad del lugar muy superior a la del mar muerto.

  36. Sakensis dijo,
    El 23 de Enero de 2015 @ 23:33

    Ante todo felicidades por tu blog, referencia clave para mi desde que lo conozco hace relativamente poco.
    Otra referencia a tsunamis en la antigúedad nos la proporciona el más celebre historiador romano del siglo IV , Amiano Marcelino, al final de su libro 26 en el que narra que en el año 365 de nuestra era como la tierra temblo y el mar se abrió, dejando descubiertas las profundidades y ahogando a miles de curiosos. Esto sucedio en el Peloponeso, pero también da noticias de que el mismo fenomeno afectó a Alejandría . Su historia es ante todo de los hechos politicos y bélicos que le toco vivir como militar, pero salpicada de referencias a la sociedad y sobre todo a distintos hechos naturales, donde se arriesga a dar explicaciones recogidas de filosofos griegos de las causas de terremotos, cometas y todo cuanto a él le asombrara.
    Sin más, suerte y deseos de seguir leyéndote por muchos años.

  37. antonio dijo,
    El 31 de Marzo de 2015 @ 10:20

    Caballeros solo una mención: Nadie se salta los acuerdos de Roma y implica el Art.82 de la CPI por nada, si el mecanismo de emolación hubiera llegado a los lodos del lago de la Albufera el Psunami hubiera sido colosal, es por lo tanto que debo de reiterarme. Maday Maday Maday, a todas las estaciones Radiofonicas Reveldes, ojiva continental sustraida.

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  1. Mayo 8, 2014 @ 16:31

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  2. Agosto 3, 2014 @ 9:00

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