Viviendo en un planeta joven de un universo bebé

Esta fiesta acaba de empezar.

Impresión artística del aspecto que tendrá la Tierra dentro de unos cinco a siete mil millones de años, con el Sol ya convertido en una gigante roja.

Impresión artística del aspecto que tendrá la Tierra dentro de unos cinco a siete mil millones de años, con el Sol ya convertido en una gigante roja. En esos momentos, la vida terrestre que conocemos ya no será posible. Imagen: Wikimedia Commons.

Fósiles de microbios hallados en la formación Strelley Pool del cratón de Pilbara, Australia, con unos 3.400 millones de años de antigüedad.

Fósiles de microbios hallados en la formación Strelley Pool del cratón de Pilbara, Australia, con unos 3.400 millones de años de antigüedad. Imagen: D. Wacey, Universidad de Australia Occidental / AFP.

Como te apunté al final del post anterior y en algún otro, la vida presente en la Tierra es sobrecogedoramente antigua. Tanto que no sabemos todavía cuándo surgió, pero no pudo ser mucho después del Bombardeo Intenso Tardío. Con certeza, tenemos fósiles de microorganismos complejos –posiblemente eucariontes– de hace 2.000 millones de años y microbios con 3.400 millones (como los de la foto a la derecha.) Con casi total certeza, hubo cianobacterias empezando a liberar oxígeno mediante fotosíntesis hace 3.500 millones de años. Hay grafito de origen probablemente biológico en Groenlandia Occidental, generado hace 3.700 millones de años. Por ahí, por ahí estimamos que anda LUCA, o sea el último antepasado común a todo lo que ahora mismo alienta sobre la faz de este planeta.

Estudios más inciertos sugieren que pudo haber alguna clase de vida basada en el carbono antes del Bombardeo Intenso Tardío, ocurrido hace unos 3.900 millones de años: uno habla de 4.250 millones de años y otro apunta a los 4.400, conforme la Tierra terminaba de recolocarse la osamenta y enfriarse después del impacto que dio lugar a la Luna. Si esto fuese verdad, o la vida sobrevivió a una clase de meteoritos que dejan al que mató a los dinos como una mera anécdota de mínima importancia, o apareció más de una vez. En todo caso, cuanto más sabemos, más retroceden los orígenes de la vida, tanto la simple como la compleja. Tú y yo, por ir a lo seguro, nos quedaremos con las estimaciones actuales para LUCA: llevamos aquí al menos 3.700 o 3.800 millones de años.

Durante muchísimo tiempo, este fue un mundo de seres unicelulares o pluricelulares muy básicos, cuando no de mero ARN. Hubo que esperar bastante para que los primeros animales comenzáramos a ver la luz. Aunque seguramente hubo algunos protoanimales antes, a todos los efectos nacimos y conquistamos el mar entre el Ediacárico y la explosión del Cámbrico (635 – 542 millones de años.) Por entonces, las tierras emergidas eran un erial inhóspito y deshabitado, a menos que estos señores tengan razón. Pero hubo que esperar otro centenar de millones de años para que algunos milpiés comenzaran a aventurarse fuera del mar, envueltos en peligrosas concentraciones de oxígeno, lejos del cálido líquido que nos vio nacer, bajo el duro sol. Ahora nos parece tan normal, pero eso es porque la evolución nos ha adaptado a vivir así. Desde este punto de vista, todos los seres que vivimos fuera del agua somos una especie de extremófilos. Venga, en serio: ¿a quién se le ocurre salir del placentero mar que nos vio nacer y donde teníamos de todo para seguir existiendo, mudándonos a un inhóspito pedregal donde no hay apenas agua, con una atmósfera tan oxidante que hasta permite el fuego, expuestos a niveles cancerígenos y genotóxicos de radiación solar…? Bueno, pues lo hicimos. No sólo eso: perseveramos hasta que la evolución nos adaptó y cambió tanto que ahora no podemos regresar al mar sin medios técnicos. A excepción de las ballenas, delfines y demás, claro, que dijeron ahí os quedáis y se volvieron a los océanos como haría cualquier tipo sensato. Eso sí, después de haberse convertido en mamíferos con pulmones que aún hoy les obligan a seguir asomándose al aire para respirar.

Bien, y… ¿cuánto tiempo vamos a seguir aquí?

Nebulosa del Cangrejo

Nebulosas como esta del Cangrejo (NGC 1952) son los restos de una estrella que acabó estallando en forma de supernova; la luz de esta detonación en particular alcanzó la Tierra en el año 1054. Sin embargo, nuestro Sol no tiene masa suficiente para convertirse en una supernova; en vez de eso, “crecerá” hasta convertirse en una gigante roja que luego colapsará como enana blanca antes de irse enfriando muy, muy lentamente hasta terminar en forma de enana negra. Imagen: Wikimedia Commons.

Me supongo que ya sabrás eso de que un día el sol, en su evolución estelar, crecerá tanto que se tragará a la Tierra o al menos la dejará tan churruscada que cualquier cosa parecida a la vida presente será difícilmente posible. También sabrás que falta mucho para que esto suceda: unos 5.000 millones de años para que Sol abandone la secuencia principal y empiece a convertirse en una gigante roja y 7.600 para que alcance sus mayores dimensiones antes de contraerse hasta convertirse en una enana blanca. Luego irá enfriándose muy poquito a poco y finalmente se apagará como una enana negra dentro de mil billones de años o cosa así.  Si no ha aniquilado a la Tierra durante su fase de gigante roja, ésta continuará dando vueltas a su alrededor hasta estamparse contra tal enana negra por deterioro orbital dentro de cien mil veces más tiempo: un uno seguido de veinte ceros de años. O por ahí.

No obstante, las cosas desagradables empezarán a ocurrir mucho antes. Antes en términos cósmicos, quiero decir; no esperes ningún apocalipsis en tiempos humanos. Pero el futuro de la vida compleja terrestre se mide más en cientos que en miles de millones de años. Gran parte de ella se sustenta en la fotosíntesis, y particularmente en la fotosíntesis por la vía de los tres carbonos. Este tipo de fotosíntesis requiere una cierta cantidad de dióxido de carbono (CO2) en el ambiente. Pese a lo mucho que ahora estamos haciendo el chalado con el dióxido de carbono, conforme la luminosidad del sol vaya aumentando, el ciclo geoquímico del carbonato-silicato –parte del esencial ciclo del carbono– irá debilitándose mediante la meteorización de los silicatos. Eso irá fijando cada vez más y más carbono en el suelo, arrebatándoselo a la atmósfera y al mar. Tanto, que en unos 600 millones de años a partir de ahora la fotosíntesis por la vía de los tres carbonos quedará interrumpida por falta de CO2, y con ella buena parte de la vida que conocemos.

Tolypothrix sp.

Las cianobacterias (en la imagen, Tolypothrix sp.) obtienen su energía a partir de la fotosíntesis, absorbiendo dióxido de carbono y liberando oxígeno. Hace unos 2.300 millones de años, esto provocó la llamada “catástrofe del oxígeno”, que llenó la atmósfera terrestre con este gas, dando lugar al aire que conocemos hoy en día. La actual vida compleja terrestre depende en su inmensa mayoría de que los organismos fotosintéticos sigan existiendo. Imagen: Wikimedia Commons.

La vida compleja dispone de otro cartucho en la recámara para ambientes extremos con muy poco dióxido de carbono: la fotosíntesis de los cuatro carbonos. Conforme el CO2 siga cayendo y cayendo, probablemente una parte significativa de los seres fotosintéticos evolucionará hacia esta vía de los cuatro carbonos, como de hecho ya lo hizo. Pero incluso esta “vía extrema” sólo proporcionará otros 200 millones de años de margen. Con un sol cada vez más brillante, incluso estas cantidades residuales de CO2 acabarán fijadas al suelo. Y sin CO2 no hay fotosíntesis, y sin fotosíntesis es difícil imaginar la supervivencia de la vida compleja terrestre, a menos que la evolución se saque de la manga alguna otra de sus cartas asombrosas. (Ve y cuéntale a una arquea primitiva que algún día uno de sus recontratatarasobrinos, o sobrinas, estaría aquí leyendo frente a la pantalla de un dispositivo digital…)

Pero frente a un sol que a cada era brilla más, incluso los inconcebibles cartuchos de la evolución irán agotándose. En unos mil y pico millones de años, la temperatura media del planeta alcanzará los 47ºC y entonces empezará a ocurrir algo muy chungo: mares, océanos y demás aguas comenzarán a esfumarse. Primero, mediante un efecto invernadero húmedo (moist greenhouse) debido a la acumulación de vapor de agua en la atmósfera; el vapor de agua es un poderoso gas de efecto invernadero. Así, el planeta azul se convertirá rápidamente en el planeta blanco, continuamente cubierto por una capa de niebla y nubes cada vez más densas. Pronto, toda el agua disponible en la Tierra se evaporará mediante un efecto invernadero desbocado, para no volver al estado líquido nunca jamás. A todos los efectos, estaremos comenzando a abandonar nuestra zona de habitabilidad estelar (o más bien, la zona de habitabilidad estelar nos estará abandonando…)

Zonas habitables de los sistemas solares

Las zonas habitables de los sistemas solares varían con las características de cada estrella y su estadio evolutivo. Conforme nuestro Sol “engorde”, la zona habitable se irá desplazando hacia regiones más exteriores del sistema solar. Imagen: Wikimedia Commons.

A la totalidad del agua le costará mucho desaparecer, entre dos y tres mil millones de años, debido a que irá saliendo poco a poco la que se encuentra atrapada bajo la superficie. Durante una larga temporada, habrá lagos y humedales en las regiones polares. Pero la vida que conocemos, basada en grandes cantidades de agua líquida fácilmente disponible, irá dejando de existir. Por fotólisis, el agua evaporada se separará en forma de oxígeno e hidrógeno; el oxígeno perdurará, sobre todo fijándose a los suelos, pero el hidrógeno escapará al espacio exterior. No más agua en la Tierra. No más planeta azul, ni blanco, sino más bien marrón. Los últimos eucariontes dejaremos paso otra vez a un mundo de procariotas, como siempre fue, que irán extinguiéndose muy poco a poco hasta que finalmente este planeta pierda por completo la capacidad de soportar vida. En unos 1.500 millones de años, la zona de habitabilidad fetén andará ya por Marte. Puede que algo parecido a los extremófilos más extremos resistan aquí hacia la frontera de los 2.800 millones de años futuros, cuando la temperatura media terrestre supere los 147ºC, antes de perecer. Esta vida, aunque inconcebiblemente feraz, morirá así por fin.

En suma: que a la vida compleja terrestre le queda al menos tanto tiempo como lleva –llevamos– existiendo, eón arriba o abajo. Todavía pueden ocurrir muchísimas cosas, tantas como las sucedidas desde la explosión del Cámbrico hasta nuestros días. Y a la vida terrestre en general, mucho más. Salvo que ocurriese alguna clase de catástrofe cósmica como no ha ocurrido en los últimos 4.000 millones de años –casi una tercera parte de la edad del universo– la vida va a seguir por estos lares durante otra larguísima temporada, evolucionando y adaptándose sin parar hacia formas ahora inimaginables, como siempre hizo.

Parasol estelar

Arriba: concepto básico de una lente para dispersar la irradiación solar que alcanza al planeta Tierra (dibujo no a escala; en realidad se encontraría mucho más cerca, en el punto L1 Tierra-Sol, a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta.) Este concepto básico es un tanto burdo y difícil de ejecutar; en su lugar, más recientemente se han propuesto nubes de lentes minúsculas orbitando en torno al mismo punto (centro y abajo.) Concebido al principio para combatir el calentamiento global, una civilización tecnológica futura podría utilizar este o cualquier otro concepto ahora inimaginable para retrasar significativamente el momento en que la evolución solar haga que nuestro planeta sea inhabitable. Imagen superior: Wikimedia Commons. Imágenes central e inferior: © BBC News.

Si en ese proceso la inteligencia se preserva, o incluso se desarrolla y extiende, pueden crearse las tecnologías necesarias para retrasar todavía más este fin del mundo. Nosotros mismos ya tenemos parte de la ciencia y la tecnología necesarias para hacerlo a pequeña escala, y de hecho se ha planteado como una medida de emergencia frente al calentamiento global presente: si no somos capaces de ponernos de acuerdo para contener las emisiones de gases de efecto invernadero, siempre podemos reducir un poquito la irradiación solar. Se llama la sombrilla espacial o parasol estelar, forma parte de un concepto más amplio denominado gestión de la irradiación solar y aunque suene a ciencia-ficción –y de hecho lo sea en estos momentos–, disponemos ya de gran parte del conocimiento necesario para reducirla en un 2% y mantenerla así durante unos cincuenta años a un coste de unos cinco billones (trillions anglosajones) de dólares. Eso es menos que el PIB mundial de un solo año, y existen otras aproximaciones más económicas. Civilizaciones futuras mucho más avanzadas podrían disponer de un montón de técnicas para paliar y ralentizar la destrucción de la vida compleja terrestre antes de que sea imprescindible dar el siguiente paso obvio: largarse de aquí.

¿Adónde? Puesss… a lo mejor, ni siquiera es preciso pirarse muy lejos, al menos durante una larga temporada. La evolución solar desplazará la zona de habitabilidad estelar hacia los planetas exteriores y sus lunas actualmente heladas, que dejarán de estarlo. Teniendo en cuenta los enormes plazos de tiempo implicados en este proceso de engorde solar –cientos y miles de millones de años–, no resulta inimaginable en absoluto una civilización tecnológica avanzada que vaya migrando y terraformando astros de aquí a Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno con arcas de Noé cósmicas antes de que el sol se desinfle velozmente hacia su etapa de enana blanca y sea totalmente necesario encontrar otro sistema solar más amable. Todo esto suponiendo que esa futura civilización no sea ya capaz de encontrar ese otro sistema solar amable y tirar para allá directamente. Suponiendo que no existan maneras de crear astros habitables a la medida. Y suponiendo también, claro, que esa civilización exista o pueda existir para entonces. Pero si la inteligencia no se extingue en la Tierra y continúa evolucionando, no veo ningún motivo obvio por el que la destrucción de este planeta implique necesariamente la desaparición de la vida que alienta en él. Simplemente seguiríamos haciendo lo que siempre hicimos: migrar en busca de un lugar mejor, sólo que esta vez a escala cósmica. Te contaba en la entrada anterior que me resulta inimaginable lo que sabremos y seremos capaces de hacer dentro de 300, 3.300 o 33.000 años; imagínate en medio millar de millones de años. O más.

…en un universo bebé.

Pero al final de la carrera, es una huida hacia ninguna parte. Este universo tiene fecha de caducidad. O más bien fechas, porque ahora mismo todavía andamos debatiendo cómo morirá exactamente. Lo que sí se sabe es que tardará mucho, pero que muchísimo más tiempo en hacerlo. Pues, como quien dice, acaba de nacer y salvo por alguna remotísima posibilidad cuántica, no hay nada que lo vaya a matar antes de hora.

Los Pilares de la Creación, Nebulosa del Águila

Los famosos “Pilares de la Creación”, en la Nebulosa del Águila, un gigantesco criadero de estrellas (y mundos…) a unos 7.000 años-luz de aquí. Nos encontramos todavía al principio de la Era Estelífera, en la que la formación de estrellas es y seguirá siendo posible durante otros 100 billones de años más o menos. Nos encontramos casi, casi al principio de todo. Foto: Telescopio Espacial Hubble / NASA.

Por todo lo que sabemos, ahora mismo el universo tiene unos 13.700 millones de años. Puede que te resulte curioso denominar bebé a algo con 13.700 millones de años de edad, pero es una cuestión de escala. Vamos a quedarnos sólo con la Era Estelífera, en la que nos hallamos actualmente. La Era Estelífera es el periodo de la historia del universo en el que pueden seguir formándose estrellas y galaxias, como sucede en estos momentos. Arrancó unos 150 millones de años después del Big Bang, con la reionización, a la que podríamos llamar el final del parto. Las primeras estrellas, de la llamada Población III, comenzaron a encenderse entre 420 y 560 millones de años tras el Big Bang.

Dejarán de formarse estrellas unos 100 billones de años después del Big Bang, conforme se agote todo el hidrógeno disponible en el cosmos. O sea, unas 7.300 veces más. Si este periodo fuese una vida humana de 100 años, nuestro universo tendría ahora mismo cinco días de edad. Eso, en mi pueblo, es un bebé. Y chiquitín. O chiquitina.

Sin embargo, el universo no morirá con el final de la Era Estelífera. Tan solo cesará la aparición de estrellas nuevas y las más viejas irán pereciendo muy, muy, muy lentamente. Se volverá un sitio bastante aburrido y oscuro, como solemos serlo todos a partir de cierta edad, pero continuará estando ahí. Realmente no sabemos todavía cuánto durará y ni siquiera cómo morirá –como sabrás, hay varias hipótesis–, pero como mínimo iríamos a la muerte térmica dentro de al menos un uno seguido de mil ceros de años. Como muy mínimo. Equiparando esta cifra a nuestra vida humana de un siglo, eso es apenas un chispacito. Nuestro universo ni siquiera ha llegado a tomar aire para berrear por primera vez.

Los tres posibles finales del universo

Los tres posibles finales del universo tal y como lo entendemos ahora mismo, dependiendo del valor de la ecuación de estado de la energía oscura. Imagen original: Big Bang Central.

Nuestro universo acaba de nacer. Estamos al principio de todo, como quien dice. Si la inteligencia prevalece y sigue evolucionando –la nuestra o cualquier otra que venga detrás, o la que pueda haber surgido o surgir en cualquier otro lugar, con billones de años de plazo– seguirá habiendo muchos sitios adonde ir, durante muchísimos eones. Realmente, sólo tendremos que plantearnos el fin de los tiempos en una época casi inconcebiblemente futura. Si para entonces todavía existe algo evolucionado a partir de tú y yo, será tan distinto que ni siquiera lo podemos imaginar. Si sigue siendo un bicho curioso que se resiste a desaparecer, tiene cajas de munición enteras disponibles en su arsenal. Se ha sugerido muchas veces, con buenas razones, que la inteligencia puede ser una fuerza autodestructiva. Pero a mí me gustaría sugerirte hoy la idea opuesta: que la inteligencia, una vez lo bastante avanzada, puede marcar una diferencia cósmica radical, dando lugar a algo que se parece no poco a la inmortalidad. Al menos, hasta que empiecen a acumularse tantos miles de ceros a la derecha en la edad del universo que nos adentremos profundamente en la eternidad.

Bibliografía:

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82 comentarios »

  1. El 31 de Mayo de 2015 @ 15:15

    Te acabo de enlazar a menéame, pero no sé cómo se hace eso de los tracbacks…

    • Yuri dijo,
      El 31 de Mayo de 2015 @ 15:19

      Gracias. :-) Ni idea, creo que es algo automático.

      Edito: Sí, mira, ¿ves?, ya ha aparecido como trackback. Gracias de nuevo. :-)

  2. El Alor dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 16:54

    Genial, como todo lo que escribes… que buena forma de iniciar esta mañana, con un nuevo texto tuyo… :)

    Saludos desde México!

  3. ninados dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 17:01

    Lección magistral; aún siendo consciente de que se me escapa mucho, es muy interesante todo lo que nos cuentas, por lo ameno de la escritura.
    Muchas gracias, querido Antonio…

  4. Azogh dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 17:01

    Excelente como siempre, es un autentico placer leerte.

  5. alejandro dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 17:51

    Genial, as usual! Gracias Yuri.

  6. Ángel dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 18:24

    Hola Yuri, como siempre un placer leerte.
    Crees que es posible que la vida del futuro no sea una vida biológica, es decir que se avance con la tecnología y con el pensamiento artificial y estas cosas y que en un futuro lejano exista un guerra entre robots y humanos como la que ocurrió entre el Homo Sapiens Sapiens vs Neandertal, o esto solo pasa en terminator.
    ¿Se podría considerar a los robots una forma de evolución?
    Un saludo

    • Yuri dijo,
      El 31 de Mayo de 2015 @ 18:27

      A mi modo de ver, no de evolución biológica, pero podríamos hablar de evolución de la inteligencia por vías artificiales. Por qué no. :-)

      • GS2008 dijo,
        El 2 de Junio de 2015 @ 20:30

        El final de AI es muy sugerente en cuanto a la manera de una posible evolución…

  7. Gustavo dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 19:17

    Me ha gustado el artículo. Lo curioso es que las cifras temporales son tal altas que no se pueden ni imaginar.

    Saludos

    • Yuri dijo,
      El 31 de Mayo de 2015 @ 19:33

      Gracias. :-) Sí, me resultaba difícil expresarlo. Incluso pensé en hacer un gráfico, pero es que si lo hacía lineal, todo lo que lleva existiendo este universo no llega a un píxel de todo lo que va a existir (si quería darle una resolución razonable. :-D ) Son cifras que sólo se pueden expresar en términos matemáticos (¡aunque sean sencillos!), si uno intenta imaginarlas… se le escapan. ;-)

      Saludos a ti.

  8. Dani dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 19:56

    Excelente artículo, Yuri. Y el final me ha dejado algo trastornado… ¡Menuda idea! En cuanto me recupere, vuelvo ;-)

    Un fuerte abrazo.

    • Yuri dijo,
      El 31 de Mayo de 2015 @ 20:06

      Como siempre, Dani… muchas gracias. ;-) A mí me parece una idea bastante razonable, la verdad. Claro, que si no fuera así, no lo habría escrito. :-DDD

  9. Samuel dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 20:24

    Años leyendote, nunca habia comentado y solo puedo darte las gracias por este blog, un uno seguido de mil ceros de veces :D

    Hay gente que todo esto le asusta y le hace sentir pequeño. A mi, saber que formamos parte de algo tan absurdamente inmenso, a una escala tan desmesurada, me hace sentirme un privilegiado, por el hecho de poder asomarme a traves de divulgadores como tu a dicho lugar.

    De nuevo, gracias por llevarnos a esos lugares!

    • Yuri dijo,
      El 31 de Mayo de 2015 @ 22:09

      > Hay gente que todo esto le asusta y le hace sentir pequeño. A mi, saber que formamos parte de algo tan absurdamente inmenso, a una escala tan desmesurada, me hace sentirme un privilegiado

      ¡Amén! :-D

      > De nuevo, gracias por llevarnos a esos lugares!

      Un placer. Créeme. ;-)

  10. El 31 de Mayo de 2015 @ 20:26

    Bueno, ya me lo decía un amigo hace un tiempo…

    “Aparece la vida, se desarrolla la inteligencia, esta se desvincula de “la carne”, crece, crece y crece hasta hacerse todopoderosa y una vez es omnisciente y omnipotente, resucita a los muertos y les da el paraíso eterno.”

    Es la Biblia 2.0, Toni. O un buen buen relato de ciencia ficción para alguien con más tiempo que yo para darle a la tecla, incluso a pesar de la paradoja que implica. Pero es tan divertido reflexionar sobre ciertos temas, aunque uno termine divagando…

    Como siempre, gracias por escribir. A ver si te envío un email un día de estos, porque me ha aparecido un bendito problema en casa. Mí niña, siete años, amante de la ciencia y de altas capacidades. No puedo dejar que un cerebro tan apasionante se seque, así que te pediré abono.

    Y por cierto… ya te va tocando tocho sobre el “mundo real”: Armas nucleares, láseres de última generación, cositas así. Al fin y el cabo el mundo no se detiene y en un par de años sin escribir sobre estas cosas, todo se mueve.

    Lo dicho, gracias como siempre. Un abrazo,

    Christian.

    • Yuri dijo,
      El 31 de Mayo de 2015 @ 22:10

      Posiblemente, sí a todo. :-D Y con lo de la chiquilla, ya tardas en escribirme. ;-) Un abrazo a ti.

      • Gilbert dijo,
        El 1 de Junio de 2015 @ 15:11

        Un momento. ¿dónde se da el turno?

        Tengo una sobrina de 3 años, y otro en camino, que van a requerir en breve una edición de “Los plastidecors de Yuri”.

        Ellos sí son científicos, fascinados con todo lo que ven, lupa en mano persiguiendo a las hormigas en la terraza. Ahora que pienso, igual no hace falta hacer nada en especial con los enanos, más bien apartar televisiones y otras distracciones de su camino.

        • Yuri dijo,
          El 2 de Junio de 2015 @ 9:29

          Con 3 años es muy pequeñita… y por tanto una científica de primer orden. ;-) No vas mal encaminado, no… eso y lo que dijo Sagan. ;-)

          Alguna vez he pensado en hacer alguna cosa para niños, pero no sé qué tal se me daría…

          • Gilbert dijo,
            El 2 de Junio de 2015 @ 23:22

            En el MIT andan experimentando con su capacidad de aprendizaje (como comenta -un poco chillonamente- la investigadora, en 18 meses pasan de la nada a hablar una lengua).

            De cómo bebés que aún no hablan ya hacen supuestamente ‘cálculos’ de probabilidad. Faltaría acceder a esos estudios:

            http://www.ted.com/talks/laura_schulz_the_surprisingly_logical_minds_of_babies

    • antjes dijo,
      El 3 de Junio de 2015 @ 0:21

      Esa historia, más o menos, ya está escrita, por Asimov, se llama “La última pregunta”.

      • Yuri dijo,
        El 5 de Junio de 2015 @ 15:52

        Hombre, sí, es una historia muchas veces contada, pero creo que aquí la cuento de otra manera y aportando cosas nuevas. :-D

        Un saludo cordial.

        • Rafa dijo,
          El 15 de Junio de 2015 @ 23:02

          Estoy bastante seguro de que se lo decía a Christian y no a ti, Yuri.

          • Yuri dijo,
            El 17 de Junio de 2015 @ 20:13

            Ah, pues sí. No me había dado cuenta. :-D

  11. Monstruua dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 20:54

    Genial, como siempre!

  12. Juancho Duma dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 21:12

    Gracias chato. Da gusto leerte siempre.

  13. Juancho Duma dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 21:23

    Iba aescribir más, pero le di a publicar antes de tiempo… ains…

    Creo que la vida, y la vida inteligente como su extensión puede ser algo predefinido, por defecto en la programación física del universo. Me explico: la vida inteligente desarrollándose durante miles de millones de años podría eventualmente generar un cambio en la propia física del cosmos, llevando el orden a los sistemas que intentan volver al caos. Revertir las leyes de la termodinámica hasta convertirse en un ente omnisciente que finalmente se convierta en el universo en sí mismo.
    ¿Una paranoia? Puede ser. Pero si estamos aquí ahora, al inicio de todo, me gustaría pensar que, como dijo Sagan, somos el modo en el que el Universo se hace consicente de si mismo, y de ahí ¿por qué no algo más?

    Un abrazo, genio.

  14. Samu dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 22:15

    ¡Muy buen artículo!

    Un saludo.

  15. Seigor dijo,
    El 31 de Mayo de 2015 @ 23:18

    Hola Yuri, gracias como siempre.

    Aprovecho para decir una idea loca que se me pasó por la cabeza una vez: si el tiempo y el espacio fueran infinitos, habiendo infinidad de universos por ejemplo, ha habido, hay y siempre habrá infinitas configuraciones moleculares idénticas a nosotros y a todo lo que conocemos, infinitos “yo”. Ya sé que es una locura, pero igual es una forma de aproximarse un poco a esa cosa tan extraña que es el infinito.

    (Perdona si he enviado varias veces el comentario, es que no me aparece ni me dice que está pendiente de moderación ni nada)

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 10:21

      Probablemente no sean infinitos. Muy grandes sí; infinitos no. Si fueran infinitos, efectivamente, todo habría sucedido infinitas veces en infinitas variantes. :-D

      Gracias a ti. :-)

    • Lukas dijo,
      El 27 de Agosto de 2015 @ 19:55

      Esta idea no se te pasó por la cabeza, la leíste: Teoría del eterno retorno de Nietzsche. ;)

  16. Jose Ig dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 0:39

    Otro genial artículo Yuri!

    Sigo creyendo que conforme la humanidad va adquiriendo conocimiento, más y más dudas e incertidumbres aparecen. Siempre que leo tus artículos de este tipo una sonrisa se me dibuja porque pienso que a pesar de estar hablando de esas escalas de tiempo tan enormes, quién sabe si lo que hoy nos parece inimaginable e inalcanzable mañana está alcance de la tecnología (ya se que mañana no va ser, es una lástima no estar para verlo cuando pase ;-)). Como te oí hace poco, vete tú a un campesino de la edad Media hablarle de bombardeo intenso tardío o seres unicelulares y nos manda a tomar por…

    También me hacen reflexionar sobre la poquita cosa que somos…y lo importantes que se creen algunos. En fin, muchas gracias por seguir ahí. Un saludo!

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 10:20

      Somos muy poquita cosa y muchos se creen demasiado importantes. Eso sí, tenemos posibilidades muy buenas. :-D Como bien dices, quién sabe si lo que ahora nos parece inimaginable en unos pocos siglos será tan común como un teléfono móvil. O un antibiótico.

      Saludos cordiales a ti. :-)

  17. NegroFiero dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 9:56

    ¡Hola! Hermoso artículo, muchas gracias. Y respecto al comentario final del mismo, siempre he sido de la opinión de que la inteligencia no es otra cosa que otro de los “cartuchos” que utiliza la vida en su lucha por seguir existiendo.

    Saludos.

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 10:02

      En mi opinión, claramente presenta ventajas evolutivas evidentes. Y en realidad, tampoco es tan difícil. No hay nada tan absolutamente excepcional en el desarrollo de la inteligencia o de cualquier otra cosa que desempeñe una función análoga.

      Gracias a ti. :-)

  18. Alejandro dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 10:45

    Hacia tiempo que no leia un articulo, tan plano en el lenguaje y tan certero en lo que a divulgación científica atañe , che , un encanto de articulo, que nos posiciona dentro del universo al que pertenecemos y nos aleja de la perspectiva absurda humana de los celos , las falsas grandezas , etc etc , muchísimas gracias por recordarnos la que ya sabemos y olvidamos con las batallas cotidianas.
    Saludos.

  19. xos dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 12:22

    Gracias, gracias y gracias.

    Y bueno, tienes un montón de peticiones de temas, incluso de temas más “terrenales” pero no menos apasionantes, pero a ver si un año de estos, cuando te apetezca, nos haces una exposición para tontos sobre las diferentes teorías de multiversos. Sí, es mucho trabajo, lo sé. Es una idea.

    PD: En el fondo, hay algo de búsqueda de trascendencia en la pervivencia de la inteligencia, se puede decir que por lo menos la inteligencia humana se resiste a morir, no acepta bien la idea, y es capaz de inventarse religiones en primer lugar, y cuando las vamos abandonando (es un decir), al fin y al cabo nos gusta la idea de que lo que sea que nos suceda perviva en el tiempo, incluso a los que no somos creyentes en ninguna divinidad ni vida eterna.

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 10:14

      Hay un sentido de trascendencia y nos gusta esa idea. ;-) El sentido de trascendencia no tiene por qué estar necesariamente “secuestrado” por las creencias sobrenaturales. Y existen buenos motivos para pensar razonablemente que esto puede “seguir adelante.” Evidentemente esto no se aplica a cada uno de nosotros como individuos particulares… pero es que no parece que esta vida vaya de eso. :-D Como individuos, pereceremos, al menos durante bastante tiempo. Pero la vida y la inteligencia… ¡veremos! :-D

      Gracias a ti. :-)

      • xos dijo,
        El 2 de Junio de 2015 @ 11:48

        En el fondo, que queramos que perviva la inteligencia, o la vida, o lo que queramos llamarle, asumiendo que como individuos pereceremos, es un sentimiento humano de los buenos, de los generosos, nada egoísta, pues yo como individuo no gano nada porque dentro de 1000 años la humanidad viaje a otras estrellas, pero me gustaría que así fuera, aunque no lo vea.

  20. Chechu dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 12:42

    Son varios años ya que sigo este blog y continúan siendo los mejores artículos de divulgación que encuentro en la red. Gracias, Yuri, por haber ampliado mis conocimientos y mi perspectiva de una manera tan apasionante.

    Relacionado un poco con tu reflexión final, el otro día se comentaba la noticia del millonario Dmitry Itskov con su “2045 Initiative” y me dije: “qué diría Yuri de toda esa locura de la inmortalidad, el traslado de la conciencia humana y sus posibilidades, si es que hay alguna, en uno de sus tremendos posts”. Ahí queda la sugerencia para algún artículo venidero. ;)

    Un saludo!

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 9:59

      Digo que me parece fantástica y la clase de cosas que hacen avanzar a la humanidad. :-D Entre otras cosas porque las tecnologías, una vez inventadas y desarrolladas, dejan de ser una cosa de millonarios y se extienden a inmensas capas sociales en todos los países (hay que irse a un Tercer Mundo MUY profundo para no encontrar ciertas cosas hoy en día.) La “aproximación comercial” o “de financiación” de Itskov me parece muy acertada. Me pregunto si su aproximación científico – técnica será igualmente acertada. ;-) Desde luego aún no sabemos hasta dónde se puede llegar en este campo, pero con el suficiente dinero y progreso, seguramente muy lejos.

      Un cordial saludo y muchas gracias a ti. :-)

  21. Edu dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 12:44

    Yuri, sobre el calentamiento global y la evaporación del agua líquida: en esas teorías se tienen en cuenta las moléculas de orígen biológico que favorezcan la nucleación del vapor de agua, entre otros efectos de control del clima por parte de los seres vivos? Porque el efecto invernadero ya ha sido regulado por la vida de la tierra desde hace mucho tiempo, a pesar del aumento de la luminosidad solar (¿o pasará a ser demasiado grande incluso para ser controlada?).

    Muchas gracias por el artículo, me encanta la astrobiología.

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 9:54

      Hay un momento en que la luminosidad solar aumentará demasiado para permitir la presencia de agua líquida de ninguna manera posible. En unos 3.000 millones de años no debería quedar ni gota y además el campo magnético terrestre se habrá cerrado también, con lo que el viento solar irá llevándose lo que vaya quedando de atmósfera. Será mejor que para entonces nosotros o quienes vengan detrás seamos capaces de andar haciendo cosas por la parte de donde ahora está Marte, porque la zona de habitabilidad estelar habrá migrado ahí. :-D

  22. Manuel dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 14:17

    Genial. Muchas veces he imaginado el momento en el que el universo empiece a apagarse, y me cuesta creer que de existir para entonces civilizaciones tecnológicas vayan a quedarse de brazos cruzados. El universo nos creo con dos instintos, extendernos y sobrevivir. Y hasta ahora la vida ha demostrado ser bastante terca en ambos aspectos.

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 9:46

      Eso es lo que nos dice, al menos, la vida terrestre. Habrá que descubrir hasta qué punto es universal. Pero si lo es (o si nosotros mismos pervivimos de algún modo)… ¡jodó con las posibilidades! ;-)

  23. emepunto dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 14:49

    Sabiendo que la vida de un electrón es de unos 10^26 años, ¿qué pasará con el universo cuando supere esta edad?
    No sé muy bien si es una pregunta muy estúpida. Es decir: ¿se siguen creando electrones y demás partículas elementales, o todo lo que conocemos es una mera recombinación de los elementos creados inicialmente?

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 9:28

      El electrón, en principio, es estable, puesto que no hay ninguna otra partícula con carga negativa de menor masa a la que pueda decaer. Violaría el principio de conservación de la carga. Experimentalmente se ha demostrado que su semivida ha de ser necesariamente de al menos 10^26 años. ;-) Si se violase la conservación de la carga eléctrica, se desintegraría en forma de fotones y neutrinos, pero en estos momentos lo consideramos estable a todos los efectos.

      Más delicada es la pregunta de si el protón decae ( http://en.wikipedia.org/wiki/Proton_decay ), con posibles semividas estimadas entre 8,2 × 10^33 y 10^41 años, porque de la respuesta a esta pregunta depende lo que le ocurrirá a la materia y en qué plazos, y por tanto la duración de la Era Degenerada. Pero después de eso todavía viene la Era de los Agujeros Negros y la Era Oscura. ;-)

      http://en.wikipedia.org/wiki/Future_of_an_expanding_universe

  24. Gilbert dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 15:26

    Aprovechando que varios de los lectores se han estirado en el diván de Yuri para volcar sus pensamientos más atrevidos sobre la vida y el universo, aquí va el mío.

    La semana pasada veía en un vídeo cómo delfines jugaban con burbujas toroidales y me surgía la reflexión de que lo que podría estar diferenciando claramente a un animal con inteligencia individual vs. otro que no la tiene es la capacidad de jugar con la realidad. Jugar de hecho implica imaginar otras opciones distintas a las aparentes.

    Si ello se aplicase al universo (salto al vacío por mi parte) es posible que el azar fuese de hecho la semilla de esa inteligencia.

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 9:42

      La pura verdad es que ni siquiera tenemos una buena definición operativa, universalmente aceptada, de inteligencia. :-D

      Una de las consecuencias es que debatimos dónde está la “barrera mínima” de la inteligencia y qué seres pueden considerarse inteligentes y cuáles no, dependiendo precisamente de esas “características mínimas” que discutimos. Pero sí, la capacidad de jugar y de imaginar parecerían ser atributos imprescindibles para nuestra comprensión de la inteligencia… o al menos de la inteligencia terrestre. ;-)

      Lo que sí parece existir, al menos en esta inteligencia terrestre, es una tendencia al incremento de la complejidad y al surgimiento de especies con un mayor grado de inteligencia conforme pasa el tiempo. Por supuesto, ignoramos por completo si esta es una regla universal o una peculiaridad terrestre. Se diría que la inteligencia favorece la adaptabilidad, la flexibilidad ante las alteraciones del medio y la supervivencia y por tanto podría ser una característica evolutiva favorable en todos los lugares, que tiende a persistir, desarrollarse y expandirse. Pero contamos con una muestra tan pequeña y breve que ni siquiera estamos seguros de esto en la Tierra. ;-)

    • Juan Manuel dijo,
      El 23 de Octubre de 2015 @ 9:42

      Desde mi punto de vista tendremos que tener una concepción tal que en el mundo/universo/macrocosmos/multiverso/membrana que nos rodea tiene que existir la posibilidad de que “Dios no juegue a los dados” y que “Dios juegue a los dados”. Determinismo y Azar deben ir juntos de la mano. Tiempo al Tiempo.

  25. Marc dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 15:39

    Gran articulo yuri, como todo lo que escribes. Agradezco mucho el esfuerzo que haces para publicar algo en cuanto puedes, de verdad.

    PD: aún me tienes en ascuas con la ultima estación del relato de forocoches (podrias dar alguna pista mas?? ;-P). Tienes previsto volver otro dia a escribir algo simlar?

  26. Luis dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 18:09

    Este artículo y el anterior me hacen predecir un tema de cómo se haría posible el surgimiento de la vida (si es que ya no lo está) en las lunas de Júpiter y Saturno.

    Saludos Yuri :)

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 9:43

      Saludos a ti. ;-)

      Lo cierto es que no pensaba seguir extendiéndome por ahí, pero… quién sabe, quién sabe. ;-)

  27. potyk dijo,
    El 1 de Junio de 2015 @ 18:45

    Yuri nos pone a sufrir, porque como nos decía un maestro que tuve:
    “os voy a poner a sufrir, porque vais a tener que pensar”
    :-)

    El tema relativo a la pregunta de Fermi “¿dónde está todo el mundo?”, quizás no se le dió relevancia durante cierto tiempo, pero después algunos cayeron en cuenta que es mucho mas importante de lo que parece, tanto por las implicaciones que nos afectan, como por las puramente científicas relacionadas con la cosmología y la física de punta.

    Una de las especulaciones mas locas supone que la vida y la inteligencia en el universo son un fenómeno bastante común: tan común como la formación de estrellas y planetas, pero que la no evidencia de inteligencia fuera de la Tierra es porque toda civilización tecnologica tiene dos destinos: o perece en el camino, o alcanza tal nivel que le permite fabricar sus propios universos ( según algunos físicos, ello es teóricamente posible ).
    Así, según esta especulación, el universo pudo ser “fabricado”, y todo chico suficientemente listo que nazca en él, se crea y larga a su propio universo.

    La premisa de que la vida es fenómeno común, tiene que ser probada, pero me parece plausible por lo que expone Yuri en el artículo. La vida comenzó en una época donde las cosas en la Tierra estaban bastante agitadas: bombardeo cósmico exponencialmente mas intenso tanto en masa como en frecuencia, una corteza terrestre mas delgada e interior mas caliente, con vulcanismo y flujos magmáticos masivos. Es lógico suponer que la vida debió ser destruida y reaparecer múltiples veces. Si fuese un fenómeno poco probable, no debería ser tan persistente.
    Ahora, el que sea común que la vida evolucione hasta alcanzar una civilización tecnológica es harina de otro costal.

    • Yuri dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 9:44

      Y el caso es que, al menos aquí en la Tierra, es persistente y feraz de narices.

      A pensar, a pensar… ;-)

    • emepunto dijo,
      El 2 de Junio de 2015 @ 10:01

      ¿Y cuál es, realmente, la diferencia entre vida y no vida? Una galaxia o un agujero negro no están “vivos”? ¿Por qué no?
      Diferenciar tan claramente entre una cosa y otra me parece aún un efecto del antropocentrismo que nos ha caracterizado siempre.
      ¿Qué tipo de vida esperamos encontrar?

      • Yuri dijo,
        El 2 de Junio de 2015 @ 10:19

        Sin duda, la misma definición de vida podría ser “antropocéntrica” o “biocéntrica.” Pero por no dispersarnos demasiado, por el momento trabajamos sobre la idea de la vida como “algo biológico”… en toda la amplitud imaginable del término. ;-)

  28. YAG dijo,
    El 2 de Junio de 2015 @ 18:09

    Saludos, Yuri. Quería comentar que me ha extrañado que, habiendo añadido un enlace para la información sobre los extremófilos, no hayas incluido uno a tu artículo. Sería útil.

  29. Juan de Vitoria dijo,
    El 9 de Junio de 2015 @ 22:10

    Sabemos, grosso modo, que esperanza de vida tiene la Humanidad como especie? Algo así como fecha de caducidad? Hace años leí un articulo, creo que de Sagan, referente a especies “de exito” donde incluia a los dinos, salvo asteroides.
    Un saludo, y gracias por tus trabajos.

  30. kurodo77 dijo,
    El 10 de Junio de 2015 @ 21:25

    A mi me parece que si uno analiza lo que ocurre y aparentemente ha ocurrido en la Tierra la vida en forma de microorganismos puede ser un fenómeno común en el universo. Incluso, tal vez sea común(pero bastante menos común) que haya especies como crustáceos o vida marina(con las condiciones adecuadas). Y parece bastante menos común que existan muchas especies como las terrestres(serpientes, cocodrilos, aves). Eso es lo que vemos: en la tierra hay menos tierra que agua sobre su superficie y las especies terrestres son la minoria en la superficie de la tierra.
    Lo que si es raro y tenemos que admitirlo es una especie que haga lo que hace el ser humano: no tenemos rastros a través de la historia de la tierra(desde su posible origen de hace 3500 millones de años hasta la actualidad) de otra especie que haya creado civilizaciones o que se haya planteado ir al espacio.
    El mismo argumento que se aplica a las bacterias extremofilas, también se aplica a los humanos: si bien es cierto muchas bacterias y seres microcelulares(y no tan microcelulares) sobreviven en condiciones extremas, también es cierto que existe solo una entre decenas de millones especies que puede ir al espacio y tener posibilidades de sobrevivir en el mismo(y no veo ninguna otra ni medianamente cerca de evolucionar en esa dirección).
    Vida toda la que se quiera, pero si no veo ni en mi propio planeta otra especie con las posibilidades del ser humano, la vida que contruye civilizaciones creo que debe ser harina de otro costal(no creo que sea muy fácil y aunque no creo que seamos únicos si me parece que las civilizaciones de tipo 2 y 3 han de ser una cosa muy rara por no decir que es posible que ni siquiera existan todavía).

  31. Hesplendido dijo,
    El 10 de Agosto de 2015 @ 2:56

    Jefe, wikipedia en inglés dice que la nebulosa del Águila está a 7.000 años luz, pero en castellano dice 5.700… lo que acerca los mundos el saber castellano!!

  32. Hesplendido dijo,
    El 10 de Agosto de 2015 @ 2:58

    Los comentarios se van añadiendo a mano después de que los revises? Es que no sale el mío. Si es así, por favor ignora éste :P

    • Hesplendido dijo,
      El 10 de Agosto de 2015 @ 2:59

      Pues salieron!

      • Yuri dijo,
        El 10 de Agosto de 2015 @ 3:45

        Sí, como verás suelen salir al momento (salvo que violen las protecciones anti-spam, lo que no era tu caso.) Tengo observado que a veces, en algunos navegadores, hay que recargar la página para verlos; ignoro el motivo.

  33. Juan Manuel dijo,
    El 23 de Octubre de 2015 @ 9:34

    Buenos días Yuri.
    Mi opinión sobre todo esto es que si se demuestra que la Teoría M es correcta, se va a liar una muy gorda y toda esta concepción va a cambiar.

    • Juan Manuel dijo,
      El 23 de Octubre de 2015 @ 9:37

      Una vez mas la clave de todo esta en el tejado del LHC del CERN

  34. Luis dijo,
    El 13 de Abril de 2016 @ 2:14

    Increíble. Esta es la primera vez que escribo en tu página, pero me he leído unos 30 artículos. Que facilidad tienes para explicar todo, y todo tan interesante. Es tan enriquecedor.

    Un abrazo, continúa escribiendo por favor!

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  1. Mayo 31, 2015 @ 15:09

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