Las ciudades que se salvaron y las gentes que no

Hace hoy 70 años, Hiroshima fue aniquilada.
El día 9, le tocó a Nagasaki.
Y para el 15, había otra bomba en camino.

Portada del memorando secreto de la 2ª reunión del Comité de Objetivos para la bomba atómica, 10-11/05/1945

Para esta entrada contamos con los documentos secretos originales del Comité de Objetivos y otra información de la época desclasificada décadas después. Imagen: Archivos de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América.

Nagasaki antes y después del ataque atómico

Fotografías aéreas del valle de Urakami, Nagasaki, antes y después del bombardeo atómico del 9 de agosto de 1945. Imágenes: Archivos Nacionales de los Estados Unidos. (Clic para ampliar)

Los historiadores siguen discutiendo si Japón se rindió por los bombazos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, por la declaración de guerra soviética acordada en Yalta con los EEUU y el Reino Unido, o por una combinación de estos y otros factores. No obstante, lo que quedaría nítidamente impreso en la memoria humana para las generaciones futuras fue el abrumador poder del núcleo atómico liberado sobre esas dos ciudades hace 70 años. Pero es menos sabido que cuando Japón capituló, el día 15, había una tercera bomba en camino para lanzarla “no más tarde de mediados o finales de agosto”, dependiendo de la meteorología. Bueno, en realidad lo que estaba en camino era el núcleo de plutonio, porque el resto de componentes para ensamblar varias bombas más ya estaban esperando en la Base Aérea de Tinian (Islas Marianas), desde donde operaba el Grupo Combinado 509 de la USAAF, encargado de los ataques atómicos.

Decidiendo qué ciudades aniquilamos.

Es preciso detenerse primero en la peculiar manera como el llamado Comité de Objetivos (Target Committee) decidió los blancos para esta nueva arma. Hasta bien entrada la primavera de 1945, con la guerra en Europa ya terminando y el Proyecto Manhattan para construir la bomba atómica muy avanzado, los Estados Unidos no tenían muy claro dónde y cómo iban a utilizarla si es que todo aquel invento funcionaba. Uno de sus problemas fundamentales radicaba en que los blancos más jugosos ya estaban reducidos a cenizas por los grandes bombardeos incendiarios de los meses anteriores. Media Tokio, por ejemplo, había desaparecido. Hasta 67 ciudades japonesas estaban destruidas en mayor o menor grado, junto a un enorme número de otros objetivos. Remover ruinas con un petardazo fenomenal no tendría el mismo impacto psicológico, ni causaría el mismo daño, que desintegrar una ciudad intacta con toda su población. Además, los investigadores estadounidenses querían estudiar los efectos de un arma nuclear sobre un blanco real previamente virgen o casi. En palabras del asesor de Defensa John J. McCloy (un cargo parecido a lo que ahora sería el consejero de Seguridad Nacional), “no nos quedaban más ciudades que bombardear, más portaaviones que hundir o más acorazados que cañonear; teníamos problemas para encontrar objetivos.”

Así pues, el 27 de abril de 1945, tres días antes de que Hitler se suicidase en su búnker berlinés, este Comité de Objetivos se reunió por primera vez en el Pentágono. Presidía el general Leslie Groves, director del Proyecto Manhattan, aunque la voz cantante la llevó su asistente Thomas Farrell. Estaban también el general de brigada Lauris Norstad de la USAAF (predecesora de la actual Fuerza Aérea de los Estados Unidos) y científicos nucleares como John von Neumann o William Penney. Curiosamente, Robert Oppenheimer –director científico del Proyecto– no fue invitado y menos curiosamente, tampoco Leó Szilárd –el inventor original de la bomba atómica y otras cosas muy destructivas, pero totalmente contrario a su uso contra zonas habitadas–. En la práctica, esta reunión inicial se limitó a definir unos criterios generales y una lista provisional de objetivos, donde ya aparece Hiroshima como primera opción y Nagasaki entre las alternativas:

Lista inicial de blancos del Comité de Objetivos de los EEUU para la bomba atómica

Fragmento del memorando original de la primera reunión del Comité de Objetivos, tomado por el general de brigada Lauris Norstad de la USAAF (antecesora de la actual USAF) el 28 de abril de 1945, con la lista inicial de objetivos. Puede observarse que ya aparece Hiroshima con un “1” manuscrito al lado y Nagasaki como posible alternativa. Nótese que hay varias erratas, como “Kamasaki” por Kawasaki, “Yokahama” por Yokohama, “Osake” por Osaka o posiblemente “Shimosenka”, que no he logrado identificar. Imagen: Archivos Nacionales de los Estados Unidos.

Los criterios son todavía más interesantes, pues revelan claramente la política de selección de blancos:

  1. Deben tomarse en consideración las grandes áreas urbanas, con no menos de 3 millas de diámetro, en las zonas más pobladas.
  2. Los objetivos deben estar entre las ciudades japonesas de Tokio y Nagasaki.
  3. El objetivo debe tener un alto valor estratégico.
  4. Se considera apropiado estudiar las siguientes áreas: Bahía de Tokio, Kawasaki, Yokohama, Nagoya, Osaka, Kobe, Kioto, Hiroshima, Kure, Yawata, Kokura, Shimosenka [?], Yamaguchi, Kumamoto, Fukuoka, Nagasaki, Sasebo.
  5. El Grupo de Objetivos conjunto de la Armada y la Fuerza Aérea descartará cualquiera de estas 17 áreas que ya hayan sido destruidas.

–De las notas de la reunión inicial del Comité de Objetivos,
Archivo de Seguridad Nacional de los EEUU.

Alcance de un B-29 cargado con una bomba atómica (1.500 millas náuticas) desde la base aérea de Tinian-Norte

Alcance de un B-29 cargado con una bomba atómica (1.500 millas náuticas) desde la base aérea de Tinian-Norte, según las Notas de la reunión inicial del Comité de Blancos de 27 de abril de 1945 celebrada en el Pentágono, Washington DC (pág. 1.) La posición de Hiroshima y Nagasaki está indicada con puntos rojos. Este alcance dejaba a los bombarderos cierto margen de combustible para localizar el objetivo, realizar varios intentos o, en su caso, dirigirse al blanco alternativo. Mapa base: © Google Maps / Mapping and Distance Tools.

Es decir, desde el principio iban a por grandes áreas urbanas con mucha población, situadas entre Tokio y Nagasaki (por el alcance de los bombarderos B-29, añadiendo cierto margen), que no hubiesen sido ya abrasadas. Lo del “alto valor estratégico” es un poco más discutible; evidentemente, en tiempos de guerra, toda ciudad grande y muy poblada va a tener algo con valor estratégico (industria, un puerto, un nudo de comunicaciones, cualquier cosa), lo que a todos los efectos convierte a este tercer punto en una carta blanca para atacar cualquier localidad de buen tamaño. El hecho de que el punto de mira fuese en todos los casos el centro urbano en vez de las áreas donde pudieran estar esas instalaciones de alto valor estratégico y que buscaran el máximo impacto psicológico, como veremos más adelante, refuerza esta idea (en Hiroshima le dieron casi de lleno, en Nagasaki se les desvió debido a la nubosidad.)

La segunda reunión del Comité de Objetivos, mucho más decisiva, se celebró dos semanas escasas después, con la guerra en Europa recién terminada: el 10 y 11 de mayo de 1945. Esta vez Oppenheimer sí estaba presente; tanto, que la hicieron en su despacho de Los Álamos (el “sitio Y.”) Con él se encontraban el general Farrell (el asistente del director Groves), el coronel Seeman, el capitán Parsons, el mayor Derry y varios científicos e ingenieros, incluyendo de nuevo a Von Neumann y Penney. En el memorando de esta reunión, donde se contemplan numerosos aspectos técnicos y operacionales, ya queda claro que buscan el máximo efecto psicológico tanto en Japón como en el mundo entero y que no desean apuntar a un objetivo militar aislado:

7. Factores psicológicos en la selección del objetivo.

A. Hubo acuerdo en que los factores psicológicos de la selección del objetivo son de gran importancia. Dos aspectos de esto son:

1. Conseguir el mayor efecto psicológico en Japón y
2. Hacer que el uso inicial sea lo bastante espectacular como para que la importancia del arma se reconozca internacionalmente cuando se le dé publicidad.

B. Con respecto a esto, Kioto tiene la ventaja de que su población es más inteligente y por tanto más capaz de apreciar el significado del arma. Hiroshima tiene la ventaja de que su tamaño y la posible focalización [ocasionada por] las montañas cercanas [favorecerán que] una gran parte de la ciudad resulte destruida. El Palacio del Emperador en Tokio tiene una fama mayor pero es de menor valor estratégico.

8. Uso contra objetivos “militares.”

A. Hubo acuerdo en que para el uso inicial del arma cualquier objetivo pequeño y estrictamente militar debe hallarse en un área mucho mayor sujeta a daños [ocasionados por] la explosión, para evitar el riesgo de que el arma se pierda debido a [un mal lanzamiento.]

–Del memorando de la segunda reunión del Comité de Objetivos,
Archivo de Seguridad Nacional de los EEUU.

Fragmento de las notas de la 2ª reunión del Comité de Blancos (pág. 6), especificando que se desea el máximo impacto psicológico, que no se deben atacar pequeños blancos militares a menos que se encuentren en "un área más extensa" donde los efectos de la bomba se evidencien, y que los bombarderos deben hallarse al menos a 2,5 millas náuticas de la explosión para reducir los efectos de la radiactividad.

Fragmento del memorando de la 2ª reunión del Comité de Blancos (pág. 6), especificando que se desea el máximo impacto psicológico, que no se deben atacar pequeños blancos militares a menos que se encuentren en “un área más extensa” donde los efectos de la bomba se evidencien, y que los bombarderos deben alejarse al menos 2,5 millas náuticas de la explosión para reducir los efectos de la radiactividad. Imagen: “The atomic bomb and the end of World War II: a collection of primary sources. National Security Archive electronic Briefing Book,” nº 162 (2005-2007). Universidad George Washington, Washington D.C (Clic para ampliar)

También se evidencia que conocen sobradamente los efectos perniciosos de la radiactividad:

9. Efecto radiológico.

A. El Dr. Oppenheimer presentó un memorándum que había preparado sobre los efectos radiológicos del dispositivo. Este memorándum no se reproducirá en este resumen pero se le envía al general Groves como un documento separado. Sus recomendaciones básicas son:

1. Por razones radiológicas, ninguna aeronave debe hallarse a menos de 2,5 millas del punto de detonación (por la explosión, esta distancia debería ser mayor) y
2. Las aeronaves deben evitar la nube de materiales radiactivos. Si otras aeronaves realizan misiones poco después de la detonación, un avión de monitorización debería determinar las áreas a evitar.

10. Operaciones aéreas coordinadas.

A. Se discutió la posibilidad de proseguir el ataque con una misión de bombardeo incendiario. Esto presenta la gran ventaja de que la capacidad de lucha contra incendios del enemigo habrá sido probablemente paralizada por el dispositivo, de tal modo que podría producirse una conflagración muy severa. No obstante, hasta que se sepa más sobre los fenómenos asociados a la detonación del dispositivo, como hasta qué punto habrá nubes radiactivas, debe evitarse ninguna misión de bombardeo incendiario inmediatamente [posterior.] (…)

–Del memorando de la segunda reunión del Comité de Objetivos,
Archivo de Seguridad Nacional de los EEUU.

Finalmente, en este segundo encuentro la anterior lista de 17 objetivos queda reducida al estudio de 6, de los que al final recomiendan 4:

6. Estado de los objetivos.

El Dr. Stearns describe el trabajo que ha realizado sobre la selección de objetivos. Ha estudiado posibles blancos con las siguientes características: (1) Son objetivos importantes en una gran área urbana con más de 3 millas de diámetro; (2) Pueden ser dañados efectivamente por una detonación; y (3), es improbable que sean atacados antes del proximo agosto. El Dr. Stearns tenía una lista de 5 blancos que la Fuerza Aérea podría reservar para nuestro uso a menos que aparezcan circunstancias imprevistas. Son los siguientes:

  1. Kioto – Este objetivo es un área urbana industrial con un millón de habitantes. Es la antigua capital de Japón y mucha gente e industrias se están trasladando ahí ahora tras la destrucción de otras áreas. Desde el punto de vista psicológico tiene la ventaja de que Kioto es un centro intelectual de Japón y su población es más capaz de apreciar el significado de un arma como el dispositivo. (Calificado como objetivo AA.)
  2. Hiroshima – Este es un importante almacén del ejército con un puerto de embarque en medio de un área urbana industrial. Constituye un buen objetivo por radar y tiene unas dimensiones que podrían hacer que una gran parte de la ciudad resulte extensamente dañada. Hay unas colinas adyacentes que probablemente producirán un efecto de focalización que puede incrementar de modo significativo los daños causados por la explosión. Debido a sus ríos no es un buen objetivo incendiario. (Calificado como un objetivo AA.)
  3. Yokohama – Este objetivo es una importante área urbana industrial que hasta ahora no ha sido atacada. Sus actividades industriales incluyen la fabricación de aviones, máquinas herramienta, puertos, equipo eléctrico y refinerías de petróleo. Conforme los daños a Tokio han aumentado, más industrias se han mudado a Yokohama. Tiene la desventaja de que las áreas más importantes están separadas por una gran extensión de agua y ahí se encuentra la mayor concentración de fuerzas antiaéreas de Japón. Para nosotros tiene ventajas como un blanco alternativo para uso en caso de mal tiempo, dado que se encuentra bastante lejos de los otros objetivos considerados. (Calificado como un objetivo A.)
  4. Arsenal de Kokura – Este es uno de los mayores arsenales de Japón y está rodeado por estructuras urbanas industriales. El arsenal es importante por [contener] artillería ligera, armamento antiaéreo y materiales defensivos para cabezas de playa. Sus dimensiones son 4.100 x 2.000 pies [1.250 x 610 metros.] Debido a sus dimensiones, si la bomba fuese correctamente lanzada se obtendría la máxima ventaja de las altas presiones inmediatamente debajo para destruir las estructuras más sólidas y al mismo tiempo habría daños considerables a las estructuras más débiles situadas a mayor distancia. (Clasificado como un objetivo A.)
  5. Niigata – Este es un puerto de embarque en la costa Noroeste de Honshu. Su importancia está creciendo conforme otros puertos resultan dañados. Cuenta con industria de máquinas herramienta y es un centro potencial de dispersión industrial. Tiene refinerías de petróleo y almacenes. (Calificado como un objetivo B.)
  6. Se debatió la posibilidad de bombardear el Palacio Imperial. Hubo acuerdo en que no debíamos recomendarlo, sino que cualquier acción para este bombardeo debe proceder de las autoridades que hacen la política militar. Acordamos que deberíamos obtener información para determinar la efectividad de nuestra arma contra este objetivo.

B. Los presentes en la reunión recomendaron que la primera elección de objetivos para nuestra arma debería ser la siguiente:

a. Kioto.
b. Hiroshima.
c. Yokohama.
d. Arsenal de Kokura.

–Del memorando de la segunda reunión del Comité de Objetivos,
Archivo de Seguridad Nacional de los EEUU.

Blancos primarios iniciales para la bomba atómica establecidos por la 2ª reunión del Comité de Objetivos.

Blancos primarios iniciales establecidos por la 2ª reunión del Comité de Objetivos (pág. 5 del acta.) De izquierda a derecha: arsenal de Kokura, en la periferia Este de Kitakyushu (calificado “A”); Hiroshima (“AA”); Kioto (“AA”) y Yokohama (“A”). Puede observarse la posición de Tokio en el extremo superior derecho. Otras 67 ciudades, incluyendo Tokio, habían quedado excluidas porque ya estaban demasiado arrasadas por los grandes bombardeos incendiarios de los meses anteriores. Mapa base: © Google Maps. (Clic para ampliar)

Podemos observar así que Nagasaki ha salido de la lista primaria de blancos y ahora está encabezada por Kioto, seguida de Hiroshima (ambas con la máxima calificación: “AA.”) Un enorme punto de mira acababa de aparecer sobre la milenaria capital imperial construida en el año 793 CE, con su millón de habitantes, su centralidad cultural y su relevancia simbólica y religiosa en el sistema tradicional de creencias japonesas. Un punto de mira situado exactamente sobre su playa ferroviaria principal, justo encima de donde hoy en día se encuentra el Museo de Locomotoras de Vapor. Durante las siguientes semanas, esta fue la zona cero para el primer ataque nuclear de la historia de la humanidad:

La "zona cero" del ataque nuclear contra Kioto que nunca llegó a producirse, según un mapa de la USAAF de junio de 1945.

La “zona cero” del ataque nuclear contra Kioto que nunca llegó a producirse, según un mapa de la USAAF de junio de 1945. Puede observarse que en este caso no apuntaban directamente al centro urbano como sucedería con Hiroshima y Nagasaki, sino al nudo ferroviario principal situado en los barrios del Sur. No obstante, gran parte de la ciudad habría resultado incendiada y destruida. En todo caso, a partir de la tercera reunión se decidió abandonar esta política de apuntar a zonas específicas para dirigir el ataque directamente contra el centro urbano, con lo que las áreas históricas y de importancia religiosa y cultural de Kioto habrían sido muy probablemente aniquiladas. Imagen: Archivo de Seguridad Nacional de los EEUU. (Clic para ampliar.)

Salvando a Kioto, condenando a Hiroshima.

Henry L. Stimson

El Secretario (Ministro) de la Guerra Henry L. Stimson (1867-1950), que se emperró en que Kioto no fuese bombardeada, condenando así a Hiroshima. Imagen: Wikimedia Commons.

Entonces ocurrió algo singular: el Secretario (Ministro) de la Guerra Henry L. Stimson dijo que ni en broma. Que Kioto tenía que salir de la lista del Comité de Objetivos. Sus razones nunca han quedado claras. Suele contarse que cuando era embajador en las Filipinas, se casó y pasó la luna de miel en esta ciudad, con lo que le tenía un cariño especial; a veces la historia se escribe con letra pequeña. Obviamente sus argumentos, con los que presionó al presidente Truman una y otra vez, no fueron esos. Afirmó que un ataque nuclear contra la emblemática Kioto, en vez de empujar a los japoneses a la rendición, los electrizaría para seguir peleando hasta el fin o al menos buscar una paz separada con los soviéticos. Que en realidad no constituía un blanco estratégico tan importante. Y de hecho, llegó a convencer a Truman de que constituía un blanco “civil” por oposición a Hiroshima, que le vendió como un blanco “militar.” Incluso se negó a que entrara en la lista para los bombardeos convencionales. Puede que también pesara el precedente de Dresde, pues ya en aquellos tiempos había levantado publicidad negativa para la causa aliada como una atrocidad sin sentido. El caso es que se abrió una batalla interna entre el general Groves, partidario de mantener a Kioto como objetivo nº 1, y Stimson, decidido a sacarla por completo de la lista.

Como hemos visto en la imagen de más arriba, Kioto seguía siendo un objetivo durante el mes de junio, con los militares determinando el mejor punto para arrojarle la bomba atómica. Aunque éste quedara establecido sobre las playas ferroviarias de los distritos industriales del Sur, probablemente la ciudad entera habría quedado arrasada por una tormenta ígnea debido a los materiales de construcción típicos en el Japón del período, la cercanía de varias fábricas con abundantes materiales inflamables y los extensos parques y bosquecillos que la caracterizan (como ocurriría en amplias zonas de Hiroshima.) No obstante, el acta de la tercera reunión del Comité de Objetivos (30 de mayo) se centra en Kioto, Hiroshima y Niigata como objetivos primarios, y recomendaba un punto de mira menos selectivo:

  1. No especificar lugares [precisos] para hacer puntería; esto se determinará posteriormente en la base [de los bombarderos] cuando se conozcan las condiciones meteorológicas.
  2. Ignorar la ubicación de las áreas industriales como un blanco preciso, dado que en estos tres objetivos tales áreas son pequeñas, extendidas por los límites de las ciudades y bastante dispersas.
  3. Intentar ubicar el primer dispositivo en el centro de la ciudad seleccionada; esto es, que no sea necesario [utilizar] los siguientes 1 o 2 dispositivos para destruirla completamente. (…)

–Del memorando de la tercera reunión del Comité de Objetivos (pág. 3),
Archivo de Seguridad Nacional de los EEUU.

Fragmento del memorando de la 3ª reunión del Comité de Objetivos para la bomba atómica, donde ya se recomienda apuntar directamente a los centros urbanos.

Fragmento del memorando de la 3ª reunión del Comité de Objetivos (pág. 3), donde ya se recomienda ignorar blancos precisos de interés industrial o militar y apuntar directamente a los centros urbanos. Imagen: “The atomic bomb and the end of World War II: a collection of primary sources. National Security Archive electronic Briefing Book,” nº 162 (2005-2007). Universidad George Washington, Washington D.C.

Observamos así que, como te conté al principio, la idea de lanzar las armas nucleares contra objetivos militares o estratégicos exactos (típicamente situados en áreas más periféricas) va perdiendo fuerza en favor de aniquilar la ciudad entera atacando directamente el centro urbano; como al final se hizo en Hiroshima y se intentó en Nagasaki. En este caso, Kioto no habría recibido el bombazo en los barrios industriales y ferroviarios del Sur, sino sobre el área del antiguo palacio imperial, con el grueso de la población de un millón de habitantes concentrada alrededor. El 27 de junio, todavía aparece en la lista de ciudades que no deben ser bombardeadas por medios convencionales para que estén prístinas cuando llegue la bomba nuclear y poder así estudiar sus efectos con todo detalle.

La prueba Trinity, 16 milisegundos después de la detonación.

La prueba Trinity, 16 milisegundos después de la detonación. En ese instante, la “cúpula” tiene unos 200 metros de altura. Esta bomba, muy parecida a la utilizada después en Nagasaki, estalló a las 05:29:21 hora local del 16 de julio de 1945 en el Desierto Jornada del Muerto de Nuevo México (EEUU), con una potencia de unos 20 kilotones. Fue la primera explosión nuclear producida por el ser humano y su éxito abrió paso inmediatamente a los bombardeos atómicos contra Japón. Imagen: Gobierno de los EEUU / Wikimedia Commons. (Clic para ampliar)

Pero al final se impuso el criterio de Stimson, un político poderoso y bastante próximo al presidente Truman: Kioto salió de la lista, tanto para bombardeos nucleares como convencionales. El nombre de la antigua capital imperial va desapareciendo a lo largo de los siguientes documentos para no volver a mencionarse desde mediados de julio. Así, Kioto fue la primera ciudad que se salvó. Pero, automáticamente, el otro objetivo clasificado como “AA” pasó a ocupar la pole position para la aniquilación nuclear: Hiroshima. Población: 350.000 personas, parecida a la de las actuales Bilbao o Alicante, y civiles en su inmensa mayoría. Sobre todo, en torno al centro urbano. Y Nagasaki, con su cuarto de millón de habitantes (como Coruña o Vitoria), regresó a la lista extendida de blancos alternativos para el caso de que la meteorología impidiese bombardear los objetivos ahora primarios: Hiroshima, Kokura, Niigata.

La siguiente parte de la historia es bastante conocida, al menos a grandes rasgos, así que no nos extenderemos demasiado. Mientras Leó Szilárd y otros científicos atómicos intentan desesperadamente que la nueva arma no se use contra lugares habitados(1, 2, 3, 4, 5, 6, 7…), la dirigencia política y militar de los Estados Unidos, junto a otro buen número de científicos e ingenieros atómicos, deciden que conviene emplearla en cuanto esté disponible del modo más destructivo posible, causando así el máximo impacto sobre Japón y el mundo entero. De hecho ya un mes antes, el 15 de junio, una carta firmada por Oppenheimer, Fermi, Compton y Lawrence recomendaba su “empleo inmediato”, afirmando que “no podían proponer ninguna demostración técnica que pudiera terminar la guerra y no veían ninguna alternativa a su uso militar directo.” El impresionante éxito de la Prueba Trinity del 16 de julio –la primera detonación nuclear de la historia de la humanidad– probablemente terminó de firmar la sentencia de muerte para los blancos del Comité de Objetivos.

Iósif Stalin, Harry Truman y Winston Churchill en la Conferencia de Potsdam, 17 de julio de 1945.

Iósif Stalin, Harry Truman y Winston Churchill al inicio de la Conferencia de Potsdam, 17 de julio de 1945. Fue ahí donde el día 24 Truman comunicó a Stalin, de modo algo ambiguo, que los EEUU habían desarrollado “una nueva arma con una potencia destructiva inusual.” Stalin no mostró ninguna reacción en particular y tan solo contestó que “esperaba que hicieran buen uso de ella contra los japoneses.” Resultó que estaba totalmente al tanto del Proyecto Manhattan desde sus orígenes gracias a su extensa red de espionaje y la URSS ya había comenzado su propio programa nuclear en 1943, tras la filtración del Informe MAUD británico al NKVD. Foto: United States Army Signal Corps, Harry S. Truman Library & Museum, Administración Nacional de Archivos y Registros de los EEUU. (Clic para ampliar)

El día 24, en Potsdam, Truman comunica oblicuamente a Stalin que los Estados Unidos disponen ahora de “una nueva arma con una potencia destructiva inusual.” Según el propio Truman, Stalin no se muestra ni impresionado (ni intimidado) en absoluto, y sólo contesta que “espera que hagan buen uso de ella contra los japoneses.” En aquel momento Churchill, Truman y otros presentes se limitaron a pensar que Stalin ignoraba el verdadero poder de esa nueva arma. El hecho es que Stalin estaba perfectamente al tanto del Proyecto Manhattan, por duplicado, o más. Mucho más. Su nombre en clave para los servicios de inteligencia soviéticos fue ENORMOZ (ЭНОРМОЗ, “enorme”) desde al menos finales de 1941 o principios de 1942, cuando todavía era un estudio británico. El programa soviético para hacer su propia bomba atómica se había originado en 1940 y arrancó como muy tarde en 1943, tras obtener una copia del Informe MAUD, al amparo del laboratorio nº2 de la Academia de Ciencias de la URSS (ahora conocido como el Instituto Kurchátov). Sólo había quedado ralentizado por las brutales exigencias de la guerra en Europa y sobre todo por la ausencia de minas de uranio conocidas en la Unión Soviética (luego, cuando se pusieron a ello, encontraron un montón.) Y para cuando Truman le contó el secretito a Stalin, muy posiblemente la inteligencia soviética ya tenía en su poder los planos básicos de la bomba por implosión de plutonio utilizada en Trinity y Nagasaki, así como de los reactores para producir plutonio en Hanford y la tecnología de enriquecimiento del uranio por difusión gaseosa empleada en Oak Ridge, junto a incontables detalles científico-técnicos más.

El Proyecto Manhattan y sus trabajos precedentes estuvieron plagados de espías soviéticos desde el primer momento; incluso se cree que algunos de ellos jamás fueron descubiertos y, a estas alturas, seguramente permanecerán en la oscuridad para los restos. Así que Stalin, sus servicios secretos y sus científicos atómicos no tenían ningún motivo para impresionarse. De hecho, estaban ya construyendo lo suyo y en cuanto Stalin comentó el asunto con sus asistentes en privado, el Ministro de Asuntos Exteriores soviético Mólotov (según Zhukov) propuso: “Dejémosles. Pero hay que hablar con Kurchátov y decirle que acelere las cosas.”

El coronel Paul W. Tibbets saluda desde su bombardero B-29 "Enola Gay"  poco antes de despegar de Tinian-Norte con la bomba atómica "Little Boy" hacia Hiroshima.

El entonces coronel Paul W. Tibbets (1915-2007) saluda desde su bombardero B-29 “Enola Gay” (llamado así por el nombre de su madre), poco antes de despegar de Tinian-Norte con la bomba por disparo de uranio “Little Boy” en dirección a Hiroshima. Foto: Gobierno de los EEUU / Wikimedia Commons. (Clic para ampliar)

El caso es que los Estados Unidos, tal como sugería la carta de Oppenheimer, Fermi, Compton y Lawrence mencionada antes, no tardaron ni tres semanas en emplear esta nueva arma. Inmediatamente tras la Prueba Trinity, los componentes para montar las dos primeras bombas salieron hacia la Base Aérea de Tinian: una por disparo de uranio altamente enriquecido llamada Little Boy, y otra por implosión de plutonio que bautizaron como Fat Man, muy parecida a la de Trinity. Allí ya esperaban los técnicos, ingenieros y aviadores del Grupo Combinado 509º, comandado por el entonces coronel Paul W. Tibbets Jr., para ensamblarlas y cargarlas en los bombarderos B-29. Fue este mismo coronel Paul Tibbets quien despegó muy de madrugada el 6 de agosto de 1945 en su bombardero Enola Gay, con once tripulantes más y la bomba Little Boy a bordo en dirección a Hiroshima, según lo indicado en la orden operacional nº 35 del día anterior. Les acompañaban otros dos B-29, uno con instrumentación para tomar mediciones y otro con cámaras para grabar el ataque para la posteridad. Sus blancos alternativos eran Kokura y Nagasaki.

Pero salió una mañana muy buena y los tres aviones alcanzaron Hiroshima poco después de las ocho, tal como estaba previsto, con la ciudad perfectamente visible bajo el sol matutino. Unas condiciones ideales, porque debido a las limitaciones tecnológicas de la época preferían evitar el bombardeo por radar, optando por el visual. A sus pies, 350.000 personas terminaban de desayunar o se dirigían ya a sus escuelas y trabajos, si es que no habían llegado y se disponían a comenzar el lunes (luego veremos por qué los niños seguían yendo a clase durante las vacaciones veraniegas.) Sobre las 08:09, Tibbets inició el ataque y su especialista en bombardeo Thomas Ferebee lanzó a Little Boy a las 08:15, apuntando al Puente de Aioi, justo en el centro urbano y fácil de reconocer desde sus 9.470 metros de altitud. A continuación echaron a correr a toda velocidad, para alejarse tanto como fuera posible. Un suave viento cruzado desvió la bomba unos 240 metros hasta que estalló 44,4 segundos después, a 580 metros sobre el Hospital Shima. La potencia calculada fueron unos 15 o 16 kilotones.

El centro urbano de Hiroshima aniquilado tras el ataque nuclear.

El centro urbano de Hiroshima aniquilado tras el ataque nuclear. El “Enola Gay” apuntó al puente de Aioi con su característica forma de T (en el recuadro amarillo), pero el viento desvió la bomba atómica hasta la vertical del Hospital Shima (en la cruz central.) Cada círculo tiene un radio de 1.000 pies (aprox. 305 metros.) Foto: Gobierno del Japón / Wikimedia Commons.

Fuera de Hiroshima, el primero en darse cuenta de que algo malo pasaba fue el controlador en Tokio de la radio pública japonesa NHK al constatar que la conexión con esta ciudad se había cortado súbitamente. Intentó comunicar por otra línea, pero tampoco hubo manera: la central telefónica de Hiroshima estaba totalmente offline. Unos minutos después, los servicios telegráficos ferroviarios constataron igualmente que sus líneas se habían cortado en algún punto al Norte de la ciudad. Pero desde algunas estaciones y apeaderos situadas a más distancia comenzaron a llegar informes histéricos de que había ocurrido alguna clase de enorme explosión. Entonces el Ejército intentó ponerse en contacto con su cuartel en Hiroshima, sin obtener más que el silencio por respuesta. Esto les extrañó mucho, porque todavía no les constaba que se hubiese producido ningún bombardeo importante en el sector y tampoco había ninguna gran cantidad de explosivos almacenada en la ciudad o sus cercanías. Un buen rato después mandaron un avión de reconocimiento desde Tokio para ver qué había pasado, pensando todavía que se trataba de algún tipo de accidente envuelto en los rumores habituales de los tiempos de guerra.

Cuando el avión llegó a 160 km de Hiroshima, su piloto apenas pudo dar crédito a sus ojos. Desde esa distancia podía ver perfectamente la enorme nube de humo que se alzaba de la ciudad incinerada. Al acercarse más, observó que todo el centro urbano había resultado aniquilado y numerosas áreas periféricas ardían como teas. Los supervivientes se arrastraban como podían hacia las colinas circundantes, heridos, quemados y enfermos de síndrome radiactivo agudo, en busca de precaria ayuda; la mayoría de hospitales y personal médico se encontraban en el centro o cerca del centro y habían desaparecido igualmente con la explosión (más del 90% de los médicos y el 93% del personal de enfermería perecieron o sufrieron graves lesiones.) Luego se supo que entre 60.000 y 80.000 personas murieron al momento, y al menos otras tantas durante los siguientes meses debido a sus heridas y a las enfermedades asociadas a la radiación. La dificultad para establecer la cifra inicial de víctimas con mayor precisión es que muchas, incluyendo a familias enteras, simplemente desaparecieron y no quedó nadie para preguntar por ellas.

Dieciséis horas más tarde, sobre el mediodía hora de Washington D.C., el presidente Truman informaba a los Estados Unidos y al mundo de que “una bomba atómica” “con más potencia que 20.000 toneladas de TNT” había sido lanzada sobre Hiroshima, “destruyendo su utilidad para el enemigo.” Añadió: “es un uso de la fuerza básica del universo; la misma fuerza de la que el sol obtiene su poder ha sido liberada contra quienes empezaron la guerra” (en realidad no lo era; para eso habría que esperar a las armas termonucleares.) Advirtió que “estas bombas están ahora en producción y otras más poderosas, en desarrollo.” Y amenazó: “Si [la dirigencia japonesa] no acepta ahora nuestros términos, deben esperar una lluvia de ruina (rain of ruin) desde el aire como jamás ha visto esta Tierra.”

Korechika Anami

El Ministro de la Guerra japonés y general Korechika Anami (1887-1945) fue uno de los más firmes oponentes a la rendición incondicional exigida por los aliados de Potsdam, bloqueando así durante varios días la capitulación. Sólo la aceptó cuando el emperador se la ordenó formalmente; el mismo día 15, cometió suicidio mediante seppuku (“harakiri”.) Foto: Gobierno del Japón / Wikimedia Commons.

Sin embargo, desde Japón sólo contestaron con el silencio. La razón fundamental fue que ya desde algún tiempo atrás, había en el Gobierno una lucha más o menos abierta entre partidarios de buscar la paz en distintos términos y partidarios de seguir peleando hasta el final. La aniquilación de Hiroshima no hizo más que recrudecer esta pelea, provocando un bloqueo político, con el emperador Shōwa (Hirohito) inclinado hacia el bando de la paz pero de forma un tanto dubitativa, dado que una rendición incondicional podía suponer el final del kokutai (incluyendo a la dinastía imperial.) Los científicos atómicos japoneses, que no ignoraban la posibilidad de construir armas nucleares e incluso tuvieron algún pequeño proyecto, sabían de su enorme coste y dificultad hasta el punto de que algunos dijeron que los Estados Unidos no podían tener más bombas que la ya utilizada contra Hiroshima. Esto dio argumentos al almirante Soemo Toyoda, que se radicalizó junto al duro jefe del Estado Mayor Yoshijirō Umezu y el Ministro de Defensa Korechika Anami para rechazar la rendición exigida desde la Conferencia de Potsdam. Ni siquiera la notificación soviética de que la URSS se disponía a denunciar el Pacto de Neutralidad de 1941 y declararles la guerra, tal como se habían comprometido con Estados Unidos y el Reino Unido, les hizo cambiar de opinión.

Unos por otros, no lograron alcanzar ningún acuerdo y por tanto no pudieron emitir ningún comunicado. Mientras, en Tinian, el 509º Grupo Combinado terminaba de ensamblar una segunda bomba, esta vez por implosión de plutonio, similar a la de la Prueba Trinity. Por su forma regordeta, se llamaba Fat Man.

Fat Man despegó a las 03:47 del 9 de agosto de 1945 en el bombardero Bockscar comandado por el mayor Charles W. Sweeney con Kokura como blanco primario. Si recuerdas, Kokura ocupaba el tercer lugar en la lista de blancos del Comité de Objetivos, detrás de la excluida Kioto y la devastada Hiroshima. Pero a diferencia de lo ocurrido el lunes, este jueves la meteorología no acompañó. Cuando llegaron, se la encontraron cubierta de nubes y de humo procedente del bombardeo incendiario de Yawata, atacada la noche anterior por 224 B-29. Como ya te dije, no se fiaban mucho del bombardeo por radar y las condiciones en Kokura les impidieron localizar visualmente el área del blanco. Tras varias pasadas, con la defensa antiaérea japonesa activándose y empezando a hacer cortos de combustible, decidieron alejarse hacia el blanco secundario: Nagasaki. De este modo Kokura, que había sido blanco nuclear dos veces (como objetivo secundario en el ataque del 6 de agosto y primario en este del día 9) fue la segunda ciudad condenada en salvarse.

Nagasaki también estuvo a punto de salvarse, pero al final no tuvo tanta suerte. Al llegar los bombarderos, había igualmente mucha nubosidad, tanto que tuvieron que hacer la aproximación final orientados por radar. Estaban a punto de intentar también el bombardeo por radar, del que como te dije no se fiaban mucho, cuando el capitán Kermit K. Beahan divisó Nagasaki a través de un hueco en las nubes. Pero sin poder avistar los puntos característicos del centro urbano, lanzaron al bulto, en la dirección general de la ciudad, a las 10:58 AM. Así pues, la bomba estalló con 21 kilotones de potencia a unos 2,5 kilómetros del centro, sobre el valle y distrito industrial de Urakami, cerca de la mayor catedral católica de Asia Oriental, donde se realizaba una celebración multitudinaria en ese momento por la proximidad de la Virgen de Agosto. Murieron todos los presentes junto a otras 39.000 personas en el momento, en su mayoría obreros industriales con sus familias, y 40.000 más durante los siguientes meses. No obstante, las colinas que rodeaban el valle del Urakami desviaron una parte significativa de la energía de la explosión, con lo que “sólo” resultó destruido el 44% de la ciudad. Algunas zonas situadas “a espaldas” de las colinas salieron casi intactas pese a su proximidad a la vertical de la detonación. Eso sí, donde dio, no quedó mucho que ver:

Nagasaki a la mañana siguiente del bombardeo atómico

Nagasaki a la mañana siguiente del bombardeo atómico, aproximadamente a 800 metros de la vertical de la detonación. Pueden distinguirse cadáveres calcinados entre los restos de las casas. Foto: Yosuke Yamahata vía Universidad de California en Los Angeles.

El tercer objetivo.

Ofensiva soviética a través la Manchuria ocupada por los japoneses entre el 9 y el 20 de agosto de 1945

Ofensiva soviética a través la Manchuria ocupada por los japoneses entre el 9 y el 20 de agosto de 1945, tal como habían pactado con los Estados Unidos y el Reino Unido. En menos de 3 semanas, ocuparon un área mayor que Europa Occidental donde se concentraba la mayor parte de la industria japonesa que no estaba en el propio Japón, llegando a avanzar 150 km en algunos puntos durante el primer día. Se discute si la “puntilla final” para la rendición nipona fueron las bombas de Hiroshima y Nagasaki o este desastre militar que les dejaba definitivamente aislados internacionalmente y sin recursos exteriores. Imagen: Archivos de la Federación Rusa. (Clic para ampliar)

Para acabar de estropearle el día a los japoneses, esa misma madrugada, un minuto después de medianoche, la URSS había cumplido su promesa a Estados Unidos y el Reino Unido: cuando estalló la bomba de Nagasaki, el Ejército Rojo ya estaba atacando la Manchuria japonesa por tres frentes distintos (donde, por su parte, las fuerzas japonesas habían hecho una especie de maratón para cometer tantos crímenes de guerra y contra la humanidad como fuese posible.) Calentitos y bien entrenados y equipados como venían después de ganar la guerra en Europa, los soviéticos arrasaron velozmente a las fuerzas japonesas en el continente, llegando a avanzar hasta 150 km en un solo día. El antes prestigiosísimo Ejército de Kwantung, donde se habían labrado la carrera militares del calibre del general Tōjō, se derrumbaba por horas ante las 80 divisiones del mariscal Vasilevsky. Comenzaron a correr rumores (posiblemente falsos) de que la URSS incluso pretendía desembarcar en Japón por Hokkaido, adelantándose así a la planeada Operación Downfall de los aliados occidentales.

Todo esto comenzó a poner nerviosos a los estadounidenses: el avasallador éxito de las fuerzas soviéticas en el continente (que terminarían ocupando un territorio mayor que Europa Occidental entre el 9 y el 20 de agosto), el rumor sobre su posible desembarco en Hokkaido y el hecho de que el Gobierno japonés continuara sin decir ni mú a pesar de estas rápidas derrotas y los dos bombazos atómicos empezaba a sugerir un desenlace imprevisto para la Guerra en el Pacífico. Entonces el general Curtis LeMay llamó por teléfono al coronel Paul Tibbets, el comandante del 509º Grupo Combinado que había lanzado la bomba sobre Hiroshima, para preguntarle:

Curtis LeMay

El general Curtis LeMay (1906-1990), comandante de la campaña de bombardeos estratégicos sobre Japón, incluyendo Hiroshima y Nagasaki. Posteriormente, durante la Guerra Fría, dirigiría el Mando Aéreo Estratégico de los EEUU. Imagen: Fuerza Aérea de los EEUU / Wikimedia Commons.

–¿Tienen otra de esas malditas cosas?
–Sí, señor –contestó Tibbets.
–¿Dónde está?
–Ahí en Utah.
–Tráigala aquí. Usted y su tripulación van a lanzarla.
–Sí, señor.

En efecto, los Estados Unidos contaban ya con un tercer núcleo de plutonio para ensamblar otra bomba como la de Nagasaki con los componentes disponibles en Tinian. Bueno, lo cierto es que tenían la capacidad de producir 3 núcleos al mes con los reactores de Hanford, o incluso 4 si forzaban la máquina. Estados Unidos no había desarrollado un programita experimental de armas nucleares como el que manejó sin éxito la Alemania Nazi, sino un auténtico programa industrial-militar para producirlas en serie, análogo al que después montaría también la URSS. Durante una conversación secreta entre el general Hull y el coronel Seeman (asistente del director del Proyecto Manhattan Leslie Groves) del día 13 de agosto, este último dice a Hull que puede disponer de otras siete bombas para usarlas antes del 31 de octubre, y una cada 10 días a partir de noviembre. El arma nuclear había dejado de ser un experimento de científicos. Ahora ya era un producto industrial a gran escala.

Cumpliendo las órdenes del general LeMay, el coronel Tibbets viaja a Utah en avión para recoger el tercer núcleo ya listo. Pero cuando llega a California con él dispuesto a salir hacia Tinian, el día 15, Japón anuncia que ha decidido rendirse tras un intento de golpe de estado fallido por parte de los partidarios de seguir peleando hasta el final. Así, este tercer núcleo no llegó a abandonar los Estados Unidos y nunca ha quedado claro cuál era la siguiente ciudad en la lista. Unos dicen que habrían vuelto a intentarlo contra Kokura, o quizá Yokohama. Pero el historiador Richard B. Frank, en su reconocida obra Downfall: The end of the Imperial Japanese Empire (pág. 303), menciona que los blancos originales del Comité de Objetivos habían quedado ya desfasados y habla de una nueva lista elaborada bajo el mando del general Twining, dado que “los resultados habían superado las expectativas más optimistas”:

Los siguientes 6 blancos para los bombardeos atómicos entre mediados de agosto y finales de octubre de 1945 si Japón no se hubiese rendido

Los siguientes 6 blancos para los bombardeos atómicos entre mediados de agosto y finales de octubre de 1945 si Japón no se hubiese rendido, según Richard B. Frank (1999): “Downfall: The end of the Imperial Japanese Empire.” Hiroshima y Nagasaki, ya destruidas, están marcadas con una “X”. Mapa base: © Google Maps.

  1. Sapporo.
  2. Hakodate.
  3. Oyabu (?) [posiblemente en la Prefectura de Kagawa.]
  4. Yokosuka.
  5. Osaka.
  6. Nagoya.

Llaman la atención Sapporo y Hakodate, situadas en la isla norteña de Hokkaido, porque están fuera del alcance de 1.500 millas náuticas (2.778 km) establecido en documentos previos para que el B-29 pudiese ir cargando una bomba atómica y regresar con un margen de seguridad. O bien estaban ya tan confiados como para forzar un poco las cosas (son unas 200 millas más), o consideraban la posibilidad de que los aviones, después de lanzar la bomba (y por tanto sin nada especialmente secreto a bordo), aterrizasen a repostar en territorio soviético como hicieron durante la Operación Frantic de 1944. En todo caso estás seis ciudades, más quizás Kokura, fueron las que se salvaron de las siete bombas que los Estados Unidos habrían podido producir entre mediados de agosto y finales de octubre si la guerra no hubiese terminado y hubieran tenido que desembarcar en noviembre como estaba planeado. (Otra posibilidad que se contempló fue fabricar 20 y reservarlas para abrirse paso a lo largo de la invasión, como armas tácticas en vez de estratégicas, pero esto no pasó del nivel de conversaciones privadas.)

Efectos.

Una niña de Nagasaki que perdió el cabello a causa de la radiactividad.

Una niña de Nagasaki que perdió el cabello a causa de la radiactividad. Muchas personas enfermaron y murieron durante las dos décadas siguientes debido a la radiación; no obstante, estos males no pasaron a las siguientes generaciones como se temía. Esta foto estuvo censurada hasta 1952. Imagen: Gobierno del Japón.

Tan pronto como los Estados Unidos ocuparon Japón, empezaron a realizar esos estudios sobre los efectos de la nueva arma. Serían secretos durante muchos años, pero actualmente está casi todo desclasificado. Uno de los primeros hechos que pudieron observarse claramente tras los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki fue la enorme eficacia de las armas nucleares para causar la máxima muerte y destrucción en áreas urbanas, comparadas con los bombardeos convencionales realizados hasta entonces. Por ejemplo, los grandes bombardeos convencionales de Dresde mataron a unas 25.000 personas de 350.000 habitantes más un número indeterminado de refugiados, que podrían elevar la cifra a medio millón de personas presentes en el área; es decir, un 5% – 7% de mortalidad. La Operación Gomorra que incineró Hamburgo exigió 3.000 aviones y 9.000 toneladas de bombas para matar a unas 43.000 personas de aproximadamente 1.700.000 habitantes (según el censo de 1939): poco más del 2,5% de mortalidad. Y los apoteósicos bombardeos incendiarios de Tokio mataron a entre 75.000 y 200.000 personas del millón y medio que se encontraban en las zonas afectadas: del 5% al 13% de mortalidad, una exageración.

Por el contrario, la única bomba de Hiroshima mató instantáneamente a 60.000 – 80.000 personas de 350.000: una mortalidad del 17% – 23% y pocos meses después habían fallecido unas 166.000, elevándola al 47%. En cuanto a Nagasaki, pese a marrar el centro urbano por dos kilómetros y medio y estallar entre las colinas de Urakami que protegieron al resto de la ciudad, murieron 39.000 personas de 250.000 habitantes totales en los primeros momentos (el 15,6%) y unas 80.000 para finales de año, sumando el 32%. Esto es: incluso aquellas bombas primitivas de potencia ridícula en comparación con lo que vendría después duplicaron e incluso triplicaron las tasas de mortalidad ocasionadas por los peores bombardeos convencionales urbanos de la historia de la humanidad.

Niña cegada en Hiroshima

Esta otra niña, de Hiroshima, llegó a ver “la luz que brilla como mil soles”… y después ya no volvió a ver nada más, nunca jamás. Imagen: Gobierno del Japón.

Uno de los estudios más escalofriantes que hicieron –lógico, pero escalofriante– analizó la mortalidad entre escolares en colegios a distintas distancias del punto de detonación. Aunque en principio estaban de vacaciones veraniegas, en tiempos de guerra, y con la miseria y rápida pérdida de recursos humanos a que se enfrentaba Japón, eso de las vacaciones era muy relativo. Numerosas escuelas permanecían abiertas. El alumnado de primaria o estaba en sus casas –típicamente próximas al cole– o acudía al centro para recuperar clases perdidas durante el año. El de secundaria, a partir de los 12 o 13 años, participaba en “tareas patrióticas” relacionadas con el esfuerzo de guerra (gakuto giyutai) como abrir cortafuegos (al aire libre) o trabajar en industrias (a cubierto), todo ello cerca de sus colegios o en lugares conocidos por los profesores y directivos de los centros, que lo llevaban muy controlado. Tras los bombardeos, muchos de los profesores y directivos que habían sobrevivido hicieron grandes esfuerzos por localizar a sus alumnos o al menos, sus familias. Así que existía un registro exhaustivo de la posición de toda esta chavalería cuando estallaron las bombas, y lo que les pasó.

Como consecuencia, el volumen 6 del informe de la Comisión Conjunta para el estudio de los efectos de la bomba atómica en Japón (“efectos médicos”), elaborado por el Ejército y la Comisión de Energía Atómica de los EEUU, dedica al menos 32 de sus 256 páginas a investigar el destino del alumnado de las escuelas de Hiroshima (donde, al estallar la bomba tan cerca del centro urbano, había muchas.)  En un radio de 900 metros alrededor del eje del ataque, sólo hay supervivientes entre quienes se hallaban fuera de ese radio de 900 metros dedicándose a estas “tareas patrióticas.” Por ejemplo, en el colegio de primaria Motokawa (a 500 metros), sus 192 alumnos “en la escuela o en casa” resultaron muertos. En la 1ª Escuela Prefectural para Niñas (a 800 metros), las 174 que había dentro perecieron también. Sin embargo, entre el 1º y 2º cursos del instituto de secundaria de Koamicho, que estaban abriendo cortafuegos a distancias de entre 800 y 1.100 metros de la explosión, sobrevivieron 174 de sus 497 alumnos (es de suponer que quienes estaban a mayor distancia y “a la sombra” de edificios resistentes.) Con estos y otros datos, el área de aniquilación para esta bomba primitiva de 15 kilotones escasos quedó establecida en un radio de un kilómetro alrededor del eje del ataque.

Fragmento del listado de los colegios de Hiroshima indicando la distancia a la vertical de la detonación, la ubicación de su alumnado y el número de víctimas.

Fragmento del listado de los colegios de Hiroshima indicando la distancia a la vertical de la detonación, la ubicación de su alumnado y el número de víctimas. Imagen: U.S. Army Institute of Pathology (6 de julio de 1951): “The Report of the Joint Commission for the Investigation of the Effects of the Atomic Bomb in Japan, vol. 6. – Medical effects of atomic bombs”, pág. 26. United States Atomic Energy Commission, Technical Information Service, Oak Ridge, Tennessee.

Los investigadores estadounidenses prestaron particular atención a las alumnas del instituto femenino privado de Yasuda, porque se encontraban repartidas entre el colegio (a 1.200 metros de la explosión) y distintas “tareas patrióticas” que se extendían desde abrir cortafuegos cerca del edificio prefectural (a 900 metros) hasta trabajar en varias fábricas situadas a una distancia de entre 1.400 y 2.000 metros. O sea, dispuestas a lo largo de las zonas límite. Entre las 300 alumnas que hacían cortafuegos a la intemperie a menos de 1 km de la detonación, sólo hubo 8 supervivientes confirmadas (5 heridas graves.) En el propio instituto (1,2 km) se salvaron 30 de 75 (con 14 de ellas gravemente heridas.) Pero de las 9 que había en el dormitorio (1,6 km), sobrevivieron todas (2 heridas graves.) Y en las fábricas (1,4 a 2 km y además protegidas por la estructura de los edificios) salieron con vida 515 de las 555 que trabajaban en ellas (con 30 heridas graves y 4 sufriendo radiotoxicidad.)

Gráfica general de bajas totales y mortalidad para Hiroshima, en función de la distancia a la vertical de la detonación.

Gráfica general de bajas totales y mortalidad para Hiroshima, en función de la distancia a la vertical de la detonación. Recordemos que se trataba de una bomba primitiva de escasamente 15 o 16 kilotones. Imagen: U.S. Army Institute of Pathology (6 de julio de 1951): “The Report of the Joint Commission for the Investigation of the Effects of the Atomic Bomb in Japan, vol. 6. – Medical effects of atomic bombs”, pág. 70. United States Atomic Energy Commission, Technical Information Service, Oak Ridge, Tennessee. (Clic para ampliar)

Lógicamente, la resistencia de los edificios y la situación de las personas dentro de los mismos jugó un papel relevante para la supervivencia. Hubo un puñado de supervivientes incluso bien dentro del área de aniquilación. El caso más extremo es el de Eizo Nomura, a apenas 170 metros de la vertical de la detonación. Eizo, de 47 años, trabajaba en la unidad de racionamiento de combustibles, situada en un edificio de hormigón armado; y él, personalmente, se encontraba en el sótano buscando unos documentos. Ni en el edificio ni en sus alrededores sobrevivió nadie, pero Eizo salió básicamente ileso. Las múltiples paredes y suelos de hormigón y la tierra a su alrededor le protegieron como si fuesen una especie de refugio antiatómico casual. En sus memorias relataba cómo al escapar del edificio entre las llamas, el humo y un paraje de absoluta devastación, pudo oír el llanto de un bebé que “calló poco después.” Eizo sufrió síndrome radiactivo agudo durante los días siguientes, pero se recuperó y vivió hasta los 84 años, muriendo en 1982.

Hablando de radiación, como ya te supondrás, ha habido un intenso debate sobre los efectos a medio y largo plazo de la radiactividad sobre las poblaciones afectadas. Hiroshima y Nagasaki son los casos en los que más gente quedó expuesta a mayores cantidades de irradiación directa, de forma incontrolada y brutal, a lo largo de toda la historia (en Chernóbil, por ejemplo, las personas que absorbieron grandes dosis fueron muchas menos y todas ellas en la central accidentada o sus inmediaciones más próximas; a cambio, la cantidad de deposición secundaria fue mayor.) Como consecuencia, se han hecho cientos de estudios sobre la salud de quienes sobrevivieron a las heridas y quemaduras ocasionadas por las bombas y a la radiotoxemia aguda subsiguiente.

Exceso de muertes por leucemia atribuíbles a las dosis de radiación recibidas para supervivientes de Hiroshima y Nagasaki con respecto a la población general, 1950-2002

Exceso de muertes por leucemia atribuibles a las dosis de radiación recibidas para supervivientes de Hiroshima y Nagasaki con respecto a la población general, 1950-2002 (indicado en tono violeta más claro.) Sin embargo, teniendo en cuenta que la cohorte total de individuos estudiados ascendió a 120.000 personas situadas en áreas próximas a las explosiones (y en otros estudios llega a 200.000 personas), puede observarse que el número de muertes por esta causa es relativamente bajo (219 fallecimientos.) Gráfica: Douple, Evan B. et al (2011): “Long-term radiation-related health effects in a unique human population: Lessons learned from the atomic bomb survivors of Hiroshima and Nagasaki.” Disaster Med Public Health Prep. Marzo 2011; 5(0 1): S122–S133. DOI: 10.1001/dmp.2011.21 (Clic para ampliar)

Los resultados, aunque relevantes, no son tan catastróficos como muchos temen. Hubo un claro incremento de los casos de leucemia unos 6-8 años después de los ataques, y de cataratas y tumores sólidos durante las dos a tres décadas siguientes (incluso entre quienes habían recibido dosis muy bajas), pero no tanto como para meterle una dentellada importante a la población. No se produjo un aumento de las malformaciones congénitas ni del riesgo de sufrir cánceres entre la descendencia de los supervivientes, salvo en el caso de las embarazadas de 8 a 15 semanas en el momento de los ataques que recibieron altas dosis de irradiación directa. Puede que influyera el hecho de que ambas explosiones fueran aéreas, para aumentar el área de destrucción, pero generando por tanto mucha menos contaminación secundaria que las detonaciones en superficie (las cuales proyectan grandes cantidades de material activado a la atmósfera.) Hoy en día Hiroshima y Nagasaki, lejos de ser eriales radiactivos, son dos ciudades perfectamente habitables donde los niveles de radiación apenas se distinguen de la radiactividad natural y sus habitantes presentan un estado de salud similar al del resto de Japón. Por fortuna, los peores temores no se cumplieron, al menos en el largo plazo.

Una coletilla poco conocida es que la Academia de Ciencias de la URSS desplegó un equipo en el área de Vladivostok, a unos mil kilómetros de distancia, para tomar mediciones radioisotópicas del aire que llegaba desde las ciudades japonesas bombardeadas. Aunque registraron unas cifras muy bajas, al analizar su composición, pudieron confirmar que las bombas reales coincidían con los datos de inteligencia que habían ido recibiendo durante todos esos años. Así, los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, en vez de intimidar a la URSS, terminaron de afianzarla en el camino para crear sus propias armas nucleares apenas cuatro años después. A insistencia de Lavrenti Beria, priorizaron una bomba que era prácticamente una copia de la de Nagasaki (llamada RDS-1) pese a que tenían en marcha diseños autóctonos más avanzados (RDS-2 y RDS-3); Beria quería confirmar que toda la información que habían recibido era correcta, que podían desarrollar una copia casi idéntica de la bomba americana (y estudiar sus efectos con todo detalle) y, de paso, lograrlo lo antes posible, convirtiendo así rápidamente a la URSS en la otra superpotencia nuclear.

La “maldición” del tercer núcleo (y del USS Indianapolis).

USS Indianapolis

El crucero pesado USS Indianapolis frente a Mare Island, California, el 10 de julio de 1945. A partir del día 16, sería utilizado para trasladar los componentes de la bomba de Hiroshima a la base de Tinian. Y el 30 de julio fue torpedeado por el submarino japonés I-58, con gran parte de su tripulación pereciendo de modo bastante atroz. Imagen: Armada de los Estados Unidos / Wikimedia Commons. (Clic para ampliar)

Tres incidentes casuales contribuyeron a incrementar el “aura maldita” que rodeó a todo este asunto de lo nuclear desde el principio (como si la aniquilación de dos ciudades en plan “presentación en sociedad” no fuese suficiente…) El primero fue lo sucedido al crucero pesado USS Indianapolis, encargado de transportar los componentes para ensamblar la bomba de Hiroshima en Tinian. Tras entregar el material, el día 26 de julio, se hizo de nuevo a la mar con rumbo a Leyte.

A las 00:14 del día 30, fue avistado y torpedeado por el submarino japonés I-58. El Indianapolis se hundió en apenas 12 minutos, dando la vuelta de campana por completo antes de sumergirse en unas aguas plagadas de tiburones y sin tiempo para agarrar muchos chalecos ni botes salvavidas. Trescientos de sus 1.196 tripulantes se fueron a fondo con el buque, pero la pesadilla sólo acababa de comenzar. Al Indianapolis no le había dado tiempo de transmitir nada antes de hundirse y el Alto Mando estadounidense no pensó que pasara nada de particular. Sólo cuando un avión de reconocimiento avistó casualmente a algunos náufragos tres días y medio después se percataron de lo sucedido. Para entonces sólo quedaban 321 supervivientes, de los que se salvaron 317. El resto habían muerto de sed, envenenados por beber agua del mar, comidos por los tiburones o simplemente ahogados. Fue la última pérdida de un gran buque de superficie estadounidense en la II Guerra Mundial y, como puede verse, de manera especialmente desagradable. (El último de todos fue el submarino USS Bullhead, hundido por aviones japoneses el mismo día del bombardeo de Hiroshima.)

Haroutune Krikor Daghlian, Jr.

El físico Harry K. Daghlian Jr. (1921-1945), primera persona muerta en un accidente de criticidad, mientras trabajaba con el “tercer núcleo” que estuvo a punto de ser utilizado contra Japón. Imagen: Wikimedia Commons.

Por su parte, el tercer núcleo también hizo de las suyas. Dos veces, hasta tal punto que llegaron a apodarlo el núcleo del demonio. Como te conté antes, al rendirse Japón, este núcleo se encontraba en California de camino a Tinian y no llegó a abandonar los Estados Unidos. En vez de eso, lo llevaron a Los Alamos para experimentar con él. Y el primer accidente ocurrió menos de una semana más tarde. El físico Harry Daghlian, de 24 años de edad, estaba trabajando en reflectores neutrónicos con el propósito de reducir la masa crítica necesaria para hacer una bomba atómica (una característica de todas las armas nucleares modernas.) Así pues, empezó a envolverlo con bloques de carburo de wolframio, uno de estos reflectores neutrónicos, para ir tomando medidas de criticidad. A mano, como se hacían las cosas en la época. Richard Feynman dijo de estos experimentos que eran como “hacerle cosquillas a la cola de un dragón dormido” por su extremo peligro, dado que cualquier error podía provocar un grave accidente de criticidad.

Cuando Daghlian iba a tapar el conjunto con el último bloque, los detectores neutrónicos le indicaron que aquello estaba a punto de tornarse supercrítico. Vamos, que iba a empezar la reacción en cadena. Fue a apartarlo… y se le resbaló de la mano, cayendo directamente sobre el núcleo. Al instante, éste se volvió casi-crítico, iniciando así un accidente de criticidad con fuerte emisión de radiación neutrónica. En vez de echar a correr, Daghlian intentó quitar el bloque de un manotazo, pero no pudo y se puso a desensamblar el montaje hasta que consiguió detener la reacción. Para entonces, había absorbido varios sieverts de radiación gamma y neutrónica, además de sufrir quemaduras beta. Murió el 15 de septiembre, 25 días después, víctima del síndrome radiactivo agudo. Un vigilante del laboratorio recibió también su dosis, mucho más baja, y pereció 33 años después (a los 62) de leucemia mieloide aguda. Esta es una enfermedad asociada a la radiación, que también sufrieron no pocos supervivientes de Hiroshima y Nagasaki; pero con 33 años por medio, vaya usted a saber si fue a consecuencia del accidente o porque le tocaba.

Accidente de Louis Slotin

A la izquierda, el físico Louis Slotin (1910-1946), segunda víctima de un accidente de criticidad trabajando con el “tercer núcleo.” A la derecha, reconstrucción de cómo “le hacía cosquillas a la cola del dragón dormido” cuando se le resbaló el destornillador y el dragón tosió. Imágenes: Gobierno de los EEUU / Wikimedia Commons. (Clic para ampliar)

Tras este suceso se establecieron numerosos protocolos de seguridad para trabajar con estos primitivos núcleos apenas subcríticos (tan solo “5 centavos” por debajo del punto de criticidad.) Sin embargo, había otro físico más conocido, llamado Louis Slotin, que era muy bueno en lo suyo pero tenía sus peculiaridades, el hombre. Por un lado parece ser que era pelín chulo y vacilón, con cierto gusto por epatar a quien se le pusiera por medio. Un poco notas, vamos. Por otro lado, una vez terminada la guerra, estaba hasta los mismísimos del Proyecto Manhattan (como muchos otros de sus científicos) y quería volverse a sus estudios en Biofísica. Según sus propias palabras, seguía en el tajo porque “soy uno de los pocos que quedan aquí con experiencia en ensamblar bombas.” Y lo cierto es que había ensamblado Trinity y se le conocía como “el Armero en Jefe de los Estados Unidos”; el tipo tenía su valía y su prestigio. Así que estaba enseñando a otros a montar las bombas atómicas antes de largarse, si bien, por lo visto, con una cierta actitud de “para lo que me queda en el convento…”

Y así estaban las cosas el 21 de mayo de 1946, cuando Slotin estaba explicando el tema a otros siete técnicos y científicos… utilizando el mismo núcleo del demonio que nunca llegó a salir hacia Japón pero ya había matado a un hombre. Y estaba también contándoles lo de la criticidad, ahora ya con dos semiesferas de berilio (que fue el reflector neutrónico definitivo para las siguientes generaciones de armas nucleares.) Sólo que Slotin, con ese carácter y esa actitud, les hizo la demo manteniendo separadas las semiesferas de berilio… a mano, con la punta de un destornillador de cabeza plana, en contra de las nuevas normativas de seguridad y de la sensatez en general. Según dicen, no era la primera vez que le hacía cosquillas a la cola del dragón con el destornillador de marras. Ya te digo que iba un poco de sobrado.

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe y aquel día a Slotin se le resbaló el destornillador, siendo las 15:20. Las dos semiesferas de berilio se unieron y el núcleo del demonio se volvió supercrítico instantáneamente por segunda vez. Hubo un fuerte destello de luz azul, seguramente debido a la ionización del aire al recibir el violento golpe neutrónico. Slotin notó un sabor agrio en la boca y una intensa quemazón en su mano izquierda. Aún así, de un tirón, lanzó al suelo la semiesfera superior de berilio, deteniendo la reacción casi al momento. Pero era demasiado tarde. En cuanto escaparon del edificio Slotin ya estaba comenzando a vomitar, puede que por los nervios o por el síndrome radiactivo agudo de los 12 grays de radiación gamma y neutrónica que acababa de comerse en seco. O las dos cosas.

Posición de las personas que se encontraban alrededor de Louis Slotin  cuando sufrió el accidente de criticidad.

Posición de las personas que se encontraban alrededor de Louis Slotin (marcado con el cuadrado amarillo) cuando sufrió el accidente de criticidad. Curiosamente, aunque Slotin murió a los pocos días de radiotoxemia aguda, el resto de los presentes vivieron muchos años y algunos llegaron a avanzada edad. Imagen: Gobierno de los EEUU / Wikimedia Commons. (Clic para ampliar)

Louis Slotin murió muy malamente 9 días después, el 30 de mayo de 1946. Sin embargo, el resto de los presentes (con tres de ellos a menos de 2,5 metros de distancia) no sufrió más que episodios de debilidad o ningún síntoma en absoluto. El único que murió joven fue el guardia al otro lado de la puerta… porque era un soldado y lo mataron en la Guerra de Corea, a los 27 años de edad. El siguiente falleció 19 años más tarde, de un infarto (los problemas coronarios han sido vinculados a la radiación, pero durante los 18 años anteriores esta persona había presentado una salud excelente, o sea que pudo deberse a ese o cualquier otro motivo.) En general, el resto de los presentes en el accidente Slotin fueron muriéndose un poco cuando les tocaba; sí, típicamente con enfermedades asociadas a la radiación, pero al menos un par de ellos con más de ochenta años de edad (entre ellos, uno de los que estaban más próximos al núcleo, detrás de Slotin; parece que su cuerpo le protegió.)

De estos y otros hechos por el estilo emana parte del interminable debate de los efectos de la radiactividad sobre la salud humana: está claro que si absorbes una dosis muy alta en un plazo breve va a “freírte” y te morirás de tu síndrome radiactivo agudo, o como mínimo sufrirás lesiones y posiblemente secuelas (los llamados efectos no-estocásticos); pero si absorbes dosis menores o en plazos más prolongados, las consecuencias son mucho más ambiguas y retardadas (los llamados efectos estocásticos.) Si te mueres de una leucemia borde 25 años después de sufrir un accidente radiactivo, ¿es a consecuencia del accidente radiactivo o simplemente porque te dio una leucemia borde como a cualquier otro hijo de vecina? En estos casos, donde la irradiación del personal procede de una emisión primaria con poca o nula contaminación secundaria (fallout) que pueda permanecer en el ambiente y el organismo, el asunto es más confuso todavía. El caso es que el tercer núcleo acabó matando gente. Ya no hicieron más experimentos con él y finalmente lo usaron en la prueba Able, cinco semanas después, donde desapareció liberando 21 kilotones de potencia.

Como comprenderás, me he tenido que saltar un montón de cosas para que esta entrada no se me alargase hasta el infinito… más aún. ;-) Pero a grandes rasgos, esta es la historia de las ciudades que se salvaron y las gentes que no durante la única campaña de bombardeos atómicos que ha presenciado la humanidad, comenzando hace justo ahora 70 años (día 6 de agosto a las 01:15 hora peninsular CEST, 08:15 hora de Japón.) Ojalá nunca volvamos a ver nada igual. O, más probablemente, si llegara a suceder, mucho peor.

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108 comentarios »

  1. Yuri dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 1:36

    Nota: Los comentarios vuelven a funcionar. :-)

    (Por si acaso, durante unas horas, asegúrate de copipegarlo y guardártelo primero en tu ordenador antes de enviarlo, por precaución.)

  2. Joan dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 11:39

    Excelente post, la humanidad debería haber aprendido muchísimo más de estos genocidios.

  3. JUANMA74 dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 12:01

    La noche del 9 al 10 de marzo de 1945 334 B-29 despegaron hacia Tokio y 279 de ellos consiguieron lanzar 1.700 toneladas de napalm sobre la ciudad, desatando un incendio de tal magnitud que en su epicentro se llegaron a alcanzar los 980 °C. El ataque destruyó 41 km2 (aproximadamente la cuarta parte de la ciudad) y se calcula que unas 100.000 personas murieron como consecuencia, un número mayor que las muertes inmediatas causadas por las bombas atómicas en Hiroshima o en Nagasaki.

    • Yuri dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 14:13

      Hola, Juanma. Si te das cuenta, en el post comento lo de los grandes bombardeos incendiarios convencionales, incluyendo el de Tokio. Pero fíjate en las proporciones de mortalidad. Si en Tokio, con 334 aviones y miles de toneladas de bombas, mataron a 100.000 personas del 1,5 millones que había en el área atacada, eso es una mortalidad del 6.7% (que es una barbaridad.) Pero es que en Nagasaki, con sólo 3 bombarderos y una bomba, fue del 32% y en Hiroshima, ¡del 47%! :-/

  4. MONTXU dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 12:08

    MALDITAS SEAN LAS GUERRAS Y MALDITOS QUIENES LAS PROMUEVEN

    • ninguno dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 15:40

      y mas malditos las que las inventan, no olvidemos que a pesar de todo Einstein, fue qui “achuccho” para que se fabricara,

      • Yuri dijo,
        El 6 de Agosto de 2015 @ 15:55

        Fue el poder del miedo:

        http://www.lapizarradeyuri.com/2010/10/21/la-bomba-del-juicio-final/

        Hay que decir que muchos de ellos, posteriormente, acabarían claramente en el “campo pacifista”; algunos, jugándose la carrera y el bienestar material (además de investigados por los servicios secretos y demás…) De manera particular, Szilárd (el inventor original de la bomba atómica) se la jugó hasta el punto de que el general Groves ordenó investigarle, con la “espada de Damocles” de una acusación por traición colgando sobre su cabeza.

  5. Juanfri dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 12:48

    Fue una MASACRE de los criminales Yankis contra POBLACIÓN CIVIL. La primera vez que un país empleaba el armamento más devastador y cruel contra civiles. Superaron ampliamente a los Nazis.
    Lo han seguido haciendo con otras armas en Corea, Vietnam, Panamá, Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, etc…
    La humanidad todavía esperamos que algún líder se atreva a proponer en la ONU declarar a USA el ENEMIGO Nº 1 DE LA HUMANIDAD.
    El pueblo japonés debe dejar de sentirse culpable de la permanente traición que su odiosa Monarquía y Gobiernos vienen haciéndole con su mal disimulado militarismo expansionista, su vergonzosa sumisión a USA y la entrega a su contaminante tecnología nuclear que mostró su riesgo en el desastre de Fukusima.

  6. Pablo dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 13:34

    Hola Yuri,
    se me ha hecho cortísima la entrada. Echaba de menos una entrada tuya sobre la radioactividad (de cualquiera de sus temas, aunque mi preferido es chernobyl).
    Para cuando una charla divulgativa en Valencia sobre ello? Me apasiona el tema.

  7. CONFLICT, TheUngovernableForce dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 14:38

    Algun día espero, y antes que sea demasiado tarde, el mundo deberá percatarse y admitir que el “líder de la diplomacia mundial”, el país de “todas las libertades y todas las oportunidades” es en realidad el más grande estado belicista, criminal, terrorista y contaminador de todos los tiempos y tendrá la obligación moral de juzgar y condenar sus actos. En el caso contrario presagio un futuro muy negro para nuestro planeta.

    Un post muy interesante. Gracias.

  8. Pirx dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 14:52

    Una vez mas magistral.

    Perfectamente bien explicado y muchísimas gracias por los links de los documentos originales, estoy descargándolos, guardándolos y ya empezando a leérmelos.

    Un saludo.

  9. varo dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 15:02

    Muy bueno Yuri, y muy interesante lo de Stimson salvando Kioto. Me pregunto qué pasaría por su cabeza, si estaría salvando a un millón de personas, contribuyendo a matar trescientas mil, o si estaría lo suficientemente absorto por la propaganda “no es matar japoneses, es salvar soldados americanos” como para poder pensar en términos estratégicos y guardarse el tema moral para su confesor o su siquiatra.

  10. Bernabe dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 15:55

    ¿”Shimosenka” no podría ser la ciudad de Shimonoseki, en la prefectura de Yamaguchi? (aunque se trata de una ciudad pequeña)
    https://en.wikipedia.org/wiki/Shimonoseki

    • Yuri dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 16:08

      Me lo han comentado. Existe la posibilidad. Shimonoseki no es tan pequeña (estaría en la categoría de algunas otras ciudades de la lista) y se halla muy cerca de Kokura, blanco primario. Habría que estudiarlo.

      Lo que parece bastante claro es que el comité inicial no tenía muy clara la transcripción de los nombres de las ciudades. Tiene pintas de un “barrido” inicial al estilo del “Baedeker Blitz” ( https://en.wikipedia.org/wiki/Baedeker_Blitz ) sin conocer muy bien las ciudades de que están hablando (teniendo además en cuenta que las verdaderamente importantes ya estaban medio calcinadas por los bombardeos convencionales.) Sólo en la segunda reunión aparecen informes más detallados (y mejores transcripciones) sobre los blancos.

      Muchas gracias. :-)

  11. Martinez dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 16:07

    Soy humano, simplemente humano, me duele la atrocidad y la barbarie cometidas por los que se dicen respetar “Los derechos humanos” y poseer un ridiculo “Premio Nobel de la PAZ” La verguenza del Planeta Tierra, con su impunidad e injerencia en otros paises, mucho mas humanos que la bestia imperialista. La maldicion USA OTAN

  12. Juan Quijano dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 16:11

    Como siempre, bravo!

  13. AS. Masca dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 16:32

    Va a sonar impopular y un poco abogado del diablo, pero antes de condenar a USA por esto y llamarlos los mayores asesinos del mundo y ese tipo de cosas (no por el artículo, sino por algunos comentarios), no está de más poner algunas cifras sobre la mesa.

    Las bombas atómicas sobre Japón son una atrocidad, pero es que toda la segunda guerra mundial es una gran atrocidad.

    En Japón murieron algo asó como 600000 civiles en toda la guerra, que es una barbaridad.

    Pero es que en China murieron casi 8 millones de civiles a manos de los japoneses, y otros 8 millones por “consecuencias de la guerra”. En Grecia 170000+500000, que eran como el 10% de la población. En Yugoslavia cerca de 1 millón de personas. En Polonía más de 5.5 Millones (el 17% de la población). En Alemania unos 2 Millones. En la URSS unos 8 millones+otros 8 millones por “consecuencias de la guerra”.

    En la segunda guerra mundial mueren unos 30 millones de civiles “directamente” y otros 20-30 millones por “consecuencias de la guerra”. 50-60 millones de victimas civiles.

    En el caso de Hiroshima y Nagasaki estariamos hablando de unas 240000 muertes en total. Fue algo terrible (que esperemos no volver a ver, porque hoy el alcance sería incomparable), pero no convierte a USA en el mayor estado criminal del mundo.

    Las cifras de toda la Segunda Guerra Mundial son mareantes, y muchas veces me parece que a demasiada gente se le escapa la magnitud de lo que ocurrió.

    • Yuri dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 16:45

      No te falta razón. La II Guerra Mundial fue una orgía de muerte y destrucción, y como habrás observado (aunque de pasada, porque si no se me alargaba hasta el infinito y más allá) comento algo de los grandes bombardeos incendiarios y las atrocidades cometidas por los japoneses en Manchuria (que son, efectivamente, sólo una parte de todo lo que sucedió…)

      No obstante, Hiroshima y Nagasaki abrieron una nueva era. Una era extraña y extremadamente peligrosa, que pocas décadas después se convertiría en la amenaza de la destrucción mutua asegurada con todas sus consecuencias. Era “un nuevo tipo de poder” que nos llevó al borde de escenarios (aún) mucho más sombrios y que, aunque a menor escala, sigue ahí dormitando en sus silos. Por eso yo creo que tiene una relevancia histórica particular.

      Y muchas gracias. :-)

      • AS. Masca dijo,
        El 6 de Agosto de 2015 @ 16:50

        Sobre su relevancia histórica tienes toda la razón. Es algo extremádamente importante. Inicia una nueva era, que aun está por ver si va a acabar teniendo consecuencias para la humanidad o no (apuesto a que tarde o temprano las tendrá).

        Solo cuestionaba la idea de “USA lanzó las bombas atómicas -> USA es un estado criminal que merece todo lo malo que le pueda ocurrir y más”. USA comentió una “atrocidad revolucionaria”. Puede que la más importante de la guerra, pero no fue ni de lejos una de las mayores de esa guerra.

        Y de nuevo, no iba por ti. Pero siempre que se tratan estos temas aparecen ciertos comentarios que solo puedo entender desde el desconocimiento de la histórica. Quien conozca todo lo que ocurrió no debería hacer juicios tan simplistas.

        • Yuri dijo,
          El 6 de Agosto de 2015 @ 16:57

          De hecho, ni siquiera hace falta irse a los extremos de un conflicto bestial como la II Guerra Mundial. En este artículo de hace algunos años ( http://lapizarradeyuri.blogspot.com.es/2010/02/historia-de-la-bala.html ) comento que la humilde bala “comete” dos Hiroshimas y Nagasakis… cada año. Es evidente que el arma nuclear no ha matado a tanta gente como otras atrocidades “menos revolucionarias” por muchísimo. Eso sí, como dices, es una “atrocidad revolucionaria” que si se hubiera usado o llegara a usarse a gran escala… bien, extinguirnos no nos extinguiría por lo que comenté en http://www.lapizarradeyuri.com/2014/02/15/el-apocalipsis-improbable/ , pero desde luego iba a dejarnos “arregladitos.”

          Es eso, un nuevo tipo de poder como jamás había visto la humanidad. Y por ello todo lo que lo envuelve es especialmente… no sé cómo definirlo, ¿inquietante? ¿Espeluznante?

          Cordiales saludos.

  14. Eklectica dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 16:37

    No mucho que decir. Nuevamente te has lucido, no sólo por entregarnos un espectacular artículo lleno de información, sino también por una redacción y narrativa cautivadora.

    Y esta historia siempre me ha parecido horriblemente cautivante. Cautivante porque tiene muchas lecciones que darnos, pero horrible al fin y al cabo. Aún recuerdo la primera vez que vi el documenta “White light/black rain”, cuando los sobrevivientes comentaban como los norteamericanos luego de clase los iban a buscar, les hacían exámenes, les sacaban fotos/videos y luego los mandaban a la casa, y yo pensaba: estos desgraciados no los veían como personas, sólo eran conejillos de indias.

    Lo más indignante es que, a partir de este momento (Hiroshima/Nagasaki) Estados Unidos no se arrugó jamás en usar armas que podían generar un daño increíble no sólo en los soldados enemigos, sino también en las poblaciones civiles… y jamás se han sentido lo suficientemente culpables por el daño histórico (en especial por los problemas de salud que se arrastraron durante décadas) como para dar unque fuera un simple “lo sentimos”.

    • Yuri dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 16:50

      Lo cierto es que hasta cierto punto sí “se arrugó.” Hubo militares estadounidenses destacados que plantearon utilizar armas nucleares en guerras como las de Corea o Vietnam, y sus políticos les dijeron que nones. La URSS también llegó a planteárselo en un cierto momento durante la guerra de Afganistán contra los islamistas, y el Politburó decidió igualmente que no. La herencia de Hiroshima y Nagasaki es compleja, también desde el punto de vista filosófico y de las relaciones internacionales. Y no pocas personas piensan que si no ha vuelto a haber otra gran guerra mundial desde entonces es, precisamente, por el asombroso poder disuasorio de este tipo de armamento. Es… eso, complejo.

      Un cordial saludo y gracias. :-)

      • Eklectica dijo,
        El 6 de Agosto de 2015 @ 17:09

        Se arrugaron para usar armas nucleares, pero se usaron armas químicas que incluso afectaron fuertemente a sus propias tropas.

        Nuevamente repito, gran artículo como siempre. Ayer mismo volvía a compartir entre mis redes el de los Tres Héroes de Chernobyl.

        • Paco dijo,
          El 19 de Agosto de 2015 @ 14:11

          ¿Y de qué estamos hablando? De bombas nucleares, ¿no?

          Pues eso, se arrugaron. No las han vuelto a usar, gracias a dios.

  15. J. dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 16:38

    Buen articulo en conjunto con al menos un pero por mi parte. Presentar el estudio de Watanabe et al. como evidencia definitiva de que hubo incremento de casos de cancer entre los que recibieron dosis muy bajas pues como que es mucho decir, especialmente cuando lees cosas como:

    “The results show that, if the dose estimations of the dosimetry system 1986 (DS86) are correct, there are significantly increased risks of cancer among even survivors exposed to the very low dose level.”

    Ese “if” hace saltar muchas alarmas. Luego ya en la discusión:

    “If DS86 underestimated the level of radiation to which survivors were exposed in more remote areas, then those survivors included in the very low and low categories must have in fact received a higher initial dose of radiation than was formerly considered. This would explain the high SMR among the very low category within the LSS group. Assuming, on the other hand, that the assumptions relating to initial radiation doses in DS86 were correct, this would indicate that the initial radiation in the very low dose category in fact carried an increased risk, over and above that which could be assumed based on the high radiation area data.”

    cabe señalar que el DS86 fue sustituido por el DS02 en 2003 precisamente por problemas que daba en los calculos de algunos aspectos que no cuadraban con mediciones reales. Vamos que el titular del trabajo dista mucho de ser algo claramente constatado y definitivo, de hecho uno puede encontrar estudios en dosis bajas que usan los datos del LSS para todos los gustos, respuestas lineales, lineales cuadraticas, cuadraticas, con umbral, e incluso con una correlación negativa.

    • Yuri dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 16:47

      …y por eso este es un debate que yo creo que no se acabará nunca. :-) O, al menos, en muchos años. De hecho, fíjate que los dos estudios que cito (de 2008 y 2011) hasta cierto punto “se contradicen conceptualmente.” Es deliberado. ;-)

      Un cordial saludo y muchas gracias. :-)

  16. Esteban dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 16:48

    Fantástica entrada! Enhorabuena. Muy interesante ver como funciona la lógica de los militares

  17. fclad dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 16:58

    Como siempre, un lujo y un placer leer tu blog. Un saludo desde Argentina.

  18. Jose Ig dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 17:46

    Qué importante es no olvidar, y qué importante para ello es contar las cosas de forma clara, directa y con esa cercanía que solo tú sabes hacer. 70 años ya, y aunque el mundo ha cambiado, parece que ese miedo generado tras estos “bombazos” se va perdiendo.
    Con más actores que tienen la bomba (India, Pakistan, Israel, China…) existe mayor riesgo de que, si las cosas se salen de madre (que de momento parece que no, pero nunca se sabe), se repita el horror a una escala mayor.

    Sé que eso es improbable, pero por eso es importante no olvidar, y gracias a tus artículos se entiende mejor todo aquello que ocurrió.

    Muchas gracias Yuri, es un placer leerte de nuevo.

  19. Gustavo dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 18:07

    Lo primero excelente artículo.

    No voy a entrar en valoraciones sobre este episodio de la WWII ya que dicha guerra fue una atrocidad brutal en si misma donde todo el mundo aportó su parte de barbarie incluidos obviamente quienes la desencadenaron, o sea las potencias del eje y entre ellas Japón.

    Si quiero decir que este fue el punto y final o no tan final de unas políticas fascistas y locas que nunca debieron empezar, porque desde luego como suele ocurrir se sabe como comienzan pero rara vez se intuye como van a acabar, obviamente para la humanidad en general acabaron mal.

    Como curiosidades me gustaría comentar que el Imperio japonés antes de lanzarse sobre el Pacífico intentó invadir la URSS entrando por Corea y Manchuria y fracasó, de hecho renunciaron a esos planes permitiendo a la URSS concentrarse en el teatro de operaciones europeo. Es curioso pero el ejército Rojo desde el principio le cogió la medida al Japonés, algo que les costó mucho a las potencias occidentales que sufrieron graves derrotas antes de poder generar un punto de inflexión en la guerra.

    Otra curiosidad por llamarlo de alguna manera fue el general Curtis LeMay, le debió haber cogido gusto al bombardeo nuclear porque estaba dispuesto a comenzar la tercera guerra mundial durante la crisis de los misiles de Cuba, todo parece indicar que este sujeto es lo más parecido a un asesino de masas que cualquier hombre pueda ser lo que ocurre es que siempre estuvo en el bando de los vencedores.

    Sobre el hecho en si del bombardeo nuclear los más grave es que después de un ingente esfuerzo de investigación (hay que reconocerlo) el esfuerzo de poder masacrar se reduce considerablemente.

    A pesar de todo, creo que debe ser un motivo de satisfacción general que el arma atómica no haya caído en manos de quienes crearon Mauthausen-Gusen, Dachau, Auschwitz y tampoco de quienes rivalizaron con ellos en Asia llegando incluso a superarlos. Creo honradamente que las armas atómicas en manos de las potencias fascista del eje hubiesen dejado a Hiroshima y Nagasaki a la altura de “un poroto” como diría en papa de Mafalda.

    Repito: excelente artículo como siempre.

    Saludos

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 4:10

      Sin duda, fue mejor que lo lograra el bando que lo logró. En manos del “otro bando”… bien, este habría sido un mundo mucho peor. :-/

  20. Terry dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 18:27

    Dios mio. No hay un premio al post del año? BRUTAL. EXCELENTE. GRACIAS.

  21. Alejandro dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 18:56

    Genial entrada. El origen de toda violencia es el.conflicto interno humano, envidia, rencor, ira y todo eso.. Si luego nos matamos a machetazos tipo Ruanda, o bombas atómicas es cuestión de las circunstancias. Dejaros de política y disfrutad de las historias bien contadas. Enhorabuena.

  22. Luis Castro Berrojo dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 20:03

    Te felicito, Yuri. Eres condenadamente bueno exponiendo los asuntos: sintetizas muy bien los aspectos técnicos, militares y políticos con una información actualizada y, sobre todo, matizando justamente las aristas de un asunto tan complejo. Desde luego, los documentos del NSA desclasificados son una mina y aquí sería bueno que el Ministerio de A. Exteriores y algunos archivos militares fueran igual de accesibles. (Quizá convendría aclarar para el personal de casa que esta web, la National Security Arhives, no tiene nada que ver con la National Security Agency).
    Yo estoy terminando un trabajo sobre los proyectos de armamento nuclear en España durante la transición (algo poco conocido) y tus reportajes me resultan de gran utilidad.
    Saludos,

    Luis C.

    • Yuri dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 21:42

      Muchas gracias, Luis. Ah, y estaré ENCANTADO de leer ese trabajo cuando lo tengas. :-D Prometo absoluta confidencialidad. ;-)

      (Y sí, efectivamente, obtener ciertas informaciones ridículamente básicas en España es más difícil que obtener los planos de la bomba atómica de modo totalmente legal en otros países desarrollados. La gestión del material clasificado de aquí es absurda y ridícula.)

  23. Operación Gladio dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 21:10

    Hace bastante que no leía tus entradas por falta de tiempo, pero esta no me la quería saltar por nada del mundo. Extraordinaria, poco se puede decir, más que quitarse el sombrero, ante una exposición tan buena, y además gratis et amore. Una pregunta, ¿ Cuánto tardaría hoy en día en producir una bomba atómica un país que no la posea? Gracias

    • Yuri dijo,
      El 6 de Agosto de 2015 @ 21:39

      Dependería de muchos factores y del tipo de arma que quiera hacer (si se conforma con un “petardo primitivo” tipo Hiroshima / Nagasaki o quiere algo más parecido a un arma termonuclear moderna que quepa bien en una bomba de aviación, en la cabeza de un misil o similar.) El diseño básico es sobradamente conocido y cualquier buen estudiante de física podría concebir un arma elemental. El nivel tecnológico de partida es importante (evidentemente no es lo mismo si lo intenta Chad que si lo intenta Alemania.) Y también el nivel de secreto que se quiera mantener (hay algunas cosas que pueden ser relativamente fáciles de conseguir pero están muy vigiladas y “cantan” enseguida.)

      En realidad el principal problema no es hacer la bomba en sí, sino obtener los materiales con la pureza y calidad necesarias (y esto es en lo que se basa la vigilancia del Tratado de No Proliferación y demás: en vigilar los materiales esenciales y los precursores para producirlos.) Necesitas uranio o plutonio de grado militar, ciertos explosivos que (si quieres seguridad) son un poquito “peculiares” y cosas así. Si además quieres un arma “boosted” o directamente termonuclear vas a necesitar tritio. Y una serie de agentes químicos necesarios en el proceso. Obtener algunos de estos materiales requiere instalaciones como reactores nucleares de unos tipos específicos (para obtener plutonio de grado militar), cadenas de centrifugadoras (para obtener uranio de grado militar), un nivel en química y electrónica razonables, una industria con alguna experiencia en metalurgia especial de metales pesados, etc.

      Partiendo de cero, con libre acceso a estos materiales y equipos y con un “crash program” bien financiado para producir un arma relativamente básica donde el secreto no sea una prioridad absoluta, yo diría que un país tecnológicamente avanzado podría desarrollarlas bastante deprisa, quizá 1-2 años si le echan suficiente dinero y cerebros encima. A partir de ahí, en cuanto no se den algunas de esas condiciones “facilitadoras”, y cuanto más avanzada y compleja quieras que sea tu arma, pues empieza a añadir tiempo y dificultades.

      Un cordial saludo y gracias a ti. :-)

  24. ninados dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 22:37

    Impresionante el artículo, y decepcionante, como siempre, los norteamericanos, haciendo lo imposible por hacer su voluntad aún a costa del sufrimiento y cantidad de pérdidas humanas…sinceramente, no sé como los defensores de la vida y demás entidades afines no los ponen en su sitio; lo que han hecho es imperdonable, eso sí son crímenes atroces, según ellos en nombre de la guerra, y se consideran los buenos de la película, pues no lo son.
    Si soy japonés no los perdonaría en la vida.

  25. Ith dijo,
    El 6 de Agosto de 2015 @ 23:33

    Ya compartido en facebook. Un placer leerte, como siempre.
    No obstante, me resulta poco clara la comparación entre el “poder destructivo” de lo nuclear vs lo convencional. Efectivamente el porcentaje de muertos en un bombardeo convencional es menor, pero… es que la respuesta de defensa individual es distinta. En un bombardeo convencional casi siempre un ciudadano tiene tiempo de ponerse “a cubierto” en refugios diseñados ex-prefeso. Un a”a cubierto” muy relativo, como ya se vio en Desde o Hamburgo -creo recordar que se comentaba que el alcalde de Desde encaneció en sólo una noche de bombardeos-, debe ser terrible.

    ¿Qué hubiese pasado si la población de Hiroshima o Nagasaki hubiese tenido diez minutos de “preaviso” para ponerse a cubierto? ¿Qué deberían haber hecho?

    Imaginemos que hacia una ciudad española -Coruña, VAlencia, Zaragoza- avanza un vector nuclear -puede ser un avión comercial, o un misil portador de un arma nuclear-. Por lo que sea no somos capaces de interceptarlo… ¿Seríamos capaces de dar en ese margen de diez/quince minutos alguna instrucción a la población para minimizar pérdidas humanas? (Creo recordar también que instrucciones militares británicas hablaban de un “cribado” de supervivientes rematando a los heridos graves para evitar el colapso absoluto en caso de ataque nuclear, ¿tenemos algo así en España o, como siempre, preferimos no tener planes de contingencia para no mentar a la bicha?)

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 1:33

      Si no hay preparado un sistema de defensa civil contra ataques de este tipo y preaviso muy suficiente…

      …a mí, lo primero que se me ocurriría es correr al metro. A la línea más profunda que sepa. A riesgo, por supuesto, de que revienten los alcantarillados o las conducciones del agua y se inunde rápidamente, o que la bomba meta una sobrepresión justamente en la galería donde estoy. Pero es el lugar más “sobrevivible” que se me ocurre a bote pronto. También sótanos profundos (típico último aparcamiento subterráneo, el de más abajo del todo.) A malas, una alcantarilla. Y siempre lejos de cristales. Los cristales son criminales cuando estalla incluso una bomba convencional, no te digo ya una nuclear.

      De hecho, las alarmas de defensa antiaérea llegaron a sonar. Hubo gente que acudió a los refugios (no mucha… no se veía ni oía gran número de aviones acercándose y las falsas alarmas eran corrientes.) Pero como no eran refugios antiatómicos, no les sirvió de mucho (más que en las zonas periféricas a la explosión.) El propio Eizo Nomura intentó buscar cobijo en uno de estos refugios antiaéreos y encontró a todo el mundo muerto dentro. Sin una red de refugios antiatómicos para grandes masas de población (como existe o existía por ahí en algún país europeo)… malamente. En España, hasta donde yo sé, no existe ni un solo refugio antiatómico para la población general. Y muchos de los que se hicieron incluso en países como EEUU eran poco más que “sótanos adaptados” con dudosa capacidad de supervivencia en las áreas más próximas a la detonación (de hecho los llamaban “fallout shelters”, no “refugios antiatómicos”… vamos, que estaban para cubrirte de la lluvia radiactiva inmediatamente posterior y poco más.)

      Normalmente no se “remata” a los supervivientes claramente irrecuperables. Si tienes morfina, les chutas la morfina y… que pase lo que tenga que pasar. Y si no, pues… esperas. :-///

      • Pedro J. dijo,
        El 10 de Agosto de 2015 @ 1:21

        Un refugio antiaéreoconvencional es una de las mejores opciones. En Hiroshima y Nagasaki se encontraron varios de estos refugios intactos incluso a 600 m del epicentro de la explosión (hablo de memoria)

        Una curiosidad al respecto. En el texto señalas que la mortalidad relativa de una explosión nuclear es mayor que la de un ataque convencional. Un ataque convencional (como el ocurrido sobre Tokyo) puede durar muchas horas, con lo que la población puede tomar medidas. Sería interesante comparar con un ataque nuclear donde la gente tenga un tiempo de reacción similar y pudiese protegerse para comparar la mortalidad. La inmensa mayoría de las víctimas en Hiroshima y Nagasaki lo fueron por las mismas razones que en un ataque convencional: derrumbe de edificios y quemaduras térmicas. Por supuesto, muchas de esas víctimas (lo que recibieron más de 10Gy aprox) hubiesen muerto por los efectos de la radiación de todas maneras, pero eso se puede paliar también protegido en el sótano de un edificio, como demuestra el caso de Nomura. Así que la cantidad interesante a comparar aquí sería la proporción de bajas de la población para el mismo tiempo de reacción y la misma cantidad de energía del ataque convencional y nuclear.

        • Yuri dijo,
          El 10 de Agosto de 2015 @ 1:39

          Ya, lo que pasa es que una característica de un ataque nuclear es precisamente su inmediatez y su corto preaviso. Iteración tras iteración de armas nucleares, este corto preaviso se fue reduciendo cada vez más y “una vez tienes la bomba encima”, el carácter instantáneo de la detonación va a reducir el tiempo de reacción a un mínimo (durante un gran ataque convencional podrías salir corriendo, como apuntas, pero en un ataque nuclear puede ocurrir que tu primer “aviso” sea la detonación.)

          Por ejemplo, un ICBM tarda 20-25 minutos en cubrir la distancia entre EEUU y Rusia o viceversa, lo que se puede reducir bastante con SLBM posicionados relativamente cerca de la costas. Entre que se detecta el lanzamiento, que se transmite la alarma y que le llega a la población general… pues nadie sabe muy bien cuánto tiempo de reacción podría quedar, pero dudo que fuese mucho. Lo mismo si se lanza desde un avión furtivo que haya penetrado mucho, etc.

          En un ataque convencional, yo puedo salir corriendo a un refugio con corto preaviso o incluso cuando éste ya ha empezado (como ocurrió en muchas ocasiones), precisamente por su larga duración que bien indicas. Conocí a una persona que sobrevivió al bombardeo de Marsella haciendo exactamente eso cuando las bombas ya habían comenzado a caer. Pero en un ataque nuclear, o tu sistema de alerta temprana y defensa civil es extremadamente rápido y eficaz, o soy muy escéptico sobre las posibilidades de buscar refugio. En España, por ejemplo, no se me acaba de ocurrir cómo funcionaría eso con tiempo suficiente como para que grandes masas de población encuentren refugio, si es que como digo la primera noticia no es el bombazo. Y lo mismo vale para muchos otros países.

          Un cordial saludo y gracias. :-)

          • Pedro J. dijo,
            El 10 de Agosto de 2015 @ 14:12

            Estoy contigo. Son difícilmente comparables por ser dos situaciones diferentes, y sólo se podría hacer como un ejercicio teórico. Pero el asunto es que la gente tiende a pensar que el problema de un ataque nuclear es principalmente la radiación. Es uno de los problemas añadidos, por supuesto, igual que no es lo mismo un ataque convencional con o sin bombas incendiarias. De hecho, las famosas imágenes de Hiroshima eran quemaduras térmicas y no por radiación. Pero el que marca realmente la diferencia en el número de víctimas es básicamente el escaso tiempo de reacción de la población para protegerse.

  26. PedroJose dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 0:04

    Apasionante artículo Yuri, no sé como darte las gracias por los momentos que nos regalas…

    Me llama la atención una cosa que comentas y que ya había escuchado alguna vez pero también sin entrar en detalles sobre cómo podrían haber hecho una demostración de la inmensa potencia de la bomba sin causar bajas. ¿Se llegaron a estudiar seriamente posibilidades?

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 1:35

      Era lo que proponían Szilárd y otros. Llevar a una representación japonesa a ver una prueba nuclear en el desierto de Nevada, o detonar un arma en la Bahía de Tokio (en el agua, a cierta distancia de la costa), o cualquier otra alternativa así. Se valoró que si los grandes bombardeos incendiarios de meses precedentes no les habían hecho rendirse, probablemente una demostración de estas tampoco lo lograría. Y que no habría tenido el mismo efecto psicológico sobre la población general (tanto la japonesa como la del resto del mundo…).

  27. Mlluell dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 0:13

    Después de los intentos fallidos de ayer, aquí va mi comentario :-D

    Según tenia entendido la bomba de Nagasaki hubo un fallo en el paracaídas o el detonador y eso provocó que el airbust no se produjera en la altura idónea, pero al no haber comentado nada en el artículo me ha entrado la duda.

    En el caso de que la URRS realmente se planteara invadir japón creo que Estados Unidos hubiese avanzado su operación downfall (aunque no se hasta que punto seria factible) para que los soviéticos no pudieran quedarse con una parte del pastel, o si eso no fuera posible, realizar el desembarco mas hacia el norte para actuar a modo de colchón y contener el territorio que pudiesen controlar mas allá de Hokkaido.

    Aunque si esto hubiera pasado creo que la operación impensable pasaría a ser mas pensable.

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 1:43

      A mí no me consta que ninguna de las dos bombas sufriera ningún problema técnico. Ambas estallaron a la altitud aproximada que tenían programada, con la intención de provocar una sobrepresión de 3-5 psi en el área más extensa posible (calculada para destruir los edificios típicos japoneses)… y eso fue exactamente lo que hicieron. 600-900 metros de altitud es una altitud buena para conseguir 3-7 psi en un área extensa con una bomba en el rango de 10-20 kilotones.

      Ah, y las bombas no se lanzaron con paracaídas. Lo que se lanzó con paracaídas fueron los packs de instrumentos, desde los aviones de medición.

      Los EEUU no podían adelantar Downfall. No tenían los recursos disponibles todavía en las áreas apropiadas para lanzar el desembarco, especialmente si la URSS hubiese ido para Hokkaido inmediatamente después de acabar con lo de Manchuria el 20 de agosto. Pero tampoco creo que eso les hubiese llevado a la “Operación Impensable”, más pensada para Europa que para Japón. Tal como yo lo veo, se habrían sentado a negociar otra vez (y no olvidemos que la URSS luego abandonó grandes áreas conquistadas durante la “Tormenta de Agosto”, que ahora forman parte de China, Mongolia y Corea… vamos, que no llegaron para quedarse, sino para derrotar a los japoneses en el continente.)

  28. Juliopi dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 0:19

    Hola, muy buen artículo, como siempre. Pero al leerlo me surge una duda, antes de esto había leído en varios sitios que el ejército norteamericano había avisado a la población civil del inminente bombardeo, lanzando miles de octavillas desde el aire, escritas en japonés y animando a los ciudadanos a abandonar Hiroshima y Nagasaki. Si ahora sabemos que la segunda fue un objetivo de última hora debido al mal tiempo, la historia del preaviso me suena mal.

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 1:51

      Hubo varias campañas de lanzamiento de octavillas sobre numerosas ciudades japonesas durante la guerra, pero todas hacían referencia a bombardeos convencionales e invitaban a los japoneses a abandonarlas (vamos, lo típico en las guerras… y como en todas las guerras, la poli se encargaba de que esto no sucediese, o sucediese lo mínimo posible.) Pero por razones de secreto y luego de tiempos de impresión y entrega, las octavillas incluyendo información sobre los ataques nucleares y la ofensiva soviética en Manchuria no estuvieron disponibles hasta un día después del bombardeo de Nagasaki.

      Edito: Mira, aquí hablan del tema: http://blog.nuclearsecrecy.com/2013/04/26/a-day-too-late/

  29. Astur dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 9:54

    Buenas:

    grandioso el post, como casi todos, un placer siempre leerte, Yuri. Yo justo acababa de leer un libro (“Némesis. La derrota de Japón” de Max Hastings) y ha sido muy interesante comparar y contrastar la información . Por cierto, el libro muy recomendable.

    Siempre que salen estos temas, no deja de sorprenderme la cantidad de comentarios irreflexivos, con “buenos” y “malos” claros y meridianos que leo. Hay una corriente de opinión “anti-USA” que no se para a pensar en los años de guerra, en las atrocidades, en el fanatismo que exhibieron los japoneses durante la SGM (y antes en China, donde hicieron verdaderas atrocidades que dejan a Hitler casi en un aprendiz. Los casos de IwoJima, Okinawa y, sobre todo y aunque fue anterior, Saipán (donde la poblacion civil llego a tirarse por acantilados para no entregarse) crearon una clara idea de que la invasion de Japón sería costosisima, y que cualquier cosa que la evitara era aceptable. Es cierto que Japon estaba en una situacion limite y seguramente caeria directamente por hambre en pocos meses, pero eso es un tema creo yo dificil de evaluar con precision. Y los japoneses de aquella epoca no parecían demasiado dispuestos a una negociación (recordad que, incluso despues de las dos bombas atomicas, se intentó un golpe de estado para evitar la rendición)

    Así que a mi me parece que simplificar el tema a “que malos los yankees, que asesinos” es bastante pueril y, sin negar que las ideas no demasiado morales sobre venganza, dominacion, demostracion de fuerza etc. etc. estaban ahí (como en todas las guerras por todos los bandos), hubo muy buenas razones para que se tomara la decision que se tomó.

    • ninados dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 14:45

      Perdona, pero no hay más que leer la historia de los USA para saber y afirmar que se creen los dueños y amos poderosos del mundo, y así tienen que actuar, caiga quien caiga, países enteros, población civil, caray si hasta se cargan sus propios presidentes.
      No se trata de ser el bueno y el malo, se trata de saber lo que hacen e hicieron para calificarlos de no malos, sino los peores.

      • Astur dijo,
        El 14 de Agosto de 2015 @ 12:15

        Perdona tu, pero eso que acabas de decir es aplicable a cualquier nacion o imperio que haya sido lider en la humanidad en algun momento. Cualquiera. En cualquier época. En cualquier situación. Y lo que expongo en mi comentario es que no deja de sorprenderme la facilidad con la que esto se olvida.

    • ninados dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 14:51

      Vuelvo a leer tu comentario y es que no me lo puedo creer.
      Justificas totalmente la decisión de los USA después de la información escalofriante que nos acaba de ofrecer Yuri…
      Me parece totalmente increíble.
      Y muy penoso que haya personas con tan poca sensibilidad.

      • Astur dijo,
        El 14 de Agosto de 2015 @ 12:22

        yo no justifico nada, digo que simplemente pensar que los americanos hicieron lo que hicieron porque son muy malos es pueril..

        pero bueno, ya he leido otro comentario tuyo donde dices que no entiendes que los japoneses “perdonaran” ,,, supongo que eso lo aplicas a los 20 millones de chinos, a los filipimos, a los prisioneros de guerra.. a los rusos , a los judios..

        de verdad, que facil es la vida para mucha gente.. y que miedo me da esa gente de ideas “faciles”.. miedo de verdad, porque son esos, los que lo ven todo clarisimo, los que solo son de blanco y negro, los peligrosos de verdad…

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 15:12

      Es cierto que no debemos olvidar en qué bando estaba Japón y sobre todo las atrocidades que cometieron. Pero, al igual que Szilárd y los otros científicos atómicos que se opusieron al uso de la bomba sobre zonas habitadas, creo que las cosas se podrían haber hecho de otra manera. El evidente poder abrumador de la bomba atómica era un “argumento muy pesado” por sí mismo. Hay un momento en que hasta los más “duros” se avienen a razones, sobre todo cuando les enseñas un garrote tan gordo.

      Durante la búsqueda de documentación para este post, me encontré con las estimaciones de bajas para la Operación Downfall (la prevista invasión de Japón.) Frente al “millón de americanos muertos” de que se ha hablado tantas veces en caso de desembarco en Japón, su documentación interna estimaba no más de 14.000 muertos, teniendo en cuenta las experiencias previas de Normandía y Okinawa y el deplorable estado en que se encontraba ya Japón y su Ejército. (Tendría que volver a buscar esta documentación, pero si te interesa, te la localizo.) Existía incluso la posibilidad de que hubiese sido un “paseo” salvo por algún núcleo de resistencia protagonizado por los “duros entre los duros.” El Emperador y buena parte del Gobierno se inclinaban ya acusadamente hacia la paz, porque el país no aguantaba más. El rapidísimo avance soviético por Manchuria revela cómo el ejército japonés ya no era ni una sombra de lo que había sido. Es cierto que, “puestos en el momento y la mentalidad histórica”, esto podía no ser evidente para los EEUU el 6 de agosto de 1945. Pero el informe sobre las 14.000 bajas es anterior a esta fecha (tengo que volver a encontrarlo, demonios…)

      Con Szilárd et al, pienso que esto se podría haber planteado de otro modo. Pero al ignorarles, hubo un momento a partir del cual el “proceso de la bomba atómica” se convirtió ya en una “máquina imparable” que tenía que acabar como acabó. Yo, efectivamente, no hablaría de buenos y malos: más que ninguna otra, la II GM fue, como decía más arriba, una orgía de muerte y destrucción sin ningún límite en particular. Aún así, no puedo evitar la sensación personal de que la dirigencia estadounidense (política, militar y científica), enclavados en la mentalidad precedente, no estuvo a la altura de la responsabilidad del nuevo y asombroso poder que habían logrado desarrollar.

      Un muy cordial saludo y gracias. :-)

      • Gilberr dijo,
        El 7 de Agosto de 2015 @ 16:36

        Me voy con la idea de que el lanzamiento de las bombas no fue tanto un acto de guerra contra Japón como el lanzamiento mundial de un nuevo y revolucionario producto concentrado que iba a cambiar el equilibrio de poder lavando más blanco que ninguno con solo una pastillita. Y parece que era la competencia rusa la que debía recibir el mensaje alto y claro por el canal NHK, y luego el resto de la humanidad claro. Un abrazo y aquí seguimos disfrutando de tu trabajo.

      • J. dijo,
        El 7 de Agosto de 2015 @ 18:19

        Sinceramente me extraña una cifra tan baja (aún si las bajas se refieren solo a muertos y no a muertos y heridos). Un millón de muertos me parece exagerado pero una estimación oficial y previa para toda la operación de “solo” 14.000 me parece muy extraño y más precisamente a la luz de lo de Okinawa. A ver si la encuentras, estaría bien ver si se refiere solo a los desembarcos o a toda la operación y bajo que escenarios se justifica, yo lo más optimista que he encontrado es que los 30 primeros días en Kyushu no deberían superar el precio pagado en Luzón.

        http://nsarchive.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB162/20.pdf

        • Yuri dijo,
          El 7 de Agosto de 2015 @ 18:32

          Efectivamente se referían únicamente a muertos, no a muertos y heridos. A ver si lo vuelvo a encontrar y lo posteo por aquí…

          La idea era precisamente que después de lo de Okinawa y demás el Ejército Japonés estaba en las últimas, con sus mejores unidades ya destruidas. Y que la ocupación de Japón podía parecerse bastante a la de Alemania, sólo que mucho más rápida. Pero nada, hasta que no lo vuelva a encontrar no me tengáis en cuenta, cuando lo localice os mando un mensaje.

          • Operación Gladio dijo,
            El 7 de Agosto de 2015 @ 21:59

            Sólo hay que ver a ritmo se los pulen los soviéticos cuando les declaran la guerra. De todas formas, justificar las bombas atómicas, donde murió mayormente población civil, gente totalmente inocente, niños, ancianos, enfermos, opositores ( el partido comunista japonés se opuso a la guerra y a los crímenes de su gobierno y por ello sus militantes fueron perseguidos y encarcelados), es pasar a justificar todos los crímenes de guerra por una razón mayor ( ganar la guerra rapidamente y con pocas bajas propias) Así por esa pendiente justificamos Paracuellos, Badajoz, Dresde, Tenochtitlan ( no existía el crímen de guerra, pero ya Bartolomé de las Casas hablaba de que se infringían los derechos divinos y humanos de la época con esas matanzas indiscriminadas), etc.

      • Astur dijo,
        El 14 de Agosto de 2015 @ 12:25

        Por supuesto, no estoy diciendo que no hubiera otras opciones. Ni siquiera estoy diciendo que mucho de lo que pasó no se debiera a ansias de venganza, a racismo, a demostracion de fuerza.. ninguna de esas cosas son loables. Pero, siempre me pregunto si uno de mis hijos tuviera que desembarcar en Japon y tuviera en mi mano algo que , seguramente, lo impediria… ¿que decision tomaria?

        Y, como dicen por arriba, debo ser un puñetero insensible, porque yo, al menos, no lo tengo nada claro.

        • Operación Gladio dijo,
          El 16 de Agosto de 2015 @ 4:17

          Pues está muy claro. ¿Para que tu hijo no entrara en guerra exterminarías a un país entero con toda su población civil? Todos los crímenes de guerra se justifican por esa vía argumental. Hasta en la guerra hay normas y derechos. Lo más que podía haber pasado es que Japón no se rindiera, que es distinto de que atacara. para lo cual no estaba en muy buena posición. Y una vez que le había declarado la guerra la URSS, EEUU podía haberse sentado a mirar como se los pulían los soviéticos, podía haber iniciado una invasión, o podía tirarles un par de pepinazos atómicos y así de paso mandar un recadito a sus aliados coyunturales.

    • Ambrosio dijo,
      El 29 de Septiembre de 2015 @ 9:19

      Eso ya no lo dicen incluso algunos historiadores estadounidenses porque tiene truco . Los aliados decidieron que las rendiciones de los países del eje debían ser incondicionales.Stalin dijo a Truman en Postdam en julio del 45 que Japón solo se rendiría si se hacían concesiones(Cosa que ya sabía Truman por los mensajes japoneses interceptados por su servicio secreto)El 24 julio Truman ordena poner en marcha el lanzamiento y el 26 da un “ultimatum” a Japón para rendición incondicional inmediata que Japón rechaza el 27.A través de sus embajadas en países neutrales Japón pregunta condiciones para la rendición y se le responde “Rendición incondicional” a lo que Japón pregunta si,en caso de rendirse, se respetaría al Emperador y la respuesta “Rendición incondicional”. En este punto, los historiadores estadounidenses dicen que hay problemas de traducción y culturales por que ,en las respuestas, aunque no se decía explícitamente, se dejaba la puerta abierta al tema del emperador…pero los japoneses interpretaron ese “rendición incondicional” como “vamos a cepillarnos a Hirohito” y no se rindieron. Achacarlo a problemas culturales suena a cuento chino porque sabiendo que Japón era muy probable que se rindiese si se le hacía alguna concesión y habiendo preguntado Japón por las condiciones de rendición, si quieres salvar vidas negocias en vez de lanzar las bombas atómicas.
      La realidad está en un punto intermedio entre:1- Estados Unidos quiere venganza 2- Políticamente le conviene a EE.UU. Hay documentos de diciembre de 1944 en que se dice que la bomba hay que usarla contra Japón… ¡Venganza!. No tan rápido,ya se veía claro que la rendición alemana estaba mucho más cerca que la japonesa y era muy probable que fuera antes de tener lista la bomba,por eso se decide Japón. Sin embargo,esos documentos a mi me ponen el vello de punta porque dicen que hay que usar la bomba porque, en caso contrario, los estadounidenses no entenderían todo al gasto hecho en algo que no se ha usado .Si unimos que estaba a punto de llegar la fecha en que la URSS ,según lo pactado, debía declarar la guerra a Japón, parece claro que otra de las razones fue que negociar mostraba debilidad ante los soviéticos para los acuerdos de posguerra ya que los aliados habían acordado que se exigiría rendición incondicional .Una negociación hubiese llevado varias semanas con lo que hubiese dado tiempo a la URSS a participar de verdad .En ese caso, EE.UU. hubiese tenido que dar concesiones extra a Stalin, por lo que también se apunta a que fue para conseguir la rendición de Japón antes de que llegase la fecha pactada o que,al menos, la participación de la URSS fuese testimonial.
      Realmente parece claro que, aunque es probable que hubiese algo de venganza, la razón tampoco fue salvar vidas .Sencillamente era lo que el gobierno estadounidense pensaba que convenía estratégicamente a EE.UU. para el reparto de poder en la posguerra .

  30. salva dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 10:23

    Magnífico artículo.
    Esto sirve para conocer mejor lo que ocurrió y para saber qué no debemos volver a hacer. Que jamás vuelva a repetirse.
    Mi recuerdo por la vida de tantos inocentes que murieron por la cerrazón humana.

  31. Jorge dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 10:48

    Shimosenka podría ser Shimonoseki.

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 15:17

      Sí, me lo han comentado y además tendría sentido (tiene un tamaño similar al de otras ciudades “de la lista” y está cerca de Kokura.) Gracias. :-)

  32. astrolfo dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 12:11

    Magnífico artículo, como todos los tuyos. Enhorabuena.

  33. Javier dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 14:15

    Magnifico artículo, al nivel al que nos has acostumbrado. Felicidades.

  34. Yuri dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 15:19

    Por no repetirme uno a uno, muchas gracias a todos y todas por las felicitaciones y por tener la paciencia de leerme. :-D

    Se aprecia de veras. ;-)

    • Mary Carmen Morales. dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 16:49

      Hola Yuri, como lectora he disfrutado enormemente la construcción y narración de esta espeluznante historia. Y seré atrevida al comentar algo que me sucede seguido al leerte a ti, y a otros colegas españoles fabulosos. Soy mexicana, y la única parte de la lectura que me corto la continuidad y a la cual he tenido que releer varias veces con el afán de encontrarle sentido, ha sido el párrafo en donde hablas del científico Louis Slotin. Lejanía cultural perversa que no me deja entender, aunque en el fondo logre percibir el sarcasmo. Me atrevo a comentarlo pues quizá en un futuro, recuerde que lo estoy leyendo y se apiade de mi y de mi escaso conocimiento del “slang ” español. Sin intención de ofender o importunar, le saludo con cordial cariño y admiración.

      • Yuri dijo,
        El 7 de Agosto de 2015 @ 17:09

        Hola, Mary Carmen, muchas gracias. :-) Sí, es cierto que a veces uso giros populares (e incluso vulgares) del español de aquí para amenizar la redacción, pero que pueden desorientar al lector americano. La idea es que Slotin era un hombre muy capaz (extremadamente capaz) pero bastante bravucón y con cierto gusto por llamar la atención de los demás mediante sus acciones desafiantes. Y además, cuando sufrió el accidente, estaba harto de aquello y su actitud era un tanto descuidada. Ya que estamos, tendría curiosidad por saber cómo se expresaría esto con giros populares mexicanos. :-)

        Un cordial saludo desde este lado del Charco y gracias de nuevo.

  35. Leonardo Del Grosso dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 17:48

    Como de costrumbre, muy buenos artículos los tuyos. Te cuenta que ya está en los Recomendados de Con-ciencia.info.
    Tengo entendido que no habrían sido las únicas bombas nucleares utilizadas contra enemigos en situaciones militares por los Estados Unidos o sus aliados.
    Según este enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=74049; y este: http://www.rainews.it/ran24/rainews24_2007/inchieste/08102008_bomba/, los Estados Unidos lanzaron una bomba nuclear de potencia variable, regulada en 5 kilotones, llamada Bunker Booster, entre la ciudad iraquí de Basora y la frontera con Irán, durante la Primera Guerra del Golfo, detonación ocurrida el 27 de febrero de 1991. (Estos y muchos más datos al respecto están en los enlaces que acabo de citar).
    Y recientemente, en la agresión de Arabia Saudí a Yemen, se reportaron por lo menos dos enormes explosiones (que habrían sido el resultado del bombardeo de aviones F-16 israelíes actuando para la monarquía saudí). Dichas explosiones (de las que hay varios testimonios audivisuales en estos tiempos donde los teléfonos celulares pueden filmar inmediatamente cualquier suceso) serían de bombas de explosivos convencionales de muy alta potencia (tipo antibúnkeres o hiperbáricas) o de explosivos nucleares de potencia táctica. De hecho algunos hablan de una bomba de neutrones, por la huella de píxeles blancos en varios de los registros conocidos. Te paso el enlace: http://www.hispantv.com/newsdetail/Yemen/32687/Israel-habria-lanzado-bomba-de-neutrones-contra-Yemen-por-Arabia-Saudi; información que a su vez toma data de Veterans Today, sitio web no oficial de los veteranos de guerra de los Estados Unidos.
    Respecto de esto me gustaría conocer que opinás sobre los “píxeles blancos”; y que veas las imágenes y evalúes, en la medida de tus capacidades, si es que efectivamente puede tratarse de una bomba de neutrones la utilizada.
    Me parece importante tener en cuenta estas informaciones, porque solemos ser demasiado benévolos diciendo que las “únicas dos bombas atómicas”, etc., etc., cuando en realidad son más de dos las que fueron utilizadas hasta hoy, y siempre por los mismos actores amorales, imperialistas anglozionistas.
    Un abrazo fraternal.

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 18:57

      Negativo, amigo Leonardo. :-) Las explosiones nucleares son muy “cantarinas” y se habrían detectado rápidamente por todo el globo. Sus emisiones infrasónicas (detectables a través del registro sísmico) y radioisotópicas (en el aire) son sumamente “peculiares.” Cualquier universidad del mundo dotada de estos equipos, que son prácticamente todas, se habría dado cuenta al instante o poco después; entre otros muchos sitios más. Adicionalmente, no es preciso usar un arma nuclear (que son carillas…) para destruir ninguno de los blancos que indicas. Ah, y por cierto, las armas de penetración anti-búnkeres no se llaman bunker booster, sino bunker buster. ;-) Por cierto, también, que las armas nucleares no son especialmente buenas como bunker-busters profundos: son relativamente delicadas y hay que protegerlas muy bien para que soporten la penetración en el suelo.

      La explosión que se ve en el video (y otro sobre el mismo tema que me pasaron hace algún tiempo) no es de un arma nuclear de ninguna clase. No hay doble flash y la cámara ni siquiera llega a saturarse con el brillo de la explosión. La radiación gamma y neutrónica es invisible al ojo (y a la cámara) y viaja a velocidades relativistas, con lo que esos “puntitos blancos en expansión” son simplemente fragmentos incandescentes del blanco atacado. Lo que sí podrías ver durante un instante en caso de explosión nuclear es una “neblina” de puntitos por toda la imagen, al alcanzar la radiación el sensor CCD de la cámara; aunque sólo durante el instante en que lo atraviese. Esos puntitos blancos en expansión son eso, claramente fragmentos incandescentes.

      Un arma de neutrones es un arma nuclear como cualquier otra, y causa sus mismos efectos, sólo que está optimizada para liberar una parte significativa de su energía en forma de radiación neutrónica. Una explosión de 5 kilotones sería “un tercio de Hiroshima.” Es evidente que las explosiones que se ven en esas imágenes son muchísimo más débiles y como te digo, no reúnen las características propias de una detonación nuclear. Me falta la esfera isotérmica (la “que brilla como un millón de soles”), me falta el fenómeno de separación hidrodinámica, me falta el “breakaway”, me falta el calor que habría abrasado a los de la cámara a esa distancia, me falta la onda de choque propia de una detonación nuclear, me faltan los miles de casos de síndrome radiactivo agudo de los que ya habríamos tenido noticia, me falta ningún registro radioisotópico, infrasónico o satelital de rayos gamma procedente de ninguna parte del mundo… me falta todo. :-D

      Esas imágenes se corresponden a detonaciones de explosivo convencional, y ni siquiera me parecen especialmente potentes para un arma convencional moderna.

      Un abrazo fraternal a ti. :-)

      • Leonardo Del Grosso dijo,
        El 11 de Agosto de 2015 @ 3:54

        Querido Yuri:
        Te agradezco tu respuesta. Me resulta muy útil para esclarecerme al respecto.
        Un abrazo grande.
        Leonardo

      • Leonardo dijo,
        El 11 de Agosto de 2015 @ 4:08

        Yuri:
        Las respuestas que me das sobre las explosiones en Yemen me resultan convicentes.
        Me queda la duda sobre la nota de Rainews, respecto de la eventual bomba nuclear que se habría detonado en Irak el 27 de febrero de 1991. Según Rainews “¿Cómo se puede contrastar su testimonio? (el testimonio del veterano de guerra Jim Brown) Comprobamos que en el banco de datos online del Centro Sismológico Internacional, en el área cerca de la ciudad de Basora en Iraq se registró un fenómeno sísmico de fuerza equivalente a cinco kilotones, que corresponden a una magnitud de 4,2 aproximadamente en la escala Richter. Encontramos que la única actividad sísmica detectada durante los 43 días de Tormenta del Desierto fue un fenómeno de magnitud 4,2 en la escala Richter y que se registró precisamente en la zona señalada por Jim Brown, entre la ciudad de Basora y la frontera con Irán. Está catalogado con el número 342793 y sucedió el 27 de febrero de 1991, justo el último día del conflicto, a las 13:39. Nueve centros sísmicos lo detectaron: 2 en Irán, 4 en Nepal, uno en Canadá, uno en Suecia y uno en Noruega. Estos dos últimos midieron incluso la intensidad de la explosión, equivalente a 4,2 aproximadamente. En cuanto a su profundidad, se clasificó en el primer nivel superficial, que va de 0 a 33 km”.
        Personalmente no se de otra información que de cuenta de ese suceso.
        Sería bueno saber más al respecto.
        Te mando un abrazo fraternal.
        Leonardo

  36. Asensio dijo,
    El 7 de Agosto de 2015 @ 20:04

    Un disparate genocida ¿Pero cuantos humanos mas hubieran fallecido de haber seguido la guerra?

    • Yuri dijo,
      El 7 de Agosto de 2015 @ 20:53

      No se puede saber, empezando porque no se puede saber cuánto más habría durado la guerra. Tras la invasión soviética del 9 de agosto el sector “pro-paz” cobró mucha fuerza, dado que el país quedaba aislado por completo, sin recursos externos y ya sin esperanza alguna de negociar nada (hasta entonces, habían confiando en la posibilidad de negociar una “paz separada” con la URSS que no implicara la rendición incondicional exigida en Potsdam.) Pero el sector “pro-guerra” se radicalizó aún más, incluyendo a destacados militares con mucha influencia. Y aunque Hirohito se inclinaba hacia la paz, no acababa de decidirse. Igual podía haber durado días que otro año. Así que me imagino que este debate continuará para los restos.

      Un saludo cordial.

  37. Pablo G R dijo,
    El 8 de Agosto de 2015 @ 0:40

    Otra vez que se me hacen las tantas leyendo La Pizarra. Como en los viejos tiempos…

  38. Mario dijo,
    El 8 de Agosto de 2015 @ 20:09

    Pues igual he estado 4 horas enteras leyendo el artículo y los enlaces. Qué interesante y aterradora situación.

    (¡Qué ganas tenía de otro post de Yuri! Muchas gracias por seguir ahí.)

    Un abrazo desde Alemania.

  39. Txesz dijo,
    El 9 de Agosto de 2015 @ 1:00

    Lo primero, muchas gracias por el artículo.

    Lo segundo, una duda que me ha surgido:

    Recuerdo haber visto hace años un documental, o creo que docudrama, sobre los ataques a Hiroshima y Nagasaki. No recuerdo muy bien como era la cosa, pero parece ser que en ocasiones los bombarderos se accidentaban en el momento del despegue, con el consiguiente estallido de los explosivos a bordo.

    El caso es que, temerosos de lo que podría pasar, la tripulación del Enola Gay decidió, sin comunicarselo a nadie, desmontar ciertos elementos de la bomba antes de salir, y volver a colocarlos en el vuelo.

    Tengo en la mente la escena de uno de los ensayos que hacían en el hangar, con la bomba dentro del avión. Alguien le pregunta al que está operando si no se pone los guantes, y este le responde que necesita toda la sensibilidad posible en las manos. El narrador comenta que con ello sufre diversas heridas en los dedos y las palmas, y no se si también quemaduras.

    Escribiendo esto, no se si sería en un documental en el que además del propio narrador, la actriz María Galiana aparecía haciendo algunos comentarios y dando paso a las diversas partes. Pero no estoy seguro de que fuese ese. http://www.filmaffinity.com/es/film462449.html

    En fin, que no se que hay de cierto en eso. Me pareció extarña la idea de que la desactivasen y activasen con tanta “facilidad”, por así decirlo. Es decir, que unavez montada, la bomba no fuese sellada. Pero tampoco veo el sentido de inventarse algo así.

    • Yuri dijo,
      El 9 de Agosto de 2015 @ 1:35

      Estimado Txesz:

      Es cierto que de Little Boy no se fiaban mucho y despegó con algunos elementos desmontados (en particular las cargas de cordita), que fueron ensamblados en vuelo por los tripulantes Jeppson y Parsons, y luego ya la armaron siguiendo el procedimiento previsto. El Grupo 509º y sus miembros tenían cierta “autonomía de actuación” en sus operaciones. Little Boy era un diseño muy primitivo y básico y susceptible de detonación en caso de accidente aéreo. Por el contrario, Fat Man era ya un arma bastante más compleja y sofisticada, mucho menos susceptible de detonación accidental, y hasta donde yo sé, con ella se siguió el procedimiento de ensamblaje en tierra y armado en vuelo estándar.

      En cuanto a lo de manejar los materiales sin protección o con protecciones mínimas… bien, lo cierto es que no lo sé, pero no sería demasiado extraño según las prácticas de la época. Estoy pensando en el “hombre del hacha” de la Pila Chicago o en los palos para empujar las barras de combustible en los primeros reactores de Hanford… Así que no te lo puedo confirmar, pero no sería totalmente implausible en aquellos tiempos. Hoy en día lo consideraríamos chaladuras.

      Un cordial saludo y gracias a ti.

  40. Juanma dijo,
    El 12 de Agosto de 2015 @ 9:58

    Quizás os puede interesar ésta aplicación que simula sobre cualquier población en google maps los efectos sobre la población de la propia explosión (en altura o en tierra) y de los efectos de la onda de choque y nube radioactiva en función del viento. Se pueden probar distintos tipos de bombas que existieron o están disponibles actualmente (en especial la bomba del Zar, la más poderosa creada por el hombre) y cuando ves los efectos sobre una población española es terrible: http://blog.nuclearsecrecy.com/2013/07/25/the-nukemaps-are-here/ http://nuclearsecrecy.com/nukemap/ http://nuclearsecrecy.com/nukemap3d/
    Felidades Yuri por ésta nueva entrada, excelente como siempre, y esperemos que sigas escribiendo y quizás un nuevo libro.
    Gracias.

  41. FranM dijo,
    El 12 de Agosto de 2015 @ 13:09

    Desde la más absoluta ignorancia: Teniendo en cuenta que las bombas atómicas se basan en el concepto de “masa crítica” ¿Cual sería el tamaño y peso mínimo para hacer una bomba atómica?.

  42. PACE dijo,
    El 12 de Agosto de 2015 @ 18:42

    Gracias por un nuevo artículo genial!

    Me quedo con una duda acerca del incidente de Slotin. ¿La criticidad se alcanza tan inmediatamente, con solo cerrar el plutonio con el berilio? ¿Cómo se montaba entonces esa bomba?

    Gracias de nuevo!

  43. jesus dijo,
    El 13 de Agosto de 2015 @ 12:41

    Excelente. Es curioso, sin embargo, jamás se habla (mal) de Truman. Sólo ha habido “un monstruo” (quitando Hitler) en esa época…

  44. jesus dijo,
    El 13 de Agosto de 2015 @ 12:43

    Sí, se echaban en falta sus artículos…

  45. Wilfredo dijo,
    El 15 de Agosto de 2015 @ 23:33

    Un maestro Yuri. Fantástico, como siempre.

    Para mí, el mejor divulgador de habla castellana (o española, como queráis llamarlo).

  46. LuisM dijo,
    El 16 de Agosto de 2015 @ 1:40

    Monstruoso artículo como siempre. No solo se leen sino que se estudian y disfrutan – mas alla del tema igualmente “monstruoso”.
    Un pero: está todo bien hasta que caes en el “slang”, me refiero a lo que está alrededor de la experiencia de Louis Slotin. SI estuviera en ingles lo entiendo mejor. Y eso que te lo dice un argentino que no puede alardear mucho de su “neutralidad idiomatica”
    Saludos

  47. Fali Gómez dijo,
    El 24 de Agosto de 2015 @ 22:24

    Tremenda entrada y menudo trabajo detrás. Genial, como siempre. Por cierto, ¿para cuando otro libro? ;).
    Muchas gracias por compartir sabiduría y tiempo.

  48. kurodo77 dijo,
    El 3 de Septiembre de 2015 @ 23:52

    Me sabe muy mal esta historia. La frialdad de las recomendaciones de los analistas de USA es horrorosa. Defintivamente la IIWW fue la mayor brutalidad jamás cometida en la historia de la humanidad.

    Durante mucho tiempo lo justifique un poco con la versión oficial de elegir a los tuyos y acabar a la guerra lo más rápido para salvar a más de los tuyos(e incluso evitar también más víctimas japonesas). Alguien dirá que eso es una monstruosidad pero para mi se trata de un dilema del tren (https://es.wikipedia.org/wiki/Dilema_del_tranv%C3%ADa). En un dilema del tren(sea cual sea la modalidad se trata de elegir entre vidas de seres humanos) no hay decisiones buenas: hay decisiones malas y otras peores(y por supuesto de acuerdo a la modalidad del dilema, decisiones monstruosas y otras peores también, solo hay que plantear el dilema imaginatívamente). Un dilema del tren no tiene modo ético de resolverse satisfactoriamente: para mi la ética exige ser capaz de ponerse en el lugar de otro sin por eso necesariamente justificarle pero si entenderle mejor(más allá de la “ética utilitarista” de los números, porque reducir a los seres humanos a simples números que puedan vivir o morir “útilmente” me parece monstruoso también) y luego tomar nuestra decisión. Es imposible en dicho dilema ponerse en el lugar de ambos bandos sin encontrarse con una franca contradicción.

    Pero si se pensó como un acto propagandístico de poder, el que haya planteado tal cosa es de una podredumbre, bancarrota y cobardía moral inaceptable. Es: “no se metan con nosotros porque somos los que más matamos y miren como lo demostramos. Haremos lo que nos parezca”. La filosofía del gangster(como decía Popper) en acción(no muy diferente de los fachos o comunistas). La verdad, gracias Yuri por aclarar tan macabro asunto. Verdaderamente te estoy profundamente agradecido por haber desvelado las cortinas de mi ignorancia. Un saludo desde Colombia.

    Ahhhh Stalin es un monstruo porque se las ingenió para serlo también en tiempos de paz. Ver el holodomor(https://es.wikipedia.org/wiki/Holodomor). Compararlo a el o a Mao(Gran Hambruna China), con Truman en cuanto a número de muertes es como comparar como diría el gran Neruda a grandes saurios(el Tyrannosaurio rex por ejemplo) con un lagarto venenoso(Un dragón de Komodo o algo así).

  49. armando barreda dijo,
    El 8 de Noviembre de 2015 @ 23:07

    Gran articulo, ya te has ganado un nuevo lector :) . Se me cae el alma a los pies solo de pensar en las conversaciones que tuvieron para decidir que ciudad destruir, como si la vida humana no valiera nada.

  50. Darío dijo,
    El 4 de Febrero de 2016 @ 3:00

    eres genial, me quito el sombrero: quería escribir sobre esto, y tú lo has hecho tan genial que no puedo mas que referenciarte cuando sea necesario

    Darío.

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27 Trackbacks \ Pings »

  1. Septiembre 13, 2015 @ 20:38

    […] van 70 anos de Hiroshima. Durante este tempo non se nos bombardeou coa idea de que houbese unha responsabilidade humana, […]

  2. Abril 6, 2016 @ 17:57

    […] el mismo daño, que desintegrar una ciudad intacta con toda su población”, explica el blog La pizarra de Yuri. Así pues, una vez descartada Kioto por razones no muy claras, Hiroshima apareció en la mirilla […]