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Verneshot: Entrevista al Dr. Jason P. Morgan

¿Y si a los dinos no los mató un meteorito? ¿Y si existiera otro fenómeno igualmente aniquilador acechando bajo nuestros pies?

Deposición de un Verneshot.

Ya lo damos por sentado: a los dinos y un montón de especies más se los cargó el meteorito. Para ser un pelín más técnicos, la extinción masiva del Cretácico-Paleogeno (hasta hace poco llamada del Cretácico-Terciario) fue iniciada o profundizada severamente por el impacto del mismo cuerpo celeste que pudo ocasionar el cráter de Chicxulub. Esta hipótesis planteada por Luis Álvarez y otros en 1980 comenzó siendo objeto de cierta sorna y bastante escepticismo para pasar a convertirse en la hipótesis por excelencia y, para mucha gente, el símbolo de lo que puede pasar si el cielo cae sobre nuestras cabezas.

Desde entonces, la idea de que los grandes impactos extraterrestres pueden jugar un papel fundamental en las extinciones se ha extendido a otras que van desde el Drias reciente hasta el Gran Morir. Investigadores como el paleontólogo David Raup han intentado vincular las cinco grandes extinciones del último medio millar de millones de años con impactos cósmicos. Al menos en lo que hace a la extinción del Cretácico-Paleogeno –la de los dinos–, la hipótesis de Álvarez es muy sólida y por eso constituye hoy el consenso científico generalizado. Sin embargo, no toda la Galia se ha rendido a los romanos. Aquí y allá, existen científicos que plantean alternativas y que ahora mismo son objeto del mismo escepticismo, cuando no sorna, que se encontraron Álvarez y compañía a principios de los ’80. Hablamos de científicos pata negra, no de los chalados habituales, ya me entiendes.

Dr Jason Phipps Morgan, profesor de Ciencias de la Tierra, U. Londres

El Dr. Jason P. Morgan de la Universidad de Londres, que ha tenido la santa paciencia de contestarme a todo lo que le quise preguntar sobre su hipótesis de los Verneshots. :-) Con mi agradecimiento.

Por ejemplo, hablamos del Dr. Jason Phipps Morgan (New London, Connecticut –EEUU–, 1959), profesor de Ciencias de la Tierra en la Royal Holloway de la Universidad de Londres. Anteriormente, enseñó Geofísica y Física Planetaria en el Instituto Scripps de Oceanografía en La Jolla, California; y fue también profesor en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y en la Universidad Cornell, la de Carl Sagan o Richard Feynman. Además, entre 1999 y 2004 dirigió el Departamento de Geodinámica Marina del GEOMAR de la Universidad de Kiel, Alemania. Vaya, que cualquiera diría que el doctor Jason Morgan sabe un par de cositas sobre esta vieja Tierra y cómo funciona.

Al Dr. Jason Morgan no le gustan estas hipótesis del meteorito. Ve en ellas muchos cabos sueltos y demasiadas casualidades. En particular, la extraña coincidencia entre tales impactos y unas erupciones volcánicas aún mayores a las que llamamos inundaciones basálticas o traps. Porque parece haber una sincronía clara entre varias súper-extinciones y estas inundaciones basálticas. La de los dinos –Cretáceo-Paleogeno– coincide con las traps del Decán, en la actual India, hace 68-65 millones de años. La del Triásico-Jurásico, con la erupción de la Provincia Magmática del Atlántico Central (CAMP) hace 200 millones de años.  Y el Gran Morir, o sea la extinción súper-masiva del Pérmico-Triásico, ocurre exactamente al mismo tiempo –hace 250 millones de años– que las monumentales Escaleras Siberianas, una de las mayores inundaciones basálticas de todos los tiempos.

Que una de estas erupciones terrestres monumentales coincida con un impacto extraterrestre gigantesco ya es casualidad, ya. Que lo haga más de una comienza a parecer sospechoso. El Dr. Morgan, basándose en los trabajos del propio Luis Álvarez, estima que la probabilidad de que pase una vez es de aproximadamente 1/8: una mala tirada de dados. Pero la probabilidad de que ocurra dos veces es del 1/59, lo que ya va llamando la atención. La de que suceda tres veces se reduce a 1/454. Y la de que se dé cuatro veces cae a una entre más de 3.500, que ni el mejor tahúr podría vencer. O de algún modo el universo conspira para hacer coincidir semejantes catástrofes sin relación aparente entre sí, o aquí hay algo que no cuadra.

Pese a ello, las hipótesis cósmicas siguen siendo fuertes porque hay indicios fuertes de lo que parecen ser impactos brutales de origen extraterrestre en esos mismos periodos. No sólo es la famosa anomalía del iridio, considerado un metal extraterrestre a esas concentraciones, en el estrato de transición entre Cretácico y Paleogeno. Es también la presencia de microesferulitos y cuarzo chocado, nanodiamantes, fullerenos C60 y C70 conteniendo concentraciones anómalas de gases nobles, campos de tectitas y demás fenómenos convencionalmente vinculados a violentos impactos procedentes del espacio exterior. Y luego están los cráteres: nítidamente, Chicxulub para la del Cretácico-Paleogeno y, menos nítidamente (porque en algunos casos se van de varios millones de años), Manicouagan para la del Triásico-Jurásico, Alamo o Woodleigh para la del Devónico Tardío y en el caso del Gran Morir del Pérmico-Triásico… pues no está claro, pero se sugiere el Cráter de la Tierra de Wilkes (Antártida) como un posible candidato. Para explicar esta extraña sincronía entre impactos extraterrestres y erupciones terrestres hay quien postula que un gran impacto puede inducir graves alteraciones geológicas tanto en sus alrededores como en las antípodas; lo bastante como para iniciar procesos volcánicos a gran escala.

Correlación de las principales extinciones con diversos fenómenos geológicos.

Correlación de las principales extinciones con diversos fenómenos geológicos. Puede observarse que la gran mayoría coinciden con grandes inundaciones basálticas (provincias ígneas, “escaleras”, “traps”.) Por el contrario, la sincronía con aparentes impactos extraterrestres no es tan evidente. Imagen: de Morgan, J Phipps; Reston, T.J.; Ranero, C.R. (15 de enero 2004): “Contemporaneous mass extinctions, continental flood basalts, and ‘impact signals’: are mantle plume-induced lithospheric gas explosions the causal link?”. Earth and Planetary Science Letters 217 (3–4): 263–284. DOI: 10.1016/S0012-821X(03)00602-2. (Clic para ampliar)

A todo esto le daba vueltas el Dr. Jason Morgan sin verlo nada claro hasta que se le ocurrió una idea: ¿y si los meteoritos en cuestión no procediesen del espacio exterior? Espera, espera: los meteoritos vienen del cosmos como todos sabemos, ¿no? ¿Qué tontería es esta?

Verneshot.

Una tontería con sentido: si hay una nítida sincronía entre varias extinciones importantes y estas erupciones basálticas; si además hay indicios fuertes de violentos impactos en los mismos periodos; pero la probabilidad de que ambas cosas coincidan en el tiempo es baja o muy baja… ¿qué tal si las erupciones provocasen los impactos? ¿Pero cómo sería eso posible?

Representación artística convencional de un Verneshot.

Representación artística convencional de un Verneshot, en el que un gigantesco fragmento de corteza terrestre sale propulsado en vuelo balístico para caer en algún otro punto de la Tierra de manera análoga a un gran meteorito. No obstante, el Dr. Morgan tiene algunas precisiones importantes que hacer al respecto, como veremos a continuación.

Pues mediante un mecanismo que el Dr. Jason Morgan ha bautizado como el Verneshot, o disparo de Verne, inspirándose en el cañón espacial que se inventó Julio Verne para su novela De la Tierra a la Luna. Básicamente sería un diatrema similar a las erupciones kimberlíticas que generan las minas de diamantes, pero a lo bestia. Muy a lo bestia.

¿Y esto de las erupciones kimberlíticas qué es? Básicamente, explosiones volcánicas súbitas originadas a entre dos y ocho kilómetros de profundidad que se expanden hacia arriba a velocidades supersónicas arrastrando todo el material que pillan por medio conforme el terreno circundante colapsa sobre sí mismo, produciendo como un cono o cucurucho de helado (o cañón de trabuco…) característico en el subsuelo. Las presiones que alcanzan son tan enormes que generan grandes cantidades de diamantes a partir del carbono implicado en el proceso. No otra cosa son las mayores minas diamantíferas del mundo: Yubileiny, Udáchnaya y Mir (Rusia); Argyle (Australia); Orapa (Botswana) y todas las demás.

Un Verneshot no es más que una erupción explosiva supersónica de estas, sólo que más profunda, grande y rápida. Y por tanto capaz de lanzar más material, más lejos. En un planeta como la Tierra, a miles de kilómetros de distancia. En uno más pequeño y con menos gravedad, como Marte, incluso podría entrar en órbita. El caso es que si parte de ese material sale despedido en forma de grandes bloques, o de fragmentos más pequeños pero concentrados en forma de chorros o algo parecido, allá donde atice va a provocar unos efectos muy similares a los de un meteorito de los gordos. Esta es una hipótesis elegante que explicaría la sincronía de los impactos aparentemente extraterrestres con las grandes erupciones basálticas, quizá capaces de ocasionar estos Verneshots.

Hay que decir que esta es, en estos momentos, una hipótesis absolutamente minoritaria. Después de su publicación en 2004, suscitó reacciones que van desde el tradicional “es una aproximación creativa a un problema real” del geólogo Paul Hoffman de Harvard hasta los más contundentes “no hay ni una sola prueba de ningún Verneshot” de Jan Smit (Universidad Libre de Amsterdam), pasando por la opinión del Dr. Philippe Claeys (Bruselas), sugiriendo que los indicios de impacto sólo son válidos para la extinción de los dinos y que en los demás casos “no necesitamos ninguna hipótesis mega-volcánica mística e indemostrable para resolver el problema.” Vamos, que la idea del Dr. Morgan cayó regular, por decirlo finamente.

Pero como aquí no nos asustamos de estas cosas, y además así es como avanza la ciencia, le he pedido directamente al Dr. Morgan que defienda su hipótesis para nosotros. Vamos, que ha sido tan amable de concederme una entrevista en exclusiva para la Pizarra de Yuri, y cuando digo amable, lo digo en serio, además de paciente. Más que nada porque le pillé en medio de la preparación de otro paper que se va a publicar próximamente donde sugiere que lo de Tunguska pudo ser un mini-Verneshot con presencia previa de luces de terremoto y, después, los efectos que le serían propios. Vamos allá:

Entrevista al Dr. Jason Phipps Morgan, proponente de los Verneshots.

Dr. Morgan, muchas gracias por su valioso tiempo. Cuéntenos: ¿qué es exactamente un Verneshot? ¿Dónde podemos encontrar uno?

No hay registro histórico de ningún Verneshot, pero tampoco de ninguna erupción de kimberlita. Un Verneshot es una erupción producida fundamentalmente por gases del carbono (CO2 + CO + menor cantidad de agua + gases del manto profundo asociados a las erupciones de kimberlita), básicamente sin magma líquido: sólo gas (y fragmentos rocosos, al igual que ocurre en las kimberlitas y otras erupciones explosivas generadas por vapor a menor profundidad.) La presión inicial de estos gases sería la propia de la exsolución del manto a 80 km de profundidad: unos 2,7 gigapascales. Es decir, una presión gaseosa 20 o 30 veces superior a la de los volcanes explosivos ocasionados por vapor, como Pinatubo, pero creo que similar a las presiones asociadas con las erupciones kimberlíticas.

Una erupción de kimberlita como las que formaron los grandes yacimientos diamantíferos que explotamos en la actualidad.

Una erupción de kimberlita como las que formaron los grandes yacimientos diamantíferos que explotamos en la actualidad. En estas erupciones, las presiones son lo bastante altas como para formar el diamante y los gases y el material salen propulsados a velocidades supersónicas hacia arriba. Después, las paredes colapsan y rellenan la chimenea, dejando sólo un cráter superficial visible. Un Verneshot no sería más que una erupción de kimberlita particularmente profunda y potente, con múltiples impactos secundarios a grandes distancias conforme el material retorna a la superficie y efectos severos sobre el clima global ocasionados por los gases expulsados. Imagen: © De Beers Diamond Trading Co.

Entonces, los Verneshots están estrechamente relacionados con las erupciones kimberlíticas, ¿correcto?

Sí, un Verneshot es básicamente una mega-kimberlita con tanto gas que no se conserva nada de magma kimberlítico. De hecho, en las kimberlitas, este “magma kimberlítico” característico ya es sólo una pequeña fracción del volumen de la chimenea.

Por cierto, ¿por qué tanto carbono?

Porque el CO2 forma una exsolución a la profundidad necesaria para crear una fase gaseosa estable en torno a los 2,7 gigapascales de presión (la presión “estática” a unos 80 km de profundidad.) El agua no produce una exsolución capaz de formar una fase de vapor análoga hasta alcanzar presiones mucho más bajas. Los materiales ricos en carbono se funden fácilmente bajo las condiciones del manto, así que en una pluma caliente que se eleva serán los primeros en fundirse (los que lo harán a más profundidad), creando magmas con una composición química del tipo de las kimberlitas o las carbonatitas. Conforme ese material fundido asciende por encima de los 80 km de profundidad, comienza a formar gases ricos en carbono.

¿Entiendo que la idea del Verneshot procede de la sorprendente coincidencia entre inundaciones basálticas continentales e impactos de meteoritos en el contexto de las grandes extinciones?

Eso es.

Y por ejemplo, podrían explicar también la capa de iridio en el estrato de la extinción del Cretácico-Paleogeno, ¿no?

Creo que sí. Los gases del manto profundo son ricos en azufre y crean fácilmente compuestos químicos con metales del grupo del platino como el iridio. En Isla Reunión hay depósitos de “gases de plumas del manto profundas” con las concentraciones de iridio más altas que se conocen en toda la Tierra. Esto podría representar una fracción volumétrica suficiente para formar una capa global de iridio como la de un impacto, dado que se emitiría más masa de gases del manto que la masa de un gran objeto extraterrestre, con una cantidad similar de iridio añadida a la superficie terrestre.

¿Qué más cosas explicarían?

La presencia de otras señales de “impacto” como una capa global de esferulitos y cuarzo chocado. El material propulsado al estallar el Verneshot inicial podría también generar impactos múltiples y cráteres de impacto. De hecho, una de las predicciones de mi hipótesis es que los grandes Verneshots deberían estar asociados con múltiples cráteres de impacto comparativamente pequeños.

¿Y qué no explicarían?

Cráteres del tamaño de Chicxulub al otro lado de la Tierra. La distancia máxima posible que puede recorrer el material proyectado por un Verneshot es de aproximadamente media Tierra.

La hipótesis de los Verneshots no disfruta de un consenso generalizado entre los expertos en Ciencias de la Tierra. Algunos opinan que es una aproximación interesante, otros la consideran un poco “en el límite”, o incluso innecesaria para explicar las observaciones. Hay un par de papers afirmando que esta coincidencia entre inundaciones basálticas continentales e impactos extraterrestres no es tan rara. También hay quien defiende que los impactos de grandes meteoritos podrían ocasionar las grandes inundaciones basálticas. ¿Cómo ve el debate en este momento?

Me parece que es muy difícil proponer un mecanismo físico viable mediante el que un impacto [extraterrestre] pueda generar una pluma del manto persistente. Creo que tampoco ha propuesto nadie un mecanismo viable por el que pueda ocasionar una inundación basáltica en manto cratónico frío. Por ejemplo, algunas personas como Adrian Jones apuntan que un gran impacto podría crear un cráter de 30 km de profundidad, y que este cráter haría que el material que hay debajo se fundiese para formar una inundación basáltica. Sin embargo, en continentes estables, retirar 30 km de terreno (o sea, excavar un cráter de 30 km) no hará que el material que hay debajo se funda. Estará demasiado frío para fundirse, incluso aunque esté a ~1 gigapascal menos de presión de lo que estaba antes de que el cráter apartase los 30 km de corteza continental que tenía encima.

O sea que incluso un cráter de 30 km de profundidad [que alivie súbitamente toda esa presión sobre el material que hay debajo] no puede generar una inundación basáltica como la de las Escaleras Siberianas. El único mecanismo que parece plausible para lograr esto es una pluma del manto actuando sobre un rift. De hecho, las inundaciones basálticas son conocidas por generarse mediante un proceso lento de fusión parcial, donde aproximadamente el 10 – 25% del material se forma en equilibrio lento con el manto y va liberándose poco a poco, no como un proceso de fusión por impacto en la que toda la roca se fundiría instantáneamente con una composición totalmente distinta a la de las inundaciones basálticas.

Así que mi proposición es la siguiente: SI hay indicios de impacto coincidiendo en el tiempo con las mayores inundaciones basálticas y las grandes extinciones, entonces tengo la confianza de que algo parecido a los Verneshots debe existir. Si por el contrario no hay correlación entre indicios de impacto y extinciones masivas EXCEPTO Chicxulub, entonces no hay necesidad de algo como los Verneshots. Pero también estaríamos admitiendo que fueron las inundaciones basálticas continentales, y no los impactos [extraterrestres], las que ocasionaron casi todas las grandes extinciones del pasado.

¿Diría que está usted “batallando” contra los proponentes de la hipótesis del impacto extraterrestre? ;-)

El Dr. Jason P. Morgan sobrevuela Siberia en un helicóptero.

El Dr. Jason P. Morgan sobrevuela Siberia en un helicóptero, con rumbo a Tunguska. Foto: Rick Beyer.

Sí. Pero las batallas científicas suelen ser muy lentas. Ahora mismo, mantengo sin duda alguna un punto de vista minoritario en este tema, dado que la ciencia revisada por pares es MUY conservadora. Hemos hecho más trabajos al respecto desde entonces, pero ha sido muy difícil publicarlos e imposible conseguir financiación. [Pronto vamos a publicar] un paper sobre las pruebas que hemos recogido en dos minúsculas expediciones a Tunguska en 2008 y 2009, pagadas de nuestro bolsillo, con un equipo de filmación.

De hecho, intentamos minimizar deliberadamente los aspectos más “sensacionales” de nuestra hipótesis (…) porque hemos observado que los “revisores por pares” no se sienten muy cómodos con esta idea “imposible.” ¿Y por qué es imposible? Simplemente porque hay un consenso científico que dice que lo es. Ya te digo, la revisión por pares es un proceso muy conformista.

Y de hecho, por eso la ciencia funciona tan bien como lo hace. Normalmente el consenso científico se sustenta en cotejar las hipótesis con las observaciones. Una vez establecido, un consenso es muy difícil de cambiar. La “hipótesis del impacto extraterrestre” causando las grandes extinciones se consideraba una locura hasta que Álvarez mostró los indicios de iridio que, en su opinión, no podían originarse en procesos de la corteza terrestre. (…) Ahora, la “hipótesis del impacto extraterrestre” es el conocimiento convencional, “claramente evidente” en muchos impactos de la Tierra y la Luna, e ideas como los Verneshot caen en la categoría de locuras. Pero ahí están esas extrañas coincidencias entre inundaciones basálticas continentales, “indicios de impacto” y extinciones masivas que la hipótesis estándar del impacto extraterrestre no pueden explicar.

Pues vamos a mojarnos todavía más. ;-) ¿Cómo ocurriría un Verneshot? ¿Dónde, cuándo?

Se desarrollaría en un lugar como Tunguska: un grueso cratón, al principio de un proceso de rifting continental. Hoy en día, sólo Siberia, África o Norteamérica (¿rift de Río Grande?) podrían reunir estas condiciones.

¿Habría “alerta temprana” de alguna clase, o sería más bien un caso de “¡últimas noticias: un gran trozo de la corteza terrestre está balístico ahora mismo!”? ¿O simplemente formaría parte de una lentísima inundación basáltica medida en tiempos geológicos?

No habría mucho preaviso. Quizá muchos pequeños terremotos a 80 km de profundidad asociados con el inicio de la ruptura de la litosfera. En numerosas erupciones volcánicas explosivas suelen producirse muchos terremotos pequeños antes del fallo catastrófico final. Estos terremotos y enjambres de terremotos son relativamente fáciles de detectar si hay una red local de sismómetros en el área. El problema con las erupciones volcánicas explosivas “normales” es que muchas veces se producen enjambres de terremotos sin que luego ocurra una erupción. En todo caso, si en un cratón apareciera súbitamente una zona con muchos terremotos de poca intensidad a profundidades en el rango de los 80 km, eso sería, para mí, una señal de que una erupción de kimberlita o un Verneshot podrían estar a punto de ocurrir.

Las rocas eyectadas serían más bien un “chorro” de fragmentos, no una única pieza. Estaríamos hablando de una masa rocosa de unos 80 km de altitud por 500 metros de diámetro en el caso de un gran Verneshot, o sea más o menos 16 km3 de material, esencialmente procedente del manto.

¿Pero ocurriría siempre en el contexto de una inundación basáltica?

Quizá no. Y los “mini-Verneshot” más pequeños como el que creo que ocurrió en Tunguska no parecen estar asociados con ningún indicio de inundaciones basálticas.

Mecanismo de acción que podría generar aparentes "indicios de impacto" terrestres mediante un Verneshot.

Mecanismo de acción propuesto por Morgan et al. que podría generar aparentes “indicios de impacto” terrestres mediante un Verneshot. (a) El CO2 se acumula y calienta bajo la litosfera cratónica por la acción de una pluma del manto ascendente. (b) El material de la pluma fluye lateralmente y hacia arriba hasta acumularse bajo la zona más delgada de la litosfera, fundiéndose para formar la primera inundación basáltica. Mientras tanto, la pluma sigue añadiendo CO2, incubando el Verneshot en la litosfera cratónica profunda y desplazando magmas preexistentes ricos en carbono hasta aproximadamente 80 km de profundidad: el umbral de 2,5 GPa para la exsolución del CO2 a partir del magma rico en carbono. Así sigue aumentando la presión bajo la litosfera cratónica. (c) El fallo catastrófico de la litosfera dispara el Verneshot. Los gases emitidos, ricos en azufre y carbono, pueden iniciar una extinción. Tras el Verneshot, la región alrededor de la chimenea así formada tiene una presión muy baja con respecto a la litosfera circundante; el colapso de abajo arriba de este agujero casi vertical puede progagarse hacia la superficie a velocidades hipersónicas. Este “frente de colapso” hipersónico sería capaz de crear y propulsar minerales chocados en forma de grandes chorros de material. Tomado de: Morgan, J Phipps; Reston, T.J.; Ranero, C.R. (15 de enero 2004): “Contemporaneous mass extinctions, continental flood basalts, and ‘impact signals’: are mantle plume-induced lithospheric gas explosions the causal link?”. Earth and Planetary Science Letters 217 (3–4): 263–284. DOI: 10.1016/S0012-821X(03)00602-2. (Clic para ampliar)

Así que podemos tener “mini-Verneshots…”

Sí, en mi opinión el suceso de Tunguska de 1908 pudo ser un mini-Verneshot que ocurrió en el mismo lugar que el Verneshot original (y, de hecho, reutilizó la chimenea original, que sería ahora una especie de “válvula de seguridad” o “conducto débil” en la litosfera siberiana.)

¿Y “súper-Verneshots”?  ;-)

Esto es difícil de imaginar. Estimé que un Verneshot de escala análoga a Chicxulub liberaría una energía mecánica de 5 x 1020 julios, equivalente a un terremoto de magnitud 11, unas 20 veces más que el mayor terremoto histórico conocido. Pero, para ponerlo en perspectiva, si la energía sísmica decae a razón de 1/distancia2, “se sentiría” sólo como el terremoto de Chile de 2010 a 4,5 veces la distancia del epicentro. Seguiría siendo un suceso de alcance local. Lo mismo con la onda de choque. La explosión principal del Krakatoa, con una energía aproximada de 1018 julios, se oyó a distancias de 5.000 km y causó problemas auditivos graves a marinos que se encontraban a 60 km. Un gran Verneshot con una liberación de energía de 5 x 1020 julios sería 500 veces más fuerte que la explosión del Krakatoa, creando una onda de choque que literalmente se oiría en todo el mundo. (La intensidad de la onda de choque decae sólo a razón de 1/distancia porque viaja como una onda por la capa inferior de la atmósfera, así que a una distancia de 60 x 500 = 30.000 km tendría un efecto similar al que la onda de choque del Krakatoa produjo a 60 km.)

¿Qué aspecto tendría un Verneshot “grande” mientras está sucediendo?

Como una gran explosión volcánica, quizá con un chorro de fragmentos elevándose de tierra en una gran nube de gas caliente propulsada a lo alto de la atmósfera, donde inmediatamente empezaría a formar nubes de polvo y cristales de hielo.

Puede que el lugar de la explosión siguiera emitiendo gases durante un tiempo, pero la pluma principal seguramente desaparecería tras la erupción inicial. Podría producirse una serie de erupciones, la primera creando el canal a través de la litosfera y las siguientes reutilizándolo conforme las regiones más profundas se relajen tras la emisión inicial de CO2 con la primera detonación.

¿Sería un fenómeno súbito, digamos como una explosión nuclear con un “súper-hongo”, o algo más progresivo?

Creo que la primera detonación sería la mayor: la que formaría la chimenea del Verneshot desde los aproximadamente 80 km de profundidad hasta la superficie. Pero podría haber detonaciones posteriores con expulsiones de gas a más presión que ninguna erupción volcánica explosiva conocida, dado que la presión del gas es entre 10 y 40 veces superior (al originarse a profundidades de 80 km en vez de los 2 a 8 habituales.) El gas se habría expandido entre 10 y 40 veces más al alcanzar la superficie. Sí, definitivamente imagino que la primera erupción sería como una explosión nuclear, excepto que el gas saldría despedido verticalmente mientras se expande en todas direcciones. Una columna ardiente de 60 a 100 km de altitud sería un auténtico pilar de fuego…

Y si pudiésemos sobrevolarlo a continuación, ¿qué veríamos?

Un agujero muy hondo. La chimenea volcánica colapsaría de inmediato, en cuanto saliese el gas, pero quedaría un gran agujero que se llenaría rápidamente de agua y después se erosionaría y rellenaría a lo largo de cientos de miles de años (como parece haber pasado con las chimeneas kimberlíticas y otros diatremas explosivos.)

¿Resultaría aniquilada el área circundante? ¿O, dado que el material y la energía viajan sobre todo hacia arriba, sólo sufrirían un terremoto “convencional”? ¿Alguna estimación de daños?

Sería exactamente igual que si hubiese habido un gran impacto [extraterrestre], o un terremoto mayor que ninguno de los que constan en la historia humana (presenté una comparación en el paper de 2004.) La energía alrededor del Verneshot decaería aproximadamente a razón inversa de la distancia durante los primeros 80-100 km, y a razón inversa del cuadrado de la distancia a partir de ahí. Pero la zona del Verneshot en sí misma, descontando el área afectada por la onda de choque inicial, no resultaría destruida a escala regional.

¿Hasta dónde podrían llegar los fragmentos propulsados por el Verneshot antes de caer a tierra otra vez? ¿Tiene alguna estimación sobre velocidad, apogeo de la trayectoria balística y energía de impacto? ¿Estamos hablando de rocas de cientos de metros cayendo aquí y allá o más bien de una “granizada” de objetos más pequeños?

Un cálculo rápido sugiere que podría llegar a ser posible que el material eyectado acabase en cualquier punto de la Tierra, aunque esto sería mucho más probable en un planeta de menor gravedad como Marte. En la práctica, cabe esperar una eyección de menor energía, con distancias de vuelo en el rango de los miles de kilómetros (no 20.000 km.) Pero los fragmentos chocados de menor tamaño y los microesferulitos fundidos y mezclados con el gas que saldrían despedidos a la atmósfera superior podrían recorrer el mundo entero antes de posarse, así que estos “indicios de impacto” tendrían una distribución global.

Si las partículas son pequeñas, la atmósfera las frenará muy deprisa. Por el contrario, una nube o “perdigonazo” tendrá un efecto similar al de un único objeto de gran tamaño al impactar contra el suelo. Creo que tenderá a haber uno o varios “chorros” de material que recorrerán las mayores distancias. Si un “chorro” “perfora” un orificio temporal en la atmósfera, favorecerá que más material circule por ahí. Pero las partículas a menor velocidad no llegarán tan lejos y podrían producir algo como “sendas” de tectitas a lo largo de la dirección del chorro.

Así que sí, una “granizada” a lo largo de la ruta de cada chorro, con la posibilidad de bloques concentrados que viajen juntos desde la detonación hasta la reentrada en las regiones más densas de la atmósfera y el impacto final contra el suelo. No veo ningún motivo por el que se tuviera que formar un único cráter a consecuencia de un Verneshot, porque incluso un “chorro” bien enfocado tendería a ser más disperso que el típico meteorito. Sería más sencillo tener muchos cráteres de menor tamaño asociados con un único Verneshot, con un diámetro de unos pocos kilómetros y el potencial de conservarse en el registro geológico si se formara en regiones marinas donde se esté produciendo sedimentación. He leído algún informe anecdótico sobre pequeños cráteres en el Mar del Norte que podrían coincidir en el tiempo con la extinción del Cretácico-Paleogeno.

Me lo estoy imaginando como una especie de gigantesca “palmera” de fuegos artificiales…

Podría ser.

La colosal erupción explosiva del Monte Pinatubo (Filipinas, 1991, VEI-8.)

La colosal erupción explosiva del Monte Pinatubo (Filipinas, 1991, VEI-6) es minúscula en comparación con otras que han ocurrido a lo largo de la historia de la Tierra, y sería casi ridícula en comparación con un Verneshot. Imagen: Wikimedia Commons.

¿Qué clase de daños producirían estas “granizadas” al caer? ¿Hablamos de ciudades arrasadas por estos “perdigonazos” o más bien de una “lluvia de piedras”?

Dependería de lo concentradas que llegasen. Si se limita a “llover piedras” no sería tan grave en términos de daños en tierra. Pero masas de material más concentradas golpearían el suelo como un meteorito de tamaño similar… y a velocidades similares. Probablemente estas piedras estarían también “al rojo vivo” o parcialmente fundidas.

Bien, entiendo que un Verneshot podría ocasionar o ser parte de una extinción masiva. ¿Podría explicarnos sus efectos globales “inmediatos”?

Los gases añadidos repentinamente a la atmósfera superior –gases sulfúricos, dióxido de carbono y vapor de agua hasta la estratosfera– provocarían efectos climáticos severos hasta que la química atmosférica restableciese el equilibrio. En los primeros años, los gases ricos en azufre impedirían que parte de la luz solar llegara a la superficie y la atmósfera interior, dando lugar a un súbito pulso de enfriamiento global y lluvia ácida. Esto conduciría a algo mucho más drástico que las “noches blancas” asociadas con el suceso de Tunguska de 1908 o los meses de puestas de sol espectaculares asociadas a la erupción del Krakatoa. Probablemente le costaría años disiparse… varios años seguidos muy fríos hasta que estos gases sulfúricos lloviesen de vuelta a la superficie.

Pero después, el CO2 añadido a la atmósfera ocasionaría un periodo de intenso calentamiento global de uno o varios milenios de duración, con el riesgo adicional de que se produjera una fuerte estratificación y anoxia oceánica superficial global muy peligrosa para la vida, hasta que los niveles de CO2 atmosféricos vuelvan a la “normalidad” para ese periodo.

¿Un solo Verneshot o varios consecutivos?

No hay ningún motivo por el que una inundación basáltica continental no pueda vincularse con varios Verneshots, separados unos 100.000 años entre sí.

Arriésguese: ;-) Sugiérame un par de sitios en Europa o América donde podría ocurrir un Verneshot.

En Europa, me pregunto si los “famosos” cráteres de Ries y Steinheim al Sur de Alemania son en realidad un Verneshot que ocurrió hace unos 15 millones de años. Pero ahora mismo el vulcanismo de la pluma Eifel se encuentra en el rift de las fosas tectónicas del Rin, así que cabría esperar un vulcanismo menos explosivo, si bien con alguna posibilidad de impactos locales en Europa; Europa del Norte en particular.

En Norteamérica, apostaría por algún lugar próximo a la intersección entre el rift de Río Grande, el cratón de Wyoming y Yellowstone.

Hmmm… se me ha venido a la cabeza la zona entre el cratón del Atlántico Norte y el rift de la margen oriental de Groenlandia…

Podría ser, pero en la época de las inundaciones basálticas de Groenlandia, no ahora. :-)

¿Tengo entendido que han encontrado ustedes “indicios de Verneshot” bajo las traps del Decán, o incluso en el área de Tunguska?

Lo curioso de las traps del Decán es que hay “indicios de impacto” dentro de los estratos inferiores. [No debajo.] Esto implica que la inundación basáltica ya estaba sucediendo cuando se produjo el “impacto.” Tunguska presenta evidencias de un impacto mayor ocurrido allí hace unos 250 millones de años, contemporáneo con la formación de las Escaleras Siberianas.

 (Al finalizar esta entrevista, el Dr. Jason Morgan me suministró ese nuevo paper sobre sus observaciones en Tunguska aceptado para próxima publicación en Earth and Planetary Science Letters. Por si te interesa, la referencia es: Paola Vannucchi; Jason P Morgan; Damiano Della Lunga; Chris Andronicos; William J Morgan (2014): “Direct evidence of ancient shock metamorphism at the site of the 1908 Tunguska event.”)

Bibliografía:

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Charlando sobre la ciencia española y otras cosillas con el presidente del CSIC (entrevista)

 “[…] uno sólo tiene que fijarse en […] qué situación están los países que han apostado por la ciencia desde siempre, y en cuál están los que no. La ciencia se traduce en progreso. Nada de lo que tenemos ahora se ha producido sin un avance científico, sin un avance del conocimiento. […] Una sociedad de progreso significa también una sociedad más igualitaria, y la ciencia ayuda a eso. Si perdemos eso, pues estamos simplemente dejando el progreso y toda la sociedad en manos de otros. Nuestro destino estará en manos de otros. […]”

–Rafael Rodrigo, presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Para mí, hablar de ciencia en España tiene siempre un regusto agridulce. Tengo la sensación de asistir eternamente a la historia de lo que pudo ser y no fue. Y, como ya supondrás, sustento la opinión de que una parte significativa de nuestro atraso secular y nuestros problemas actuales está estrechísimamente emparentada con la falta de ciencia en España, y de todo lo que acompaña a la ciencia y la Razón Ilustrada. Según veo yo las cosas, el “¡que inventen ellos!” ha sido tan malo como el “¡vivan las cadenas!”, y entre ambos explican una parte notable de por qué estamos como estamos. Y, me temo, estaremos. Una maldición que también sufren, en buena medida, nuestros hermanos de Latinoamérica.

Rafael Rodrigo, astrofísico y presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Clic para ampliar)

Rafael Rodrigo, astrofísico y presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Por eso, siempre me agrada conversar con personas que saben mucha más ciencia que yo y que además están en los lugares donde se mueven las cosas. Si encima tienen una visión más optimista, ni te cuento. Este es el caso del doctor Rafael Rodrigo, astrofísico y presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que ha tenido la amabilidad de pararse a conversar con la Pizarra de Yuri sobre la ciencia española y todo lo que le quise plantear. Considéralo mi manera de celebrar la Fiesta Nacional.

Rafael nació en Granada en 1953, es licenciado en matemáticas, doctor en física e investigador en astrofísica. Vinculado al CSIC desde 1975, ha sido premiado por sus colaboraciones en la NASA y la Agencia Espacial Europea. Fue coordinador del Área Científico-Técnica de Física y Tecnologías Físicas del CSIC, gestor del Programa Nacional del Espacio y de Astronomía y Astrofísica, vicepresidente de Organización y Relaciones Institucionales del organismo y en 2008 llegó a la presidencia, que viene ejerciendo desde entonces.

Oye, Rafael, ¿cómo es el día a día de un presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que suena así como muy rimbombante?

(Ríe) El día suele ser largo. Largo y cargado. Si estoy en el despacho, continuamente hay visitas o reuniones de trabajo; y si estoy fuera, es todavía peor y cuando vuelvo todavía se ha acumulado más trabajo.

Pero también es muy variado. El Consejo es una institución multidisciplinar, y no sólo por las disciplinas científicas sino también por las relaciones con los distintos estamentos sociales. Eso significa que lo mismo a las diez de la mañana estás hablando con alguien de microelectrónica, como pasas a un tema de filosofía media hora más tarde, o de relación con la comunidad autónoma una hora más tarde… Eso agota mucho pero, afortunadamente, tengo un buen equipo de trabajo alrededor y eso es lo que te permite afrontar los días. Si no, sería imposible.

Tú entraste de presidente del CSIC en 2008, hace ya más de tres años. ¿Qué te proponías al acceder a la presidencia?

Bueno, yo venía antes de la vicepresidencia, con lo que ya conocía la dirección del CSIC. El trabajo de un vicepresidente es distinto del de un presidente, pero la propuesta que teníamos en aquel momento era hacer una transformación de la figura de organismo autónomo a la figura de agencia estatal. Y eso es lo que hemos hecho en la estructura de la organización del CSIC en estos años.

La verdad es que estos años han coincidido con los de la crisis económica, han sido años duros, y eso significa que no hemos podido llevar esa transformación hasta los últimos niveles. En realidad lo que queríamos era ganar más agilidad y más competencia, porque la investigación no puede estar sometida a un corsé estricto de la Administración General del Estado, sino que tiene que ser un poco más ágil.

Para los que nos perdemos un poco en cuestiones institucionales, ¿cuál es la diferencia entre un organismo y una agencia estatal?

El buque de investigaciones oceanográficas Hespérides, operado por la Armada Española y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Clic para ampliar)

El buque de investigaciones oceanográficas Hespérides, operado por la Armada Española y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Clic para ampliar)

La agencia estatal supone en principio que podías tener más autonomía, más flexibilidad, más agilidad en la gestión. Digamos que además tienes más autonomía política, en cierto sentido, y más autonomía de gestión. Y te gestionas de una manera diferente, por cumplimiento de objetivos y un poco más parecido a una empresa que a un organismo público normal. Seguimos siendo un organismo público de investigación, pero con un estatuto y un estatus diferente.

¿Hemos conseguido todo eso? ¡Pues no! Pero hemos colocado al CSIC en una posición diferente, dispuesta a seguir la carrera para conseguir todo lo que permite nuestro estatuto y la ley de agencias estatales, que en definitiva es autonomía en gestión y flexibilidad en la misma.

A mí, a los que dirigís este tipo de instituciones, me gusta preguntaros… imagínate, Rafael, que mágicamente te aparecen mil millones en el presupuesto. ¿Qué sería lo primero que harías?

¡Tengo que echarle mucha imaginación…! No habría que gastarlos alocadamente. Tenemos un plan estratégico a cuatro años, eso es parte de ser una agencia estatal; los demás organismos no suelen tener un plan estratégico a medio o largo plazo. Y evidentemente tenemos programada una serie de actividades, algunas de las cuales no hemos podido realizar por falta de fondos económicos.

Así pues, tendríamos que utilizarlos en esa estrategia que tenemos diseñada. Pero dentro de esa estrategia, hay dos puntos siempre fundamentales: uno es los recursos humanos y otro las infraestructuras o equipamientos. Los dos tienen que ir de la mano para que una institución pueda ser fuerte y apoyar a sus investigadores, de tal modo que puedan ser muy competitivos. Los investigadores pueden ser muy competitivos pero si no tienen el equipamiento y las plataformas tecnológicas correctas, perderán competitividad con el tiempo.

Gran parte de ese dinero debería dedicarse a elevar el nivel de excelencia en el equipamiento. Pero el equipamiento sin personas es inútil; por lo tanto, también tendríamos que recuperar al personal ya formado, y ser capaces de atraer talento internacional que se incorporara a nuestros grupos de investigación.

O sea que las dos cosas que haría, y no de forma inmediata sino bien pensadas y analizadas en nuestro plan estratégico, sería en recursos humanos y equipamiento.

Manifestación de jóvenes investigadores cientificos. Foto: Gabriel Pecot / Público.

Manifestación de jóvenes investigadores cientificos en 2009. Foto: Gabriel Pecot / Público.

Hablando de esto… tú sabes que toda la juventud investigadora española se queja amargamente, y esto no viene de la crisis sino ya de mucho antes, de la extrema precariedad en la que trabajan. Muchos de ellos se van al extranjero en busca de pastos más verdes, y esto ya era así en la época de las vacas gordas. ¿Por qué?

Vamos a ver, yo creo que hay que distinguir. El hecho de irse al extranjero no es un “castigo”, es parte de la formación de un investigador joven. Cuando uno termina su tesis doctoral en un instituto de investigación o en un grupo, lo importante para él no es seguir bajo las alas o el cobijo del mismo grupo o instituto que le ha ayudado a conseguir la tesis doctoral; sino empezar una carrera un poco más independiente. Eso significa que debe salir de ese amparo, a otros institutos de investigación. Normalmente esto se hace en el extranjero, aunque se puede ir a otros institutos de España porque ya los hay tan buenos como fuera. Eso es parte del proceso de formación.

El problema viene muchas veces en el vacío existente entre que acabas la tesis y consigues un contrato fuera. Ese vacío es el que conlleva la precariedad, básicamente.

Existe otro problema. Dependiendo de tu disciplina, la formación no acaba cuando acabas la tesis sino que hay que seguir formándose de manera muy especializada. Eso puede durar algunos años en los que estás fuera, y uno espera que después uno pueda tener alternativas en su propio país, para poder volver. Pero nuestro sistema no es tan rico. Entonces, la vuelta se complica más.

Muchos años hemos sido capaces no sólo de recuperar a esta gente que estaba formándose fuera, sino de incorporar a nuevos talentos que nunca habían tenido nada que ver con nuestra institución, fueran españoles o de otras nacionalidades. Pero eso exige recursos económicos. Sin ellos, tu capacidad de incorporación o reincorporación disminuye.

Desde siempre, la carrera científica ha sido una carrera de obstáculos. Pero debería ser una carrera de obstáculos científicos, no burocráticos o de conseguir contratos. Por eso esta carrera siempre se ha considerado tremendamente difícil: no sólo por lo competitiva que es sino por los obstáculos adicionales que el sistema le pone.

Mira, Rafael, yo soy muy crítico con el estado de la ciencia española. Soy consciente de que se han hecho avances, pero… ¿por qué nadie ha conseguido que la ciencia española despunte en el mundo?

En ciencia no se puede despuntar en todas las disciplinas, nadie es bueno en todo. Yo creo que la ciencia española sí tiene ahora mismo nichos donde se está a muy alto nivel. Aunque, entre otras cosas, despunta y está a muy alto nivel pero luego hay que mantenerlo; y ese es un problema de este país, que no se mantienen normalmente unas inversiones y una confianza en la ciencia durante mucho tiempo, de manera continuada.

El Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial de la Universidad Autónoma de Barcelona, perteneciente al CSIC. (Clic para ampliar)

El Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial de la Universidad Autónoma de Barcelona, perteneciente al CSIC. (Clic para ampliar)

Eso no pasa en otros países. También es verdad que no tenemos mucha tradición. ¿Cuántos años tenemos de tradición científica moderna en España… podemos decir treinta, e incluso es exagerar un poco? Comparado con los siglos que llevan otros países de nuestro entorno, hace que nos cueste un poco más de trabajo. Pero, sin embargo, estamos en la línea. Yo creo que se está en el mismo tren. A lo mejor no en el primer vagón en todas las disciplinas, pero sí a un buen nivel.

De hecho, yo suelo decir que la sociedad no conoce que estamos a tan buen nivel en algunas disciplinas. Pero, ahora mismo…

Alégrame el día: ponme algunos ejemplos.

Pues mira, yo creo que en ingeniería química se está a un altísimo nivel, y también en inmunología. En física de altas energías se está a un magnífico nivel, y en ciencias del espacio, astrofísica. Se es plenamente competitivo, se compite con los mejores del mundo.

No sólo eso: los mejores del mundo compiten con nosotros. Nuestros laboratorios están atrayendo entre un 30 y un 40% de talentos europeos: alemanes, franceses, italianos, ingleses… yo creo que estamos siendo un foco de atención.

Si eso no se mantiene económicamente, pues está claro que es muy difícil llegar arriba y muy fácil bajar rápidamente. Y España no se ha caracterizado por mantener su inversión en ciencia, por lo que no llega todavía al nivel de los países con los que queremos competir, con los que estamos compitiendo. Entonces, esto se hace muy difícil.

El hecho de que España haya llegado a ser la novena potencia científica en número de publicaciones, y también en calidad en algunas disciplinas, demuestra que ha habido un esfuerzo no sólo por parte del gobierno y de la sociedad española, sino también por parte de los científicos.

No somos los mejores en todo, pero somos muy buenos en muchas cosas.

El otro día, un chaval de diez años me preguntó: “¿Por qué no hay naves espaciales españolas?”

(Ríe) Vamos a ver, pero es que tampoco hay inglesas o… hay muy poquitas [naciones capaces de hacer eso por sí solas]. España está integrada en la Agencia Espacial Europea y viene a ser el quinto país [de la Agencia] en capacidad no sólo científica y tecnológica, sino también económica.

El Nanosat-1B del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) fue lanzado por un cohete Dnepr desde el Cosmódromo de Baikonur, el 29 de julio de 2009. Con apenas 22 kg de peso, contiene tres experimentos científicos y permite la comunicación entre España, las bases científicas españolas en la Antártida y el buque Hespérides.

El Nanosat-1B del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) fue lanzado por un cohete Dnepr desde el Cosmódromo de Baikonur, el 29 de julio de 2009. Con apenas 22 kg de peso, contiene tres experimentos científicos y permite la comunicación entre España, las instalaciones científicas españolas en la Antártida y el buque Hespérides.

España es, digámoslo así, “el pequeño de los grandes y el grande de los pequeños.” Y claro, no tiene una Agencia Espacial Española, y por tanto no tiene naves espaciales. Pero sí participa en todas las misiones espaciales europeas, y eso es importante. Además, la participación ha ido creciendo todos los años, en cantidad y en calidad. Antes se hacían paquetes de hardware, paquetes de trabajo que tenían menos dificultad tecnológica. Pero cada vez se busca más a las empresas españolas y a los grupos de investigación para realizar las tareas más difíciles de las naves espaciales.

Además, hay excepciones. El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, por ejemplo, sí ha lanzado un minisatélite y un par de nanosatélites. Es decir, que sí que hay naves espaciales españolas. Pero la verdad es que, cuando quieres hacer una gran nave, no la hace un solo país. De hecho, las grandes misiones espaciales se hacen en colaboración entre varias agencias… casi ningún país, por sí solo, es capaz de hacer una gran misión espacial. Necesita el concurso de industrias multinacionales, de grupos internacionales… es mi campo de trabajo y sé que los equipos suelen ser muy internacionales. La internacionalidad de la ciencia, para nosotros, es como el pan nuestro de cada día.

Hablando de la industria… tampoco vemos, aquí en España, grandes industrias científico-tecnológicas. Hablo de cosas como Siemens, General Electric, Intel… no tenemos de eso.

No. Es verdad. El tejido empresarial español está constituido en su mayor parte por pequeñas y medianas empresas, que yo incluso definiría como “pequeñas y pequeñísimas”. Su tamaño es tan reducido que, obviamente, la inmensa mayoría de estas empresas no pueden tener una dedicación fundamental a la I+D. Y de las grandes empresas, muchas de ellas son multinacionales y hacen la investigación en su matriz.

Sin embargo, hay honrosas excepciones. Por ejemplo, antes me preguntabas en qué éramos buenos, y también somos buenos en el sector energético. No sólo en la investigación, sino también en nuestras empresas. Ahí hay una buena alianza entre empresas, organismos públicos y universidades que está dando sus frutos; una alianza que se ha dado de manera natural y que ahora, desde el Ministerio de Ciencia e Innovación, se está intentando incentivar más.

También ocurre que los españoles somos terriblemente críticos con nosotros mismos. Siempre vemos que el de al lado es mucho mejor que nosotros, y eso no es siempre así. Ha cambiado, ha cambiado.

Pues hombre… por ejemplo, antes me has comentado una cosa, que efectivamente yo he oído en el extranjero: se dice que invertir en ciencia y tecnología españolas es muy complicado, porque con cada cambio de gobierno, del signo que sea, se produce un cambio de prioridades e incluso de favoritos. Con ello, se arrasa lo hecho anteriormente, se empiezan cosas nuevas, y no hay una continuidad. ¿Tienen razón?

En parte. Buscamos que las instituciones científicas sean lo más independientes posible, en el sentido de que mantengan una continuidad con independencia del color del gobierno.

La verdad es que tampoco todos los gobiernos hacen borrón y cuenta nueva; los Planes Nacionales de Ciencia cubren, normalmente, varias legislaturas. Eso quiere decir que aunque no haya un pacto por la ciencia firmado (que, desde mi punto de vista, debería haberlo: un pacto de estado), se mantiene una continuidad no en los presupuestos, pero sí en las ideas. Esa continuidad se mantiene no por los gobiernos, pero sí por las instituciones.

Yo he tenido la oportunidad de reunirme con todos los ex-presidentes del CSIC y siempre hay matices y cambios cuando viene un nuevo equipo de presidencia, pero sí que hay una continuidad en la política general del propio CSIC. La ciencia no puede dar bandazos. Puede dar bandazos lo que está alrededor suyo, pero la ciencia no lo hace.

Oye, otra cosa que me suelen preguntar por ahí fuera: ¿qué demonios es la i minúscula?

De izda. a dcha., el presidente del CSIC Rafael Rodrigo junto a los ex presidentes Elías Fereres, José María Mato, César Nombela, Emilio Lora-Tamayo, Alejandro Nieto y José Elguero. Foto: Comunicación CSIC. (Clic para ampliar)

De izda. a dcha., el presidente del CSIC Rafael Rodrigo junto a los ex presidentes Elías Fereres, José María Mato, César Nombela, Emilio Lora-Tamayo, Alejandro Nieto y José Elguero. Foto: Comunicación CSIC. (Clic para ampliar)

(Ríe) Vamos a ver, yo creo que ahora ya no te la harán, porque también en Europa se está hablando mucho de innovación. En el entorno anglosajón nunca se ha hablado de I+D+i, siempre se ha hablado de  R&D, research and development (I+D) y la “i” no existía. Es una parte que corresponde mucho más al sector privado que al sector público y en general al sector productivo.

Yo creo que la I+D+i no significa que todo lo que se investigue tenga que tener luego un desarrollo, un proceso innovador. Pero sí es verdad que los procesos de innovación basados en resultados científicos suelen ser más duraderos y más correctos. En España se ha hablado de I+D+i, no como un trinomio que tenga que ser una suma obligatoria, sino como un elemento que añade algo más a la ciencia.

La ciencia no sólo consiste en hacer una buena investigación y avanzar el conocimiento, sino en ser capaces de transmitir ese conocimiento al sector productivo. Es el sector productivo el que hace la “i”.

Por cierto, ¿cuál es el porcentaje de inversión privada en I+D (o en I+D+i)?

En España, muy poquito. Muy por debajo de los países de nuestro entorno. Debe estar en el 0,5% del PIB. Es decir, que incluso es menor que la inversión pública. Este es uno de los grandes déficits de este país. Mientras que en el resto de países, al menos aquellos con los que queremos competir o a los que nos queremos parecer, la inversión privada supera a la inversión pública en I+D… en España no es así. Eso hay que invertirlo.

Pero eso es fruto de nuestro sistema de industria, de pequeña y mediana empresa, que mencionábamos antes. Es tremendamente difícil, a menos que haya colaboraciones de otros tipos. Yo creo que los centros tecnológicos han ayudado ahí, sin duda, a que las empresas puedan aunar esfuerzos para hacer I+D. No individualmente, pero sí en colaboración entre ellas y con los organismos públicos y universidades.

Hay que organizar el sistema de otra manera. Mientras el sector privado no dé el do de pecho en I+D, por mucho que haga el sector público, siempre se quedará cojo.

Ese es uno de los problemas que muchos planteamos. Tenemos una generación de gente que sale muy formada, pero que luego tiene estas condiciones de precariedad de las que hablábamos, y que después, cuando quiere salir al mercado, resulta que en España no hay capacidad de absorber a un gran número de estas personas….

Eso es cierto, y ese es uno de los grandes problemas de nuestro país. Yo creo que ahora mismo tenemos la mejor generación de jóvenes, formada como jamás en España… y sin embargo, a muchos de ellos no los estamos aprovechando. Es decir, ha sido una inversión que en definitiva están aprovechando mucho más otras empresas, otros países, porque se están yendo fuera.

El Centro de Investigación del Cáncer, del CSIC, en Salamanca. Foto: DICYT. (Clic para ampliar)

El Centro de Investigación del Cáncer, del CSIC, en Salamanca. Foto: DICYT. (Clic para ampliar)

El problema de aquí vuelve a ser el mismo. Por ejemplo, en el caso del CSIC, no todo el mundo que hace su tesis en el CSIC se queda en el CSIC. Ni tiene por qué quedarse: eso sería pura endogamia y tampoco estaríamos dispuestos a aceptarla. Pero si no se queda en el CSIC, tiene un entorno muy reducido para poder buscar un puesto de trabajo en España.

También es verdad que la industria española no reconoce, o no le da el valor adecuado a (por ejemplo) la titulación de doctor. Para nosotros, un doctorado significa que es una persona que ha afrontado un problema y ha sabido resolverlo. Puede enfrentarse a otros problemas y resolverlos; está más capacitado. Sin embargo, aquí prácticamente no se considera. Eso no pasa en Alemania, eso no pasa en Francia. Y no pasa porque hay empresas, industrias que invierten en I+D y saben el valor de una persona con una formación adicional.

¿Qué pasa, si aquí no la hay? Pues, evidentemente, que nuestro entorno es más débil. ¿Vamos a dejar de formar a la gente para que pueda contribuir a nuestro país? No. Lo que debemos hacer es fortalecer nuestro sistema público y privado para que esta gente, bien formada aquí y fuera, pueda tener un puesto de trabajo aquí. En definitiva, generar esa “nueva economía del conocimiento.”

Rafael, en medio de una gran crisis como la que estamos viviendo, y se dice por ahí que incluso podría empeorar en los próximos meses o años… dime por qué es una pésima idea recortar, precisamente, en ciencia. Dímelo tú.

No soy el mas indicado, porque soy parte. Pero uno sólo tiene que fijarse en lo que han hecho los demás países, y dónde están. En qué situación están los que han apostado por la ciencia desde siempre, y en cuál están los que no.

La ciencia se traduce en progreso. Nada de lo que tenemos ahora se ha producido sin un avance científico, sin un avance del conocimiento. Uno no puede pretender que la ciencia tenga una aplicación inmediatamente, pero es obvio que si no se avanza en el conocimiento, si no se sacan nuevos adelantos… no habrá nuevas tecnologías, no habrá nuevos desarrollos y no habrá una sociedad de progreso. Una sociedad de progreso significa también una sociedad más igualitaria, y la ciencia ayuda a eso.

Logotipo de la campaña "La ciencia española no necesita tijeras", contra los recortes en ciencia y tecnología. (Clic para ampliar)

Logotipo de la campaña "La ciencia española no necesita tijeras", contra los recortes en I+D. (Clic para ampliar)

Entonces, si perdemos eso, pues estamos simplemente dejando el progreso y toda la sociedad en manos de otros. Nuestro destino estará en manos de otros. Si eso es lo que queremos, bueno, pues aceptémoslo. ¡O no!

En un país que ha sido históricamente un erial en materia científica, donde la ciencia no ocupa el lenguaje de la calle, y con esa historia que tenemos, que pesa un montón… en un país como España, ¿cuál debería ser el papel de la comunicación social de la ciencia, de la divulgación científica?

Es fundamental. Si estamos hablando del papel de la ciencia en la sociedad, lo primero que debemos hacer es comunicarle a la sociedad qué es la ciencia y cómo de útil es para ella. Yo soy un tremendo valedor de la divulgación científica. De hecho, parte de nuestras estructuras están abocadas precisamente a la comunicación social de la ciencia.

Yo creo que el CSIC ha sido, me voy a permitir el lujo de decirlo, un modelo en la participación de la cultura científica del país. Muchas veces hablamos de cultura y pensamos en otros tipos de cultura, pero la ciencia es parte de nuestra cultura y mientras no lo asumamos así, iremos mal.

Nos falta tradición. Y lo que tenemos que hacer es seguir empeñados en comunicar a la sociedad qué es lo que hacen los científicos. Que no lo hacen todo bien, evidentemente. Pero gracias a los científicos se tiene el nivel de progreso que se tiene. La ciencia moderna no ha existido siempre. Hace dos o tres siglos, no tenía la metodología adecuada para servir a la sociedad como ahora. Hoy sí.

Y yo creo, además, que la divulgación y todas las personas que la hacéis y que intentáis ayudar a que la ciencia y la sociedad permeen mucho más… habéis hecho una gran labor. Y se nota. Se nota en muchas cosas. Se nota, por ejemplo, en la percepción social de la ciencia. Cuando una encuesta reciente preguntaba “¿qué profesiones estima usted más?”, o “¿en quién tiene más confianza?”, la primera, con diferencia, eran los científicos. Denota que algo está cambiando en España.

Los cambios siempre son difíciles. Hay que ser muy concienzudo, y muy continuista en la idea. También es verdad que en España no se tiene la tradición y los científicos han estado a veces encerrados en su torre de marfil, un poco separados. Eso creó una imagen negativa. Yo creo que esa imagen ya no se tiene ahora, con la cantidad de actividades que muchos científicos realizamos para llegar a la sociedad.

En definitiva, no estamos sino cumpliendo una obligación. Nosotros hacemos ciencia porque la sociedad quiere que hagamos ciencia y nos paga con sus impuestos. Debemos devolverles no sólo bienestar, sino también conocimiento.

52 años sin un Nobel científico. O, poniéndonos estrictos, 105. ¿Para cuándo 3 ó 4 premios Nobel científicos en España?

El Dr. Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina (1959), obtuvo el galardón como ciudadano norteamericano mientras se hallaba exiliado en los Estados Unidos. La última vez que la medalla de oro con la efigie de Alfred Nobel viajó directamente a España para premiar a un científico fue en 1906 (Dr. Santiago Ramón y Cajal), hace la friolera de 105 años.

El Dr. Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina (1959), obtuvo el galardón como ciudadano norteamericano mientras se hallaba exiliado en los Estados Unidos por causa de las persecuciones franquistas. La última vez que la medalla de oro con la efigie de Alfred Nobel viajó directamente a España para premiar a un científico fue en 1906 (Medicina, Dr. Santiago Ramón y Cajal), hace la friolera de 105 años. Nunca hemos obtenido un Nobel en Física o Química.

Yo creo que nos falta muy poco. No nos faltan los grupos o los científicos, que yo creo que esos están a un nivel que [el Premio Nobel] podría llegar en cualquier momento en muchas disciplinas, sinceramente. En lo que se refiere a excelencia, pienso que estamos ya a un nivel en que podría suceder, pero también podría suceder en Italia u otros sitios. No hay que obsesionarse con eso.

Pienso que nos falta, fíjate, un poco de organización. Un poco de capacidad de lobby que, como sabes, en el entorno anglosajón no tiene las mismas connotaciones negativas que en España. Necesitamos grupos capaces de sensibilizar, comunicar que tenemos buena gente y que esta gente ha hecho descubrimientos que merecen el Premio Nobel.

Nos falta esa organización. Y mientras no tengamos esa organización, esas capacidades, las cosas se complicarán. Por supuesto, esto no quiere decir que sea el lobby el que consigue el Premio Nobel. El Nobel se consigue por ambas cosas. Pero sin ese valor añadido de nuestra capacidad de influencia, que se ejerce porque estás presente en los sitios adecuados, todavía falta un poquito. Es mi impresión personal.

Rafael, tú que eres astrofísico… ¿tenemos neutrinos superlumínicos o no? ;-)

(Ríe) No, yo no creo que hoy en día se pueda decir eso. Yo creo que hay que repetir los experimentos. Hasta que un experimento no está repetido por diferentes grupos de investigación con los mismos resultados, no se pueden decir cosas tan alegremente.

Te pregunto esto porque tengo observado un fenómeno. Cuando llegan estas noticias como la del “taquión neutrino” ;-) o el GFAJ-1, por no mencionar cada vez que se habla sobre vida extraterrestre, se produce un pico enorme en el interés del público. Además, muy magnificado por los medios de comunicación. No poca gente dice que detrás de estas noticias tan llamativas pero con una base débil puede haber estratagemas para conseguir ingresos o presupuestos extraordinarios. ¿Qué opinas?

Eso sería falta de ética científica, reprobable por nuestra parte. Hasta donde yo sé, lo que suele ocurrir es que el mundo científico es extremadamente competitivo y a veces se dan resultados no como parte de una estrategia, sino porque realmente uno piensa que es así y está convencido.

La recomendación que todos hemos recibido en nuestra formación es que hay que comprobar mucho, mucho los grandes descubrimientos… Pero bueno, vamos a pensar que en la ciencia, como en todas las profesiones, hay personas que no tienen una ética profesional adecuada.

Lo que sí tenemos los científicos es el método para corregirlo…

…ciertamente: la verificación.

Eso es. No somos impolutos, porque no lo somos todos, pero sí es verdad que tenemos nuestra propia metodología para que eso no prospere.

Hay otra cosa que me llama la atención. A pesar de las críticas que se le hacen a la ciencia desde algunos sectores, como las pseudociencias o incluso las religiones, me hace gracia cuando los veo proponer una especie de “reconocimiento científico” de sus planteamientos. El crédito de la ciencia es tan inmenso que hasta ellos anhelan quedar bajo sus alas. Pero, por ejemplo, ¿por qué crees que las pseudociencias siguen siendo tan populares?

Una de esas cosas que se encuentra uno por ahí. Foto: La pizarra de Yuri. (Clic para ampliar)

Una de esas cosas que se encuentra uno por ahí. Foto: La pizarra de Yuri. (Clic para ampliar)

Mucha gente prefiere creer en que los platillos volantes nos visitan a decir: “¿dónde están las pruebas? O me lo verifica correctamente o esto no es verosímil.” La imaginación del ser humano es tan amplia que cualquier cosa le atrae. Si no entiendes algo, pero alguien te lo explica de una determinada manera, fácil, es normal creerle. Otra cosa es que luego el raciocinio te haga reflexionar y darte cuenta de que no es verdad.

Te lo preguntaba porque el otro día vi en mi barrio unos carteles pegados por ahí, cuyo título era “CONFERENCIAS CIENTÍFICAS” en letras grandes. Y claro, yo me fijo en esas cosas. Entonces leo cosas del plano astral, de la llegada de Hercóbulus o de un no se qué fotónico que transformará el mundo en 2012…

Bueno, pero eso es el abuso que se hace de la palabra “ciencia” para atraer al público. Eso, en definitiva, significa que la ciencia ya atrae al público y hay gente que la mal-usa para llamar su atención. Y seguramente habrá más de diez y más de veinte incautos que realmente piensen que están atendiendo una conferencia científica, pero evidentemente no.

De hecho, estuve tentado de acudir para ver cómo iba aquello y plantear dos o tres preguntas…

A veces es bueno hacer eso. Hay una cosa en la que nos ganan. Yo normalmente no suelo discutir con ellos en público, porque esa gente vive de la palabra. Nosotros vivimos de los hechos, y los hechos son muy difíciles de demostrar cuando no puedes usar ecuaciones o una terminología adecuada. Ellos tienen más don de palabra para rodearse de un público adepto, para convencer a la gente. Esa situación siempre es dificil para un científico.

Pero hay científicos excelentes que son capaces de discutir y rebatir todas esas posiciones. Y lo hacen muy bien, con un don de palabra tremendo. No todos los científicos somos capaces de hacerlo.

Es curioso el atractivo que tienen estas cosas. Yo, por ejemplo, cuando doy una charla o algo así, suelo decir que la probabilidad de que haya vida extraterrestre en el universo es muy elevada. Entonces vés cómo se abren los ojos y muchas caras se iluminan. Pero a continuación añado que la probabilidad de que nos hayan visitado es próxima a cero y veo la decepción en su mirada. ¿Asistimos a formas de neorreligiosidad paracientífica?

Yo creo que es una forma de no sentirse solos en el universo. En definitiva, el ser humano siempre ha buscado “arriba” respuestas a las preguntas que se hace sobre su entorno. Creo que si ahora mismo encontráramos planetas con signos de vida en nuestro sistema solar o cualquier otro, ya no vida inteligente sino solamente vida, sería un cambio de paradigma para el propio ser humano. Y eso es tremendamente importante. Ya ni siquiera hablo de religión o de ciencia, sino de conciencia.

Para terminar… ¿qué le recomendarías a un chaval, una chavala de doce, catorce, dieciséis años que quisiera ser científico?

Que se anime. Que la ciencia es terriblemente atractiva y que además puede ser tremendamente divertida. Es muy exigente, pero en la exigencia que tiene de uno mismo estás continuamente aprendiendo y abriendo tu mente. Desde mi punto de vista, eso es lo más importante que puede tener intelectualmente una persona. La carrera científica, aún siendo difícil, está abierta a cualquier persona.

La formación nunca está de más. Un buen científico, aunque en un momento dado deje la ciencia y esté en otras ocupaciones, siempre tiene una formación que le ayuda a seguir adelante. Mejor formación, mejor empleo. Y si quieres ser un científico, lo que te propone la ciencia es un reto continuo. Eso, intelectualmente, siempre es bueno.

Por cierto… ¿cuál sería el proyecto que más te gusta de los que estáis haciendo?

Imagen del asteroide (21) Lutecia tomada por la sonda Rosetta, a unos 150 millones de kilómetros de aquí. Foto: Agencia Espacial Europea. (Clic para ampliar)

Imagen del asteroide (21) Lutecia tomada por la sonda Rosetta el 10 de julio de 2010, a unos 150 millones de kilómetros de aquí. Foto: Agencia Espacial Europea. (Clic para ampliar)

¿Como gestor o como científico?

Hummm… como científico.

Como científico, lo que siempre me ha gustado ha sido la exploración del sistema solar. Ahora mismo hay un proyecto fantástico que va hacia un cometa. Es una nave espacial de la Agencia Espacial Europea, en la cual hay dos instrumentos construidos parcialmente en España, en el instituto del que yo provengo, el Instituto de Astrofísica de Andalucía. Ya ha atravesado el cinturón de asteroides. Hemos tomado unas fotografías, unas imágenes fantásticas y hemos sacado un montón de información sobre estos asteroides.

Ahora va de camino a encontrarse con el cometa, en la órbita de Júpiter. Está ahora mismo hibernada y lo seguirá estando dos años más. Empezará a despertar para encontrarse con el cometa y después viajar con él hacia el Sol. Es una aventura maravillosa.

Sí. ;-)

Otras entrevistas exclusivas en la Pizarra de Yuri:

Konstantin Novoselov, Premio Nobel de Física 2010
Sergei Krásnikov, proponente de los Tubos de Krásnikov para (casi)viajar en el tiempo

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Grafeno, el material de los sueños (con entrevista al Nobel de Física 2010)

Entrevista exclusiva a Kostya Novoselov, premio Nobel de Física 2010.

El premio Nobel de Física 2010, Kostya Novoselov, concede una entrevista exclusiva a La Pizarra de Yuri / Público.

El premio Nobel de Física 2010, Kostya Novoselov, concede una entrevista exclusiva a La Pizarra de Yuri / Público.

Aunque sea bastante lógico, no deja de resultarme curioso cómo abunda la gente altanera, áspera y suficiente entre los mediocres. En cambio, quienes realmente podrían permitirse el lujo de ir por la vida con la nariz un poco más levantada que los demás a menudo son amables, sencillos y cordiales. Este es el caso del doctor Konstantin Novoselov, que con 36 años ya puede incluir en su curriculum el Premio Nobel de Física 2010. Gracias a ese hecho, hoy puedo ofrecerte en la Pizarra de Yuri la primera entrevista exclusiva a un Nobel concedida a un blog en castellano (corrígeme si me equivoco y ha habido alguna antes; me interesaría mucho saberlo). La edición en papel de Público sacó un resumen el domingo pasado, pero esta es la versión completa.

Entrevistar a un premio Nobel es siempre un desafío y uno teme no acertar con las preguntas. Así pues, en esta ocasión consulté a más personas amables, que aportaron preguntas inteligentes. Entre estas personas se encuentran Pablo García Risueño (físico, Instituto Max Planck / Instituto de Química Física Rocasolano – CSIC / European Theoretical Spectroscopy Facility – Spanish node), Dani Torregrosa (químico, autor del blog Ese punto azul pálido) o David  (doctor en química, Universidad de Valencia); lo que hago constar con mi agradecimiento. Así, yo creo que ha quedado una entrevista mucho más chula. ;-) Si hay algún error en este post, es mío; si hay algún acierto, es de ellos.

Konstantin, que se hace llamar por el diminutivo Kostya, nació en Nizhny Tagil (URSS) siendo 1974. Actualmente investiga en el Laboratorio de Física de la Materia Condensada de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido; tiene la doble nacionalidad ruso-británica. Ha trabajado en una diversidad de campos y muy notablemente en procesos magnéticos. Es coinventor de la cinta de salamanquesa (gecko tape), que sólo pega en un sentido, con diversos usos en nanocirugía, robótica y tecnologías aeroespaciales. Pero Kostya recibió el Nobel en 2010, junto al profesor Andrei Gueim, por sus “experimentos revolucionarios sobre el material bidimensional grafeno”. ¿Y qué es el grafeno?

Grafeno.

Estructura del "material bidimensional" grafeno.

Estructura del "material bidimensional" grafeno.

No es rigurosamente bidimensional, aunque así lo describa la Fundación Nobel y todo el mundo, incluso el propio Kostya. :-P A fin de cuentas, un átomo tiene espesor. Pero ese es todo su espesor: el grafeno es una estructura laminar compuesta por átomos de carbono en disposición hexagonal, unidos mediante enlaces covalentes producidos por hibridación sp2. Se trata de una alotropía del carbono, distinta del carbono amorfo, el vítreo o el diamante. Tampoco es exactamente un fullereno o un nanotubo (aunque el grafeno podría utilizarse para crear nanotubos, plegándolo en forma de cilindro).

Más parecido es al grafito, hasta el punto de que se podría considerar al grafito como una serie de capas superpuestas de grafeno; de hecho, al pintar líneas con un lápiz (cuya mina es de grafito) aparecen trazas de grafeno. No obstante, este no es un buen procedimiento para producirlo en cantidades significativas.

¿Y qué tiene de particular este grafeno? Muchas cosas. Por ejemplo, es el material más resistente medido jamás: 200 veces más que el acero. Pero, al mismo tiempo, es mucho más ligero y tan elástico como el caucho. En palabras de Andrei Gueim, “el grafeno es más fuerte y más tenaz que el diamante, y sin embargo puede estirarse en un cuarto de su longitud, como el caucho. El área que puede cubrir es la mayor que se conoce para el mismo peso.” Otros investigadores, como Ali Reza Ranjbartoreh (Universidad de Wollongong, Australia), dicen “No sólo es más ligero, más fuerte, más duro y más flexible que el acero; también es un producto reciclable, que se puede fabricar de manera sostenible, ecológico y económico.” En opinión de Ranjbartoreh, esto permitirá desarrollar coches y aviones que usen menos combustible, generen menos polución, sean más baratos de operar y resulten menos dañinos al medio ambiente.

Sus propiedades eléctricas y electrónicas resultan igualmente extraordinarias. Por ejemplo, los nanotubos de grafeno podrían reemplazar al silicio como semiconductor en los circuitos microelectrónicos avanzados; en 2008, el equipo de Gueim y Novoselov ya fueron capaces de construir con él un transistor de un nanometro, que tiene un solo átomo de espesor y diez de anchura. Ya por entonces Kostya declaró que esto podría muy bien hallarse en el límite físico absoluto de la Ley de Moore y añadió: “Está en torno a lo más pequeño que se puede hacer. Desde el punto de vista de la Física, el grafeno es una mina de oro. Podrías estudiarlo durante eras.” Conduce el calor tan bien como el diamante y es más transparente. También se le cree capaz de generar efecto Casimir. Muchos lo consideran el primer material del futuro. Pero será mejor que te lo cuente él. ;-)

Kostya Novoselov durante la conferencia de aceptación del Premio Nobel. Imagen: nobelprize.org

Kostya Novoselov durante la conferencia de aceptación del Premio Nobel. Imagen: nobelprize.org

El material de los sueños de Kostya Novoselov.

Konstantin Novoselov (centro) con Mikhail Trudin (izda) y Yuri Samarskiy (dcha). (Clic para ampliar)

Kostya Novoselov (centro) con Mikhail Trunin (decano del FOPF-MFTI, izda.) y Yuri Samarskiy (rector del MFTI, dcha.). Foto: Sergei Vladimirov. (Clic para ampliar)

Dr. Novoselov, quiero darle muchas gracias por responder a nuestras preguntas. Es muy raro tener la oportunidad de entrevistar a un premio Nobel. Y además a uno tan joven, con 36 años. Mientras, la mayoría de nosotros ni siquiera podemos  imaginar lo que se siente cuando alguien te dice: “Kostya, te han concedido el premio Nobel”. Por cierto, ¿qué se siente en un momento semejante?

Fue impresionante. Estaba muy impresionado y te das cuenta de que esto cambia tu papel para siempre. Y de que vas a tener que trabajar mucho para que no cambie también tu vida. Esto fue todo lo que se me ocurrió, que tenía que intentar que no cambiase mi vida.

¿Y lo consiguió?

Sí. De hecho, conseguí regresar a la normalidad y mi vida no es muy diferente ahora de como era antes.

Por cierto, ¿quién le dijo que le habían concedido el Nobel?

Me llamaron por teléfono. No estoy seguro de quién llamó exactamente, porque estaba verdaderamente impresionado. No lo recuerdo pero probablemente fue uno de los secretarios de la Fundación o el presidente de la Fundación.

Kostya, cuénteme el secreto: ¿cómo se gana un premio Nobel antes de los cuarenta?

No hay un secreto. La mejor receta, probablemente, me la dio un buen amigo y colega hace mucho tiempo: “si quieres ganar un premio Nobel, no pienses en ello”. Así que esa es una de las recetas: nunca pienses en ello y limítate a trabajar y divertirte con lo que haces.

A usted le han concedido el premio Nobel junto al Dr. Geim por realizar “experimentos revolucionarios sobre el material bidimensional grafeno”. ¿Qué es un grafeno?

Imagínate el material de tus sueños, el más fuerte, el más conductor, el más duradero… es increíble. El mejor camino a la teoría; eso es el grafeno. En la práctica es uno de los pocos tejidos bidimensionales que se pueden hacer con carbono y tiene todas estas propiedades fantásticas como conductividad, transparencia, fortaleza imperecedera…

¿Y qué hizo usted con este grafeno exactamente?

Estudiamos sus propiedades. Estudiamos principalmente sus propiedades electrónicas pero también algunas otras.

Sin embargo, originalmente usted estudiaba el electromagnetismo, ¿no?

He trabajado en varios campos distintos a lo largo de mi vida, así que cuando me lié con el grafeno no me supuso una gran diferencia. He trabajado en procesos magnéticos, superconductores, semiconductores… así que los grafenos sólo fueron otra cosa más.

Convénzame: ¿por qué debería invertir mi dinero en las investigaciones sobre el grafeno? ¿De qué manera va a cambiar nuestras vidas este nuevo nanomaterial?

Hay varias propiedades de este material que son únicas, mucho mejores que las de cualquier otro. Ya se puede pensar en sustituir todos los materiales existentes por grafenos, para conseguir mejores resultados en todas las aplicaciones avanzadas. Por ejemplo, a los materiales estructurales se les puede añadir unas fibras de carbono para hacerlos mucho más fuertes. O usarlo para las láminas conductoras de las pantallas táctiles: esa es otra área donde el grafeno puede resultar muy beneficioso. Pero las más importantes serán aquellas que no somos capaces de concebir todavía porque no teníamos los materiales adecuados. El grafeno es muy diferente de cualquier otro material, así que podemos ponernos a pensar en estas nuevas aplicaciones.

De todas estas posibles aplicaciones, ¿cuál cree usted que se desarrollará primero?

Ya hay varias aplicaciones en las que se está utilizando. Puedes comprar grafeno en varias empresas de Rusia, Europa, Asia… por ejemplo, para microscopios electrónicos de transmisión. Aunque esto es una aplicación menor. Probablemente, la primera aplicación a gran escala será en las pantallas táctiles.

¿Qué aproximación le parece más prometedora para producir grafenos industrialmente a buen precio?

Ya hay técnicas para producirlos en grandes cantidades. Por ejemplo, mediante crecimiento por CVT [deposición de vapor químico asistida por agua]… se está produciendo en grandes cantidades para muchas aplicaciones.

Con la crisis energética actual, y la energía nuclear comprometida a raíz de los sucesos de Fukushima, ha aumentado el interés en las energías renovables. ¿Serviría el grafeno para desarrollar nuevas células solares mucho más eficientes y baratas que las actuales? ¿Podría sentar las bases de una revolución energética?

El grafeno es sólo una parte de las células solares del futuro. Hay otras muchas partes que deben desarrollarse también. Queda un camino muy, muy largo para que se desarrollen células solares significativamente más eficientes.

Algunas personas han expresado su preocupación por los posibles riesgos para la salud, y especialmente los riesgos para la salud laboral, de esta clase de nanomateriales. ¿Qué opina?

Se puede observar mi vida y ver la evolución de mi salud. Probablemente, soy un conejillo de indias en estos experimentos. Me estoy exponiendo a estos materiales en el laboratorio todos los días, con bastante intensidad, así que podéis experimentarlo conmigo si queréis.

Por cierto, he oído que quiere usted cambiar de campo porque ya ha pasado mucho tiempo en este…

Sí. Te vas ralentizando. Estoy pensando en hacer alguna otra cosa.

¿Como por ejemplo…?

Eso prefiero guardármelo.

Tenía que intentarlo. ;-) Dr. Novoselov, a menudo se considera a los ganadores del premio Nobel como “heraldos de la ciencia” de cara al mundo, a la sociedad. ¿Se siente cómodo en este papel?

Todos tenemos la oportunidad de educar al público en materia científica. Esta es una de las muchas posibilidades que se incrementan cuando ganas el premio Nobel, y también una responsabilidad. Por ejemplo, es una pena ver cómo la gente sobrerreacciona con este asunto de Fukushima. Por desgracia, la gente que gana el premio Nobel , aunque tenga mejores posibilidades de educar al público, no tiene necesariamente la capacidad para hacerlo.

En algunos ámbitos existe una percepción de que la creatividad se está perdiendo en la ciencia moderna por un exceso de rigidez en la práctica cotidiana. ¿Cómo se puede aumentar la creatividad en el entorno de la ciencia moderna? ¿Se puede enseñar creatividad a las personas?

No se puede enseñar la creatividad a las personas. Cuando las personas vienen al laboratorio, intentamos liberar sus mentes para que hagan cualquier cosa que deseen hacer, con los únicos límites de su naturaleza y su imaginación. Y no creo que falte creatividad en estos momentos. Creo que recientemente se han logrado algunos de los mejores resultados científicos. No me parece que haya un problema con ese tema.

He oído hablar de sus “experimentos de los viernes”. ¿Puede decirnos en qué consisten?

Hacemos cosas raras que queremos hacer, intentamos cosas que no son convencionales. Cosas que probablemente parezcan bastante extrañas al principio, pero que pueden terminar convirtiéndose en algo grande. Simplemente, tratamos de liberar la mente.

¿Qué es más importante en estos “experimentos de los viernes”: la creatividad o el conocimiento guiado por la experiencia?

Nunca me planteo qué es lo más importante. Simplemente hago lo que me resulta interesante a mí.

Vamos a ir un poco más lejos. ¿Qué caminos le parece que está tomando la ciencia? ¿Qué grandes avances espera en el futuro próximo?

Yo sólo soy capaz de predecir el pasado, no el futuro. Pero el futuro está ahí y siempre es capaz de superar nuestras predicciones más descabelladas. Hay un montón de cosas ahí fuera donde podemos encontrar nuevas realidades.

Kostya, como usted sabrá, hay gente que piensa que la ciencia y la tecnología están avanzando demasiado, demasiado rápido. Temen los posibles efectos adversos sobre la gente, el medio ambiente y la vida en general. ¿Le gustaría decir algo a estas personas?

No se puede detener el progreso. No se puede detener la ciencia porque es parte de nuestra naturaleza, de nuestra curiosidad. Necesitamos a la ciencia, pero tenemos que asegurarnos de estudiar su impacto adecuadamente antes de usarla. Y esto se puede hacer siempre mejorando la ciencia, haciendo mejor ciencia. Hacer menos ciencia resulta mucho más peligroso que hacer más ciencia.

Yo suelo comentar que cuando una sociedad deja de avanzar, no sólo se estanca, sino que de inmediato comienza a retroceder; y que esto es especialmente cierto para el progreso científico. ¿Está de acuerdo conmigo? :-D

A las personas nos encantan las cosas nuevas. Siempre nos obligamos a usar cosas nuevas, a pensar en cosas nuevas. Es absolutamente inevitable. Si se deja de utilizar la ciencia, estas cosas nuevas no serán científicas, y esto es mucho más peligroso que utilizar las nuevas respuestas científicas.

No quiero robarle más tiempo, doctor. Por cierto, ¿llegó a conocer al hamster Tisha? ;-)

Sí. Era un hamster bastante metomentodo.

Tengo entendido que nació usted en Nizhny Tagil, ¿no?

Sí, así es.

Nació en Nizhny Tagil y desde allí salió al mundo para estudiar el material de sus sueños y con ello ganar el premio Nobel. Me parece algo fabuloso.

Muchas gracias.

Muchas gracias a usted de nuevo, Kostya. Большое спасибо.

Entrevista anterior: Sergei Krásnikov, astrofísico de Pulkovo, proponente de los tubos de Krásnikov para casiviajar en el tiempo.

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La casi-máquina del tiempo del Dr. Krásnikov (con entrevista al Dr. Krásnikov)

Máquinas del espaciotiempo

Aspecto hipotético de un agujero de gusano conectado con otro universo o con otro punto de este universo, por el que una nave espacial podría transitar. Imagen: NASA. (Clic para ampliar)

Aspecto hipotético de un agujero de gusano conectado con otro universo o con otro punto de este universo, por el que una nave espacial podría transitar. Imagen: NASA. (Clic para ampliar)

¿Quién no ha soñado alguna vez con viajar en el tiempo o con atravesar un portal en dirección a mundos remotos? A los ojos de mucha gente, esto son sólo fantasías o argumentos para historias de ciencia-ficción. Y sin embargo existen algunas personas, en las fronteras más inhóspitas de la física teórica, que estudian estas cuestiones en serio. Así, se convierten en los pioneros de la humanidad futura. Cuando Pitágoras o algún primo suyo dedujo que la Tierra era redonda, o cuando Eratóstenes de Cirene calculó su circunferencia, tampoco parecía que estos conocimientos tuvieran muchas utilidades prácticas: imagina dónde estaríamos ahora sin tales descubrimientos. O si Euclides de Alejandría o Apolonio de Perga hubieran dejado de ser geómetras cuando les preguntaron para qué servían todos esos dibujitos. Y si Maxwell hubiera considerado que eso del electromagnetismo no servía para gran cosa, la electrónica y las telecomunicaciones no habrían surgido jamás. Así funcionan las cosas: primero surge la ciencia pura, después viene la aplicada y finalmente se desarrolla la tecnología. Superada la Edad Media, sin ciencia pura, no hay tecnología ni progreso digno de mención.

Todo lo que somos capaces de hacer ahora mismo se origina en las cosas que pensaron los teóricos de hace decenas, cientos e incluso miles de años. Todo lo que hagan las generaciones futuras se sustentará en las cosas que piensen los teóricos de hoy en día. Una sociedad, una especie que renunciase a la ciencia teórica y a la especulación científica quedaría estancada para siempre, incapaz de avanzar, de evolucionar. Esas personas que estudian las cosas que aparentemente no sirven para nada son, en cada momento de la historia, los pioneros de las gentes que vendrán. Caminamos sobre los hombros de gigantes, y todo eso.

Permíteme presentarte a uno de estos pioneros: Sergei Krásnikov. Sergei Krásnikov es doctor en Física y trabaja actualmente como investigador en el Observatorio Astronómico Central de Pulkovo. Es experto en relatividad general, teoría cuántica de campos en espaciotiempos curvos y astrofísica de partículas, ¡casi ná!

La cosa no acaba ahí. En 1995, causó un impacto notable sobre la comunidad científica al proponer el tubo o metro de Krásnikov, una especie de agujero de gusano cuyos extremos se encuentran desplazados en el espacio pero también en el tiempo. Este tubo es una distorsión espaciotemporal que podría crearse de manera intencionada para viajar en el tiempo y también por el espacio a velocidades (no-locales) superiores a la de la luz. Utilizando uno de estos tubos, tendrías que viajar a tu destino por medios convencionales, pero podrías regresar a casa poco después de tu partida. Por ejemplo: sales de la Tierra en el año 2100, llegas a otro sistema solar en el 2700, y sin embargo regresas a la Tierra siendo aún el 2120. Extraño, ¿eh? Además, el Dr. Krásnikov ha trabajado también en un modelo de agujeros de gusano que podrían sostenerse a sí mismos, obteniendo así algo muy parecido a las puertas estelares estables. Vamos, que don Sergei no pierde el tiempo, ese que estudia tan profundamente, con cosillas de tres al cuarto. ;-)

El doctor Sergei Krasnikov. Foto: Alexander Friedmann Laboratory for Theoretical Physics.

El doctor Sergei Krasnikov, investigador del Observatorio Central de Pulkovo, Rusia. Foto: Alexander Friedmann Laboratory for Theoretical Physics.

A pesar de todo ello, el doctor Krasnikov resulta ser una persona de lo más amable y accesible, que no ha puesto ningún inconveniente en contestar a algunas preguntas sobre su trabajo para la Pizarra de Yuri. Gracias a eso, puedo ofrecerte hoy la siguiente entrevista exclusiva con una de las personas que más saben del mundo en materia de viajes no convencionales por el espaciotiempo. Él nos lo va a contar mucho mejor de lo que jamás sabría hacerlo yo:

El metro espaciotemporal de Krásnikov.

Muchas gracias por su valioso tiempo. ¿Cómo es la vida cuando los extremos más exóticos del conocimiento y de la realidad constituyen su pan de cada día?

La respuesta corta: interesante. La respuesta larga daría para un libro: «De consolatione physicae».

Dr. Krásnikov… ¿qué es un tubo de Krásnikov? :-)

Toma el espaciotiempo de Minkowski y ponle un sistema de coordenadas (esto es necesario para dar sentido a las palabras “cerca” y “lejos”). A continuación, sustituye una región de este espaciotiempo plano por otra que sea curva. Esta región se llama tubo de Krásnikov si reúne las siguientes condiciones:

1. Se encuentra por completo en el futuro desde el origen de coordenadas O (o sea, se puede decir que aparece debido a algo que sucedió en O).

2. En el futuro de O hay un punto muy distante (desde O) al que llamaremos D, que se encuentra al mismo tiempo en el pasado de un punto P muy próximo a O (por tanto, lo que describo es una “casi-máquina del tiempo”).

Así pues, hay una curva de tipo tiempo (la línea de universo de una nave espacial) que comienza en O (por ejemplo, la Tierra en el año 2100), pasa por D (por ejemplo, Deneb en el 2700) y vuelve a casa en P (la Tierra en el 2120).

Representación en 2 dimensiones de un agujero de gusano (clic para ampliar).

Un agujero de gusano es una característica topológica hipotética del espaciotiempo permitida por la Relatividad General, que en esencia constituría un "atajo" a través del mismo (aunque también podría formar un "alargamiento" o un "callejón sin salida"). Se considera generalmente que los agujeros negros realmente atravesables requerirían materia exótica con densidad de energía negativa para estabilizarse. (Clic para ampliar).

¿Qué relación tiene con los agujeros de gusano?

Se podría hacer un truco similar –regresar de Deneb antes de llegar allí, según un reloj terrestre– utilizando un agujero de gusano. La diferencia crucial es que para construir un tubo de Krásnikov no necesitas cambiar la topología del espaciotiempo.

Entonces, usando un tubo de Krásnikov sería verdaderamente posible viajar en el tiempo además de por el espacio, ¿no?

Errrr… ¡depende de lo que entiendas por “viajar en el tiempo”!

¿Qué aspecto tendría un tubo de Krásnikov para un observador externo?

El tubo es un cilindro creciente. Uno de sus extremos estaría cerca de la Tierra y el otro seguiría a la nave espacial. El cilindro está vacío por dentro, pero sus paredes son MUY densas. Este cilindro es el pasadizo por donde el viajero regresa a casa.

Tengo entendido que hace falta viajar a velocidades próximas a las de la luz por dentro del tubo para que el efecto se produzca, ¿es así?

Simplemente, no tiene sentido utilizar este tubo para un viaje intergaláctico a menos que te muevas a velocidad relativista con respecto a la Tierra (en el ambiente del espacio de Minkowski). De lo contrario, el viaje requeriría una cantidad de tiempo prohibitivamente grande para el piloto.

¿Que se vería o se sentiría durante un viaje así? ¿Sería peligroso?

Tendrías que viajar a velocidad relativista a lo largo de un corredor MUY estrecho. Creo que es extremadamente peligroso.

Dr. Krásnikov, imagínese por un momento que fuera usted un escritor de ciencia-ficción. ¿Cómo describiría la ingeniería de un tubo de Krásnikov?

Me sentiría libre para escribir casi cualquier cosa. El tubo es sólo un ejemplo (tan simple como es posible) que ilustra el concepto de “viaje hiper-rápido” y su posibilidad. El método real para realizar viajes interestelares, si aparece algún día, seguramente será muy diferente.

Everett y Roman de la Universidad Tufts han dicho que dos tubos de Krásnikov dispuestos en sentidos opuestos crearían bucles temporales y violaciones de la causalidad. ¿Es esto correcto?

No mucho. Pasa lo mismo que con los agujeros de gusano. Si tienes dos tubos (o dos agujeros de gusano), puedes INTENTAR construir una máquina del tiempo con ellos. Tus posibilidades de tener éxito constituyen una pregunta abierta: habrá siempre un momento en que el universo “elija” entre dar lugar a una máquina del tiempo o a una “singularidad cuasi-regular”. Hoy por hoy no podemos ni influir en esta “decisión”, ni predecirla.

Leí en algún sitio que los tubos de Krásnikov podrían crear un Anillo Romano. ¿Qué es un Anillo Romano? ¿Qué implicaciones tiene para su metro espaciotemporal?

No, no veo ninguna relación obvia entre estos objetos. No sé a qué se referiría el autor. El Anillo Romano, según yo lo entiendo, es un sistema de agujeros negros que presumiblemente puede estabilizar el horizonte de Cauchy de una máquina del tiempo emergente.

El "portal" de la serie de ficción Stargate SG-1.

Los "portales" o "puertas estelares" habituales en la ficción (como este de la serie televisiva Stargate SG1) no están prohibidos por la Relatividad General y podrían ser realizables en la práctica. Pero, hoy en día, no sabemos cómo.

Las puertas estelares de Schwarzschild-Hawking.

Dr. Krásnikov, usted ha propuesto también algunas cosas muy interesantes sobre los agujeros de gusano en general. Se considera generalmente que para crear y estabilizar un agujero de gusano atravesable harían falta inmensas cantidades de materia-energía negativa. Sin embargo, según tengo entendido, usted ha sugerido que el propio fenómeno podría producir esta materia-energía negativa y por tanto se convertiría en un agujero de gusano atravesable autosostenido: algo muy parecido a una puerta estelar. ¿Es esto correcto? ¿Cómo sería posible?

La idea no es mía (según a mí me consta, es de Sergei Sushkov). Su esencia es muy simple: dado que el espaciotiempo en un agujero de gusano está curvado, el vacío siempre está “polarizado” ahí. En otras palabras: debido a los efectos cuánticos, un agujero de gusano nunca está vacío, sino lleno con alguna clase de “materia”. Las propiedades de esta materia no están limitadas por las condiciones clásicas (como la exigencia de que la densidad de energía sea positiva), y están determinadas (entre otras cosas) por la forma del agujero de gusano.

Por tanto, todo lo que necesitarías (si supieses cómo crear un agujero de gusano, en primer lugar) es encontrar una forma tal que la materia producida por estos efectos cuánticos sea exactamente la misma que haría falta para mantener el agujero de gusano. Durante un tiempo pensé que había descubierto la forma necesaria para un agujero de gusano autosostenido estático. Después, sin embargo, encontré un error en mis cálculos. Así que abandoné la exigencia de que el agujero de gusano tuviera que ser estático y busqué una forma que se limitara a permitir que fuera atravesable.

Resultó que el agujero de gusano más simple (que es inicialmente la solución de Schwarzschild) posee ya esta propiedad. La famosa radiación de Hawking impide que colapse durante tiempo suficiente como para permitir que un viajero lo atraviese.

Pero seguiría haciendo falta una cantidad inicial de materia-energía negativa, ¿no?

No. Estoy hablando de agujeros de gusano “naturales” que presumiblemente aparecieron en el universo temprano. Su entorno no fue determinado por una “civilización avanzada” que hubiera podido alimentarlos con materia a su albedrío.

¿Qué aspecto tendría uno de esos “agujeros de gusano autosostenidos de Krásnikov”? ¿Cómo sería el viaje? ¿Correrían peligro los viajeros?

Son más bien “agujeros de gusano autosostenidos de Schwarzschild-Hawking”. Tendrían el mismo aspecto que un agujero negro corriente salvo por el hecho de que un viajero, después de intersecar su “horizonte“, dispondría de algún tiempo para alcanzar el otro extremo y salir de él por su otra región asintóticamente plana. Por supuesto, este viaje sería peligroso: si el viajero no es lo bastante veloz, resultará aplastado por la singularidad.

Dr. Krásnikov… ¿qué es el tiempo?

¿Qué es la longitud? ¿Qué es la anchura?

¿Y el espacio?

De hecho, no hay nada tan misterioso en los conceptos de espacio y tiempo (al menos, mientras nos mantengamos dentro de la física clásica). Quizás sea difícil explicar rigurosamente estos conceptos a un niño de seis años, pero cualquier estudiante de segundo curso de carrera es capaz de comprenderlos. Describimos (con éxito) nuestro universo mediante ciertos objetos geométricos: es el espacio de Minkowski en la Relatividad Especial, o el espaciotiempo en la Relatividad General. En la física newtoniana es el producto de un espacio euclídeo tridimensional por una línea real. Y al aplicarlos a esos objetos, palabras como “espacio”, “tiempo” y demás tienen un significado claro y riguroso.

¿Y el espaciotiempo? ;-)

Pienso que es una variedad Hausdorff paracompacta, suavemente conectada, de cuatro dimensiones, provista con una métrica de Lorentz suave orientada en el tiempo.

¿Cómo demonios se puede deformar el espaciotiempo? La gente no entiende esto…

¡Esa es una buena pregunta! Sorprendentemente, conocemos una parte de la respuesta. Y la respuesta, llamada Relatividad General, es que CUALQUIER espaciotiempo no vacío está curvado. En cada punto, su curvatura está relacionada con las propiedades de la materia en ese punto, y específicamente con su presión y densidad de energía, a través de las ecuaciones de Einstein.

 

Albert Einstein, que desarrolló la Teoría de la Relatividad.

S. V. Krásnikov: "Es muy sencillo: todas las cuestiones sobre el tiempo, el espacio, el origen del universo, etc. son pura Relatividad General" desarrollada por Albert Einstein (en la imagen).

Si una persona joven que esté leyéndonos quisiera dedicarse a esto en el futuro, ¿qué debería estudiar?

Es muy sencillo: todas las cuestiones sobre el tiempo, el espacio, el origen del universo, etc. son pura Relatividad General.

Una última pregunta, Dr. Krásnikov. Como seguramente sabrá, no pocas personas piensan que esto son cosas destarifadas, una especie de pérdida de tiempo muy sofisticada, sobre todo teniendo en cuenta que aquí en la Tierra hay tantos problemas graves por solucionar. ¿Qué le gustaría decirle a estas personas?

Esta era una de las preguntas favoritas de los escritores de ciencia-ficción en los años ’60. No puedo añadir nada a lo que ya dijeron Asimov o Lem, así que me limitaré a hacer dos comentarios:

1. Por supuesto que responder a la pregunta de si se puede vencer la barrera de la velocidad de la luz no es la más urgente. Pero lo mismo puede decirse de CUALQUIER otro problema. ¿Como se atreven esas personas a pintar su casa, o a curar el reumatismo, cuando los niños están LITERALMENTE muriendo de hambre en África? ¡A miles!

2. Estas personas, ¿conocen alguna manera de resolver los problemas realmente importantes sin usar ordenadores, o teléfonos, o la electricidad en general? Pues tuvo que venir Faraday a perder su tiempo en problemas aparentemente inútiles para que todos esos televisores y refrigeradores que usan a diario pudieran llegar a existir.

Por cierto, ¿hay algo importante que no le haya preguntado?

¡Puedes apostar a que sí! Pero habrá que dejar algo para futuras entrevistas, ¿no?

Pues muchísimas gracias de nuevo, Dr. Krásnikov. Si hay algo en lo que yo pueda ayudarle, simplemente dígamelo…

Si lo que vas a escribir incita a un par de estudiantes brillantes para que hagan algo en este campo, me daré por totalmente recompensado.

Y yo también.  ;-)

Bibliografía:

  • Introducción a la Relatividad General e Introducción matemática a la Relatividad General, en la Wikipedia (en castellano).
  • Introducción al espacio, el tiempo, la materia y el vacío, y a la gravitación y los agujeros negros, disponibles en la web de la Universidad de Chile (en castellano).
  • Einstein, Albert (ed. 2008), Sobre la teoría de la relatividad especial y general. Alianza Editorial, Madrid, ISBN 978-84-206-6841-3 (en castellano).
  • Misner, C. W.; Thorne, K. S.; Wheeler, J. A. (1973), Gravitation. W. H. Freeman, San Francisco, ISBN 978-0-7167-0344-0 (en inglés).
  • Wald, R. M. (1984), General relativity. The University of Chicago Press, Chicago, ISBN 0-226-87033-2 (en inglés).
  • Thorne, K. (1995), Agujeros negros y tiempo curvo: el escandaloso legado de Einstein. Ed. Crítica, Barcelona, 978-84-7423-697-2 (en castellano).
  • Krásnikov, S. V. (1995), Hyperfast interstellar travel in General Relativity, disponible en arXiv:gr-qc/9511068v6 (en inglés).
  • Krásnikov, S. V. (2006), Сверхсветовые движения в (полу)классической ото [Movimiento superlumínico en Relatividad (semi)clásica], disponible en arXiv:gr-qc/0603060v1 (en ruso).
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